El ministro de Finanzas de Alemania presenta un plan de reformas para que la gente trabaje más

El vicecanciller alemán y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, presentó este miércoles, con un discurso de tiempos de crisis, un amplio paquete de reformas fiscales para impulsar el crecimiento económico de un país que no termina de dejar atrás la fase de debilidad económica.

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 El líder socialdemócrata propone ampliar la duración de los contratos de trabajo temporales y eliminar la tributación conjunta de los cónyuges  

El vicecanciller alemán y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, presentó este miércoles, con un discurso de tiempos de crisis, un amplio paquete de reformas fiscales para impulsar el crecimiento económico de un país que no termina de dejar atrás la fase de debilidad económica.

El líder socialdemócrata exige cambios profundos en el mercado laboral. “Como sociedad, tendremos que trabajar más en general”, afirmó el copresidente del SPD en un discurso sobre política económica en Berlín. Para motivar a más trabajadores a tiempo parcial a trabajar a tiempo completo, quiere eliminar la tributación conjunta de los cónyuges en su forma actual y ampliar los servicios de cuidado infantil.

“El año 2026 nos exigirá valor. Alemania necesita reformas fundamentales”, afirmó Klingbeil, consciente de los últimos pronósticos económicos que apenas prevén un crecimiento de un 0,8%, siempre y cuando la guerra en Irán no se prolongue mucho. “Para ello, todos debemos abandonar hábitos y eliminar bloqueos. Quien hoy apueste por el statu quo elige el declive”, alertó y señaló que la política tampoco puede “responder a cada crisis y cada problema con aún más dinero”, en referencia a las ayudas durante la pandemia del coronavirus o la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania. Al fin y al cabo, a pesar de la flexibilización del freno al endeudamiento, hay enormes agujeros en el presupuesto. “Nos esperan decisiones difíciles e incómodas”, advirtió.

El canciller alemán, Friedrich Merz, lleva tiempo exigiendo que los alemanes trabajen más, algo a lo que hasta ahora se había mostrado reticente la socialdemocracia alemana, pero que ahora aceptan como inevitable. “Las reformas son necesarias para que Alemania siga siendo una economía próspera”, comentó Merz este miércoles en la tradicional sesión de preguntas al Gobierno en el Parlamento alemán. “La mayoría de problemas son de nuestra propia cosecha”, indicó. “Y por eso también nos corresponde a nosotros velar por que estos problemas vuelvan a reducirse”.

Si bien Merz no quiso entrar en detalles sobre las posibles reformas, Klingbeil presentó por primera vez propuestas detalladas sobre lo que, en su opinión, debería ser el paquete de reformas que se va a negociar ahora entre conservadores y socialdemócratas para intentar que se apruebe antes de la pausa de verano del Bundestag, a mediados de julio.

“Los problemas del mercado laboral son evidentes”, dijo Klingbeil. “Altas tasas de empleo a tiempo parcial. Incentivos para la salida prematura del mercado laboral. Sistemas de prestaciones sociales que, en algunos casos, incluso desvalorizan el trabajo extra”, detalló. En su opinión, la política ha creado demasiadas prestaciones sociales que, en parte, hacen que no merezca la pena trabajar, algo que muchos socialdemócratas han negado durante mucho tiempo. “Hay que eliminar los incentivos erróneos en las prestaciones sociales”, declaró y añadió, “trabajar más debe salir siempre a cuenta”.

Klingbeil considera que la tributación conjunta de los cónyuges es un incentivo fiscal erróneo, algo especialmente atractivo para las parejas en las que uno gana mucho y el otro poco o nada, y que fomenta que uno de los cónyuges -normalmente las mujeres- no trabajen más horas. Ahora, el ministro de Finanzas quiere eliminar esta declaración fiscal conjunta, algo que cree que incentivaría a trabajar a jornada completa en un país con uno de los índices de jornada a tiempo parcial más altos de Europa. Los conservadores se oponen a esta medida, para la que además habría que mejorar todo el sistema de guarderías en el país.

Un efecto similar tiene el hecho de que el cónyuge esté asegurado en el seguro médico sin tener que pagar extra. Se debate también eliminar esta ventaja. Hay que tener en cuenta que el seguro médico obligatorio mínimo es de cerca de 250 euros al mes.

Asimismo, para que las empresas vuelvan a contratar a más personas, el SPD propone ampliar la duración de los contratos de trabajo temporales. Esto se aplicaría sobre todo a las empresas emergentes y a aquellas que trabajan en el ámbito de la innovación.

El líder socialdemócrata también quiere cambiar el rumbo de su partido en materia de política de pensiones. Ahora apoya que se deje de fomentar la jubilación anticipada. “Me parece mucho más sensato fomentar que se trabaje más tiempo”. Cree que es importante orientarse más por los años de cotización que elevar de forma generalizada la edad de jubilación, como proponen sus socios en el Gobierno de coalición. Si un trabajador comienza a trabajar más tarde, también tendría que jubilarse más tarde. Cree que así se lograría más justicia social, ya que las clases más bajas empiezan a trabajar antes. También aboga por la creación de una pensión de empresa obligatoria, financiada con capital, a la que contribuyan tanto los empleados como los empleadores.

“Pero el trabajo también debe de ser, en general, más atractivo durante la vida laboral”, solicitó. Para solucionar esto, quiere presentar una reforma del impuesto sobre la renta con el que “se aliviará al 95% de los trabajadores”, con varios cientos de euros al año. Por ejemplo, prevé una reducción de 500 euros al año para quienes tengan unos ingresos mensuales de 3.000 euros. A cambio, los altos ingresos y patrimonios deberían contribuir en mayor medida, detalló. Según su opinión, esto también se aplica al impuesto de sucesiones, que hoy en día grava a veces más las herencias pequeñas que las grandes. Con ello, Klingbeil se distanció del líder de la Unión Cristianosocial (CSU), Markus Söder, quien a principios de semana había rechazado rotundamente un tipo impositivo máximo más elevado.

Los economistas apoyan al Gobierno en esta propuesta, ya que motiva a más personas a trabajar. Es muy probable que, para ello, se modifique el tipo impositivo máximo. Ya no se aplicaría a partir de los 69.000 euros de renta anual imponible, sino a partir de los 80.000 euros. Al mismo tiempo, el impuesto sobre la renta no aumentaría tan rápidamente para los salarios más bajos. La pérdida de ingresos, que los economistas estiman en 20.000 millones de euros, se recuperaría con las rentas más altas.

Las negociaciones se auguran duras, especialmente después de que el SPD perdiera el gobierno del estado federado de Renania-Palatinado el pasado domingo frente a la CDU, tras 35 años en el poder. Este resultado, unido al obtenido en los comicios de Baden-Württemberg unas semanas antes, donde obtuvo un desastroso 5,5% de los votos únicamente, hará seguramente que los socialdemócratas luchen especialmente en algunas de las propuestas como la de las reforma de impuestos, a la que se oponen los conservadores.

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