El Rayo-Atlético, previsto para este domingo a las 16.15 horas en el estadio de Vallecas, no es seguro que se pueda jugar en el campo de Vallecas, debido al embrionario estado del césped plantado la pasada semana y que ya supuso la suspensión del encuentro ante el Oviedo , y el club de la franja ya ha puesto en marcha un plan alternativo.El estadio de Butarque, feudo del Leganés (con una capacidad de 14.500 espectadores, igual que Vallecas), que este fin de semana juega en Córdoba, en la jornada 26 de Segunda, sería el escenario del encuentro. El Rayo, según le ha comunicado LaLiga, tiene como fecha límite el jueves para tener su césped listo, pero si no fuera así ya ha contactado con el Leganés. El club pepinero ha mostrado su total predisposición para prestarle su estadio y la patronal también está al tanto de este movimiento. Así que, sea en Vallecas o en Butarque, lo que es seguro es que el Rayo-Atlético se va a jugar a la hora y el día que estaba previsto y no se volverá a vivir lo acontecido el pasado sábado.Noticia Relacionada estandar No Suspendido el Rayo – Oviedo por el mal estado del césped: «No jugamos con las mismas reglas» A. L. MENÉNDEZ Las lluvias persistentes tanto durante la ejecución de las obras como en las previsiones para las próximas horas han impedido que la superficie alcance el nivel óptimo exigido por la competiciónEl Rayo también ha comunicado a la Liga que está haciendo todo lo que está en su mano para que sea Vallecas el escenario, pero la realidad es que el cambio de césped que llevó a cabo a mediados de la pasada semana no ha sido una de las decisiones más acertadas: «La información que yo tengo es que su césped es 100% natural y lo ha comprado a Novogreen, una empresa puntera del mercado, pero con este invierno tan duro de frío y lluvia es muy complicado que en tan pocos días hayan enraizado sus tepes», explica a ABC Alfredo Pazos.Pazos es gerente de Arpasa, una empresa especializada en la instalación de áreas verdes en campos de fútbol, golf, hípica o rugby, y explica a este periódico que el césped que ha instalado el Rayo puede ser de dos formatos. Uno que tenga 0,75 metros de ancho por 25 metros de largo, para que en total den 18 m² de tepe, o el formato de 1,20 por 12 metros de largo. En este segundo caso, esos tepes pesan bastante más que los primeros y, aunque no estén enraizados, se podría jugar en pocos días. Al no haber sido así, Pazos entiende que el Rayo ha instalado el primer tipo.«Además, es muy importante el tema del sustrato, de la tierra que hay debajo del césped. En el caso del Rayo, como es un campo antiguo, lo más probable es que esas tierras tengan más arcilla de lo habitual y sufran un comportamiento plástico y deformable. Si a eso le unes que ha habido mucha agua, antes y durante la instalación de los tepes, que estamos en invierno y las temperaturas son bajas, y que eso hace que ahora el césped esté en parada vegetativa, lo normal es que no enraíce sobre un sustrato así. Si se juega en Vallecas, dentro de unos días los tepes se empezarían a deshacer», detalla Pazos.Por eso, los equipos suelen cambiar el césped a final de cada temporada, en mayo o junio. De este modo, tienen dos meses por delante con temperatura y luz suficientes para que el tepe enraíce y esté fuerte, que es justo lo que no sucede ahora. ¿Quiere decir esto que el cambio de césped del Metropolitano, cambiado en noviembre tras la semana de NFL en Madrid, también le pasa lo de Vallecas? Pazos tiene su propia teoría sobre las quejas de Griezmann y Koke: «El césped del estadio del Atlético es una mezcla de natural con sintético, y aquí hay dos tipos: el mixto o el híbrido. Y creo que por los trozos de césped que se levantan, lo que hizo el Atlético es poner el híbrido, pero con las prisas de tener que jugar allí a los pocos días, mi visión es que no lo hizo a la manera habitual, que es como se hace en todos los campos de Inglaterra».Pazos explica que la instalación de un césped híbrido empieza con una máquina especial que pincha 20 millones de fibras artificiales en la tierra, a unos dos centímetros unas de otras. Eso da un aspecto verde y, además, le da dureza a la tierra. Después se le añade una siembra que enraíza agarrándose a esas fibras naturales y así se logra un césped indeformable, pero este proceso necesita un mes y medio, tiempo que no tenía el Atlético: «Teniendo en cuenta esto, yo supongo que el ‘invento’ que ha hecho el Atlético es colocar un tepe natural y luego han cosido las fibras a ese tepe, pero seguramente, debido al frío y al agua que está cayendo en abundancia, esas fibras no retienen el tepe como debiera hacerlo y en un giro, una arrancada o una frenada de un futbolista, lo normal es que se levante». El Rayo-Atlético, previsto para este domingo a las 16.15 horas en el estadio de Vallecas, no es seguro que se pueda jugar en el campo de Vallecas, debido al embrionario estado del césped plantado la pasada semana y que ya supuso la suspensión del encuentro ante el Oviedo , y el club de la franja ya ha puesto en marcha un plan alternativo.El estadio de Butarque, feudo del Leganés (con una capacidad de 14.500 espectadores, igual que Vallecas), que este fin de semana juega en Córdoba, en la jornada 26 de Segunda, sería el escenario del encuentro. El Rayo, según le ha comunicado LaLiga, tiene como fecha límite el jueves para tener su césped listo, pero si no fuera así ya ha contactado con el Leganés. El club pepinero ha mostrado su total predisposición para prestarle su estadio y la patronal también está al tanto de este movimiento. Así que, sea en Vallecas o en Butarque, lo que es seguro es que el Rayo-Atlético se va a jugar a la hora y el día que estaba previsto y no se volverá a vivir lo acontecido el pasado sábado.Noticia Relacionada estandar No Suspendido el Rayo – Oviedo por el mal estado del césped: «No jugamos con las mismas reglas» A. L. MENÉNDEZ Las lluvias persistentes tanto durante la ejecución de las obras como en las previsiones para las próximas horas han impedido que la superficie alcance el nivel óptimo exigido por la competiciónEl Rayo también ha comunicado a la Liga que está haciendo todo lo que está en su mano para que sea Vallecas el escenario, pero la realidad es que el cambio de césped que llevó a cabo a mediados de la pasada semana no ha sido una de las decisiones más acertadas: «La información que yo tengo es que su césped es 100% natural y lo ha comprado a Novogreen, una empresa puntera del mercado, pero con este invierno tan duro de frío y lluvia es muy complicado que en tan pocos días hayan enraizado sus tepes», explica a ABC Alfredo Pazos.Pazos es gerente de Arpasa, una empresa especializada en la instalación de áreas verdes en campos de fútbol, golf, hípica o rugby, y explica a este periódico que el césped que ha instalado el Rayo puede ser de dos formatos. Uno que tenga 0,75 metros de ancho por 25 metros de largo, para que en total den 18 m² de tepe, o el formato de 1,20 por 12 metros de largo. En este segundo caso, esos tepes pesan bastante más que los primeros y, aunque no estén enraizados, se podría jugar en pocos días. Al no haber sido así, Pazos entiende que el Rayo ha instalado el primer tipo.«Además, es muy importante el tema del sustrato, de la tierra que hay debajo del césped. En el caso del Rayo, como es un campo antiguo, lo más probable es que esas tierras tengan más arcilla de lo habitual y sufran un comportamiento plástico y deformable. Si a eso le unes que ha habido mucha agua, antes y durante la instalación de los tepes, que estamos en invierno y las temperaturas son bajas, y que eso hace que ahora el césped esté en parada vegetativa, lo normal es que no enraíce sobre un sustrato así. Si se juega en Vallecas, dentro de unos días los tepes se empezarían a deshacer», detalla Pazos.Por eso, los equipos suelen cambiar el césped a final de cada temporada, en mayo o junio. De este modo, tienen dos meses por delante con temperatura y luz suficientes para que el tepe enraíce y esté fuerte, que es justo lo que no sucede ahora. ¿Quiere decir esto que el cambio de césped del Metropolitano, cambiado en noviembre tras la semana de NFL en Madrid, también le pasa lo de Vallecas? Pazos tiene su propia teoría sobre las quejas de Griezmann y Koke: «El césped del estadio del Atlético es una mezcla de natural con sintético, y aquí hay dos tipos: el mixto o el híbrido. Y creo que por los trozos de césped que se levantan, lo que hizo el Atlético es poner el híbrido, pero con las prisas de tener que jugar allí a los pocos días, mi visión es que no lo hizo a la manera habitual, que es como se hace en todos los campos de Inglaterra».Pazos explica que la instalación de un césped híbrido empieza con una máquina especial que pincha 20 millones de fibras artificiales en la tierra, a unos dos centímetros unas de otras. Eso da un aspecto verde y, además, le da dureza a la tierra. Después se le añade una siembra que enraíza agarrándose a esas fibras naturales y así se logra un césped indeformable, pero este proceso necesita un mes y medio, tiempo que no tenía el Atlético: «Teniendo en cuenta esto, yo supongo que el ‘invento’ que ha hecho el Atlético es colocar un tepe natural y luego han cosido las fibras a ese tepe, pero seguramente, debido al frío y al agua que está cayendo en abundancia, esas fibras no retienen el tepe como debiera hacerlo y en un giro, una arrancada o una frenada de un futbolista, lo normal es que se levante».
El Rayo-Atlético, previsto para este domingo a las 16.15 horas en el estadio de Vallecas, no es seguro que se pueda jugar en el campo de Vallecas, debido al embrionario estado del césped plantado la pasada semana y que ya supuso la suspensión del encuentro ante el Oviedo … , y el club de la franja ya ha puesto en marcha un plan alternativo.
El estadio de Butarque, feudo del Leganés (con una capacidad de 14.500 espectadores, igual que Vallecas), que este fin de semana juega en Córdoba, en la jornada 26 de Segunda, sería el escenario del encuentro. El Rayo, según le ha comunicado LaLiga, tiene como fecha límite el jueves para tener su césped listo, pero si no fuera así ya ha contactado con el Leganés. El club pepinero ha mostrado su total predisposición para prestarle su estadio y la patronal también está al tanto de este movimiento. Así que, sea en Vallecas o en Butarque, lo que es seguro es que el Rayo-Atlético se va a jugar a la hora y el día que estaba previsto y no se volverá a vivir lo acontecido el pasado sábado.
El Rayo también ha comunicado a la Liga que está haciendo todo lo que está en su mano para que sea Vallecas el escenario, pero la realidad es que el cambio de césped que llevó a cabo a mediados de la pasada semana no ha sido una de las decisiones más acertadas: «La información que yo tengo es que su césped es 100% natural y lo ha comprado a Novogreen, una empresa puntera del mercado, pero con este invierno tan duro de frío y lluvia es muy complicado que en tan pocos días hayan enraizado sus tepes», explica a ABC Alfredo Pazos.
Pazos es gerente de Arpasa, una empresa especializada en la instalación de áreas verdes en campos de fútbol, golf, hípica o rugby, y explica a este periódico que el césped que ha instalado el Rayo puede ser de dos formatos. Uno que tenga 0,75 metros de ancho por 25 metros de largo, para que en total den 18 m² de tepe, o el formato de 1,20 por 12 metros de largo. En este segundo caso, esos tepes pesan bastante más que los primeros y, aunque no estén enraizados, se podría jugar en pocos días. Al no haber sido así, Pazos entiende que el Rayo ha instalado el primer tipo.
«Además, es muy importante el tema del sustrato, de la tierra que hay debajo del césped. En el caso del Rayo, como es un campo antiguo, lo más probable es que esas tierras tengan más arcilla de lo habitual y sufran un comportamiento plástico y deformable. Si a eso le unes que ha habido mucha agua, antes y durante la instalación de los tepes, que estamos en invierno y las temperaturas son bajas, y que eso hace que ahora el césped esté en parada vegetativa, lo normal es que no enraíce sobre un sustrato así. Si se juega en Vallecas, dentro de unos días los tepes se empezarían a deshacer», detalla Pazos.
Por eso, los equipos suelen cambiar el césped a final de cada temporada, en mayo o junio. De este modo, tienen dos meses por delante con temperatura y luz suficientes para que el tepe enraíce y esté fuerte, que es justo lo que no sucede ahora. ¿Quiere decir esto que el cambio de césped del Metropolitano, cambiado en noviembre tras la semana de NFL en Madrid, también le pasa lo de Vallecas? Pazos tiene su propia teoría sobre las quejas de Griezmann y Koke: «El césped del estadio del Atlético es una mezcla de natural con sintético, y aquí hay dos tipos: el mixto o el híbrido. Y creo que por los trozos de césped que se levantan, lo que hizo el Atlético es poner el híbrido, pero con las prisas de tener que jugar allí a los pocos días, mi visión es que no lo hizo a la manera habitual, que es como se hace en todos los campos de Inglaterra».
Pazos explica que la instalación de un césped híbrido empieza con una máquina especial que pincha 20 millones de fibras artificiales en la tierra, a unos dos centímetros unas de otras. Eso da un aspecto verde y, además, le da dureza a la tierra. Después se le añade una siembra que enraíza agarrándose a esas fibras naturales y así se logra un césped indeformable, pero este proceso necesita un mes y medio, tiempo que no tenía el Atlético: «Teniendo en cuenta esto, yo supongo que el ‘invento’ que ha hecho el Atlético es colocar un tepe natural y luego han cosido las fibras a ese tepe, pero seguramente, debido al frío y al agua que está cayendo en abundancia, esas fibras no retienen el tepe como debiera hacerlo y en un giro, una arrancada o una frenada de un futbolista, lo normal es que se levante».
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