A Paula Badosa, la mejor tenista española de esta época, la han frenado los problemas físicos y mentales . En este US Open, en su último intento por relanzar su carrera, se le había cruzado un nuevo enemigo: la lluvia. El cielo de Nueva York, el que le vio nacer, le jugó una mala pasada en primera ronda. Dominaba con claridad este martes en su partido de primera ronda ante Daria Kasatkina y el cemento azul neoyorquino empezó a registrar gotas de lluvia. La catalana, nacida en Nueva York porque sus padres trabajaban aquí, sacaba para ganar el duelo, tras ganar la primera manga 6-1 y colocarse 5-4 en la segunda. El marcador iba 40-40 en el juego definitivo. Para su frustración, el chirimiri inicial se convirtió en una lluvia clara que forzó a la jueza a suspender el partido.Badosa dejó claro su disgusto. La lluvia ya había parado el partido antes, y logró reponerse. Estaba teniendo el arranque deseado en este ‘grande’, con un juego impecable frente a una Kasatkina que no tiene el brillo de hace unos años, pero que conserva peligro. Pero no hubo nada que hacer. Meter la raqueta en la bolsa y poner rumbo de vuelta a Manhattan para regresar a la pista este miércoles. Pero Badosa no dejó que le afectase el contratiempo. Tras un juego muy disputado, con ventajas que iban y venían, cerró el partido con un saque directo. Alivio tras una noche muy complicada por el parón, como reconoció después a la prensa.«Que me pararan el partido en un momento tan crucial era una putada», dijo sin ambages. «Me tuvo que ir a dormir así, no conseguía dormir. He jugado el punto 50.000 veces. Estaba muy emocional cuando me fui a dormir y también esta mañana. Estaba muy tensa», explicó. «Para mí lo difícil en el tenis es cerrar partidos», dijo. «Y empezar el partido teniéndolo que cerrar… se me multiplicaban los nervios».Pero Badosa controló los nervios y la tensión y ya está en segunda ronda, donde este jueves se enfrentará a una de las favoritas del torneo, Coco Gauff . Sobre el papel, la estadounidense tiene las de ganar. Es la actual número 4 del mundo y acaba de imponerse en Cincinnati, uno de los Masters 1000 en la temporada norteamericana de pista dura, que son la antesala y la mejor preparación para el US Open. Badosa, al contrario, está hundida en el puesto 87º del ránking después de frenazos físicos y mentales en los últimos dos años y ha llegado a Nueva York sin rodaje en cemento. Optó por jugar varios torneos menores en tierra batida para lograr ránking y asegurarse su presencia en este ‘grande’ y las últimas semanas ha preparado el torneo por su cuenta.Pero Badosa sabe bien lo que es ganar a Gauff. De hecho, tiene un balance ganador frente a ella (5-3) y se ha impuesto en sus dos últimos encuentros, en Berlín este año y en los cuartos de final de Australia de 2025.La tenista catalana ha dicho que si está bien físicamente puede ganar «a cualquiera» y, por ahora, el cuerpo responde. «No lo sé», respondió cuando se le preguntó por qué se le da bien Gauff. «Creo que tenemos estilos de juego parecidos. Tácticamente sé bien cómo jugarle. Y ello cuando me ha ganado lo ha hecho bien».Su billete a segunda ronda lo es también al gran escenario del tenis mundial. Gauff es una estrella local y lo más probable es que la organización la coloque en Arthur Ashe, la pista central, el mayor estadio del mundo. No hay mejor lugar para que Badosa dé la sorpresa y anuncie al mundo del tenis que vuelve a lo grande.Gran estreno de MéridaLa otra gran noticia del día ocurrió en el cuadro masculino. Dani Mérida, que está cuajando un gran año, dio la sorpresa y tumbó a un cabeza de serie, el ruso Andrey Rublev (6-7, 6-2, 6-4, 6-4). El madrileño, de 21 años, es una de las sensaciones de esta temporada, en la que ha destacado como el mejor restador del circuito y en la que ya se ha colado en el top 50 del mundo. Se enfrentará en tercera ronda al estadounidense Alex Michelsen. A Paula Badosa, la mejor tenista española de esta época, la han frenado los problemas físicos y mentales . En este US Open, en su último intento por relanzar su carrera, se le había cruzado un nuevo enemigo: la lluvia. El cielo de Nueva York, el que le vio nacer, le jugó una mala pasada en primera ronda. Dominaba con claridad este martes en su partido de primera ronda ante Daria Kasatkina y el cemento azul neoyorquino empezó a registrar gotas de lluvia. La catalana, nacida en Nueva York porque sus padres trabajaban aquí, sacaba para ganar el duelo, tras ganar la primera manga 6-1 y colocarse 5-4 en la segunda. El marcador iba 40-40 en el juego definitivo. Para su frustración, el chirimiri inicial se convirtió en una lluvia clara que forzó a la jueza a suspender el partido.Badosa dejó claro su disgusto. La lluvia ya había parado el partido antes, y logró reponerse. Estaba teniendo el arranque deseado en este ‘grande’, con un juego impecable frente a una Kasatkina que no tiene el brillo de hace unos años, pero que conserva peligro. Pero no hubo nada que hacer. Meter la raqueta en la bolsa y poner rumbo de vuelta a Manhattan para regresar a la pista este miércoles. Pero Badosa no dejó que le afectase el contratiempo. Tras un juego muy disputado, con ventajas que iban y venían, cerró el partido con un saque directo. Alivio tras una noche muy complicada por el parón, como reconoció después a la prensa.«Que me pararan el partido en un momento tan crucial era una putada», dijo sin ambages. «Me tuvo que ir a dormir así, no conseguía dormir. He jugado el punto 50.000 veces. Estaba muy emocional cuando me fui a dormir y también esta mañana. Estaba muy tensa», explicó. «Para mí lo difícil en el tenis es cerrar partidos», dijo. «Y empezar el partido teniéndolo que cerrar… se me multiplicaban los nervios».Pero Badosa controló los nervios y la tensión y ya está en segunda ronda, donde este jueves se enfrentará a una de las favoritas del torneo, Coco Gauff . Sobre el papel, la estadounidense tiene las de ganar. Es la actual número 4 del mundo y acaba de imponerse en Cincinnati, uno de los Masters 1000 en la temporada norteamericana de pista dura, que son la antesala y la mejor preparación para el US Open. Badosa, al contrario, está hundida en el puesto 87º del ránking después de frenazos físicos y mentales en los últimos dos años y ha llegado a Nueva York sin rodaje en cemento. Optó por jugar varios torneos menores en tierra batida para lograr ránking y asegurarse su presencia en este ‘grande’ y las últimas semanas ha preparado el torneo por su cuenta.Pero Badosa sabe bien lo que es ganar a Gauff. De hecho, tiene un balance ganador frente a ella (5-3) y se ha impuesto en sus dos últimos encuentros, en Berlín este año y en los cuartos de final de Australia de 2025.La tenista catalana ha dicho que si está bien físicamente puede ganar «a cualquiera» y, por ahora, el cuerpo responde. «No lo sé», respondió cuando se le preguntó por qué se le da bien Gauff. «Creo que tenemos estilos de juego parecidos. Tácticamente sé bien cómo jugarle. Y ello cuando me ha ganado lo ha hecho bien».Su billete a segunda ronda lo es también al gran escenario del tenis mundial. Gauff es una estrella local y lo más probable es que la organización la coloque en Arthur Ashe, la pista central, el mayor estadio del mundo. No hay mejor lugar para que Badosa dé la sorpresa y anuncie al mundo del tenis que vuelve a lo grande.Gran estreno de MéridaLa otra gran noticia del día ocurrió en el cuadro masculino. Dani Mérida, que está cuajando un gran año, dio la sorpresa y tumbó a un cabeza de serie, el ruso Andrey Rublev (6-7, 6-2, 6-4, 6-4). El madrileño, de 21 años, es una de las sensaciones de esta temporada, en la que ha destacado como el mejor restador del circuito y en la que ya se ha colado en el top 50 del mundo. Se enfrentará en tercera ronda al estadounidense Alex Michelsen.
A Paula Badosa, la mejor tenista española de esta época, la han frenado los problemas físicos y mentales. En este US Open, en su último intento por relanzar su carrera, se le había cruzado un nuevo enemigo: la lluvia.
El cielo de Nueva York, … el que le vio nacer, le jugó una mala pasada en primera ronda. Dominaba con claridad este martes en su partido de primera ronda ante Daria Kasatkina y el cemento azul neoyorquino empezó a registrar gotas de lluvia. La catalana, nacida en Nueva York porque sus padres trabajaban aquí, sacaba para ganar el duelo, tras ganar la primera manga 6-1 y colocarse 5-4 en la segunda. El marcador iba 40-40 en el juego definitivo. Para su frustración, el chirimiri inicial se convirtió en una lluvia clara que forzó a la jueza a suspender el partido.
Badosa dejó claro su disgusto. La lluvia ya había parado el partido antes, y logró reponerse. Estaba teniendo el arranque deseado en este ‘grande’, con un juego impecable frente a una Kasatkina que no tiene el brillo de hace unos años, pero que conserva peligro. Pero no hubo nada que hacer. Meter la raqueta en la bolsa y poner rumbo de vuelta a Manhattan para regresar a la pista este miércoles. Pero Badosa no dejó que le afectase el contratiempo. Tras un juego muy disputado, con ventajas que iban y venían, cerró el partido con un saque directo. Alivio tras una noche muy complicada por el parón, como reconoció después a la prensa.
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«Que me pararan el partido en un momento tan crucial era una putada», dijo sin ambages. «Me tuvo que ir a dormir así, no conseguía dormir. He jugado el punto 50.000 veces. Estaba muy emocional cuando me fui a dormir y también esta mañana. Estaba muy tensa», explicó. «Para mí lo difícil en el tenis es cerrar partidos», dijo. «Y empezar el partido teniéndolo que cerrar… se me multiplicaban los nervios».
Pero Badosa controló los nervios y la tensión y ya está en segunda ronda, donde este jueves se enfrentará a una de las favoritas del torneo, Coco Gauff.
Sobre el papel, la estadounidense tiene las de ganar. Es la actual número 4 del mundo y acaba de imponerse en Cincinnati, uno de los Masters 1000 en la temporada norteamericana de pista dura, que son la antesala y la mejor preparación para el US Open.
Badosa, al contrario, está hundida en el puesto 87º del ránking después de frenazos físicos y mentales en los últimos dos años y ha llegado a Nueva York sin rodaje en cemento. Optó por jugar varios torneos menores en tierra batida para lograr ránking y asegurarse su presencia en este ‘grande’ y las últimas semanas ha preparado el torneo por su cuenta.
Pero Badosa sabe bien lo que es ganar a Gauff. De hecho, tiene un balance ganador frente a ella (5-3) y se ha impuesto en sus dos últimos encuentros, en Berlín este año y en los cuartos de final de Australia de 2025.
La tenista catalana ha dicho que si está bien físicamente puede ganar «a cualquiera» y, por ahora, el cuerpo responde. «No lo sé», respondió cuando se le preguntó por qué se le da bien Gauff. «Creo que tenemos estilos de juego parecidos. Tácticamente sé bien cómo jugarle. Y ello cuando me ha ganado lo ha hecho bien».
Su billete a segunda ronda lo es también al gran escenario del tenis mundial. Gauff es una estrella local y lo más probable es que la organización la coloque en Arthur Ashe, la pista central, el mayor estadio del mundo. No hay mejor lugar para que Badosa dé la sorpresa y anuncie al mundo del tenis que vuelve a lo grande.
Gran estreno de Mérida
La otra gran noticia del día ocurrió en el cuadro masculino. Dani Mérida, que está cuajando un gran año, dio la sorpresa y tumbó a un cabeza de serie, el ruso Andrey Rublev (6-7, 6-2, 6-4, 6-4). El madrileño, de 21 años, es una de las sensaciones de esta temporada, en la que ha destacado como el mejor restador del circuito y en la que ya se ha colado en el top 50 del mundo. Se enfrentará en tercera ronda al estadounidense Alex Michelsen.
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