Feijóo toca a rebato y pide a los barones “movilización máxima”

Las elecciones del próximo 29 de noviembre son un ahora o nunca para Alberto Núñez Feijóo. El líder del PP sabe que la cita con las urnas es su última oportunidad para llegar a La Moncloa, porque a sus 65 años ni puede ni, sobre todo, quiere esperar otra legislatura para un último intento. Todo está a su favor esta vez para alcanzar el poder, con una ventaja sólida del bloque de la derecha en las encuestas, pero el político gallego es consciente de que el 29-N es un todo o nada y por eso ha tocado a rebato y ha pedido a todo el poder territorial del PP que se movilice como si también se examinara en las próximas generales.

Seguir leyendo

Alberto Núñez-Feijóo, el sábado en un acto en Madrid, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. El PP estudia situar a Albiol como cabeza de lista por Barcelona para estrechar la distancia con el PSOE en Cataluña: “No tenemos a otro mejor”  

Las elecciones del próximo 29 de noviembre son un ahora o nunca para Alberto Núñez Feijóo. El líder del PP sabe que la cita con las urnas es su última oportunidad para llegar a La Moncloa, porque a sus 65 años ni puede ni, sobre todo, quiere esperar otra legislatura para un último intento. Todo está a su favor esta vez para alcanzar el poder, con una ventaja sólida del bloque de la derecha en las encuestas, pero el político gallego es consciente de que el 29-N es un todo o nada y por eso ha tocado a rebato y ha pedido a todo el poder territorial del PP que se movilice como si también se examinara en las próximas generales.

Feijóo ha llamado a filas a los barones, a los que ha pedido que protagonicen sus propias caravanas electorales, reclamándoles una “responsabilidad colectiva” de la campaña. Génova afina la estrategia de despliegue territorial, donde uno de los objetivos estratégicos es Cataluña, ya que los populares necesitan estrechar la amplia distancia que les sacó el PSOE el pasado 23-J, que fue decisiva para que el PSOE revalidara el Gobierno. Con ese propósito, la dirección estudia un movimiento de alcance: situar al alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, como cabeza de lista por Barcelona al Congreso. “No tenemos a otro mejor”, apuntan en el PP catalán.

Feijóo ha aprendido de los errores de la campaña de julio de 2023, en la que también todas las encuestas decían que iba a ganar y gobernar, pero al final, contra todo pronóstico, se quedó a las puertas. Y ha decidido enmendarlos. Uno de ellos ya lo ha rectificado: esta vez, Génova ha anunciado que Feijóo participará también en un segundo debate electoral con los candidatos de los cuatro primeros partidos, una silla que dejó vacía en 2023. En Génova creen que otra de las equivocaciones de la campaña de hace tres años fue que los presidentes autonómicos se relajaron, porque entre el enredo de negociar sus propios acuerdos de Gobierno con Vox y el calor de un mes de julio no se movilizaron lo suficiente, como si se lo estuvieran jugando todo.

Aprendida esa lección, Feijóo pidió el pasado jueves a sus barones en una comida privada tras la Junta Directiva Nacional que se impliquen con caravanas electorales propias, según fuentes conocedoras de esa conversación. El líder les instó a “estar pendientes, a no relajarse y a tener una movilización máxima” y a que todos emulen el esquema que siempre se ha seguido en Galicia y en Castilla y León, dos comunidades en las que la tradición es que el presidente autonómico se recorra de arriba a abajo su región en las generales como si se tratara de una campaña autonómica. Los barones recogieron el guante y se desplegarán por el territorio como en unas elecciones propias, con la ventaja de que el PP gobierna en 11 de las 17 comunidades autónomas, además de las ciudades de Ceuta y Melilla. Una potente red puesta al servicio de la campaña de Feijóo.

“Os quiero a todos activados, a todos. Del primero al último. Del presidente autonómico al afiliado que acaba de llegar. Del alcalde de la gran ciudad al concejal de la oposición del pueblo más pequeño”, reclamó Feijóo al poder territorial del PP reunido en la Junta Directiva Nacional. El mensaje es claro: no dar nada por ganado. “No salimos a mantener ninguna ventaja, no salimos a administrar ninguna encuesta, no salimos a conservar ninguna victoria que no se ha producido. Salimos a ganar, salimos a por todas”, arengó el líder del PP a los suyos. Él mismo se echará a la carretera sin descanso. “Vamos a hacer kilómetros como locos”, apuntan en su equipo. La respuesta a esa llamada a filas se constató este sábado en el primer mitin de la precampaña en Madrid, una cita a la que prácticamente no faltó nadie, con más de media docena de barones entre el público, más los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy.

En las últimas generales, el PP logró una victoria clara en votos (33%) y escaños (137), pero con una geografía electoral muy desigual. Su fortaleza se concentró en el interior peninsular, Madrid, Galicia y buena parte del arco mediterráneo, mientras que sus debilidades se concentraron en Cataluña, en el País Vasco y en algunos núcleos urbanos e industriales donde el PSOE resistió mejor, especialmente Barcelona, Bilbao, Sevilla y los cinturones obreros de Madrid y Valencia.

Pero Cataluña es, con diferencia, el territorio donde el PP tiene más margen de mejora. En 2023 consiguió solo 6 escaños en una comunidad que reparte 48, y el PSOE le sacó una ventaja que resultó decisiva para que Pedro Sánchez retuviera el poder, con el PSC alcanzando hasta 19 diputados. Barcelona capital y su área metropolitana son clave para el PP, de ahí el movimiento que Génova tiene encima de la mesa: situar al alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, como cabeza de lista al Congreso por Barcelona.

La decisión es de la dirección nacional, pero en el PP catalán creen que el regidor, que gobierna con mayoría absoluta la cuarta ciudad más poblada de Cataluña, sería la mejor apuesta posible. “No tenemos a otro candidato mejor”, apuntan fuentes del partido. Albiol, conocido por su mano dura contra la inmigración y la okupación, gusta también al votante de Vox. El único problema sería poner en riesgo la alcaldía de Badalona, que Albiol ha dejado claro que no quiere abandonar, aunque fuentes del PP catalán recuerdan que puede compatibilizar su escaño en el Congreso con el Ayuntamiento. El cabeza de lista por Barcelona en 2023, el exdirigente de Ciudadanos Nacho Martín Blanco, podría ir en la misma lista, pero como número tres.

El escenario es más complejo en el País Vasco. Fuentes del partido en el territorio creen que solo pueden aspirar a subir un escaño por Guipúzcoa. En 2023, el PP obtuvo solo dos diputados, ambos por Álava, mientras los socialistas consiguieron cinco. En Navarra, el PP ha iniciado ya conversaciones para formar una coalición con UPN, con la intención de arañar algún escaño más que el único que consiguieron. El nuevo líder del PP en el territorio, el exdirigente de UPN Sergio Sayas, ha abierto contactos con su antiguo partido, según fuentes populares, aunque los regionalistas navarros, que tienen un diputado en el Congreso, no han dado muestras de estar por la labor de esa alianza.

En el despliegue territorial de Feijóo, nadie duda en el PP de que Ceuta tendrá un papel importante. Aunque en la ciudad autónoma solo hay un escaño en juego, la crisis ceutí, que conecta con la integridad territorial, será uno de los ejes de la campaña del PP, según fuentes de Génova, junto con la vivienda y la economía y la corrupción. El líder prepara una campaña de máxima movilización y de tono duro y de derecha desacomplejada. “A Feijóo no le dicen en la calle que es duro de más, sino todo lo contrario”, arguyen en su equipo directo. En su primer mitin de precampaña, este sábado, el candidato del PP recuperó el calificativo de “mafia” para referirse a la izquierda y prometió un cambio total si llega al poder, con un Gobierno, advirtió, que pida “sacrificios”.

 España en EL PAÍS

Noticias Similares