Bajemos las ratios como condición de la equidad

Un profesor no deja de mirar a sus alumnos porque haya demasiados. Lo que ocurre es peor: deja de llegar a tiempo. Hace poco, una compañera que participó en un intercambio europeo me contaba que en un centro italiano había un especialista de necesidades educativas por cada alumno diagnosticado. En muchos centros españoles, en cambio, apenas hay uno o dos profesionales para atender toda la diversidad del centro.

Seguir leyendo

 Cuando un docente pasa de 28 a 22 estudiantes o cuando se nos aumenta un grupo no ganamos comodidad, sino en tiempo pedagógico  

Un profesor no deja de mirar a sus alumnos porque haya demasiados. Lo que ocurre es peor: deja de llegar a tiempo. Hace poco, una compañera que participó en un intercambio europeo me contaba que en un centro italiano había un especialista de necesidades educativas por cada alumno diagnosticado. En muchos centros españoles, en cambio, apenas hay uno o dos profesionales para atender toda la diversidad del centro.

Seguir leyendo

 Sociedad en EL PAÍS

Noticias Similares