El que da primero da dos veces

La Marina de Valencia quería fiesta y Los Gallos se encargaron de poner la música. El estreno en casa no podía haber comenzado mejor. Dos victorias, un segundo puesto y 14 puntos para cerrar la primera jornada en cabeza del Grupo B. Mientras tanto en el Grupo A Australia terminó al frente de la clasificación con un solo punto de ventaja sobre Italia, que está siendo una de las grandes revelaciones del Gran Premio. El F50 español salió al campo de regatas con el público empujando desde las gradas y respondió como lo ha hecho durante toda la temporada: navegando rápido, tomando buenas decisiones y, sobre todo, sin cometer errores.Era el día señalado. Por primera vez, el SailGP llegaba a Valencia y la afición española tenía motivos para soñar. Desde primera hora, la Marina empezó a llenarse y cuando los F50 se colocaron para la primera salida ya no había prácticamente un hueco libre en las gradas.Los Gallos llegan segundos en la clasificación general del circuito Rolex SailGP y con la posibilidad de dar un golpe importante en la clasificación. Pero una cosa es saberlo y otra muy distinta salir al agua y demostrarlo.Concentración desde el principioLa primera salida fue buena y, a partir de ahí, el equipo español fue construyendo una victoria sin fisuras. Encontró el ritmo, mantuvo el control y pasó puerta tras puerta sin dar una oportunidad a sus rivales. La primera victoria llegó con autoridad y sirvió también para quitarse de encima los nervios del estreno.En la segunda prueba España volvió a estar delante y llegó a la parte final de la regata con el triunfo en sus manos. Pero Dinamarca no se rindió. El F50 de Nicolai Sehested se acercó en los últimos metros hasta el punto de superar al barco español convertir la llegada en una auténtica moneda al aire. Los dos barcos cruzaron juntos la línea de meta situada delante de la grada y haciendo una llegada al sprint. Hasta el propio Russell Coutts, que vio la jornada desde el reservado de Rolex en la Zona Adrenaline, aplaudió el final que ofrecieron españoles y daneses junto a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que no quiso perderse el estreno de SailGP en su ciudad. La respuesta llegó con la foto finish. España había ganado por unas milésimas, con el mismo tiempo que Dinamarca. Una victoria de esas que se celebran especialmente porque no se gana solo contra el rival, sino también contra el reloj.Pero el viento empezó a cambiar, en la tercera manga la intensidad había bajado y navegar sin tocar el agua se convirtió en un ejercicio mucho más delicado. Menos velocidad significa más igualdad, pero también más importancia de cada decisión. Todos los barcos llegaron a caer en algún momento, lo que supone de temor que te puedan pasar el resto.España apostó por la salida. La idea era clara: ganar la posición, ponerse delante y llegar primero a la primera boya. Pero Dinamarca leyó mejor el momento y Sehested consiguió colocar su F50 por delante. A partir de ahí, los daneses fueron consolidando la ventaja mientras detrás se libraba otra batalla, la de España contra Estados Unidos por la segunda posición.Los Gallos no se desesperaron. Sabían que la victoria se había complicado y que el segundo puesto seguía siendo un resultado excelente. Mantuvieron la concentración, defendieron su posición y cruzaron la llegada segundos. Nada más cruzar la línea desde la línea interior del equipo decían: «Vamos para la grada a saludar» dijo Botín. «Buena idea», contestó Trittel.Tres regatas. Dos victorias y un segundo puesto.El marcador lo dice todo: 14 puntos para España, 12 para Dinamarca y 10 para Estados Unidos. Los americanos serán uno de los principales obstáculos en la jornada decisiva.«Ha sido una de las mejores primeras jornadas que hemos hecho en SailGP», reconoció Diego Botín al terminar. El patrón español, sin embargo, sabe que la parte difícil todavía está por llegar.«Correr en estas condiciones es más complicado que hacerlo a mucha velocidad, porque es caminar sobre un campo de agujas: cualquier fallo te penaliza mucho», explicó.Y esa frase resume perfectamente lo que se vio en Valencia. No fue una jornada de grandes diferencias. Fue una jornada de pequeños detalles. De acertar una salida, de elegir el lado correcto del campo, de conservar la presión en las alas del F50 y de no cometer el error que puede hacerte perder varias posiciones en apenas unos segundos.Botín también quiso poner freno a la euforia. «Ahora no podemos venirnos muy arriba. Queremos seguir igual de concentrados mañana y darle una alegría a la afición».Los Gallos han dado el primer golpe y llegan a la segunda jornada como líderes. Pero en SailGP un día bueno no garantiza nada al siguiente. Valencia puede ofrecer otras condiciones, otros roles y, probablemente, otra clasificación.Mientras tanto, en la Marina de Valencia, la afición ya ha hecho su parte. Ha llenado las gradas, ha convertido el estreno en una fiesta y ha empujado al F50 español durante cada una de las tres mangas.El primer día fue perfecto. Dos victorias, un segundo puesto y el liderato. El domingo decidirá si aquella primera gran jornada fue simplemente un estreno brillante o el comienzo de algo mucho más grande: una victoria en casa y un paso decisivo hacia el liderato del Rolex SailGP Championship. La Marina de Valencia quería fiesta y Los Gallos se encargaron de poner la música. El estreno en casa no podía haber comenzado mejor. Dos victorias, un segundo puesto y 14 puntos para cerrar la primera jornada en cabeza del Grupo B. Mientras tanto en el Grupo A Australia terminó al frente de la clasificación con un solo punto de ventaja sobre Italia, que está siendo una de las grandes revelaciones del Gran Premio. El F50 español salió al campo de regatas con el público empujando desde las gradas y respondió como lo ha hecho durante toda la temporada: navegando rápido, tomando buenas decisiones y, sobre todo, sin cometer errores.Era el día señalado. Por primera vez, el SailGP llegaba a Valencia y la afición española tenía motivos para soñar. Desde primera hora, la Marina empezó a llenarse y cuando los F50 se colocaron para la primera salida ya no había prácticamente un hueco libre en las gradas.Los Gallos llegan segundos en la clasificación general del circuito Rolex SailGP y con la posibilidad de dar un golpe importante en la clasificación. Pero una cosa es saberlo y otra muy distinta salir al agua y demostrarlo.Concentración desde el principioLa primera salida fue buena y, a partir de ahí, el equipo español fue construyendo una victoria sin fisuras. Encontró el ritmo, mantuvo el control y pasó puerta tras puerta sin dar una oportunidad a sus rivales. La primera victoria llegó con autoridad y sirvió también para quitarse de encima los nervios del estreno.En la segunda prueba España volvió a estar delante y llegó a la parte final de la regata con el triunfo en sus manos. Pero Dinamarca no se rindió. El F50 de Nicolai Sehested se acercó en los últimos metros hasta el punto de superar al barco español convertir la llegada en una auténtica moneda al aire. Los dos barcos cruzaron juntos la línea de meta situada delante de la grada y haciendo una llegada al sprint. Hasta el propio Russell Coutts, que vio la jornada desde el reservado de Rolex en la Zona Adrenaline, aplaudió el final que ofrecieron españoles y daneses junto a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que no quiso perderse el estreno de SailGP en su ciudad. La respuesta llegó con la foto finish. España había ganado por unas milésimas, con el mismo tiempo que Dinamarca. Una victoria de esas que se celebran especialmente porque no se gana solo contra el rival, sino también contra el reloj.Pero el viento empezó a cambiar, en la tercera manga la intensidad había bajado y navegar sin tocar el agua se convirtió en un ejercicio mucho más delicado. Menos velocidad significa más igualdad, pero también más importancia de cada decisión. Todos los barcos llegaron a caer en algún momento, lo que supone de temor que te puedan pasar el resto.España apostó por la salida. La idea era clara: ganar la posición, ponerse delante y llegar primero a la primera boya. Pero Dinamarca leyó mejor el momento y Sehested consiguió colocar su F50 por delante. A partir de ahí, los daneses fueron consolidando la ventaja mientras detrás se libraba otra batalla, la de España contra Estados Unidos por la segunda posición.Los Gallos no se desesperaron. Sabían que la victoria se había complicado y que el segundo puesto seguía siendo un resultado excelente. Mantuvieron la concentración, defendieron su posición y cruzaron la llegada segundos. Nada más cruzar la línea desde la línea interior del equipo decían: «Vamos para la grada a saludar» dijo Botín. «Buena idea», contestó Trittel.Tres regatas. Dos victorias y un segundo puesto.El marcador lo dice todo: 14 puntos para España, 12 para Dinamarca y 10 para Estados Unidos. Los americanos serán uno de los principales obstáculos en la jornada decisiva.«Ha sido una de las mejores primeras jornadas que hemos hecho en SailGP», reconoció Diego Botín al terminar. El patrón español, sin embargo, sabe que la parte difícil todavía está por llegar.«Correr en estas condiciones es más complicado que hacerlo a mucha velocidad, porque es caminar sobre un campo de agujas: cualquier fallo te penaliza mucho», explicó.Y esa frase resume perfectamente lo que se vio en Valencia. No fue una jornada de grandes diferencias. Fue una jornada de pequeños detalles. De acertar una salida, de elegir el lado correcto del campo, de conservar la presión en las alas del F50 y de no cometer el error que puede hacerte perder varias posiciones en apenas unos segundos.Botín también quiso poner freno a la euforia. «Ahora no podemos venirnos muy arriba. Queremos seguir igual de concentrados mañana y darle una alegría a la afición».Los Gallos han dado el primer golpe y llegan a la segunda jornada como líderes. Pero en SailGP un día bueno no garantiza nada al siguiente. Valencia puede ofrecer otras condiciones, otros roles y, probablemente, otra clasificación.Mientras tanto, en la Marina de Valencia, la afición ya ha hecho su parte. Ha llenado las gradas, ha convertido el estreno en una fiesta y ha empujado al F50 español durante cada una de las tres mangas.El primer día fue perfecto. Dos victorias, un segundo puesto y el liderato. El domingo decidirá si aquella primera gran jornada fue simplemente un estreno brillante o el comienzo de algo mucho más grande: una victoria en casa y un paso decisivo hacia el liderato del Rolex SailGP Championship.  

La Marina de Valencia quería fiesta y Los Gallos se encargaron de poner la música. El estreno en casa no podía haber comenzado mejor. Dos victorias, un segundo puesto y 14 puntos para cerrar la primera jornada en cabeza del Grupo B.

Mientras tanto en … el Grupo A Australia terminó al frente de la clasificación con un solo punto de ventaja sobre Italia, que está siendo una de las grandes revelaciones del Gran Premio.

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