La ley de amnistía, la clave de bóveda de la legislatura que posibilitó la investidura de Pedro Sánchez y al mismo tiempo le ha supuesto un enorme desgaste al Gobierno, ha recibido el espaldarazo de la justicia europea más de dos años después de que fuese aprobada en el Congreso. El respaldo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) a la medida de gracia tras casi tres años de sinsabores allana el regreso de Carles Puigdemont, fugado de la justicia española desde 2017, y le otorga un balón de oxígeno a Pedro Sánchez en un fin de curso condicionado por un frente judicial sin apenas alegrías para el PSOE. “Ya no hay duda: la ley de amnistía para la normalización institucional, política y social en Cataluña es constitucional y conforme al Derecho europeo”, ha celebrado el Ejecutivo a través de Félix Bolaños.
Félix Bolaños valora el respaldo del TJUE a la medida de gracia como “constitucional y conforme al derecho europeo” e insta a la justicia española a aplicarla “a los líderes políticos que impulsaron el proceso independentista”
La ley de amnistía, la clave de bóveda de la legislatura que posibilitó la investidura de Pedro Sánchez y al mismo tiempo le ha supuesto un enorme desgaste al Gobierno, ha recibido el espaldarazo de la justicia europea más de dos años después de que fuese aprobada en el Congreso. El respaldo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) a la medida de gracia tras casi tres años de sinsabores allana el regreso de Carles Puigdemont, fugado de la justicia española desde 2017, y le otorga un balón de oxígeno a Pedro Sánchez en un fin de curso condicionado por un frente judicial sin apenas alegrías para el PSOE. “Ya no hay duda: la ley de amnistía para la normalización institucional, política y social en Cataluña es constitucional y conforme al Derecho europeo”, ha celebrado el Ejecutivo a través de Félix Bolaños. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes fue uno de los grandes artífices de la norma.
Las implicaciones políticas de la sentencia del tribunal europeo son elocuentes. La esperanza del Gobierno es que, al desbloquear la vuelta de Puigdemont, le permita reconstruir la relación con Junts y recomponer el bloque de la investidura en una recta final de la legislatura en la que el gran reto de La Moncloa será la aprobación de los Presupuestos Generales. Las cuentas públicas vigentes que se aprobaron son las de 2023. El debate de Presupuestos se producirá en el Parlamento a partir de octubre. Precisamente para esas fechas el Gobierno calcula que el Tribunal Constitucional le daría amparo al ex president catalán, tras la negativa del Supremo estos dos últimos años a aplicarle la medida de gracia y, por tanto, a volver a España. Bolaños ha pedido a la justicia española que la ley se aplique con celeridad.
“Tras esta sentencia europea, el horizonte queda ya despejado para la plena aplicación de la ley. La amnistía ha desplegado sus efectos ya sobre casi 400 personas, desde activistas y manifestantes hasta fuerzas y cuerpos de seguridad, pero solo se habrá cumplido plenamente, tal y como la aprobaron las Cortes Generales, cuando se aplique también a los líderes políticos que impulsaron el proceso independentista”, ha instado el ministro en una declaración institucional en La Moncloa en una alusión implícita a Puigdemont y a Oriol Junqueras: el Constitucional ha mantenido la pena de inhabilitación hasta 2031 para el líder de ERC, que estuvo casi cuatro años en la cárcel por su papel en el desafío ilegal secesionista. “Esta será la última etapa del proceso de normalización institucional, política y social en Cataluña. Y sería positivo para todos que esta etapa se recorriera lo antes posible”, ha remarcado Bolaños.
El hombre fuerte del Gobierno considera que con el aval del TJUE “queda acreditado” que la ley de amnistía “entró impecable al Congreso y salió impecable” de las Cortes Generales. “Siempre dijimos desde el Gobierno lo que hoy afirma rotunda y literalmente el tribunal europeo: ‘la amnistía es un instrumento adecuado para apaciguar un conflicto político o social’ y ‘pretende reducir las tensiones institucionales y políticas generadas por el proceso de independencia de Cataluña y facilitar un escenario de reconciliación”, ha destacado el titular de Justicia.
La norma se aprobó en mayo de 2024 en un pleno cargado de tensión con los 177 votos a favor del Gobierno de coalición y sus socios y los 172 en contra de PP, Vox, Coalición Canaria y UPN. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, vaticinó que la ley sería “el acta de defunción del PSOE”. “La ley de amnistía no contó con el apoyo unánime de los partidos políticos representados en el Congreso. También hubo buena parte de la sociedad española que la vio con cierta suspicacia e incluso que la rechazó frontalmente. Pero tengo la convicción de que, una vez vistos sus efectos, hoy nadie, tampoco sus críticos más acérrimos, querría renunciar a sus frutos. Por eso me atrevo a calificarla de logro colectivo”, ha aseverado Bolaños.
El Gobierno ha reivindicado “el éxito rotundo, en términos de convivencia, que ha supuesto para Cataluña y para el resto de España” dos años después. Frente al acercamiento progresivo con Junts del presidente del PP, que a finales de junio apeló a “pasar página” del procés, el ministro de Presidencia y Justicia ha señalado que el Gobierno “siempre defendió” el perdón y “arriesgó” con la amnistía “para traer de vuelta la normalidad y la convivencia, y lo logró”. “Se ha puesto fin a un debate que en España que no fue jurídico, fue visceral, alejado de la normalidad que suponen las amnistías en innumerables países para cerrar conflictos políticos y buscar la reconciliación”, ha resaltado Bolaños.
El ministro ha recordado que Sánchez “heredó una de las peores crisis que ha vivido la democracia española tras el proceso independentista” y que, transcurridos menos de diez años después del conflicto territorial, “es evidente que la situación no podría ser hoy más distinta”. En comparación a la etapa del procés, el Gobierno subraya la “normalidad institucional plena” y que el Govern de Salvador Illa cuenta con el apoyo de partidos “que piensan distinto sobre el futuro de Cataluña y que son capaces de alcanzar acuerdos para beneficiar” a toda su ciudadanía.
La conclusión de La Moncloa es que “todos los españoles sin excepción” se han favorecido de la “normalidad, la convivencia y la estabilidad” que la amnistía “ha garantizado” tras la década del procés que culminó con la declaración unilateral e ilegal de independencia. “Los catalanes y el conjunto de los españoles se lo merecían. Hoy Cataluña y toda España son lugares mejores, más saludables, con un futuro de prosperidad y convivencia. Hoy es un gran día. Gracias a todas las personas que lo hicieron posible”, ha apreciado.
En esa línea, Óscar López, otro peso pesado del Gobierno, ha puesto el acento en que con el fallo del TJUE “gana el entendimiento frente al odio y la división”. El ministro para la Transformación Digital y secretario general de Madrid ha rematado con ironía que quienes “llenaban plazas pidiendo ilegalizar partidos y encarcelar políticos”, es decir el PP, “acabarán diciendo que la amnistía la hicieron ellos”. “El tiempo siempre da la razón al progreso. Apostamos por un camino de convivencia y estabilidad: es el momento de aplicar la amnistía con normalidad y seguir avanzando juntos”, ha incidido Rebeca Torró, la secretaria de Organización del PSOE.
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