Nuevo siniestro de extrema gravedad en la línea ferroviaria de alta velocidad Madrid-Sevilla. Como sucedió en Adamuz (Córdoba) el 18 de enero, vuelven a verse implicados un tren AVE de Renfe y un convoy de Iryo que han chocado en la mañana de este miércoles, dejando al menos 68 muertos, 24 pasajeros del AVE y 44 del Iryo, según ha confirmado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. El AVE ha alcanzado por detrás a la unidad de Iryo, lo que ha causado el descarrilamiento de dos vagones del segundo y su caída por un terraplén, y la salida de vía de cuatro coches del primero.
El ministro de Transportes apunta a una decisión “inexplicable” y a “todas luces errónea” desde el centro de control, que autorizó al convoy que iba detrás a renaudar la marcha con normalidad a pesar de tener uno detenido más adelante
Nuevo siniestro de extrema gravedad en la línea ferroviaria de alta velocidad Madrid-Sevilla. Como sucedió en Adamuz (Córdoba) el 18 de enero, vuelven a verse implicados un tren AVE de Renfe y un convoy de Iryo que han chocado en la mañana de este miércoles, dejando al menos 68 muertos, 24 pasajeros del AVE y 44 del Iryo, según ha confirmado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. Un portavoz del Ministerio de Transportes explica que, según los primeros indicios, el AVE ha alcanzado por detrás a la unidad de Iryo, lo que ha causado el descarrilamiento de dos vagones del segundo y su caída por un terraplén, y la salida de vía de cuatro coches del AVE. Los bomberos están concluyendo las labores de rescate de los cuerpos, según aseguran estas fuentes. Mientras, más de un centenar de trenes se han visto afectados por el corte de circulación tras el accidente en el corredor entre Madrid y Andalucía y, de momento, no hay previsión de cuándo podrán volver a circular.
El choque ha tenido lugar en el punto kilométrico 118, entre las localidades de Mora y Orgaz y Urda (Toledo) a las 8.53. La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha indicado que los trenes del accidente son el Iryo 6076, con 146 pasajeros y un bebé, que salió a las 7.54 de Madrid, y el AVE 2080, con 397 pasajeros, que salió a las 8.00 de la capital. García Page ha señalado que hay al menos 80 heridos, 50 de ellos graves y 15 muy graves. Se desconocen las causas de la colisión, aunque fuentes oficiales del Ministerio de Transportes abonan la tesis del fallo humano.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado en una comparecencia ante los medios que, sobre las 8.30, cayó el sistema de seguridad LZB, que sirve de comunicación entre la infraestructura y los trenes. Ese sistema es exclusivo de la línea Madrid-Sevilla y, a lo largo de este año, se está procediendo a su sustitución por el más moderno ERTMS. Al fallar el sistema de seguridad, se detuvieron unos seis trenes en la zona, incluidos los involucrados en el choque, ha dicho el ministro. Sobre las 8.36, se tomó la decisión de renaudar la marcha del AVE “con normalidad”: “¿Es esto correcto?“, se ha preguntado Puente, ”en ese momento ese tren tenía que obligatoriamente detenerse y no podía renaudar la marcha con normalidad». A pesar de eso y de que tenía “una señal roja que impedía la reanudación de la marcha”, se le autorizó a continuar a velocidad normal en una decisión que el titular de Transportes ha calificado de “inexplicable” y a “todas luces errónea”.
Así, de acuerdo con el relato del ministro, el AVE recorrió unos 25 kilómetros en unos 17 minutos (a una velocidad aún no determinada, aunque en ese tramo se puede llegar a los 200 km/h) con el Iryo aún detenido delante y en la misma vía. Desde el centro de control, ha lamentado Puente, tuvieron “un tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resuelven”. El ministro ha llegado a precisar que, cuando se autorizó a todos los trenes a volver a arrancar, el maquinista de otro convoy que no ha participado en el accidente avisó de que no se podía renaudar la velocidad a velocidad normal, sino a “marcha a la vista”: una velocidad moderada, de precaución, que permite al maquinista detener el tren ante un posible obstáculo. No ocurrió así para el AVE, que fue autorizado a circular con normalidad y que, unos 17 minutos después de volver a arrancar, chocó con el Iryo.
Puente, que descarta dimitir de su cargo “en un momento en que hay que es esclarecer lo ocurrido”, no ha podido explicar por qué no retoma el viaje el Iryo detenido y que finalmente se ha convertido en un obstáculo insalvable para el AVE. El ministro ha asegurado que el operario del centro de control de Adif que supervisó las operaciones “tiene experiencia” y se encontraba acompañado por un auxiliar y un supervisor. La orden de circular a velocidad normal que habría recibido el maquinista del tren de Renfe contraviene la normativa de Adif en un momento en que estaba caído el sistema de seguridad LZB.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha confirmado que todos los hospitales cercanos al lugar del accidente, tanto de Madrid como de Castilla-La Mancha, están avisados y preparados para atender a los heridos. “Ha sido un accidente de alto impacto y tememos que va a ser una tragedia importante”, ha advertido. García ha señalado que los heridos necesitarán atención especializada en politraumatismos debido a la gravedad de las lesiones que pueden presentar. García ha asegurado que se han puesto todos los recursos a disposición de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha y que también se ha contactado con la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid para coordinar la colaboración entre ambas comunidades.
El alcance ha motivado el inmediato corte de la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. “Pedimos a los viajeros que tuvieran un billete para este corredor en la jornada de hoy que no acudan a las estaciones”, reclama el Ministerio de Transportes. Personal del gestor de la infraestructura Adif y de ambas operadoras, también efectivos sanitarios, se ha desplazado a la zona, donde testigos presenciales han hablado desde el primer momento de un escenario “dantesco”. Un pasajero que viajaba en uno de los coches traseros de uno de los trenes ha explicado a EL PAÍS que sintió un “fuerte impacto” cuando llevaban alrededor de 40 minutos de viaje.
El partido judicial situado en Orgaz (Toledo) se hará cargo de las pesquisas, según fuentes del Poder Judicial. Los juzgados de primera instancia e instrucción de esa localidad serán los que contabilicen el número de fallecidos y, previsiblemente, comiencen a investigar las razones del siniestro. El alcalde de Los Yébenes, Jesús Pérez Martín, ha indicado en TVE que la tragedia ferroviaria ha tenido lugar “en la zona de los Montes de Toledo”. La línea de alta velocidad “transcurre por fincas de los Montes de Toledo, es una zona de bosque mediterráneo”.

Minutos después del suceso en la línea Madrid-Sevilla estaba prevista la intervención del ministro de Transportes, Óscar Puente, en la apertura del World Infrastructure Forum que se celebra en Madrid. La noticia le ha llegado cuando saludaba a los organizadores del evento en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica. En ese momento se veían ya en redes sociales imágenes sobre el fuerte impacto del siniestro, con vagones destrozados varios metros terraplén abajo. Puente no ha llegado a participar y ha partido hacia el centro de control del tráfico ferroviario en Atocha (Madrid).
“Permanezco en constante contacto con el ministro de Transportes y con el presidente de Castilla-La Mancha. Los servicios de emergencia están trabajando sobre el terreno para atender a las personas afectadas y garantizar su seguridad, en coordinación con todas las administraciones implicadas. Mi cariño, solidaridad y apoyo a todas las víctimas y sus familias”, ha escrito el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su perfil en la red social X.
Rafael Escudero, secretario general del Sindicato Ferroviario, ha pedido prudencia a la hora de determinar las causas del accidente, aunque ha advertido de que esta línea requiere una “atención prioritaria”, como ya señalaron los representantes de maquinistas y tripulantes tras el suceso de Adamuz. Escudero considera que podría haber deficiencias en la infraestructura y ha defendido que los sindicatos llevan tiempo reclamando una auditoría de la línea Madrid-Sevilla al considerar que su estado no se corresponde con las inversiones realizadas en su renovación.
Atención a las víctimas
Poco después de las 9.30, el despliegue para atender a las víctimas era total. El Ministerio del Interior ha activado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) a petición del Gobierno de Castilla-La Mancha. La Guardia Civil ha desplegado en la zona personal de Seguridad Ciudadana de la provincia de Toledo, así como agentes del Seprona y de la Jefatura de Tráfico. También se han desplazado a la zona unidades de Seguridad Ciudadana de Ciudad Real y Albacete, de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), del Servicio Aéreo, de drones, del Equipo de Grandes Catástrofes del Servicio de Criminalística y de Policía Judicial.
El Gobierno regional de Castilla-La Mancha había activado a las 9.15 el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (Platecam) en fase de Emergencia Situación Operativa 1 en Toledo, por lo que se había considerado que el siniestro podía atenderse con los medios y recursos de la comunidad autónoma, o con la integración de algunos medios estatales. En el lugar del accidente trabajan efectivos de la Guardia Civil, dotaciones de Bomberos del Consorcio Provincial de Toledo y Ciudad Real, voluntarios de las agrupaciones de Protección Civil y recursos sanitarios del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), que proceden a la instalación de un puesto médico avanzado. Los servicios de emergencia han movilizado tres helicópteros sanitarios y han alertado a los hospitales de Toledo y Alcázar de San Juan.
Pero toda ayuda se queda corta en un incidente de estas características. Andalucía ha enviado UVI móviles y un vehículo de apoyo logístico del Servicio Andaluz de Salud para atender a los afectados por el accidente ferroviario. El Ayuntamiento de Madrid ha puesto a disposición siete vehículos de bomberos y 16 ambulancias. La Guardia Civil, por su parte, ha destinado ya un equipo de grandes catástrofes de su Servicio de Criminalística (SECRIM) que ya ha salido de Madrid en dirección al lugar del accidente. Esta unidad está especializada en el análisis científico de indicios y pruebas relacionados con hechos potencialmente delictivos. Sus especialistas examinan los vestigios recogidos durante las investigaciones y elaboran informes periciales que contribuyen al esclarecimiento de los delitos.














Chema Moya (EFE)

















Ismael Herrero (EFE)






Lucía Franco

Ismael Herrero (EFE)

Cedida a ACN

Juanma Jiménez (Europa Press)









A falta del balance oficial de víctimas, este accidente trae a la memoria (y supera en muertos) la tragedia de Adamuz (Córdoba), donde perdieron la vida 46 personas. Fue el accidente ferroviario más grave en España desde 2013, cuando un Alvia que conectaba Madrid con Ferrol se salió en una curva en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, por exceso de velocidad. Murieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas. Óscar Puente se ha referido a que viajar en tren es seguro, pero con las limitaciones de fiabilidad propias de la infraestructura, material rodante y del personal de control.
El peor siniestro de la historia ferroviaria en España se considera que fue el de Torre del Bierzo (León) del 3 de enero de 1944. Se trató del choque dentro de un túnel entre un tren correo, una locomotora en maniobras y un tren de mercancías, que dejó una cifra oficial de 78 muertos. No obstante, se cree que la cifra real fue ocultada por el régimen franquista. Otros siniestros con un alto número de víctimas ocurrieron en El Cuervo (Sevilla) el 21 de julio de 1972, cuando un choque frontal entre un ferrobús que cubría la ruta Cádiz-Sevilla y un tren expreso procedente de Madrid provocó 86 fallecidos y 112 heridos; y en el Metro de Valencia el 3 de julio de 2006, cuando el descarrilamiento de un convoy de Metrovalencia debido a la alta velocidad en una curva provocó 43 muertos y 47 heridos.
Renfe ha activado el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares y ha puesto a disposición el número 900 10 10 20. Iryo, por su parte, ha habilitado el 900 001 403. El Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha activado el 900 122 112.
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