La venta del Sevilla parece haber entrado en una fase sensible, justo en el momento en el que más voces apuntan al cambio de propiedad como la única solución viable a los males del club. Ello no quiere decir que la operación se vaya a culminar pronto. Ha ocurrido en otros periodos recientes de la entidad, cuando se daba la sociedad por vendida y, por uno u otro motivo, la transacción de acciones al presunto nuevo dueño no se materializó. En varias ocasiones, ni siquiera estuvo cerca. El actual escenario presenta matices diferentes. Se antoja recomendable que la venta cuaje y el Sevilla FC cambie de manos en 2026, por pura higiene social, deportiva y financiera. El barco debe virar de rumbo antes de que el naufragio sea irreversible y acabe con él. Los grandes accionistas (o casi todos ellos) están por la labor de vender. Y, salvo cambio en la hoja de ruta de partida, que no es descartable ni mucho menos, de vender directamente al capital extranjero antes que a las caras conocidas o cercanas que irrumpen en la puja, como han transmitido a ABC de Sevilla desde uno de los grandes grupos con representación en el consejo de administración e inmerso en las negociaciones.Ocurre que el mapa de la venta se hace tremendamente complejo por dos factores, principalmente: la descabellada deuda que impide un consenso en la valoración entre vendedores y ofertantes, y la dificultad de coligar a todos los grandes paquetes en la enajenación de sus participaciones cuando sigue habiendo diferencias personales insalvables entre algunos de los accionistas de referencia. El papel de Del Nido Benavente continúa siendo un interrogante. No es baladí para cualquier comprador que se interese. El máximo accionista controla entre acciones propias y de su entorno cerca del 38% del capital social. Salvo la aparición de una propuesta multimillonaria e inesperada que rompa cualquier previsión y active los famosos arrastres, no se atisba agilidad para la transacción.La preocupante deuda neta de 88 millones reconocida por el club en diciembre y unas obligaciones financieras colosales también se convierten en escollo de enjundia ante unos inversores que deberán asumir en su desembarco la financiación estructurada en dos partes por Goldman Sachs por importe total de 178 millones de euros, el préstamo participativo de LaLiga Impulso (CVC) superior a los 100 millones y la dispensa vigente del Gobierno por las pérdidas del Covid. El primer fondo estadounidense que lideraba la puja para la compra del club (3.400 euros por acción) echó el freno, se volatilizó, o como poco desplomó su valoración inicial, una vez que la ‘due diligence’ comenzó a arrojar números y esbozar la cruda realidad económica del club.Ayer aparecía Sergio Ramos en Sevilla acompañado por su hermano, René Ramos, y su asesor, Julio Senn, para calibrar el pulso de los vendedores y detallar su propuesta. La cita que mantuvo con algunos accionistas en un conocido hotel de Nervión se prolongó durante unas dos horas. Filtran desde su entorno «sensaciones positivas» y una oferta que superaría de largo los 400 millones, pero varios accionistas aseguran que la del camero no es la mejor propuesta.Además, Ramos tendrá que aguardar su turno dentro del complejo procedimiento de la venta. Caídas las negociaciones con el primer fondo americano que lideraba la puja para la compra del club, los accionistas negocian en estos momentos con un segundo inversor que les ha hecho llegar su propuesta y que, por tanto, mantiene ahora el periodo de exclusividad en el trato a la espera de la ‘due diligence’ y la confección definitiva de su oferta, como avanzó ayer ABC de Sevilla.Ello quiere decir que los accionistas de referencia del Sevilla FC, a través del hombre que han designado para operar la transacción, Alberto Pérez-Solano, no pueden tratar ofertas con otros inversores mientras esté vigente el citado periodo de exclusividad que asiste a este segundo fondo que ha entrado en escena. Llegado el caso, se avanzará o no con el camero. Desde luego, sí consideran su interés. Aunque tienen claro igualmente que Ramos tiene que venir de la mano, como viene, de capital extranjero (americano para más señas) para que su proyecto sea viable.«La venta es muy difícil»A día de hoy, las fuentes accionariales consultadas por este medio insisten en que la transacción «es muy difícil» , por todos los condicionantes señalados, lo que no quita que haya un proceso en curso y bajo unos parámetros bien definidos. En primer lugar, se reconoce el recelo hacia las propuestas denominadas ‘locales’ de los empresarios Antonio Lappí y Fede Quintero , o la última de Sergio Ramos . No sólo surgen dudas sobre la capacidad económica, amén de posibles cuestiones personales, sino que desde los accionistas vendedores se recalca la importancia de dejar el club en manos de «un proyecto claro» . No lo ven por ahora en estas alternativas, donde atisban de entrada una compra de acciones para que después «den el pase» a los inversores que traigan de la mano, independientemente de la preceptiva ampliación de capital que conlleva este tipo de operaciones en su última fase.Los accionistas se ven más cómodos, compromisos adquiridos o no, negociando directamente con el que será el nuevo dueño del club, con todas las cartas boca arriba y sobre la mesa. Se busca el proyecto que dé mayor rédito a los vendedores, sí, pero que garantice también el impulso económico y deportivo y no especule con el patrimonio. Entra dentro de la lógica, asimismo, que se dé cierta preferencia a fondos que lleguen desde la mediación de Goldman Sachs, la banca de inversión que ha le ha anticipado 178 millones de euros al Sevilla para evitar su quiebra.Sobre todo, los accionistas tienen clara la entrada de capital foráneo como única vía para reflotar el Sevilla FC . No ven otra alternativa. Y en este sentido aseguran rotundamente que hay fondos muy fuertes interesados. Asumen los accionistas que el fútbol, a sus más altos niveles, se mueve desde hace tiempo por las grandes fortunas americanas, árabes o cataríes que controlan los grandes clubes europeos. Una tendencia que se implementa en LaLiga y por la que ya subsisten equipos como el Atlético de Madrid, Girona, Espanyol, Mallorca, Elche, Oviedo o Valencia, con mayor o menor suerte. Pero lo que parece evidente es que sin esa inyección de fuera, no habrá supervivencia en la élite en el corto-medio plazo.Y eso que la primera experiencia ‘americana’ del Sevilla no fue nada positiva con la entrada de 777 Partners en su accionariado de la mano de un consejo que los terminaría expulsando del órgano de gobierno para que los recogiera Del Nido Benavente. Hoy de nuevo vuelven a ser aliados clave de los primeros en el control de la sociedad. La venta del Sevilla parece haber entrado en una fase sensible, justo en el momento en el que más voces apuntan al cambio de propiedad como la única solución viable a los males del club. Ello no quiere decir que la operación se vaya a culminar pronto. Ha ocurrido en otros periodos recientes de la entidad, cuando se daba la sociedad por vendida y, por uno u otro motivo, la transacción de acciones al presunto nuevo dueño no se materializó. En varias ocasiones, ni siquiera estuvo cerca. El actual escenario presenta matices diferentes. Se antoja recomendable que la venta cuaje y el Sevilla FC cambie de manos en 2026, por pura higiene social, deportiva y financiera. El barco debe virar de rumbo antes de que el naufragio sea irreversible y acabe con él. Los grandes accionistas (o casi todos ellos) están por la labor de vender. Y, salvo cambio en la hoja de ruta de partida, que no es descartable ni mucho menos, de vender directamente al capital extranjero antes que a las caras conocidas o cercanas que irrumpen en la puja, como han transmitido a ABC de Sevilla desde uno de los grandes grupos con representación en el consejo de administración e inmerso en las negociaciones.Ocurre que el mapa de la venta se hace tremendamente complejo por dos factores, principalmente: la descabellada deuda que impide un consenso en la valoración entre vendedores y ofertantes, y la dificultad de coligar a todos los grandes paquetes en la enajenación de sus participaciones cuando sigue habiendo diferencias personales insalvables entre algunos de los accionistas de referencia. El papel de Del Nido Benavente continúa siendo un interrogante. No es baladí para cualquier comprador que se interese. El máximo accionista controla entre acciones propias y de su entorno cerca del 38% del capital social. Salvo la aparición de una propuesta multimillonaria e inesperada que rompa cualquier previsión y active los famosos arrastres, no se atisba agilidad para la transacción.La preocupante deuda neta de 88 millones reconocida por el club en diciembre y unas obligaciones financieras colosales también se convierten en escollo de enjundia ante unos inversores que deberán asumir en su desembarco la financiación estructurada en dos partes por Goldman Sachs por importe total de 178 millones de euros, el préstamo participativo de LaLiga Impulso (CVC) superior a los 100 millones y la dispensa vigente del Gobierno por las pérdidas del Covid. El primer fondo estadounidense que lideraba la puja para la compra del club (3.400 euros por acción) echó el freno, se volatilizó, o como poco desplomó su valoración inicial, una vez que la ‘due diligence’ comenzó a arrojar números y esbozar la cruda realidad económica del club.Ayer aparecía Sergio Ramos en Sevilla acompañado por su hermano, René Ramos, y su asesor, Julio Senn, para calibrar el pulso de los vendedores y detallar su propuesta. La cita que mantuvo con algunos accionistas en un conocido hotel de Nervión se prolongó durante unas dos horas. Filtran desde su entorno «sensaciones positivas» y una oferta que superaría de largo los 400 millones, pero varios accionistas aseguran que la del camero no es la mejor propuesta.Además, Ramos tendrá que aguardar su turno dentro del complejo procedimiento de la venta. Caídas las negociaciones con el primer fondo americano que lideraba la puja para la compra del club, los accionistas negocian en estos momentos con un segundo inversor que les ha hecho llegar su propuesta y que, por tanto, mantiene ahora el periodo de exclusividad en el trato a la espera de la ‘due diligence’ y la confección definitiva de su oferta, como avanzó ayer ABC de Sevilla.Ello quiere decir que los accionistas de referencia del Sevilla FC, a través del hombre que han designado para operar la transacción, Alberto Pérez-Solano, no pueden tratar ofertas con otros inversores mientras esté vigente el citado periodo de exclusividad que asiste a este segundo fondo que ha entrado en escena. Llegado el caso, se avanzará o no con el camero. Desde luego, sí consideran su interés. Aunque tienen claro igualmente que Ramos tiene que venir de la mano, como viene, de capital extranjero (americano para más señas) para que su proyecto sea viable.«La venta es muy difícil»A día de hoy, las fuentes accionariales consultadas por este medio insisten en que la transacción «es muy difícil» , por todos los condicionantes señalados, lo que no quita que haya un proceso en curso y bajo unos parámetros bien definidos. En primer lugar, se reconoce el recelo hacia las propuestas denominadas ‘locales’ de los empresarios Antonio Lappí y Fede Quintero , o la última de Sergio Ramos . No sólo surgen dudas sobre la capacidad económica, amén de posibles cuestiones personales, sino que desde los accionistas vendedores se recalca la importancia de dejar el club en manos de «un proyecto claro» . No lo ven por ahora en estas alternativas, donde atisban de entrada una compra de acciones para que después «den el pase» a los inversores que traigan de la mano, independientemente de la preceptiva ampliación de capital que conlleva este tipo de operaciones en su última fase.Los accionistas se ven más cómodos, compromisos adquiridos o no, negociando directamente con el que será el nuevo dueño del club, con todas las cartas boca arriba y sobre la mesa. Se busca el proyecto que dé mayor rédito a los vendedores, sí, pero que garantice también el impulso económico y deportivo y no especule con el patrimonio. Entra dentro de la lógica, asimismo, que se dé cierta preferencia a fondos que lleguen desde la mediación de Goldman Sachs, la banca de inversión que ha le ha anticipado 178 millones de euros al Sevilla para evitar su quiebra.Sobre todo, los accionistas tienen clara la entrada de capital foráneo como única vía para reflotar el Sevilla FC . No ven otra alternativa. Y en este sentido aseguran rotundamente que hay fondos muy fuertes interesados. Asumen los accionistas que el fútbol, a sus más altos niveles, se mueve desde hace tiempo por las grandes fortunas americanas, árabes o cataríes que controlan los grandes clubes europeos. Una tendencia que se implementa en LaLiga y por la que ya subsisten equipos como el Atlético de Madrid, Girona, Espanyol, Mallorca, Elche, Oviedo o Valencia, con mayor o menor suerte. Pero lo que parece evidente es que sin esa inyección de fuera, no habrá supervivencia en la élite en el corto-medio plazo.Y eso que la primera experiencia ‘americana’ del Sevilla no fue nada positiva con la entrada de 777 Partners en su accionariado de la mano de un consejo que los terminaría expulsando del órgano de gobierno para que los recogiera Del Nido Benavente. Hoy de nuevo vuelven a ser aliados clave de los primeros en el control de la sociedad.
La venta del Sevilla parece haber entrado en una fase sensible, justo en el momento en el que más voces apuntan al cambio de propiedad como la única solución viable a los males del club. Ello no quiere decir que la operación se vaya … a culminar pronto. Ha ocurrido en otros periodos recientes de la entidad, cuando se daba la sociedad por vendida y, por uno u otro motivo, la transacción de acciones al presunto nuevo dueño no se materializó. En varias ocasiones, ni siquiera estuvo cerca. El actual escenario presenta matices diferentes. Se antoja recomendable que la venta cuaje y el Sevilla FC cambie de manos en 2026, por pura higiene social, deportiva y financiera. El barco debe virar de rumbo antes de que el naufragio sea irreversible y acabe con él. Los grandes accionistas (o casi todos ellos) están por la labor de vender. Y, salvo cambio en la hoja de ruta de partida, que no es descartable ni mucho menos, de vender directamente al capital extranjero antes que a las caras conocidas o cercanas que irrumpen en la puja, como han transmitido a ABC de Sevilla desde uno de los grandes grupos con representación en el consejo de administración e inmerso en las negociaciones.
Ocurre que el mapa de la venta se hace tremendamente complejo por dos factores, principalmente: la descabellada deuda que impide un consenso en la valoración entre vendedores y ofertantes, y la dificultad de coligar a todos los grandes paquetes en la enajenación de sus participaciones cuando sigue habiendo diferencias personales insalvables entre algunos de los accionistas de referencia. El papel de Del Nido Benavente continúa siendo un interrogante. No es baladí para cualquier comprador que se interese. El máximo accionista controla entre acciones propias y de su entorno cerca del 38% del capital social. Salvo la aparición de una propuesta multimillonaria e inesperada que rompa cualquier previsión y active los famosos arrastres, no se atisba agilidad para la transacción.
La preocupante deuda neta de 88 millones reconocida por el club en diciembre y unas obligaciones financieras colosales también se convierten en escollo de enjundia ante unos inversores que deberán asumir en su desembarco la financiación estructurada en dos partes por Goldman Sachs por importe total de 178 millones de euros, el préstamo participativo de LaLiga Impulso (CVC) superior a los 100 millones y la dispensa vigente del Gobierno por las pérdidas del Covid. El primer fondo estadounidense que lideraba la puja para la compra del club (3.400 euros por acción) echó el freno, se volatilizó, o como poco desplomó su valoración inicial, una vez que la ‘due diligence’ comenzó a arrojar números y esbozar la cruda realidad económica del club.
Ayer aparecía Sergio Ramos en Sevilla acompañado por su hermano, René Ramos, y su asesor, Julio Senn, para calibrar el pulso de los vendedores y detallar su propuesta. La cita que mantuvo con algunos accionistas en un conocido hotel de Nervión se prolongó durante unas dos horas. Filtran desde su entorno «sensaciones positivas» y una oferta que superaría de largo los 400 millones, pero varios accionistas aseguran que la del camero no es la mejor propuesta.
Además, Ramos tendrá que aguardar su turno dentro del complejo procedimiento de la venta. Caídas las negociaciones con el primer fondo americano que lideraba la puja para la compra del club, los accionistas negocian en estos momentos con un segundo inversor que les ha hecho llegar su propuesta y que, por tanto, mantiene ahora el periodo de exclusividad en el trato a la espera de la ‘due diligence’ y la confección definitiva de su oferta, como avanzó ayer ABC de Sevilla.
Ello quiere decir que los accionistas de referencia del Sevilla FC, a través del hombre que han designado para operar la transacción, Alberto Pérez-Solano, no pueden tratar ofertas con otros inversores mientras esté vigente el citado periodo de exclusividad que asiste a este segundo fondo que ha entrado en escena. Llegado el caso, se avanzará o no con el camero. Desde luego, sí consideran su interés. Aunque tienen claro igualmente que Ramos tiene que venir de la mano, como viene, de capital extranjero (americano para más señas) para que su proyecto sea viable.
«La venta es muy difícil»
A día de hoy, las fuentes accionariales consultadas por este medio insisten en que la transacción «es muy difícil», por todos los condicionantes señalados, lo que no quita que haya un proceso en curso y bajo unos parámetros bien definidos. En primer lugar, se reconoce el recelo hacia las propuestas denominadas ‘locales’ de los empresarios Antonio Lappí y Fede Quintero, o la última de Sergio Ramos. No sólo surgen dudas sobre la capacidad económica, amén de posibles cuestiones personales, sino que desde los accionistas vendedores se recalca la importancia de dejar el club en manos de «un proyecto claro». No lo ven por ahora en estas alternativas, donde atisban de entrada una compra de acciones para que después «den el pase» a los inversores que traigan de la mano, independientemente de la preceptiva ampliación de capital que conlleva este tipo de operaciones en su última fase.
Los accionistas se ven más cómodos, compromisos adquiridos o no, negociando directamente con el que será el nuevo dueño del club, con todas las cartas boca arriba y sobre la mesa. Se busca el proyecto que dé mayor rédito a los vendedores, sí, pero que garantice también el impulso económico y deportivo y no especule con el patrimonio. Entra dentro de la lógica, asimismo, que se dé cierta preferencia a fondos que lleguen desde la mediación de Goldman Sachs, la banca de inversión que ha le ha anticipado 178 millones de euros al Sevilla para evitar su quiebra.
Sobre todo, los accionistas tienen clara la entrada de capital foráneo como única vía para reflotar el Sevilla FC. No ven otra alternativa. Y en este sentido aseguran rotundamente que hay fondos muy fuertes interesados. Asumen los accionistas que el fútbol, a sus más altos niveles, se mueve desde hace tiempo por las grandes fortunas americanas, árabes o cataríes que controlan los grandes clubes europeos. Una tendencia que se implementa en LaLiga y por la que ya subsisten equipos como el Atlético de Madrid, Girona, Espanyol, Mallorca, Elche, Oviedo o Valencia, con mayor o menor suerte. Pero lo que parece evidente es que sin esa inyección de fuera, no habrá supervivencia en la élite en el corto-medio plazo.
Y eso que la primera experiencia ‘americana’ del Sevilla no fue nada positiva con la entrada de 777 Partners en su accionariado de la mano de un consejo que los terminaría expulsando del órgano de gobierno para que los recogiera Del Nido Benavente. Hoy de nuevo vuelven a ser aliados clave de los primeros en el control de la sociedad.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Sigue navegando
Artículo solo para suscriptores
RSS de noticias de deportes
