La final de la 63ª Copa Sevilla ya está servida. El título del histórico Challenger hispalense, que desde 2024 se juega sobre tierra batida, se lo jugarán este domingo (19.30 horas, en directo por Andalucía TV y Canal Sur Más) el argentino Facundo Díaz Acosta , favorito número tres del torneo y actual 82 de la ATP, y Dusan Lajovic (167), cuyo revés a una mano es de una belleza indiscutible. El tenista de Belgrado superó en la segunda semifinal, la que cerró la jornada del sábado en el Porvenir, al español Max Alcalá , que abandonó por problemas físicos con el segundo set en marcha (6-3, 3-0). Díaz Acosta, por su parte, buscará su segunda corona en Sevilla (ya tiene una, pero en el cuadro de dobles) tras batir al cabeza de serie número uno, Jaume Munar (4-6, 6-3, 7-6).El argentino y el serbio volverán a enfrentarse en 2026 tras hacerlo el pasado mes de enero en el Abierto de Australia . En partido de la fase previa del primer Grand Slam del año, Lajovic venció en tres mangas (7-6, 5-7, 7-6). En otro precedente reciente entre ambos jugadores, la victoria se la llevó Díaz Acosta, por 6-4 y 6-3, en el ATP 250 de Buenos Aires de 2024 jugado en tierra batida. Lajovic, que en 2019 ascendió hasta el puesto 23 de la ATP, impuso este sábado su experiencia y la calidad de su revés a una mano , una exquisitez técnica en peligro de extinción desgraciadamente en el circuito, para llevarse el set de apertura ante Max Alcalá en apenas 33 minutos. Hasta el 3-2 para el serbio, ambos mantuvieron el servicio con solidez, sin conceder una sola opción de rotura a su rival, pero en el momento en que esto sucedió, y ocurrió a favor del tenista balcánico de 36 años, esa primera manga se desequilibró. Con dos derechas certeras que tocaron en la cinta rompió el saque de Alcalá y a partir de ahí puso la directa hasta el 6-3. Cerró el set con su servicio, en blanco, y arrancó el segundo con las mismas sensaciones y rompiendo por segunda vez el saque al español, que estaba lejos de su mejor versión vista estos días en el Tenis Betis , donde se había constituido en la revelación del torneo, eliminado el viernes al subcampeón de 2025, Olivieri, en un duelo de tremenda exigencia. Solidísimo, Lajovic amplió la ventaja (2-0), pero al español el físico no le respondía. Se notó en su siguiente saque. Con 40-0 a favor dejó escapar el juego y lo trataron en el entretiempo. Con 30-0 y el serbio sirviendo, el barcelonés finalmente abandonaba y Lajovic se hacía con el segundo billete para una final en la que ya esperaba adversario Facundo Díaz Acosta.Munar, a punto de golpear a dos manos en su duelo de semifinales contra Facundo Díaz Acosta María GuerraLa ocasión perdida por MunarAl número uno por ranking del torneo, Jaume Munar, se le escapó el pase cuando lo tenía en su mano, pero ninguna de las dos bolas de rotura que se procuró con 6-5 en el tercer set, y al resto, pudo materializar. Ahí, en ese momento crítico, y después de casi tres horas de partido, emergió la derecha de Díaz Acosta, mucho más quirúrgico en la resolución de la primera semifinal. El pulso entre el español y el argentino se lo adjudicó el tenista porteño, que abrió el partido con un 3-0 a su favor y multiplicó la exigencia a Munar, obligado a remontar como le sucedió en los cuartos de final ante Raul Brancacio . La respuesta del mallorquín fue tan reveladora como demoledora: cinco juegos ganó entonces de una tacada, sin solución de continuidad, incluyendo dos quiebres al servicio de su oponente. Por el camino tuvo que salvar también alguna pelota de rotura. Esa primera manga se la apuntó en 58 minutos Munar, que se las prometía felices cuando volvió a quebrarle el saque al argentino en el tercer juego del segundo parcial. Enseguida respondió Facundo. Con 3-2 a su favor y 40-15 en contra en el servicio de Munar, remontó el zurdo porteño para elevar el 4-2 al casillero y encarrilar el segundo set. En el definitivo ya ninguno de los dos sacó ventaja . Ambos se blindaron en el saque, minimizando errores, y el partido se dirigió a un final incierto que exigía tanta precisión como fortaleza mental. Con 5-5 y Munar al servicio, el balear se desgañitó en el grito de un golpe ganador y luego certificó el juego con una dejada seguida de un preciso globo inalcanzable para Facundo. Maniobra que, casi fotocopiada, repitió para el 15-30 cuando restaba para ganar. Jugando puntos largos y profundos desde el fondo de la pista , el argentino no podía abrir los ángulos y así, con lanzamientos al centro, no le hacia daño a Munar, que logró dos bolas de partido. Ambas salvó el argentino con dos derechas de manual. Si el resto se quedaba a media pista, punto para Facundo, que retuvo su servicio y condenó el choque al tie-break. De la peor forma arrancó la muerte súbita, con un 0-3 que a esas alturas pesaba como un remordimiento. No dejaba de recibir ánimos desde la grada Munar, pero la realidad es que Díaz Acosta, tras caminar sobre alambre, llegó más entero al tie-break y sacó a pasear de nuevo su derecha. Entra esa poderosa arma y los errores de Munar, finiquitó el partido y obtuvo la clasificación.Los ganadores del doblesEn la final del cuadro de dobles, que abrió la penúltima jornada de la Copa Sevilla, el colombiano Nicolás Barrientos y el argentino Mariano Kestelboim se impusieron en la pista central a la pareja formada por el español Iñigo Cervantes y el ucraniano Denis Molchanov en dos sets (7-6, 6-3). La final de la 63ª Copa Sevilla ya está servida. El título del histórico Challenger hispalense, que desde 2024 se juega sobre tierra batida, se lo jugarán este domingo (19.30 horas, en directo por Andalucía TV y Canal Sur Más) el argentino Facundo Díaz Acosta , favorito número tres del torneo y actual 82 de la ATP, y Dusan Lajovic (167), cuyo revés a una mano es de una belleza indiscutible. El tenista de Belgrado superó en la segunda semifinal, la que cerró la jornada del sábado en el Porvenir, al español Max Alcalá , que abandonó por problemas físicos con el segundo set en marcha (6-3, 3-0). Díaz Acosta, por su parte, buscará su segunda corona en Sevilla (ya tiene una, pero en el cuadro de dobles) tras batir al cabeza de serie número uno, Jaume Munar (4-6, 6-3, 7-6).El argentino y el serbio volverán a enfrentarse en 2026 tras hacerlo el pasado mes de enero en el Abierto de Australia . En partido de la fase previa del primer Grand Slam del año, Lajovic venció en tres mangas (7-6, 5-7, 7-6). En otro precedente reciente entre ambos jugadores, la victoria se la llevó Díaz Acosta, por 6-4 y 6-3, en el ATP 250 de Buenos Aires de 2024 jugado en tierra batida. Lajovic, que en 2019 ascendió hasta el puesto 23 de la ATP, impuso este sábado su experiencia y la calidad de su revés a una mano , una exquisitez técnica en peligro de extinción desgraciadamente en el circuito, para llevarse el set de apertura ante Max Alcalá en apenas 33 minutos. Hasta el 3-2 para el serbio, ambos mantuvieron el servicio con solidez, sin conceder una sola opción de rotura a su rival, pero en el momento en que esto sucedió, y ocurrió a favor del tenista balcánico de 36 años, esa primera manga se desequilibró. Con dos derechas certeras que tocaron en la cinta rompió el saque de Alcalá y a partir de ahí puso la directa hasta el 6-3. Cerró el set con su servicio, en blanco, y arrancó el segundo con las mismas sensaciones y rompiendo por segunda vez el saque al español, que estaba lejos de su mejor versión vista estos días en el Tenis Betis , donde se había constituido en la revelación del torneo, eliminado el viernes al subcampeón de 2025, Olivieri, en un duelo de tremenda exigencia. Solidísimo, Lajovic amplió la ventaja (2-0), pero al español el físico no le respondía. Se notó en su siguiente saque. Con 40-0 a favor dejó escapar el juego y lo trataron en el entretiempo. Con 30-0 y el serbio sirviendo, el barcelonés finalmente abandonaba y Lajovic se hacía con el segundo billete para una final en la que ya esperaba adversario Facundo Díaz Acosta.Munar, a punto de golpear a dos manos en su duelo de semifinales contra Facundo Díaz Acosta María GuerraLa ocasión perdida por MunarAl número uno por ranking del torneo, Jaume Munar, se le escapó el pase cuando lo tenía en su mano, pero ninguna de las dos bolas de rotura que se procuró con 6-5 en el tercer set, y al resto, pudo materializar. Ahí, en ese momento crítico, y después de casi tres horas de partido, emergió la derecha de Díaz Acosta, mucho más quirúrgico en la resolución de la primera semifinal. El pulso entre el español y el argentino se lo adjudicó el tenista porteño, que abrió el partido con un 3-0 a su favor y multiplicó la exigencia a Munar, obligado a remontar como le sucedió en los cuartos de final ante Raul Brancacio . La respuesta del mallorquín fue tan reveladora como demoledora: cinco juegos ganó entonces de una tacada, sin solución de continuidad, incluyendo dos quiebres al servicio de su oponente. Por el camino tuvo que salvar también alguna pelota de rotura. Esa primera manga se la apuntó en 58 minutos Munar, que se las prometía felices cuando volvió a quebrarle el saque al argentino en el tercer juego del segundo parcial. Enseguida respondió Facundo. Con 3-2 a su favor y 40-15 en contra en el servicio de Munar, remontó el zurdo porteño para elevar el 4-2 al casillero y encarrilar el segundo set. En el definitivo ya ninguno de los dos sacó ventaja . Ambos se blindaron en el saque, minimizando errores, y el partido se dirigió a un final incierto que exigía tanta precisión como fortaleza mental. Con 5-5 y Munar al servicio, el balear se desgañitó en el grito de un golpe ganador y luego certificó el juego con una dejada seguida de un preciso globo inalcanzable para Facundo. Maniobra que, casi fotocopiada, repitió para el 15-30 cuando restaba para ganar. Jugando puntos largos y profundos desde el fondo de la pista , el argentino no podía abrir los ángulos y así, con lanzamientos al centro, no le hacia daño a Munar, que logró dos bolas de partido. Ambas salvó el argentino con dos derechas de manual. Si el resto se quedaba a media pista, punto para Facundo, que retuvo su servicio y condenó el choque al tie-break. De la peor forma arrancó la muerte súbita, con un 0-3 que a esas alturas pesaba como un remordimiento. No dejaba de recibir ánimos desde la grada Munar, pero la realidad es que Díaz Acosta, tras caminar sobre alambre, llegó más entero al tie-break y sacó a pasear de nuevo su derecha. Entra esa poderosa arma y los errores de Munar, finiquitó el partido y obtuvo la clasificación.Los ganadores del doblesEn la final del cuadro de dobles, que abrió la penúltima jornada de la Copa Sevilla, el colombiano Nicolás Barrientos y el argentino Mariano Kestelboim se impusieron en la pista central a la pareja formada por el español Iñigo Cervantes y el ucraniano Denis Molchanov en dos sets (7-6, 6-3).
La final de la 63ª Copa Sevilla ya está servida. El título del histórico Challenger hispalense, que desde 2024 se juega sobre tierra batida, se lo jugarán este domingo (19.30 horas, en directo por Andalucía TV y Canal Sur Más) el argentino Facundo Díaz … Acosta, favorito número tres del torneo y actual 82 de la ATP, y Dusan Lajovic (167), cuyo revés a una mano es de una belleza indiscutible.
El tenista de Belgrado superó en la segunda semifinal, la que cerró la jornada del sábado en el Porvenir, al español Max Alcalá, que abandonó por problemas físicos con el segundo set en marcha (6-3, 3-0). Díaz Acosta, por su parte, buscará su segunda corona en Sevilla (ya tiene una, pero en el cuadro de dobles) tras batir al cabeza de serie número uno, Jaume Munar (4-6, 6-3, 7-6).
El argentino y el serbio volverán a enfrentarse en 2026 tras hacerlo el pasado mes de enero en el Abierto de Australia. En partido de la fase previa del primer Grand Slam del año, Lajovic venció en tres mangas (7-6, 5-7, 7-6). En otro precedente reciente entre ambos jugadores, la victoria se la llevó Díaz Acosta, por 6-4 y 6-3, en el ATP 250 de Buenos Aires de 2024 jugado en tierra batida.
Lajovic, que en 2019 ascendió hasta el puesto 23 de la ATP, impuso este sábado su experiencia y la calidad de su revés a una mano, una exquisitez técnica en peligro de extinción desgraciadamente en el circuito, para llevarse el set de apertura ante Max Alcalá en apenas 33 minutos. Hasta el 3-2 para el serbio, ambos mantuvieron el servicio con solidez, sin conceder una sola opción de rotura a su rival, pero en el momento en que esto sucedió, y ocurrió a favor del tenista balcánico de 36 años, esa primera manga se desequilibró. Con dos derechas certeras que tocaron en la cinta rompió el saque de Alcalá y a partir de ahí puso la directa hasta el 6-3.
Cerró el set con su servicio, en blanco, y arrancó el segundo con las mismas sensaciones y rompiendo por segunda vez el saque al español, que estaba lejos de su mejor versión vista estos días en el Tenis Betis, donde se había constituido en la revelación del torneo, eliminado el viernes al subcampeón de 2025, Olivieri, en un duelo de tremenda exigencia. Solidísimo, Lajovic amplió la ventaja (2-0), pero al español el físico no le respondía. Se notó en su siguiente saque. Con 40-0 a favor dejó escapar el juego y lo trataron en el entretiempo. Con 30-0 y el serbio sirviendo, el barcelonés finalmente abandonaba y Lajovic se hacía con el segundo billete para una final en la que ya esperaba adversario Facundo Díaz Acosta.

(María Guerra)
La ocasión perdida por Munar
Al número uno por ranking del torneo, Jaume Munar, se le escapó el pase cuando lo tenía en su mano, pero ninguna de las dos bolas de rotura que se procuró con 6-5 en el tercer set, y al resto, pudo materializar. Ahí, en ese momento crítico, y después de casi tres horas de partido, emergió la derecha de Díaz Acosta, mucho más quirúrgico en la resolución de la primera semifinal.
El pulso entre el español y el argentino se lo adjudicó el tenista porteño, que abrió el partido con un 3-0 a su favor y multiplicó la exigencia a Munar, obligado a remontar como le sucedió en los cuartos de final ante Raul Brancacio. La respuesta del mallorquín fue tan reveladora como demoledora: cinco juegos ganó entonces de una tacada, sin solución de continuidad, incluyendo dos quiebres al servicio de su oponente. Por el camino tuvo que salvar también alguna pelota de rotura.
Esa primera manga se la apuntó en 58 minutos Munar, que se las prometía felices cuando volvió a quebrarle el saque al argentino en el tercer juego del segundo parcial. Enseguida respondió Facundo. Con 3-2 a su favor y 40-15 en contra en el servicio de Munar, remontó el zurdo porteño para elevar el 4-2 al casillero y encarrilar el segundo set. En el definitivo ya ninguno de los dos sacó ventaja. Ambos se blindaron en el saque, minimizando errores, y el partido se dirigió a un final incierto que exigía tanta precisión como fortaleza mental.
Con 5-5 y Munar al servicio, el balear se desgañitó en el grito de un golpe ganador y luego certificó el juego con una dejada seguida de un preciso globo inalcanzable para Facundo. Maniobra que, casi fotocopiada, repitió para el 15-30 cuando restaba para ganar. Jugando puntos largos y profundos desde el fondo de la pista, el argentino no podía abrir los ángulos y así, con lanzamientos al centro, no le hacia daño a Munar, que logró dos bolas de partido. Ambas salvó el argentino con dos derechas de manual. Si el resto se quedaba a media pista, punto para Facundo, que retuvo su servicio y condenó el choque al tie-break.
De la peor forma arrancó la muerte súbita, con un 0-3 que a esas alturas pesaba como un remordimiento. No dejaba de recibir ánimos desde la grada Munar, pero la realidad es que Díaz Acosta, tras caminar sobre alambre, llegó más entero al tie-break y sacó a pasear de nuevo su derecha. Entra esa poderosa arma y los errores de Munar, finiquitó el partido y obtuvo la clasificación.
Los ganadores del dobles
En la final del cuadro de dobles, que abrió la penúltima jornada de la Copa Sevilla, el colombiano Nicolás Barrientos y el argentino Mariano Kestelboim se impusieron en la pista central a la pareja formada por el español Iñigo Cervantes y el ucraniano Denis Molchanov en dos sets (7-6, 6-3).
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