Alejandro Valverde, uno de los referentes del ciclismo español, con un palmarés envidiable que incluye un Mundial, una Vuelta a España, cinco Flecha Valona y cuatro Lieja-Bastoña-Lieja, entre otros muchos éxitos, analiza para ABC el estado de forma de Enric Mas, maillot rojo de la Vuelta. El actual seleccionador nacional mantiene un fuerte vínculo con el balear, excompañero en el Movistar Team y gran amigo dentro y fuera del pelotón.—Usted que ha visto crecer a Enric Mas ¿cómo valora su maduración como líder absoluto de Movistar tras su retiro?—Bien. Yo creo que ha madurado muy bien. Al final se ha adaptado también a las críticas que ha tenido, las ha sabido torear bien y en la Vuelta está demostrando que es el Enric que yo conocía. Está demostrando que tiene una calidad para ganar una grande perfectamente.—Se le ha exigido mucho desde de sus inicios comparándole con usted o con Contador. ¿Cree que la presión pública ha sido justa con su rendimiento?—No. No ha sido justa porque al mínimo fallo que cometía se le ha atacado mucho. Ahora, toda esa gente que lo criticaba se está dando cuenta que Enric tiene un gran nivel. Empezó haciendo un segundo en la Vuelta a España siendo muy joven, pero ahora tiene más edad y sigue estando mejor que antes. No se le ha tratado como se debería.—Enric ha pasado por momentos difíciles de confianza, especialmente en los descensos hace un par de temporadas, y supo resurgir. Como mentor, ¿cómo vivió ese proceso y qué consejo clave le dio?—Es verdad que ha pasado momentos muy malos, de tener pánico bajando, pero eso no es que no supiera bajar. Él sabía bajar perfectamente, pero la cabeza cuando se bloquea, se bloquea, y tenía un poco de miedo en las bajadas. Y como a mí me ha ocurrido, sabía perfectamente lo que él tenía. Eso es cuestión de superarlo, de decir ‘aquí sigo’, porque al final la cabeza manda mucho y aunque tu cuerpo diga ‘vamos’, si la cabeza te dice que no, y es lo que le ocurría, estaba medio bloqueado mentalmente. Cuando a uno le empiezan a salir las cosas y a desbloquearse sale la calidad que tiene.— A menudo se debate si Enric es un corredor demasiado conservador. ¿Cree que debería arriesgar más o que su ciclismo de regularidad es su mejor arma?—Es que uno es conservador cuando la fuerza no te acompaña como tú quieres, entonces tienes que ser conservador; atacar por atacar y luego quedarte tirado no tiene sentido. Ahora, como tiene la confianza y sabe que está bien, ya no es tan conservador, pero una cosa lleva a la otra: cuando tienes confianza, tienes forma, puedes atacar porque sabes que no vas a fallar.«Ha mejorado en madurez, en saber estar y en saber llevar al equipo»—Analizando su temporada actual, ¿en qué aspectos nota que ha mejorado más respecto a sus últimos años en activo con él?—Ha mejorado en madurez, en saber estar, en saber llevar al equipo. Y también por el rol que juegan sus directores, que lo conocen muy bien. En este caso Chente lo conocía o lo conoce perfectamente, pero Rojas ha sido su compañero, lo conoce dentro y fuera de la bicicleta, Escámez ha sido su masajista durante muchos años, igual que ha sido mío. Entonces lo conocen a la perfección. Y eso, desde el coche, saber controlar, saber llevarlo, eso también juega una parte… Es un factor muy importante. Él ha madurado, pero detrás suyo, los que le dirigen y acompañan lo conocen más que antes.—¿Cómo cree que le afectó la retirada de Pogacar? ¿Le ha beneficiado estar a la sombra durante la primera semana?—La retirada de Pogacar ha abierto la carrera para muchos corredores. Está claro que Pogacar es Pogacar y la condición física que tenía o que tiene siempre es muy superior. Al no estar él se amplía la posibilidad de ganar.—Fuera de las cámaras, ¿cómo es Enric gestionando el autobús del equipo? ¿Es un líder de pocas palabras o de los que motivan activamente al grupo?—El tío es líder. Es una persona excelente, que está ahí, que sabe estar. Es como cualquier otra persona.Alejandro Valverde en su época cono ciclista del Movistar, junto a Mas y ahora como seleccionador español. ABC / EFE / EP—¿Ve a Enric Mas manteniendo este nivel de competitividad durante muchos años más, al estilo de su longevidad, o tiene un perfil de desgaste diferente?—Sí, le veo, le veo mucho tiempo a este nivel.—Cuénteme una anécdota que lo retrate o que lo defina.—A ver, no sé. Yo para eso es que soy muy malo y tenemos miles de anécdotas juntos, pero… no le sabría decir una. Pero lo que sí puedo decirle es que nos llevamos muy bien.—¿Es tan tímido y tan serio como se muestra?—No, no, no, ni mucho menos. Muchas veces cuando estás ante la prensa no eres tú porque estás cansado o a lo mejor no te han salido las cosas como tú querías… y parece más serio de lo que es, pero qué va, es un tío de puta madre. Alejandro Valverde, uno de los referentes del ciclismo español, con un palmarés envidiable que incluye un Mundial, una Vuelta a España, cinco Flecha Valona y cuatro Lieja-Bastoña-Lieja, entre otros muchos éxitos, analiza para ABC el estado de forma de Enric Mas, maillot rojo de la Vuelta. El actual seleccionador nacional mantiene un fuerte vínculo con el balear, excompañero en el Movistar Team y gran amigo dentro y fuera del pelotón.—Usted que ha visto crecer a Enric Mas ¿cómo valora su maduración como líder absoluto de Movistar tras su retiro?—Bien. Yo creo que ha madurado muy bien. Al final se ha adaptado también a las críticas que ha tenido, las ha sabido torear bien y en la Vuelta está demostrando que es el Enric que yo conocía. Está demostrando que tiene una calidad para ganar una grande perfectamente.—Se le ha exigido mucho desde de sus inicios comparándole con usted o con Contador. ¿Cree que la presión pública ha sido justa con su rendimiento?—No. No ha sido justa porque al mínimo fallo que cometía se le ha atacado mucho. Ahora, toda esa gente que lo criticaba se está dando cuenta que Enric tiene un gran nivel. Empezó haciendo un segundo en la Vuelta a España siendo muy joven, pero ahora tiene más edad y sigue estando mejor que antes. No se le ha tratado como se debería.—Enric ha pasado por momentos difíciles de confianza, especialmente en los descensos hace un par de temporadas, y supo resurgir. Como mentor, ¿cómo vivió ese proceso y qué consejo clave le dio?—Es verdad que ha pasado momentos muy malos, de tener pánico bajando, pero eso no es que no supiera bajar. Él sabía bajar perfectamente, pero la cabeza cuando se bloquea, se bloquea, y tenía un poco de miedo en las bajadas. Y como a mí me ha ocurrido, sabía perfectamente lo que él tenía. Eso es cuestión de superarlo, de decir ‘aquí sigo’, porque al final la cabeza manda mucho y aunque tu cuerpo diga ‘vamos’, si la cabeza te dice que no, y es lo que le ocurría, estaba medio bloqueado mentalmente. Cuando a uno le empiezan a salir las cosas y a desbloquearse sale la calidad que tiene.— A menudo se debate si Enric es un corredor demasiado conservador. ¿Cree que debería arriesgar más o que su ciclismo de regularidad es su mejor arma?—Es que uno es conservador cuando la fuerza no te acompaña como tú quieres, entonces tienes que ser conservador; atacar por atacar y luego quedarte tirado no tiene sentido. Ahora, como tiene la confianza y sabe que está bien, ya no es tan conservador, pero una cosa lleva a la otra: cuando tienes confianza, tienes forma, puedes atacar porque sabes que no vas a fallar.«Ha mejorado en madurez, en saber estar y en saber llevar al equipo»—Analizando su temporada actual, ¿en qué aspectos nota que ha mejorado más respecto a sus últimos años en activo con él?—Ha mejorado en madurez, en saber estar, en saber llevar al equipo. Y también por el rol que juegan sus directores, que lo conocen muy bien. En este caso Chente lo conocía o lo conoce perfectamente, pero Rojas ha sido su compañero, lo conoce dentro y fuera de la bicicleta, Escámez ha sido su masajista durante muchos años, igual que ha sido mío. Entonces lo conocen a la perfección. Y eso, desde el coche, saber controlar, saber llevarlo, eso también juega una parte… Es un factor muy importante. Él ha madurado, pero detrás suyo, los que le dirigen y acompañan lo conocen más que antes.—¿Cómo cree que le afectó la retirada de Pogacar? ¿Le ha beneficiado estar a la sombra durante la primera semana?—La retirada de Pogacar ha abierto la carrera para muchos corredores. Está claro que Pogacar es Pogacar y la condición física que tenía o que tiene siempre es muy superior. Al no estar él se amplía la posibilidad de ganar.—Fuera de las cámaras, ¿cómo es Enric gestionando el autobús del equipo? ¿Es un líder de pocas palabras o de los que motivan activamente al grupo?—El tío es líder. Es una persona excelente, que está ahí, que sabe estar. Es como cualquier otra persona.Alejandro Valverde en su época cono ciclista del Movistar, junto a Mas y ahora como seleccionador español. ABC / EFE / EP—¿Ve a Enric Mas manteniendo este nivel de competitividad durante muchos años más, al estilo de su longevidad, o tiene un perfil de desgaste diferente?—Sí, le veo, le veo mucho tiempo a este nivel.—Cuénteme una anécdota que lo retrate o que lo defina.—A ver, no sé. Yo para eso es que soy muy malo y tenemos miles de anécdotas juntos, pero… no le sabría decir una. Pero lo que sí puedo decirle es que nos llevamos muy bien.—¿Es tan tímido y tan serio como se muestra?—No, no, no, ni mucho menos. Muchas veces cuando estás ante la prensa no eres tú porque estás cansado o a lo mejor no te han salido las cosas como tú querías… y parece más serio de lo que es, pero qué va, es un tío de puta madre.
Alejandro Valverde, uno de los referentes del ciclismo español, con un palmarés envidiable que incluye un Mundial, una Vuelta a España, cinco Flecha Valona y cuatro Lieja-Bastoña-Lieja, entre otros muchos éxitos, analiza para ABC el estado de forma de Enric Mas, maillot rojo … de la Vuelta. El actual seleccionador nacional mantiene un fuerte vínculo con el balear, excompañero en el Movistar Team y gran amigo dentro y fuera del pelotón.
—Usted que ha visto crecer a Enric Mas ¿cómo valora su maduración como líder absoluto de Movistar tras su retiro?
—Bien. Yo creo que ha madurado muy bien. Al final se ha adaptado también a las críticas que ha tenido, las ha sabido torear bien y en la Vuelta está demostrando que es el Enric que yo conocía. Está demostrando que tiene una calidad para ganar una grande perfectamente.
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CICLISMO / LA VUELTA 2026
Sergi Font
—Se le ha exigido mucho desde de sus inicios comparándole con usted o con Contador. ¿Cree que la presión pública ha sido justa con su rendimiento?
—No. No ha sido justa porque al mínimo fallo que cometía se le ha atacado mucho. Ahora, toda esa gente que lo criticaba se está dando cuenta que Enric tiene un gran nivel. Empezó haciendo un segundo en la Vuelta a España siendo muy joven, pero ahora tiene más edad y sigue estando mejor que antes. No se le ha tratado como se debería.
—Enric ha pasado por momentos difíciles de confianza, especialmente en los descensos hace un par de temporadas, y supo resurgir. Como mentor, ¿cómo vivió ese proceso y qué consejo clave le dio?
—Es verdad que ha pasado momentos muy malos, de tener pánico bajando, pero eso no es que no supiera bajar. Él sabía bajar perfectamente, pero la cabeza cuando se bloquea, se bloquea, y tenía un poco de miedo en las bajadas. Y como a mí me ha ocurrido, sabía perfectamente lo que él tenía. Eso es cuestión de superarlo, de decir ‘aquí sigo’, porque al final la cabeza manda mucho y aunque tu cuerpo diga ‘vamos’, si la cabeza te dice que no, y es lo que le ocurría, estaba medio bloqueado mentalmente. Cuando a uno le empiezan a salir las cosas y a desbloquearse sale la calidad que tiene.
— A menudo se debate si Enric es un corredor demasiado conservador. ¿Cree que debería arriesgar más o que su ciclismo de regularidad es su mejor arma?
—Es que uno es conservador cuando la fuerza no te acompaña como tú quieres, entonces tienes que ser conservador; atacar por atacar y luego quedarte tirado no tiene sentido. Ahora, como tiene la confianza y sabe que está bien, ya no es tan conservador, pero una cosa lleva a la otra: cuando tienes confianza, tienes forma, puedes atacar porque sabes que no vas a fallar.
«Ha mejorado en madurez, en saber estar y en saber llevar al equipo»
—Analizando su temporada actual, ¿en qué aspectos nota que ha mejorado más respecto a sus últimos años en activo con él?
—Ha mejorado en madurez, en saber estar, en saber llevar al equipo. Y también por el rol que juegan sus directores, que lo conocen muy bien. En este caso Chente lo conocía o lo conoce perfectamente, pero Rojas ha sido su compañero, lo conoce dentro y fuera de la bicicleta, Escámez ha sido su masajista durante muchos años, igual que ha sido mío. Entonces lo conocen a la perfección. Y eso, desde el coche, saber controlar, saber llevarlo, eso también juega una parte… Es un factor muy importante. Él ha madurado, pero detrás suyo, los que le dirigen y acompañan lo conocen más que antes.
—¿Cómo cree que le afectó la retirada de Pogacar? ¿Le ha beneficiado estar a la sombra durante la primera semana?
—La retirada de Pogacar ha abierto la carrera para muchos corredores. Está claro que Pogacar es Pogacar y la condición física que tenía o que tiene siempre es muy superior. Al no estar él se amplía la posibilidad de ganar.
—Fuera de las cámaras, ¿cómo es Enric gestionando el autobús del equipo? ¿Es un líder de pocas palabras o de los que motivan activamente al grupo?
—El tío es líder. Es una persona excelente, que está ahí, que sabe estar. Es como cualquier otra persona.
(ABC / EFE / EP)
—¿Ve a Enric Mas manteniendo este nivel de competitividad durante muchos años más, al estilo de su longevidad, o tiene un perfil de desgaste diferente?
—Sí, le veo, le veo mucho tiempo a este nivel.
—Cuénteme una anécdota que lo retrate o que lo defina.
—A ver, no sé. Yo para eso es que soy muy malo y tenemos miles de anécdotas juntos, pero… no le sabría decir una. Pero lo que sí puedo decirle es que nos llevamos muy bien.
—¿Es tan tímido y tan serio como se muestra?
—No, no, no, ni mucho menos. Muchas veces cuando estás ante la prensa no eres tú porque estás cansado o a lo mejor no te han salido las cosas como tú querías… y parece más serio de lo que es, pero qué va, es un tío de puta madre.
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