La nuda propiedad consiste en ser propietario legal de un bien que usa otra persona. En las procelosas aguas del mercado inmobiliario sirve para comprar un piso ocupado por una persona esperando a que fallezca para tomar completa posesión. Es una fórmula lúgubre, pero tiene ventajas: permite al ocupante disfrutar en vida del dinero de la venta y al comprador disfrutar de un precio más bajo. Nuda propiedad es también la nueva película de Alberto Utrera, una comedia triste que relata la ansiedad y el abatimiento de una pareja normal y corriente que se ve perdida en los laberintos de la búsqueda de vivienda.
La comedia triste ‘Nuda propiedad’, de Alberto Utrera, retrata la peripecia de una pareja que se queda atrapada en el laberinto sin salida del mercado inmobiliario. Se une a una tradición del cine español preocupada por las injusticias del ladrillo
La nuda propiedad consiste en ser propietario legal de un bien que usa otra persona. En las procelosas aguas del mercado inmobiliario sirve para comprar un piso ocupado por una persona esperando a que fallezca para tomar completa posesión. Es una fórmula lúgubre, pero tiene ventajas: permite al ocupante disfrutar en vida del dinero de la venta y al comprador disfrutar de un precio más bajo. Nuda propiedad es también la nueva película de Alberto Utrera, una comedia triste que relata la ansiedad y el abatimiento de una pareja normal y corriente que se ve perdida en los laberintos de la búsqueda de vivienda.
Cultura en EL PAÍS
