El rechazo de la operación militar Furia Épica le valió a España una arremetida dialéctica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, —”una perdedora”, un “aliado terrible”—, que, de momento, no se ha cristalizado en medidas concretas. El mandatario afirmó hace semanas que su Administración iba a cortar todas las relaciones comerciales entre Washington y Madrid por su negativa a cooperar en la ofensiva contra Irán. Un mes después del ataque, bienes y servicios siguen cruzando el Atlántico, mientras que los aviones estadounidenses implicados en la guerra tienen que rodear el espacio aéreo español. El vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, ha reivindicado este lunes la decisión del veto a los sobrevuelos y ha afirmado que, a pesar de las advertencias, no ha habido represalias: “Las empresas españolas operan en las mismas condiciones con EE UU que las francesas o alemanas”.
El vicepresidente primero sostiene que las empresas españolas operan en “las mismas condiciones” que las francesas o alemanas con el Gobierno de Donald Trump
España ha cerrado su espacio aéreo a cualquier vuelo implicado en la operación Furia Épica, el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos sobre Irán. Con esta decisión, los aviones de combate o de abastecimiento de EE UU que intervengan en la operación no pueden usar las bases de Rota (Cádiz) ni Morón de la Frontera (Sevilla), ni sobrevolar España desde terceros países, como Francia o Reino Unido. El nuevo vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha defendido este lunes que esta medida —adelantada por EL PAÍS– se enmarca “en la decisión de no participar en una guerra iniciada en contra del derecho internacional”. Y ha recalcado que no ha supuesto represalias económicas para España ni ha afectado la relación comercial con el Gobierno de Donald Trump.
En una entrevista con la Cadena SER, el ministro de Economía ha afirmado que, a pesar de las amenazas del mandatario estadounidense, no ha habido represalias económicas por la posición de España respecto al conflicto. “Las empresas españolas operan en las mismas condiciones con EE UU que las francesas o alemanas”, ha subrayado para luego recordar que las relaciones bilaterales con Washington en materia comercial se dan en el marco de toda la Unión Europea.
El vicepresidente primero ha explicado que estas relaciones están igual que lo estaban antes de que comenzara esta ofensiva en el Golfo Pérsico. Y ha recalcado que su previsión es que se mantenga así pese a la amenaza que hizo Trump a España de cortar las relaciones comerciales por la negativa del Gobierno a que Washington utilice las bases militares de uso conjunto de Rota y Morón para la guerra en Irán.
Mientras el Gobierno defiende su postura y descarta represalias de Washington, la oposición señala incongruencias en la postura del Ejecutivo. “Si no estaba ocurriendo nada, ¿por qué toman esta decisión?“, ha criticado este lunes la portavoz en el Senado del PP, Alicia García, que considera que la medida es ”una hipocresía improvisada». El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado por su parte, en una entrevista con RAC1, que nada indica que España vaya a recibir “cualquier tipo de reproche o de sanción en absoluto”. Además, ha tachado la relación de los dos Estados de “fluida” y ha subrayado que no se plantea “ni como hipótesis” la ruptura de las relaciones con Washington.
Por su parte, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, se ha mostrado contundente en una rueda de prensa al instar al Gobierno a “expulsar a los soldados estadounidenses de las bases de Rota y Morón”. Al ser preguntado por los vuelos que el ejército de EE UU ha realizado desde y hacia las dos bases en este primer mes de conflicto en Irán, Fernández ha señalado que los vuelos se dirigen a otras bases europeas como escala para proseguir hacia la zona de conflicto y ha reiterado la petición de su grupo de salir de la OTAN.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha recalcado este lunes que “desde el primer momento” trasladaron al Ejército estadounidense “que no se autorizaban las bases ni, por supuesto, tampoco se autorizaba la utilización del espacio aéreo español para actuaciones que tengan que ver con la guerra en Irán”. Con todo, Robles ha reconocido que “evidentemente, las bases están ahí” y se pueden llevar a cabo otras actuaciones.
Consecuencias comerciales
Cuerpo ha insistido en que la relación comercial bilateral entre Europa y Estados Unidos es la que viene determinada por los acuerdos a los que se llegan. Y ha puesto como ejemplo el pacto del pasado agosto que está “todavía en vías de empezar a implementar”. Según el ministro, ese es el esfuerzo en el que tendría que estar la UE, para dar a las empresas “un cierto horizonte de predecibilidad hacia adelante”.
En este sentido, el titular de Economía ha explicado que el Ejecutivo está intentando “mejorar las relaciones también a nivel bilateral, España-Estados Unidos, por ejemplo, reforzando en este caso la presencia de instituciones españolas”, que ayudan con las oficinas comerciales y económicas a las empresas a establecerse en territorio estadounidense. Y ha insistido en que desde el Gobierno quieren “reforzar y afianzar esta relación”, al tiempo que ha desvelado que el pasado viernes tuvo una reunión “muy instructiva” con el embajador estadounidense en España. Sobre este punto, ha señalado que hay contactos tanto a nivel técnico como a nivel político “con total normalidad”, aventurando que “va a seguir siendo así”.
Así, Cuerpo ha recordado que este lunes se publican los datos definitivos de inversión extranjera directa del año 2024, que son “excelentes” ya que “crece más de un 1,5% la inversión extranjera en España”. El ministro ha recordado que el principal inversor extranjero en España es EE UU y también el principal destino de las inversiones de las empresas españolas es el país norteamericano. “De ahí la importancia, por supuesto, de seguir manteniendo y reforzando esta relación”, ha remachado.
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