La maldición rojiblanca en Butarque

Por mor del maltrecho césped de Vallecas, el Atlético deberá rendir visita hoy al Rayo en el estadio de Butarque como alternativa de urgencia . La relación del equipo colchonero con el campo del Leganés tiene una historia que se remonta ya a más de 25 años. Y con los rojiblancos sobre el césped pepinero, o incluso no estando presentes directamente, el feudo leganense acumula una colección de recuerdos amargos para la parroquia atlética.Esta historia comienza en la temporada 2000-2001, el famoso ‘añito en el infierno?, que se multiplicó por dos precisamente como consecuencia de un resultado en Butarque. Última jornada de Liga en Segunda, el Sevilla ya había ascendido, y Betis (72 puntos), Tenerife (71) y Atlético (71) se disputaban las otras dos plazas. Los colchoneros tenían que ganar en Getafe y necesitaban de un tropiezo de béticos o chicharreros. Y el Tenerife jugaba a sólo ocho kilómetros de distancia, en Butarque. El Leganés estaba salvado y no se jugaba nada. Pero no fue eso lo que sintió el capitán de los pepineros, Óscar Fernández, que lo recuerda para ABC: «Fue un partido tremendamente extraño. Nosotros habíamos hecho nuestros deberes. Pero en cuanto salimos a calentar y vimos lo que había en las gradas, dijimos: joder, esto pinta a que aquí hay que darlo todo sí o sí. En aquella época en Butarque había 2.000 ó 3.000 personas y ese día estaba prácticamente lleno de banderas atléticas, gente que ni te conocía, pero apretaban mucho para que ganáramos».Noticia Relacionada Atlético de Madrid 4 – 0 Barcelona estandar Si Un repaso rojiblanco para los libros de historia Pablo Lodeiro El Atlético destroza al Barça con cuatro goles en la primera parte y se queda a un paso de la finalHabía unos 8.000 espectadores, 1.500 desplazados desde Tenerife, y unos 5.000 aficionados del Atlético de Madrid. Salva Ballesta era el delantero de ese Atlético, Pichichi en Primera y en Segunda, y desvela a ABC el motivo de esa invasión: «Jesús Gil pagó de su bolsillo entradas de Butarque para que muchos socios del Atleti fueran a animar al Leganés. Nosotros ganamos 0-1 en Getafe, pero recuerdo una tensión en el vestuario, en el banquillo… Estábamos desconcentrados, casi más pendientes de mirar al banquillo a ver lo que estaba pasando en los otros dos campos. Lo que suele pasar cuando dependes de otros».El Tenerife no falló y el desenlace en Butarque fue desagradable. «Fue un partido disputado, pero nos ganaron 0-1. Y luego hubo disturbios. Los aficionados del Atlético rompieron asientos, tuvo que intervenir la Policía para que por fuera no hubiera enfrentamientos con la afición del Tenerife. Y nos tuvieron una hora en vestuarios sin poder salir hasta que la cosa se calmara», rememora Óscar.«Y luego hubo disturbios. Los del Atlético rompieron asientos. Y nos tuvieron una hora en vestuarios sin poder salir hasta que la cosa se calmara» Óscar Capitán del Leganés en 2001Y en el Coliseum el epílogo también fue trágico, como relata Salva: «En la vuelta en el autobús se te pasaban ideas de todo tipo: no haber conseguido el objetivo con una plantilla para subir de sobra, esa responsabilidad con el club y con la afición, una gran decepción, todo el mundo callado, lágrimas. Yo había firmado un contrato de seis años y ese no ascenso me costó tener que irme, porque el club económicamente no pudo sostener esa plantilla».El Atlético de Madrid sí ganó esa temporada en Butarque, 1-2 justo con un gol de Salva, pero tuvo que sufrir: «A veces pasa cuando te enfrentas a rivales teóricamente inferiores, que la mentalidad no es la misma. Ese Atlético no ascendió porque pensábamos que iba a ganar el escudo, que sólo con el escudo íbamos a marcar los goles».«Yo había firmado un contrato de seis años y ese no ascenso me costó tener que irme: el Atlético no pudo sostener esa plantilla» Salva Ballesta Nueve del Atlético en 2001Y Óscar recuerda que a Salva especialmente le tocó padecer esa tarde: «Igual no lo recuerda, pero cuando acabó el partido Salva dijo que había sido uno de los campos donde más palos había recibido. Aunque en un salto él también me dio un golpe y me hizo una fisura en la clavícula». Tuvieron que pasar 15 años para que el Atlético volviera a Butarque ( 27 de agosto de 2016 ), esta vez en Primera División, y de capitán pepinero a capitán pepinero, lo rememora para ABC Martín Mantovani: «Fue uno de los partidos más especiales que he vivido: debut en Butarque en Primera, yo había jugado en la cantera del Atleti, me enfrentaba a ellos como capitán del Leganés. Y logramos un empate, fue un cúmulo de cosas espectacular». Aquel 0-0, sumado a que el Atlético se había dejado otro empate en la jornada 1 ante otro recién ascendido (el Alavés), provocó una de las mayores rajadas de Antoine Griezmann en la entrevista ‘flash’ post partido: «Hemos jugado muy mal. Si seguimos así vamos a pelear por el descenso».Mantovani reconoce que sobre el campo percibían la frustración de los rojiblancos: «Se sentía esa tensión, querían ganar a toda costa y les veías con ese tic de desesperación de decir: no puede ser que no podamos meter ni un gol. Nos salió todo bien, hicimos cosas muy buenas y estábamos fuertes y ellos no tuvieron fortuna de cara al gol».«Querían ganar a toda costa y les veías con ese tic de desesperación de decir ‘no puede ser que no podamos meter ni un gol’». Martín Montovani Capitán del Leganés en 2016Aunque eso sí, el central argentino tuvo que sudar ese punto: «Sufrí un poco, sí. Gameiro me pareció espectacular, tiraba muchas diagonales, creaba muchos espacios a Griezmann, que sabía aprovecharlos y ponerla al pie. Era una locura. Hicieron un despeje en largo y yo empiezo a correr y tenía a Gameiro a cuatro metros… y cuando vuelvo a mirar le tenía encima. Me ganó la carrera, era increíble de rápido. Y luego le quitaron y entra Fernando Torres… Ahí te das cuenta del nivel de Primera».Cosas de brujasLa temporada siguiente (2017-2018), el Leganés volvió a arrancar otro 0-0 al Atlético en Butarque. Y la siguiente (2018-2019), un 1-1. «No sé la explicación, no. No sé si se le da mal Butarque o al Leganés se le da bien el Atleti. Lo veremos hoy. Nos hacíamos muy fuertes en Butarque y al Atleti le costaba. Las dimensiones son prácticamente las mismas, pero las gradas están muy cerquita, parece todo más pequeño. El hincha en Butarque se hace sentir mucho y da resultados. Uno de los equipos más grandes de España y sólo ha ganado una vez en cinco años», reflexiona Mantovani.Esa única victoria se dio en la 2019-2020, 0-1 con gol de Vitolo, a pase de Joao Félix … Y la temporada pasada, el Atlético de Madrid truncó en Butarque la mayor racha de su historia, 15 triunfos consecutivos que se fueron al traste (derrota 1-0). Y Óscar Fernández apostilla: «No se puede hablar de dimensiones, ni del césped… El año pasado tiraron dos postes, Griezmann falló un penalti al final. Quizá son cosas de brujas».En Butarque, eso sí, el equipo femenino del Atlético de Madrid vivió una de sus noches más inolvidables. La victoria de la final de Copa contra el Real Madrid en una remontada memorable bajo una lluvia torrencial asta el empate (2-2) y triunfo a los penaltis. Por mor del maltrecho césped de Vallecas, el Atlético deberá rendir visita hoy al Rayo en el estadio de Butarque como alternativa de urgencia . La relación del equipo colchonero con el campo del Leganés tiene una historia que se remonta ya a más de 25 años. Y con los rojiblancos sobre el césped pepinero, o incluso no estando presentes directamente, el feudo leganense acumula una colección de recuerdos amargos para la parroquia atlética.Esta historia comienza en la temporada 2000-2001, el famoso ‘añito en el infierno?, que se multiplicó por dos precisamente como consecuencia de un resultado en Butarque. Última jornada de Liga en Segunda, el Sevilla ya había ascendido, y Betis (72 puntos), Tenerife (71) y Atlético (71) se disputaban las otras dos plazas. Los colchoneros tenían que ganar en Getafe y necesitaban de un tropiezo de béticos o chicharreros. Y el Tenerife jugaba a sólo ocho kilómetros de distancia, en Butarque. El Leganés estaba salvado y no se jugaba nada. Pero no fue eso lo que sintió el capitán de los pepineros, Óscar Fernández, que lo recuerda para ABC: «Fue un partido tremendamente extraño. Nosotros habíamos hecho nuestros deberes. Pero en cuanto salimos a calentar y vimos lo que había en las gradas, dijimos: joder, esto pinta a que aquí hay que darlo todo sí o sí. En aquella época en Butarque había 2.000 ó 3.000 personas y ese día estaba prácticamente lleno de banderas atléticas, gente que ni te conocía, pero apretaban mucho para que ganáramos».Noticia Relacionada Atlético de Madrid 4 – 0 Barcelona estandar Si Un repaso rojiblanco para los libros de historia Pablo Lodeiro El Atlético destroza al Barça con cuatro goles en la primera parte y se queda a un paso de la finalHabía unos 8.000 espectadores, 1.500 desplazados desde Tenerife, y unos 5.000 aficionados del Atlético de Madrid. Salva Ballesta era el delantero de ese Atlético, Pichichi en Primera y en Segunda, y desvela a ABC el motivo de esa invasión: «Jesús Gil pagó de su bolsillo entradas de Butarque para que muchos socios del Atleti fueran a animar al Leganés. Nosotros ganamos 0-1 en Getafe, pero recuerdo una tensión en el vestuario, en el banquillo… Estábamos desconcentrados, casi más pendientes de mirar al banquillo a ver lo que estaba pasando en los otros dos campos. Lo que suele pasar cuando dependes de otros».El Tenerife no falló y el desenlace en Butarque fue desagradable. «Fue un partido disputado, pero nos ganaron 0-1. Y luego hubo disturbios. Los aficionados del Atlético rompieron asientos, tuvo que intervenir la Policía para que por fuera no hubiera enfrentamientos con la afición del Tenerife. Y nos tuvieron una hora en vestuarios sin poder salir hasta que la cosa se calmara», rememora Óscar.«Y luego hubo disturbios. Los del Atlético rompieron asientos. Y nos tuvieron una hora en vestuarios sin poder salir hasta que la cosa se calmara» Óscar Capitán del Leganés en 2001Y en el Coliseum el epílogo también fue trágico, como relata Salva: «En la vuelta en el autobús se te pasaban ideas de todo tipo: no haber conseguido el objetivo con una plantilla para subir de sobra, esa responsabilidad con el club y con la afición, una gran decepción, todo el mundo callado, lágrimas. Yo había firmado un contrato de seis años y ese no ascenso me costó tener que irme, porque el club económicamente no pudo sostener esa plantilla».El Atlético de Madrid sí ganó esa temporada en Butarque, 1-2 justo con un gol de Salva, pero tuvo que sufrir: «A veces pasa cuando te enfrentas a rivales teóricamente inferiores, que la mentalidad no es la misma. Ese Atlético no ascendió porque pensábamos que iba a ganar el escudo, que sólo con el escudo íbamos a marcar los goles».«Yo había firmado un contrato de seis años y ese no ascenso me costó tener que irme: el Atlético no pudo sostener esa plantilla» Salva Ballesta Nueve del Atlético en 2001Y Óscar recuerda que a Salva especialmente le tocó padecer esa tarde: «Igual no lo recuerda, pero cuando acabó el partido Salva dijo que había sido uno de los campos donde más palos había recibido. Aunque en un salto él también me dio un golpe y me hizo una fisura en la clavícula». Tuvieron que pasar 15 años para que el Atlético volviera a Butarque ( 27 de agosto de 2016 ), esta vez en Primera División, y de capitán pepinero a capitán pepinero, lo rememora para ABC Martín Mantovani: «Fue uno de los partidos más especiales que he vivido: debut en Butarque en Primera, yo había jugado en la cantera del Atleti, me enfrentaba a ellos como capitán del Leganés. Y logramos un empate, fue un cúmulo de cosas espectacular». Aquel 0-0, sumado a que el Atlético se había dejado otro empate en la jornada 1 ante otro recién ascendido (el Alavés), provocó una de las mayores rajadas de Antoine Griezmann en la entrevista ‘flash’ post partido: «Hemos jugado muy mal. Si seguimos así vamos a pelear por el descenso».Mantovani reconoce que sobre el campo percibían la frustración de los rojiblancos: «Se sentía esa tensión, querían ganar a toda costa y les veías con ese tic de desesperación de decir: no puede ser que no podamos meter ni un gol. Nos salió todo bien, hicimos cosas muy buenas y estábamos fuertes y ellos no tuvieron fortuna de cara al gol».«Querían ganar a toda costa y les veías con ese tic de desesperación de decir ‘no puede ser que no podamos meter ni un gol’». Martín Montovani Capitán del Leganés en 2016Aunque eso sí, el central argentino tuvo que sudar ese punto: «Sufrí un poco, sí. Gameiro me pareció espectacular, tiraba muchas diagonales, creaba muchos espacios a Griezmann, que sabía aprovecharlos y ponerla al pie. Era una locura. Hicieron un despeje en largo y yo empiezo a correr y tenía a Gameiro a cuatro metros… y cuando vuelvo a mirar le tenía encima. Me ganó la carrera, era increíble de rápido. Y luego le quitaron y entra Fernando Torres… Ahí te das cuenta del nivel de Primera».Cosas de brujasLa temporada siguiente (2017-2018), el Leganés volvió a arrancar otro 0-0 al Atlético en Butarque. Y la siguiente (2018-2019), un 1-1. «No sé la explicación, no. No sé si se le da mal Butarque o al Leganés se le da bien el Atleti. Lo veremos hoy. Nos hacíamos muy fuertes en Butarque y al Atleti le costaba. Las dimensiones son prácticamente las mismas, pero las gradas están muy cerquita, parece todo más pequeño. El hincha en Butarque se hace sentir mucho y da resultados. Uno de los equipos más grandes de España y sólo ha ganado una vez en cinco años», reflexiona Mantovani.Esa única victoria se dio en la 2019-2020, 0-1 con gol de Vitolo, a pase de Joao Félix … Y la temporada pasada, el Atlético de Madrid truncó en Butarque la mayor racha de su historia, 15 triunfos consecutivos que se fueron al traste (derrota 1-0). Y Óscar Fernández apostilla: «No se puede hablar de dimensiones, ni del césped… El año pasado tiraron dos postes, Griezmann falló un penalti al final. Quizá son cosas de brujas».En Butarque, eso sí, el equipo femenino del Atlético de Madrid vivió una de sus noches más inolvidables. La victoria de la final de Copa contra el Real Madrid en una remontada memorable bajo una lluvia torrencial asta el empate (2-2) y triunfo a los penaltis.  

Por mor del maltrecho césped de Vallecas, el Atlético deberá rendir visita hoy al Rayo en el estadio de Butarque como alternativa de urgencia. La relación del equipo colchonero con el campo del Leganés tiene una historia que se remonta ya a más de … 25 años. Y con los rojiblancos sobre el césped pepinero, o incluso no estando presentes directamente, el feudo leganense acumula una colección de recuerdos amargos para la parroquia atlética.

Esta historia comienza en la temporada 2000-2001, el famoso ‘añito en el infierno?, que se multiplicó por dos precisamente como consecuencia de un resultado en Butarque. Última jornada de Liga en Segunda, el Sevilla ya había ascendido, y Betis (72 puntos), Tenerife (71) y Atlético (71) se disputaban las otras dos plazas. Los colchoneros tenían que ganar en Getafe y necesitaban de un tropiezo de béticos o chicharreros. Y el Tenerife jugaba a sólo ocho kilómetros de distancia, en Butarque.

El Leganés estaba salvado y no se jugaba nada. Pero no fue eso lo que sintió el capitán de los pepineros, Óscar Fernández, que lo recuerda para ABC: «Fue un partido tremendamente extraño. Nosotros habíamos hecho nuestros deberes. Pero en cuanto salimos a calentar y vimos lo que había en las gradas, dijimos: joder, esto pinta a que aquí hay que darlo todo sí o sí. En aquella época en Butarque había 2.000 ó 3.000 personas y ese día estaba prácticamente lleno de banderas atléticas, gente que ni te conocía, pero apretaban mucho para que ganáramos».

Había unos 8.000 espectadores, 1.500 desplazados desde Tenerife, y unos 5.000 aficionados del Atlético de Madrid. Salva Ballesta era el delantero de ese Atlético, Pichichi en Primera y en Segunda, y desvela a ABC el motivo de esa invasión: «Jesús Gil pagó de su bolsillo entradas de Butarque para que muchos socios del Atleti fueran a animar al Leganés. Nosotros ganamos 0-1 en Getafe, pero recuerdo una tensión en el vestuario, en el banquillo… Estábamos desconcentrados, casi más pendientes de mirar al banquillo a ver lo que estaba pasando en los otros dos campos. Lo que suele pasar cuando dependes de otros».

El Tenerife no falló y el desenlace en Butarque fue desagradable. «Fue un partido disputado, pero nos ganaron 0-1. Y luego hubo disturbios. Los aficionados del Atlético rompieron asientos, tuvo que intervenir la Policía para que por fuera no hubiera enfrentamientos con la afición del Tenerife. Y nos tuvieron una hora en vestuarios sin poder salir hasta que la cosa se calmara», rememora Óscar.

«Y luego hubo disturbios. Los del Atlético rompieron asientos. Y nos tuvieron una hora en vestuarios sin poder salir hasta que la cosa se calmara»

Óscar

Capitán del Leganés en 2001

Y en el Coliseum el epílogo también fue trágico, como relata Salva: «En la vuelta en el autobús se te pasaban ideas de todo tipo: no haber conseguido el objetivo con una plantilla para subir de sobra, esa responsabilidad con el club y con la afición, una gran decepción, todo el mundo callado, lágrimas. Yo había firmado un contrato de seis años y ese no ascenso me costó tener que irme, porque el club económicamente no pudo sostener esa plantilla».

El Atlético de Madrid sí ganó esa temporada en Butarque, 1-2 justo con un gol de Salva, pero tuvo que sufrir: «A veces pasa cuando te enfrentas a rivales teóricamente inferiores, que la mentalidad no es la misma. Ese Atlético no ascendió porque pensábamos que iba a ganar el escudo, que sólo con el escudo íbamos a marcar los goles».

«Yo había firmado un contrato de seis años y ese no ascenso me costó tener que irme: el Atlético no pudo sostener esa plantilla»

Salva Ballesta

Nueve del Atlético en 2001

Y Óscar recuerda que a Salva especialmente le tocó padecer esa tarde: «Igual no lo recuerda, pero cuando acabó el partido Salva dijo que había sido uno de los campos donde más palos había recibido. Aunque en un salto él también me dio un golpe y me hizo una fisura en la clavícula».

Tuvieron que pasar 15 años para que el Atlético volviera a Butarque (27 de agosto de 2016), esta vez en Primera División, y de capitán pepinero a capitán pepinero, lo rememora para ABC Martín Mantovani: «Fue uno de los partidos más especiales que he vivido: debut en Butarque en Primera, yo había jugado en la cantera del Atleti, me enfrentaba a ellos como capitán del Leganés. Y logramos un empate, fue un cúmulo de cosas espectacular».

Aquel 0-0, sumado a que el Atlético se había dejado otro empate en la jornada 1 ante otro recién ascendido (el Alavés), provocó una de las mayores rajadas de Antoine Griezmann en la entrevista ‘flash’ post partido: «Hemos jugado muy mal. Si seguimos así vamos a pelear por el descenso».

Mantovani reconoce que sobre el campo percibían la frustración de los rojiblancos: «Se sentía esa tensión, querían ganar a toda costa y les veías con ese tic de desesperación de decir: no puede ser que no podamos meter ni un gol. Nos salió todo bien, hicimos cosas muy buenas y estábamos fuertes y ellos no tuvieron fortuna de cara al gol».

«Querían ganar a toda costa y les veías con ese tic de desesperación de decir ‘no puede ser que no podamos meter ni un gol’».

Martín Montovani

Capitán del Leganés en 2016

Aunque eso sí, el central argentino tuvo que sudar ese punto: «Sufrí un poco, sí. Gameiro me pareció espectacular, tiraba muchas diagonales, creaba muchos espacios a Griezmann, que sabía aprovecharlos y ponerla al pie. Era una locura. Hicieron un despeje en largo y yo empiezo a correr y tenía a Gameiro a cuatro metros… y cuando vuelvo a mirar le tenía encima. Me ganó la carrera, era increíble de rápido. Y luego le quitaron y entra Fernando Torres… Ahí te das cuenta del nivel de Primera».

Cosas de brujas

La temporada siguiente (2017-2018), el Leganés volvió a arrancar otro 0-0 al Atlético en Butarque. Y la siguiente (2018-2019), un 1-1. «No sé la explicación, no. No sé si se le da mal Butarque o al Leganés se le da bien el Atleti. Lo veremos hoy. Nos hacíamos muy fuertes en Butarque y al Atleti le costaba. Las dimensiones son prácticamente las mismas, pero las gradas están muy cerquita, parece todo más pequeño. El hincha en Butarque se hace sentir mucho y da resultados. Uno de los equipos más grandes de España y sólo ha ganado una vez en cinco años», reflexiona Mantovani.

Esa única victoria se dio en la 2019-2020, 0-1 con gol de Vitolo, a pase de Joao Félix… Y la temporada pasada, el Atlético de Madrid truncó en Butarque la mayor racha de su historia, 15 triunfos consecutivos que se fueron al traste (derrota 1-0). Y Óscar Fernández apostilla: «No se puede hablar de dimensiones, ni del césped… El año pasado tiraron dos postes, Griezmann falló un penalti al final. Quizá son cosas de brujas».

En Butarque, eso sí, el equipo femenino del Atlético de Madrid vivió una de sus noches más inolvidables. La victoria de la final de Copa contra el Real Madrid en una remontada memorable bajo una lluvia torrencial asta el empate (2-2) y triunfo a los penaltis.

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