El fútbol ha perdido una gran parte de su alma en los últimos años. Lo que antes era un fenómeno global que ejercía un sentimiento de pertenencia quizás nunca antes visto en la historia de la humanidad, cálido y virulento a partes iguales, ahora se ha convertido en un magnético cadáver corrompido y exprimido por grandes multinacionales, petroleras con nombres de estado y los más viles y psicóticos movimientos políticos y sociales. Y si no que le pregunten a Irene Montero y sus «personas racializadas» . Todos quieren un pedazo de la gallina de los huevos de oro y el último ejemplo de esta tendencia ha sido la adhesión del fondo de inversión estadounidense Apollo Global Management al Atlético de Madrid . El pasado 27 de enero, previa aprobación por parte de la Comisión Europea , el grupo americano se convirtió en el accionista mayoritario, o lo que es lo mismo, propietario del centenario club colchonero, uno de los emblemas del fútbol español. Además del pelotazo firmado por Gil Marín , que se hizo con el control del equipo en 1992 a cambio de 11,7 millones de euros y que ahora se ha embolsado 700 , la noticia está en que el Atlético ya pertenece a un club hasta hace poco minoritario pero que en los últimos años se ha hecho con el poder sobre el fútbol mundial: los fondos de inversión con capital occidental , novedad que, desde la afición rojiblanca, ven con tanta ilusión como desconfianza. Al menos, así lo transmite Alberto García Ruiz , portavoz de la unión de peñas del Atlético , un movimiento que reúne a más de 300 grupos de hinchas. «La primera impresión es buena. Es un grupo nuevo que, en teoría, viene a invertir dinero porque lo que le interesa es que el producto se revalorice. Lo que quieren los fondos de inversión es ganar dinero para ganar luego más dinero», asegura a ABC. «Lo que sí preocupa un poco es el trato que va a tener con los aficionados. Al final es una mentalidad americana, y esto no deja de ser un club de fútbol europeo donde los seguidores tienen protagonismo y un sentimiento. Esto no es solo ganar dinero y que vengan turistas. Lo que queremos es que el Metropolitano no se convierta en una especie de Bernabéu , donde ahora hay más turistas que socios», explica García Ruiz , que también augura que Apollo, en 10 o 15 años, venderá el club a los magnates del petróleo. Seis en Primera división Hasta seis conjuntos de la Primera división española están atados a esta realidad. El más reciente, más allá del Atleti, se produjo en octubre del año pasado, cuando Alan Pace , un lobo de Wall Street con 20 años de experiencia en el sector de las inversiones, compró el 99,6% del Espanyol por 130 millones mediante Velocity Sport Limited (VSL) , un paso similar al que ambos ejecutaron en 2020, cuando se hicieron con el Burnley inglés. Además de los barceloneses, también está el Valencia , bajo el yugo de Meriton Holdings y de Peter Lim desde 2014, persona non grata el singapurense en la Capital del Turia desde entonces; el Oviedo , rescatado por el Grupo Carso del multimillonario mexicano Carlos Slim en 2012 y posteriormente entregado en 2022 al Grupo Pachuca , que también tiene el control de dos clubes del país norteamericano (Pachuca y León); El Elche , adquirido por el empresario argentino Christian Bragarnik y su empresa Score Club hace siete años; y el Mallorca , de la Liga ACQ Legacy Partners LLC desde 2016, un tránsito orquestado por el extenista neoyorquino Andy Kohlberg , también copropietario de los Phoenix Suns de la NBA y que incluyó en la operación a su mítico base Steve Nash .Noticia Relacionada Un gestor gigantesco de activos estandar Si El nuevo propietario del Atlético que también presta dinero al Real Madrid Javier Asprón Los expertos analizan la entrada del fondo de inversión americano Apollo en el club rojiblanco, una dimensión desconocida que genera incertidumbre entre sus aficionados: «No hay nada igual en Europa».Es cierto que el Girona , en teoría, también debería estar en la lista, pues los catalanes son parte del City Football Group , como el Manchester City de Guardiola, el Palermo italiano o el New York City. Sin embargo, este fondo de inversión pertenece a Sheikh Mansour , primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y miembro de la familia real del país del Golfo Pérsico. Y esto es una gran diferencia, ya que mientras los grupos occidentales poseen limitaciones económicas llegados a cierto punto, los orientales tienen el dinero por castigo, una fuente infinita de dólares gracias a su dominio del mercado del crudo. Un caso como el de Qatar Sports Investments (QSI) , motor del PSG , o Public Investment Fund (PIF) , de Arabia Saudí y que fue el principal causante del éxodo de futbolistas europeos, incluidos Cristiano Ronaldo y Neymar , a la competición de su país. No solo en EspañaNo es España un caso aislado en esta dinámica. RedBird Capital Partners , también estadounidense y en el que se integran celebridades como el actor Matt Damon , el próximo Ulises , o la estrella de la NBA y de Los Angeles Lakers LeBron James , ha ido acumulando en los últimos años un buen número de conjuntos en su vitrina, como el Toulouse francés, una parte del Liverpool inglés o el AC Milán . Sin ir más lejos, los del norte de Italia vieron cómo, la semana pasada, su deuda de 700 millones de dólares fue refinanciada en un santiamén por los ‘yankees’. 777 Partners , con sede en Miami, también tiene miga, con el Standard de Lieja (Bélgica), el Genoa (Italia), el Hertha Berlín (Alemania), el Vasco da Gama (Brasil), el Melbourne Victory (Australia) o una participación del Sevilla como activos en el deporte rey. El club hispalense también está bajo el foco en los últimos días, pues Sergio Ramos y su ‘holding’ Five Eleven Capital están en avanzadas conversaciones para hacerse con su propiedad. Todo ello mientras han cerrado la compra del Esporte Clube Juventude , que en la próxima campaña jugará en la segunda división brasileña. Aunque, con seguridad, es el Red Bull GmbH el caso más llamativo. El empresario austríaco Dietrich Mateschitz , con el apoyo de varias empresas del sudeste asiático, aprovechó el auge de la compra de bebidas energéticas a finales del siglo XX y principios del XXI para producir millones como churros. Ahora, además de un equipo de Fórmula 1 y ser el principal patrocinador de deportes de riesgo del planeta, cuenta con el Leipzig (Alemania), el Salzburgo (Austria) y el NY Red Bulls (Estados Unidos). Tal es su poder que incluso Jurgen Klopp , técnico campeón de la Premier League y de la Champions con el Liverpool, es su director de fútbol desde el año pasado. Muy pocos pueden decir «no» al nuevo señor del deporte rey. El fútbol ha perdido una gran parte de su alma en los últimos años. Lo que antes era un fenómeno global que ejercía un sentimiento de pertenencia quizás nunca antes visto en la historia de la humanidad, cálido y virulento a partes iguales, ahora se ha convertido en un magnético cadáver corrompido y exprimido por grandes multinacionales, petroleras con nombres de estado y los más viles y psicóticos movimientos políticos y sociales. Y si no que le pregunten a Irene Montero y sus «personas racializadas» . Todos quieren un pedazo de la gallina de los huevos de oro y el último ejemplo de esta tendencia ha sido la adhesión del fondo de inversión estadounidense Apollo Global Management al Atlético de Madrid . El pasado 27 de enero, previa aprobación por parte de la Comisión Europea , el grupo americano se convirtió en el accionista mayoritario, o lo que es lo mismo, propietario del centenario club colchonero, uno de los emblemas del fútbol español. Además del pelotazo firmado por Gil Marín , que se hizo con el control del equipo en 1992 a cambio de 11,7 millones de euros y que ahora se ha embolsado 700 , la noticia está en que el Atlético ya pertenece a un club hasta hace poco minoritario pero que en los últimos años se ha hecho con el poder sobre el fútbol mundial: los fondos de inversión con capital occidental , novedad que, desde la afición rojiblanca, ven con tanta ilusión como desconfianza. Al menos, así lo transmite Alberto García Ruiz , portavoz de la unión de peñas del Atlético , un movimiento que reúne a más de 300 grupos de hinchas. «La primera impresión es buena. Es un grupo nuevo que, en teoría, viene a invertir dinero porque lo que le interesa es que el producto se revalorice. Lo que quieren los fondos de inversión es ganar dinero para ganar luego más dinero», asegura a ABC. «Lo que sí preocupa un poco es el trato que va a tener con los aficionados. Al final es una mentalidad americana, y esto no deja de ser un club de fútbol europeo donde los seguidores tienen protagonismo y un sentimiento. Esto no es solo ganar dinero y que vengan turistas. Lo que queremos es que el Metropolitano no se convierta en una especie de Bernabéu , donde ahora hay más turistas que socios», explica García Ruiz , que también augura que Apollo, en 10 o 15 años, venderá el club a los magnates del petróleo. Seis en Primera división Hasta seis conjuntos de la Primera división española están atados a esta realidad. El más reciente, más allá del Atleti, se produjo en octubre del año pasado, cuando Alan Pace , un lobo de Wall Street con 20 años de experiencia en el sector de las inversiones, compró el 99,6% del Espanyol por 130 millones mediante Velocity Sport Limited (VSL) , un paso similar al que ambos ejecutaron en 2020, cuando se hicieron con el Burnley inglés. Además de los barceloneses, también está el Valencia , bajo el yugo de Meriton Holdings y de Peter Lim desde 2014, persona non grata el singapurense en la Capital del Turia desde entonces; el Oviedo , rescatado por el Grupo Carso del multimillonario mexicano Carlos Slim en 2012 y posteriormente entregado en 2022 al Grupo Pachuca , que también tiene el control de dos clubes del país norteamericano (Pachuca y León); El Elche , adquirido por el empresario argentino Christian Bragarnik y su empresa Score Club hace siete años; y el Mallorca , de la Liga ACQ Legacy Partners LLC desde 2016, un tránsito orquestado por el extenista neoyorquino Andy Kohlberg , también copropietario de los Phoenix Suns de la NBA y que incluyó en la operación a su mítico base Steve Nash .Noticia Relacionada Un gestor gigantesco de activos estandar Si El nuevo propietario del Atlético que también presta dinero al Real Madrid Javier Asprón Los expertos analizan la entrada del fondo de inversión americano Apollo en el club rojiblanco, una dimensión desconocida que genera incertidumbre entre sus aficionados: «No hay nada igual en Europa».Es cierto que el Girona , en teoría, también debería estar en la lista, pues los catalanes son parte del City Football Group , como el Manchester City de Guardiola, el Palermo italiano o el New York City. Sin embargo, este fondo de inversión pertenece a Sheikh Mansour , primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y miembro de la familia real del país del Golfo Pérsico. Y esto es una gran diferencia, ya que mientras los grupos occidentales poseen limitaciones económicas llegados a cierto punto, los orientales tienen el dinero por castigo, una fuente infinita de dólares gracias a su dominio del mercado del crudo. Un caso como el de Qatar Sports Investments (QSI) , motor del PSG , o Public Investment Fund (PIF) , de Arabia Saudí y que fue el principal causante del éxodo de futbolistas europeos, incluidos Cristiano Ronaldo y Neymar , a la competición de su país. No solo en EspañaNo es España un caso aislado en esta dinámica. RedBird Capital Partners , también estadounidense y en el que se integran celebridades como el actor Matt Damon , el próximo Ulises , o la estrella de la NBA y de Los Angeles Lakers LeBron James , ha ido acumulando en los últimos años un buen número de conjuntos en su vitrina, como el Toulouse francés, una parte del Liverpool inglés o el AC Milán . Sin ir más lejos, los del norte de Italia vieron cómo, la semana pasada, su deuda de 700 millones de dólares fue refinanciada en un santiamén por los ‘yankees’. 777 Partners , con sede en Miami, también tiene miga, con el Standard de Lieja (Bélgica), el Genoa (Italia), el Hertha Berlín (Alemania), el Vasco da Gama (Brasil), el Melbourne Victory (Australia) o una participación del Sevilla como activos en el deporte rey. El club hispalense también está bajo el foco en los últimos días, pues Sergio Ramos y su ‘holding’ Five Eleven Capital están en avanzadas conversaciones para hacerse con su propiedad. Todo ello mientras han cerrado la compra del Esporte Clube Juventude , que en la próxima campaña jugará en la segunda división brasileña. Aunque, con seguridad, es el Red Bull GmbH el caso más llamativo. El empresario austríaco Dietrich Mateschitz , con el apoyo de varias empresas del sudeste asiático, aprovechó el auge de la compra de bebidas energéticas a finales del siglo XX y principios del XXI para producir millones como churros. Ahora, además de un equipo de Fórmula 1 y ser el principal patrocinador de deportes de riesgo del planeta, cuenta con el Leipzig (Alemania), el Salzburgo (Austria) y el NY Red Bulls (Estados Unidos). Tal es su poder que incluso Jurgen Klopp , técnico campeón de la Premier League y de la Champions con el Liverpool, es su director de fútbol desde el año pasado. Muy pocos pueden decir «no» al nuevo señor del deporte rey.
El fútbol ha perdido una gran parte de su alma en los últimos años. Lo que antes era un fenómeno global que ejercía un sentimiento de pertenencia quizás nunca antes visto en la historia de la humanidad, cálido y virulento a partes iguales, ahora se … ha convertido en un magnético cadáver corrompido y exprimido por grandes multinacionales, petroleras con nombres de estado y los más viles y psicóticos movimientos políticos y sociales. Y si no que le pregunten a Irene Montero y sus «personas racializadas». Todos quieren un pedazo de la gallina de los huevos de oro y el último ejemplo de esta tendencia ha sido la adhesión del fondo de inversión estadounidense Apollo Global Management al Atlético de Madrid.
El pasado 27 de enero, previa aprobación por parte de la Comisión Europea, el grupo americano se convirtió en el accionista mayoritario, o lo que es lo mismo, propietario del centenario club colchonero, uno de los emblemas del fútbol español. Además del pelotazo firmado por Gil Marín, que se hizo con el control del equipo en 1992 a cambio de 11,7 millones de euros y que ahora se ha embolsado 700, la noticia está en que el Atlético ya pertenece a un club hasta hace poco minoritario pero que en los últimos años se ha hecho con el poder sobre el fútbol mundial: los fondos de inversión con capital occidental, novedad que, desde la afición rojiblanca, ven con tanta ilusión como desconfianza.
Al menos, así lo transmite Alberto García Ruiz, portavoz de la unión de peñas del Atlético, un movimiento que reúne a más de 300 grupos de hinchas. «La primera impresión es buena. Es un grupo nuevo que, en teoría, viene a invertir dinero porque lo que le interesa es que el producto se revalorice. Lo que quieren los fondos de inversión es ganar dinero para ganar luego más dinero», asegura a ABC.
«Lo que sí preocupa un poco es el trato que va a tener con los aficionados. Al final es una mentalidad americana, y esto no deja de ser un club de fútbol europeo donde los seguidores tienen protagonismo y un sentimiento. Esto no es solo ganar dinero y que vengan turistas. Lo que queremos es que el Metropolitano no se convierta en una especie de Bernabéu, donde ahora hay más turistas que socios», explica García Ruiz, que también augura que Apollo, en 10 o 15 años, venderá el club a los magnates del petróleo.
Seis en Primera división
Hasta seis conjuntos de la Primera división española están atados a esta realidad. El más reciente, más allá del Atleti, se produjo en octubre del año pasado, cuando Alan Pace, un lobo de Wall Street con 20 años de experiencia en el sector de las inversiones, compró el 99,6% del Espanyol por 130 millones mediante Velocity Sport Limited (VSL), un paso similar al que ambos ejecutaron en 2020, cuando se hicieron con el Burnley inglés.
Además de los barceloneses, también está el Valencia, bajo el yugo de Meriton Holdings y de Peter Lim desde 2014, persona non grata el singapurense en la Capital del Turia desde entonces; el Oviedo, rescatado por el Grupo Carso del multimillonario mexicano Carlos Slim en 2012 y posteriormente entregado en 2022 al Grupo Pachuca, que también tiene el control de dos clubes del país norteamericano (Pachuca y León); El Elche, adquirido por el empresario argentino Christian Bragarnik y su empresa Score Club hace siete años; y el Mallorca, de la Liga ACQ Legacy Partners LLC desde 2016, un tránsito orquestado por el extenista neoyorquino Andy Kohlberg, también copropietario de los Phoenix Suns de la NBA y que incluyó en la operación a su mítico base Steve Nash.
Es cierto que el Girona, en teoría, también debería estar en la lista, pues los catalanes son parte del City Football Group, como el Manchester City de Guardiola, el Palermo italiano o el New York City. Sin embargo, este fondo de inversión pertenece a Sheikh Mansour, primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y miembro de la familia real del país del Golfo Pérsico. Y esto es una gran diferencia, ya que mientras los grupos occidentales poseen limitaciones económicas llegados a cierto punto, los orientales tienen el dinero por castigo, una fuente infinita de dólares gracias a su dominio del mercado del crudo. Un caso como el de Qatar Sports Investments (QSI), motor del PSG, o Public Investment Fund (PIF), de Arabia Saudí y que fue el principal causante del éxodo de futbolistas europeos, incluidos Cristiano Ronaldo y Neymar, a la competición de su país.
No solo en España
No es España un caso aislado en esta dinámica. RedBird Capital Partners, también estadounidense y en el que se integran celebridades como el actor Matt Damon, el próximo Ulises, o la estrella de la NBA y de Los Angeles Lakers LeBron James, ha ido acumulando en los últimos años un buen número de conjuntos en su vitrina, como el Toulouse francés, una parte del Liverpool inglés o el AC Milán. Sin ir más lejos, los del norte de Italia vieron cómo, la semana pasada, su deuda de 700 millones de dólares fue refinanciada en un santiamén por los ‘yankees’.
777 Partners, con sede en Miami, también tiene miga, con el Standard de Lieja (Bélgica), el Genoa (Italia), el Hertha Berlín (Alemania), el Vasco da Gama (Brasil), el Melbourne Victory (Australia) o una participación del Sevilla como activos en el deporte rey. El club hispalense también está bajo el foco en los últimos días, pues Sergio Ramos y su ‘holding’ Five Eleven Capital están en avanzadas conversaciones para hacerse con su propiedad. Todo ello mientras han cerrado la compra del Esporte Clube Juventude, que en la próxima campaña jugará en la segunda división brasileña.
Aunque, con seguridad, es el Red Bull GmbH el caso más llamativo. El empresario austríaco Dietrich Mateschitz, con el apoyo de varias empresas del sudeste asiático, aprovechó el auge de la compra de bebidas energéticas a finales del siglo XX y principios del XXI para producir millones como churros. Ahora, además de un equipo de Fórmula 1 y ser el principal patrocinador de deportes de riesgo del planeta, cuenta con el Leipzig (Alemania), el Salzburgo (Austria) y el NY Red Bulls (Estados Unidos). Tal es su poder que incluso Jurgen Klopp, técnico campeón de la Premier League y de la Champions con el Liverpool, es su director de fútbol desde el año pasado. Muy pocos pueden decir «no» al nuevo señor del deporte rey.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Sigue navegando
Artículo solo para suscriptores
RSS de noticias de deportes
