España no pierde de vista los puestos de final en el Gran Premio de Brasil de SailGP

La bahía de Guanabara abrió el Gran Premio de Brasil de SailGP con una jornada tan técnica como previsible, marcada por un viento suave que puso en jaque a toda la flota. Volar, en estas condiciones, fue casi un privilegio. Y en ese escenario, el gran objetivo era claro: no cometer errores. España lo entendió desde el principio.El equipo liderado por Diego Botín firmó una jornada sin fisuras, en la que supo mantenerse siempre en la zona media-alta de la tabla y, sobre todo, aprovechar su oportunidad. Llegó en la segunda manga, donde los Gallos mostraron su mejor versión para llevarse la victoria parcial y mantenerse de lleno en la lucha. Un resultado clave para no perder de vista los puestos que dan acceso a la final, es decir los tres primeros.Porque tras la primera jornada, España es quinta en la general, pero a tan solo dos puntos de la zona que da acceso a la final. Por delante, todo comprimido: Australia lidera con una mínima ventaja, seguido de Estados Unidos, Suecia y Alemania en apenas un puñado de puntos.Las cuatro mangas disputadas dejaron claro que no hay un dominador. Suecia, España, Italia y Alemania se repartieron las victorias parciales en un día en el que cada error se pagaba caro y cada acierto se traducía como mínimo en no perder posiciones.Australia, por su parte, volvió a demostrar su consistencia y liderar la general, con presencia en el podio en tres de las cuatro pruebas, al igual que daneses y alemanes en dos. El nivel es máximo. No hay tregua. En ese contexto, el F50 Victoria respondió.Botín y su tripulación firmaron una tarjeta de quinto, primero, octavo y sexto que les mantiene en la pelea. Pero, sobre todo, dejaron una sensación clara: están ahí.La victoria en la segunda manga lo explica bien. Salida limpia, control desde el inicio y gestión hasta el final. Con suspense, eso sí. A menos de 200 metros de la llegada, el barco dejó de volar momentáneamente. Un susto que pudo costar caro. Pero reaccionaron a tiempo. Y ganaron.Ahora queda lo más importante. Este domingo se decide todo. Tres pruebas y una final para los tres mejores. España necesita dar un paso más. El último. Y aunque acababa la jornada fuera de los puestos de final, la tiene a tiro y depende de sí misma. La bahía de Guanabara abrió el Gran Premio de Brasil de SailGP con una jornada tan técnica como previsible, marcada por un viento suave que puso en jaque a toda la flota. Volar, en estas condiciones, fue casi un privilegio. Y en ese escenario, el gran objetivo era claro: no cometer errores. España lo entendió desde el principio.El equipo liderado por Diego Botín firmó una jornada sin fisuras, en la que supo mantenerse siempre en la zona media-alta de la tabla y, sobre todo, aprovechar su oportunidad. Llegó en la segunda manga, donde los Gallos mostraron su mejor versión para llevarse la victoria parcial y mantenerse de lleno en la lucha. Un resultado clave para no perder de vista los puestos que dan acceso a la final, es decir los tres primeros.Porque tras la primera jornada, España es quinta en la general, pero a tan solo dos puntos de la zona que da acceso a la final. Por delante, todo comprimido: Australia lidera con una mínima ventaja, seguido de Estados Unidos, Suecia y Alemania en apenas un puñado de puntos.Las cuatro mangas disputadas dejaron claro que no hay un dominador. Suecia, España, Italia y Alemania se repartieron las victorias parciales en un día en el que cada error se pagaba caro y cada acierto se traducía como mínimo en no perder posiciones.Australia, por su parte, volvió a demostrar su consistencia y liderar la general, con presencia en el podio en tres de las cuatro pruebas, al igual que daneses y alemanes en dos. El nivel es máximo. No hay tregua. En ese contexto, el F50 Victoria respondió.Botín y su tripulación firmaron una tarjeta de quinto, primero, octavo y sexto que les mantiene en la pelea. Pero, sobre todo, dejaron una sensación clara: están ahí.La victoria en la segunda manga lo explica bien. Salida limpia, control desde el inicio y gestión hasta el final. Con suspense, eso sí. A menos de 200 metros de la llegada, el barco dejó de volar momentáneamente. Un susto que pudo costar caro. Pero reaccionaron a tiempo. Y ganaron.Ahora queda lo más importante. Este domingo se decide todo. Tres pruebas y una final para los tres mejores. España necesita dar un paso más. El último. Y aunque acababa la jornada fuera de los puestos de final, la tiene a tiro y depende de sí misma.  

La bahía de Guanabara abrió el Gran Premio de Brasil de SailGP con una jornada tan técnica como previsible, marcada por un viento suave que puso en jaque a toda la flota. Volar, en estas condiciones, fue casi un privilegio. Y en ese escenario, el … gran objetivo era claro: no cometer errores. España lo entendió desde el principio.

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