Betis – Oviedo, el día que los béticos le contaron los toques a Clemente: «Me lo pasé bomba»

La temporada 98-99 dejó numerosas historias en el Betis. Desde el inesperado adiós de Luis Aragonés en plena pretemporada al primer año de Denilson como verdiblanco, el fichaje más caro de la historia en ese momento. También fue el año de Javier Clemente en Heliópolis y esa peculiar relación con Manuel Ruiz de Lopera y la afición bética. Precisamente, la primera visita del Oviedo en este siglo XXI rememora aquella tarde en el estadio bético en el que la afición bética contó los toques de su equipo como mensaje hacia el técnico vasco.Todo había surgido días antes cuando el propio Clemente había realizado unas duras declaraciones dirigidas a sus futbolistas. «No son capaces de dar tres pases seguidos», dijo el técnico vasco, quizá buscando espolear a un equipo repleto de calidad con jugadores como Denilson, Finidi, Alexis o Gálvez, pero que no terminaba de ofrecer el rendimiento esperado. Clemente había llegado al equipo bético apenas mes y medio después de haber sido destituido como seleccionador nacional. Ni Antonio Oliveira ni Vicente Cantatore habían podido enderezar el rumbo del Betis, que coqueteaba con la zona baja. Seis victorias en diez jornadas con Clemente al mando le cambiaron la cara al equipo bético, que finalmente cuajaría un irregular final de campaña entre esos rifirrafes entre el entrenador y Lopera.En medio de esa complicada situación, con el máximo dirigente realizando un casting casi público de entrenadores para la siguiente temporada como castigo a las declaraciones de Clemente contra el equipo, el Oviedo llegó a Heliópolis en la jornada trigésima. Y entonces, aquel Betis que venía de perder dos partidos seguidos ante Espanyol y Real Sociedad provocando la ira del vasco, sacó su mejor versión liderado por Denilson y con Finidi en plan goleador.«¿Éste es el equipo que no la sabía tocar?«, tituló ABC de Sevilla la crónica de aquella tarde que acabó con un rotundo 5-0 a favor de los béticos. Una frase que también ironizaba sobre aquella frase de Clemente, a quien la afición bética, que tampoco se libró del enfrentamiento con el entrenador, le llegó a contar los toques de su equipo. «Con cada uno en su sitio, sin la menor extravagancia táctica y confiando en su superior calidad, el Betis dejó en ridículo al Oviedo e hizo que el Villamarín viviera la mayor fiesta de fútbol de la temporada», se leyó en ABC.Real Betis 5 Valerio; Otero, Ureña, Olías, Luis Fernández; Gálvez (Alfonso, 69), Filipescu (Ito, 55), Alexis, Finidi (Cañas, 69), Denilson; y Oli. Real Oviedo 0 Esteban; Eskurza, Bango, Onopko, Manel (Rabarivony, 55); Berto (Moller, 62), Keita, Jaime, Pompei; Dubovsky y Dely Valdés (Joyce Moreno, 64). Árbitro Brito Arceo (Colegio Tinerfeño). Amonestó a Onopko y Luis Fernández. Goles 1-0, m.2: Finidi. 2-0, m.33: Filipescu. 3-0, m.46: Finidi. 4-0, m.52: Denilson. 5-0, m.71: oli. Incidencias Encuentro de la trigésima jornada disputado en el Benito Villamarín ante unos 38.000 espectadores.El propio Clemente tuvo que tirar de retranca en la sala de prensa, después de esa guasa de la afición bética. «Se ha puesto andaluz, con mucho cachondeo, y yo me lo he pasado bomba, aunque quizá alguno pensaba que me molestaba. Ojalá todos los domingos demos veinticuatro pases», dijo Clemente tras el partido. «El equipo estuvo impresionante y hasta hemos llegado -sonreía el de Baracaldo- a dar veinticuatro pases, lo que denota que íbamos ganando cómodamente, porque lo normal es dar seis o siete toques de media. Cuando no lo hacemos, lo normal es que no lleguemos a puerta, como nos sucedió frente al Español. Y es que el día que no tocamos, nos toca perder. Saber lo saben hacer, pero una cosa es saber y otra hacerlo», recogió ABC como declaraciones del entrenador.Fue la penúltima visita del Oviedo al Betis, que el año siguiente llegaría al Villamarín con Luis Aragonés como técnico para caer derrotado ante el equipo dirigido por Carlos Timoteo Griguol (1-0). Pero ésa ya fue otra historia distinta a la de Clemente y a la de aquel 5-0 en el que la afición bética disfrutó y tiró de guasa contra su entrenador. La temporada 98-99 dejó numerosas historias en el Betis. Desde el inesperado adiós de Luis Aragonés en plena pretemporada al primer año de Denilson como verdiblanco, el fichaje más caro de la historia en ese momento. También fue el año de Javier Clemente en Heliópolis y esa peculiar relación con Manuel Ruiz de Lopera y la afición bética. Precisamente, la primera visita del Oviedo en este siglo XXI rememora aquella tarde en el estadio bético en el que la afición bética contó los toques de su equipo como mensaje hacia el técnico vasco.Todo había surgido días antes cuando el propio Clemente había realizado unas duras declaraciones dirigidas a sus futbolistas. «No son capaces de dar tres pases seguidos», dijo el técnico vasco, quizá buscando espolear a un equipo repleto de calidad con jugadores como Denilson, Finidi, Alexis o Gálvez, pero que no terminaba de ofrecer el rendimiento esperado. Clemente había llegado al equipo bético apenas mes y medio después de haber sido destituido como seleccionador nacional. Ni Antonio Oliveira ni Vicente Cantatore habían podido enderezar el rumbo del Betis, que coqueteaba con la zona baja. Seis victorias en diez jornadas con Clemente al mando le cambiaron la cara al equipo bético, que finalmente cuajaría un irregular final de campaña entre esos rifirrafes entre el entrenador y Lopera.En medio de esa complicada situación, con el máximo dirigente realizando un casting casi público de entrenadores para la siguiente temporada como castigo a las declaraciones de Clemente contra el equipo, el Oviedo llegó a Heliópolis en la jornada trigésima. Y entonces, aquel Betis que venía de perder dos partidos seguidos ante Espanyol y Real Sociedad provocando la ira del vasco, sacó su mejor versión liderado por Denilson y con Finidi en plan goleador.«¿Éste es el equipo que no la sabía tocar?«, tituló ABC de Sevilla la crónica de aquella tarde que acabó con un rotundo 5-0 a favor de los béticos. Una frase que también ironizaba sobre aquella frase de Clemente, a quien la afición bética, que tampoco se libró del enfrentamiento con el entrenador, le llegó a contar los toques de su equipo. «Con cada uno en su sitio, sin la menor extravagancia táctica y confiando en su superior calidad, el Betis dejó en ridículo al Oviedo e hizo que el Villamarín viviera la mayor fiesta de fútbol de la temporada», se leyó en ABC.Real Betis 5 Valerio; Otero, Ureña, Olías, Luis Fernández; Gálvez (Alfonso, 69), Filipescu (Ito, 55), Alexis, Finidi (Cañas, 69), Denilson; y Oli. Real Oviedo 0 Esteban; Eskurza, Bango, Onopko, Manel (Rabarivony, 55); Berto (Moller, 62), Keita, Jaime, Pompei; Dubovsky y Dely Valdés (Joyce Moreno, 64). Árbitro Brito Arceo (Colegio Tinerfeño). Amonestó a Onopko y Luis Fernández. Goles 1-0, m.2: Finidi. 2-0, m.33: Filipescu. 3-0, m.46: Finidi. 4-0, m.52: Denilson. 5-0, m.71: oli. Incidencias Encuentro de la trigésima jornada disputado en el Benito Villamarín ante unos 38.000 espectadores.El propio Clemente tuvo que tirar de retranca en la sala de prensa, después de esa guasa de la afición bética. «Se ha puesto andaluz, con mucho cachondeo, y yo me lo he pasado bomba, aunque quizá alguno pensaba que me molestaba. Ojalá todos los domingos demos veinticuatro pases», dijo Clemente tras el partido. «El equipo estuvo impresionante y hasta hemos llegado -sonreía el de Baracaldo- a dar veinticuatro pases, lo que denota que íbamos ganando cómodamente, porque lo normal es dar seis o siete toques de media. Cuando no lo hacemos, lo normal es que no lleguemos a puerta, como nos sucedió frente al Español. Y es que el día que no tocamos, nos toca perder. Saber lo saben hacer, pero una cosa es saber y otra hacerlo», recogió ABC como declaraciones del entrenador.Fue la penúltima visita del Oviedo al Betis, que el año siguiente llegaría al Villamarín con Luis Aragonés como técnico para caer derrotado ante el equipo dirigido por Carlos Timoteo Griguol (1-0). Pero ésa ya fue otra historia distinta a la de Clemente y a la de aquel 5-0 en el que la afición bética disfrutó y tiró de guasa contra su entrenador.  

La temporada 98-99 dejó numerosas historias en el Betis. Desde el inesperado adiós de Luis Aragonés en plena pretemporada al primer año de Denilson como verdiblanco, el fichaje más caro de la historia en ese momento. También fue el año de Javier Clemente en … Heliópolis y esa peculiar relación con Manuel Ruiz de Lopera y la afición bética. Precisamente, la primera visita del Oviedo en este siglo XXI rememora aquella tarde en el estadio bético en el que la afición bética contó los toques de su equipo como mensaje hacia el técnico vasco.

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