Dos cartas para Los Ángeles 2028

A menos de dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, conviene dejar de mirar el calendario y empezar a mirar la realidad. Y la realidad de la vela olímpica española, a día de hoy, es bastante clara: tenemos dos posibilidades reales de medalla, 470 y FX y, siendo generosos, podríamos hablar de una tercera. En el resto de clases, los resultados están lejos de lo que históricamente ha sido España. No es una opinión catastrofista, sino realista. Así lo están mostrando los resultados.El 470 vuelve a ser, como tantas veces en la historia olímpica española, nuestro principal refugio. Jordi Xammar y Marta Cardona han demostrado durante dos temporadas que están entre los mejores del mundo. Campeones del mundo y de Europa en 2025 y terceros en ambos campeonatos en 2026. Una regularidad que, en una clase donde las diferencias está en pequeños detalles, vale oro. Y precisamente por eso son a día de hoy nuestra gran carta.La segunda pasa por el FX. Paula Barceló y María Cantero tienen talento, experiencia y un campeonato del mundo ganado en 2025 que demuestra que saben perfectamente lo que significa estar arriba. Pero necesitan recuperar la regularidad que les permita convertir ese potencial en una candidatura olímpica sólida.Y después aparece Pilar Lamadrid en iQFOIL. El bronce europeo conseguido este año permite mantener abierta, aunque el Mundial más reciente, en el que no consiguió entrar en la lucha por las medallas, invita a ser prudentes.Y aquí se acaba, prácticamente, el listado de candidaturas. Falta ver que harán Diego Botín y Floriant Trittel después de la Copa América, su intención es la de volver, si lo hacen, con un año por delante probablemente volverán a estar en las quinielas del 49er, pero a día de hoy la realidad es la que es.En el resto de clases olímpicas, los resultados españoles están siendo pobres. Demasiado pobres para un país que históricamente ha convertido la vela en uno de sus deportes olímpicos de referencia. Y eso debería hacernos reflexionar.No se trata de buscar culpables ni de repartir responsabilidades. Se trata de preguntarnos si el camino elegido para llegar a Los Ángeles es el correcto. Porque a estas alturas ya no estamos construyendo un proyecto a largo plazo. El reloj olímpico corre y cada Mundial, cada Europeo y cada regata internacional son exámenes que no se pueden aplazar indefinidamente.España sabe ganar medallas olímpicas. Lo hizo en Montreal, Moscú, Los Ángeles, Seúl, Barcelona, Atlanta, Atenas, Pekín, Londres, Tokio y París. Tiene campeones olímpicos, mundiales y europeos en prácticamente todas las generaciones. Por eso resulta preocupante que, ahora mismo, el abanico de opciones sea tan reducido.Dos cartas. Como mucho, tres.¿Puede bastar? Naturalmente. Una sola tripulación puede ganar un oro y convertir un ciclo entero en un éxito. Pero una potencia náutica no debería confiar todo su proyecto olímpico a que solo unos pocos tengan una semana perfecta. Se pudo ver en Sídney y Río.Todavía queda tiempo y talento. Lo que no sobra es margen. A menos de dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, conviene dejar de mirar el calendario y empezar a mirar la realidad. Y la realidad de la vela olímpica española, a día de hoy, es bastante clara: tenemos dos posibilidades reales de medalla, 470 y FX y, siendo generosos, podríamos hablar de una tercera. En el resto de clases, los resultados están lejos de lo que históricamente ha sido España. No es una opinión catastrofista, sino realista. Así lo están mostrando los resultados.El 470 vuelve a ser, como tantas veces en la historia olímpica española, nuestro principal refugio. Jordi Xammar y Marta Cardona han demostrado durante dos temporadas que están entre los mejores del mundo. Campeones del mundo y de Europa en 2025 y terceros en ambos campeonatos en 2026. Una regularidad que, en una clase donde las diferencias está en pequeños detalles, vale oro. Y precisamente por eso son a día de hoy nuestra gran carta.La segunda pasa por el FX. Paula Barceló y María Cantero tienen talento, experiencia y un campeonato del mundo ganado en 2025 que demuestra que saben perfectamente lo que significa estar arriba. Pero necesitan recuperar la regularidad que les permita convertir ese potencial en una candidatura olímpica sólida.Y después aparece Pilar Lamadrid en iQFOIL. El bronce europeo conseguido este año permite mantener abierta, aunque el Mundial más reciente, en el que no consiguió entrar en la lucha por las medallas, invita a ser prudentes.Y aquí se acaba, prácticamente, el listado de candidaturas. Falta ver que harán Diego Botín y Floriant Trittel después de la Copa América, su intención es la de volver, si lo hacen, con un año por delante probablemente volverán a estar en las quinielas del 49er, pero a día de hoy la realidad es la que es.En el resto de clases olímpicas, los resultados españoles están siendo pobres. Demasiado pobres para un país que históricamente ha convertido la vela en uno de sus deportes olímpicos de referencia. Y eso debería hacernos reflexionar.No se trata de buscar culpables ni de repartir responsabilidades. Se trata de preguntarnos si el camino elegido para llegar a Los Ángeles es el correcto. Porque a estas alturas ya no estamos construyendo un proyecto a largo plazo. El reloj olímpico corre y cada Mundial, cada Europeo y cada regata internacional son exámenes que no se pueden aplazar indefinidamente.España sabe ganar medallas olímpicas. Lo hizo en Montreal, Moscú, Los Ángeles, Seúl, Barcelona, Atlanta, Atenas, Pekín, Londres, Tokio y París. Tiene campeones olímpicos, mundiales y europeos en prácticamente todas las generaciones. Por eso resulta preocupante que, ahora mismo, el abanico de opciones sea tan reducido.Dos cartas. Como mucho, tres.¿Puede bastar? Naturalmente. Una sola tripulación puede ganar un oro y convertir un ciclo entero en un éxito. Pero una potencia náutica no debería confiar todo su proyecto olímpico a que solo unos pocos tengan una semana perfecta. Se pudo ver en Sídney y Río.Todavía queda tiempo y talento. Lo que no sobra es margen.  

A menos de dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, conviene dejar de mirar el calendario y empezar a mirar la realidad. Y la realidad de la vela olímpica española, a día de hoy, es bastante clara: tenemos dos posibilidades reales de … medalla, 470 y FX y, siendo generosos, podríamos hablar de una tercera. En el resto de clases, los resultados están lejos de lo que históricamente ha sido España. No es una opinión catastrofista, sino realista. Así lo están mostrando los resultados.

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