
La primera ley del Estado que regula de manera específica la donación de cuerpos a la ciencia ha superado su primer trámite este miércoles en la Cámara catalana. La normativa española es muy detallada en lo que respecta a los tejidos y los órganos, pero más dispersa en lo relativo a los cadáveres enteros que terminan en las mesas de disección de las facultades de Medicina y que resultan vitales para las prácticas de diversas ramas. El texto, promovido por Junts per Catalunya y contra el que Vox se ha quedado sola con una enmienda a la totalidad, unifica los requisitos y la gestión de las donaciones, y establece criterios claros de asignación de los cuerpos según las necesidades docentes, poniendo fin a que cada morgue universitaria opere de manera aislada.
La iniciativa prevé un registro único de donantes, obliga a crear memoriales para las cenizas y fija el derecho de la familia a saber el destino final de su ser querido 
La primera ley del Estado que regula de manera específica la donación de cuerpos a la ciencia ha superado su primer trámite este miércoles en la Cámara catalana. La normativa española es muy detallada en lo que respecta a los tejidos y los órganos, pero más dispersa en lo relativo a los cadáveres enteros que terminan en las mesas de disección de las facultades de Medicina y que resultan vitales para las prácticas de diversas ramas. El texto, promovido por Junts per Catalunya y contra el que Vox se ha quedado sola con una enmienda a la totalidad, unifica los requisitos y la gestión de las donaciones, y establece criterios claros de asignación de los cuerpos según las necesidades docentes, poniendo fin a que cada morgue universitaria opere de manera aislada.
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