Flick y la revisión del VAR más larga que se recuerda: «Ha sido un desastre»

Después del repaso sufrido en el Metropolitano, al Barça le vino fenomenal una mentalidad alemana para aliviar el mal trago. Flick entró en rueda de prensa serio, pero con muchos mensajes esperanzadores de cara a la vuelta en el Camp Nou del 3 de marzo. Solo se le vio molesto, incluso resopló de puro hartazgo, cuando la prensa catalana le preguntó por el gol anulado por fuera de juego a Cubarsí después de una deliberación que duró más de seis minutos.  Al acabar el partido, el CTA (Comité Técnico de Árbitros), envió un comunicado a los medios de comunicación donde explicaba que al analizar la jugada, el sistema de fuera de juego semiautomático detectó un fallo «de modelización de los jugadores a través de los esqueletos» tras «detectar mucha densidad». Esto hizo que el equipo del VAR decidiese si la posición de los azulgranas era correcta o incorrecta a la vieja usanza, lanzando «líneas de fueras de juego manuales», lo que provocó que no fuese posible enviar la captura a la televisión. «En la primera acción, una patada a Balde , no hay amarilla y era muy clara. Es un desastre. Y encima la revisión duró siete minutos y solo añadió 10 al final», aseguró el técnico azulgrana mientras realizaba algún que otro aspaviento, mientras mezclaba crítica y cuidado hacia sus pupilos. «No jugamos bien en la primera mitad, la distancia entre los jugadores era muy amplia, no presionamos como sabemos. Pero tenemos un partido más y vamos a luchar en él (…). No estoy decepcionado con mi equipo, al contrario, estoy orgulloso. Quizás no en la primera mitad, pero esto es parte del deporte que jugamos. Volveremos, tenemos que aprender de esta lección. Los jugadores del Atlético estaban mucho más hambrientos, pero tenemos un equipo muy joven».Y del frío y técnico análisis teutón, llegó el cholismo a la rueda de prensa, el bilardismo, lengua pasional, retórica mística y euforia a raudales. «Encontramos una energía increíble en el estadio, y la vida es energía. Supimos acompañarla y la interpretación fue muy buena. Nuestros cuatro delanteros fueron muy contundentes. La gente nos pide que estemos en semifinales y finales, y esta noche pasará a la historia», analizó Simeone, que además de a Griezmann y Koke , elogió a Nahuel Molina .«El trabajo paga y Molina… Tenéis que ver cómo anima a los compañeros, cómo los alienta pese a que sabe que no va a jugar. La baja de Barrios también estuvo muy bien cubierta por un Llorente que la partió, pero en Nahuel vimos un crecimiento en las últimas semanas y lo aprovechamos». De hecho, el propio defensor contó que le «sorprendió» estar en el once titular, una demarcación que ha perdido esta campaña por la presencia de Llorente en la zaga. Noticia Relacionada Fútbol / Copa del Rey estandar Si La terrible pifia de Joan García que abrió el vendaval goleador del Atlético Sergi Font«Yo tengo fe en el equipo, en nuestra gente», prosiguió Simeone. «No soy un brujo, no sé lo que va pasar, pero podía esperarlo. El esfuerzo del Barça fue enorme y el segundo tiempo no fue el mismo, pero el primero es lo que quería». Alertó el argentino que «La eliminatoria no está terminada» y se despidió dando cariño a Julián Álvarez . «La asistencia a Lookman es fantástica, el gol es algo que él tiene y gracias a Dios que ha vuelto para que él pueda darlo todo». Después del repaso sufrido en el Metropolitano, al Barça le vino fenomenal una mentalidad alemana para aliviar el mal trago. Flick entró en rueda de prensa serio, pero con muchos mensajes esperanzadores de cara a la vuelta en el Camp Nou del 3 de marzo. Solo se le vio molesto, incluso resopló de puro hartazgo, cuando la prensa catalana le preguntó por el gol anulado por fuera de juego a Cubarsí después de una deliberación que duró más de seis minutos.  Al acabar el partido, el CTA (Comité Técnico de Árbitros), envió un comunicado a los medios de comunicación donde explicaba que al analizar la jugada, el sistema de fuera de juego semiautomático detectó un fallo «de modelización de los jugadores a través de los esqueletos» tras «detectar mucha densidad». Esto hizo que el equipo del VAR decidiese si la posición de los azulgranas era correcta o incorrecta a la vieja usanza, lanzando «líneas de fueras de juego manuales», lo que provocó que no fuese posible enviar la captura a la televisión. «En la primera acción, una patada a Balde , no hay amarilla y era muy clara. Es un desastre. Y encima la revisión duró siete minutos y solo añadió 10 al final», aseguró el técnico azulgrana mientras realizaba algún que otro aspaviento, mientras mezclaba crítica y cuidado hacia sus pupilos. «No jugamos bien en la primera mitad, la distancia entre los jugadores era muy amplia, no presionamos como sabemos. Pero tenemos un partido más y vamos a luchar en él (…). No estoy decepcionado con mi equipo, al contrario, estoy orgulloso. Quizás no en la primera mitad, pero esto es parte del deporte que jugamos. Volveremos, tenemos que aprender de esta lección. Los jugadores del Atlético estaban mucho más hambrientos, pero tenemos un equipo muy joven».Y del frío y técnico análisis teutón, llegó el cholismo a la rueda de prensa, el bilardismo, lengua pasional, retórica mística y euforia a raudales. «Encontramos una energía increíble en el estadio, y la vida es energía. Supimos acompañarla y la interpretación fue muy buena. Nuestros cuatro delanteros fueron muy contundentes. La gente nos pide que estemos en semifinales y finales, y esta noche pasará a la historia», analizó Simeone, que además de a Griezmann y Koke , elogió a Nahuel Molina .«El trabajo paga y Molina… Tenéis que ver cómo anima a los compañeros, cómo los alienta pese a que sabe que no va a jugar. La baja de Barrios también estuvo muy bien cubierta por un Llorente que la partió, pero en Nahuel vimos un crecimiento en las últimas semanas y lo aprovechamos». De hecho, el propio defensor contó que le «sorprendió» estar en el once titular, una demarcación que ha perdido esta campaña por la presencia de Llorente en la zaga. Noticia Relacionada Fútbol / Copa del Rey estandar Si La terrible pifia de Joan García que abrió el vendaval goleador del Atlético Sergi Font«Yo tengo fe en el equipo, en nuestra gente», prosiguió Simeone. «No soy un brujo, no sé lo que va pasar, pero podía esperarlo. El esfuerzo del Barça fue enorme y el segundo tiempo no fue el mismo, pero el primero es lo que quería». Alertó el argentino que «La eliminatoria no está terminada» y se despidió dando cariño a Julián Álvarez . «La asistencia a Lookman es fantástica, el gol es algo que él tiene y gracias a Dios que ha vuelto para que él pueda darlo todo».  

Después del repaso sufrido en el Metropolitano, al Barça le vino fenomenal una mentalidad alemana para aliviar el mal trago. Flick entró en rueda de prensa serio, pero con muchos mensajes esperanzadores de cara a la vuelta en el Camp Nou del 3 … de marzo. Solo se le vio molesto, incluso resopló de puro hartazgo, cuando la prensa catalana le preguntó por el gol anulado por fuera de juego a Cubarsí después de una deliberación que duró más de seis minutos. 

Al acabar el partido, el CTA (Comité Técnico de Árbitros), envió un comunicado a los medios de comunicación donde explicaba que al analizar la jugada, el sistema de fuera de juego semiautomático detectó un fallo «de modelización de los jugadores a través de los esqueletos» tras «detectar mucha densidad». Esto hizo que el equipo del VAR decidiese si la posición de los azulgranas era correcta o incorrecta a la vieja usanza, lanzando «líneas de fueras de juego manuales», lo que provocó que no fuese posible enviar la captura a la televisión.

«En la primera acción, una patada a Balde, no hay amarilla y era muy clara. Es un desastre. Y encima la revisión duró siete minutos y solo añadió 10 al final», aseguró el técnico azulgrana mientras realizaba algún que otro aspaviento, mientras mezclaba crítica y cuidado hacia sus pupilos.

«No jugamos bien en la primera mitad, la distancia entre los jugadores era muy amplia, no presionamos como sabemos. Pero tenemos un partido más y vamos a luchar en él (…). No estoy decepcionado con mi equipo, al contrario, estoy orgulloso. Quizás no en la primera mitad, pero esto es parte del deporte que jugamos. Volveremos, tenemos que aprender de esta lección. Los jugadores del Atlético estaban mucho más hambrientos, pero tenemos un equipo muy joven».

Y del frío y técnico análisis teutón, llegó el cholismo a la rueda de prensa, el bilardismo, lengua pasional, retórica mística y euforia a raudales.

«Encontramos una energía increíble en el estadio, y la vida es energía. Supimos acompañarla y la interpretación fue muy buena. Nuestros cuatro delanteros fueron muy contundentes. La gente nos pide que estemos en semifinales y finales, y esta noche pasará a la historia», analizó Simeone, que además de a Griezmann y Koke, elogió a Nahuel Molina.

«El trabajo paga y Molina… Tenéis que ver cómo anima a los compañeros, cómo los alienta pese a que sabe que no va a jugar. La baja de Barrios también estuvo muy bien cubierta por un Llorente que la partió, pero en Nahuel vimos un crecimiento en las últimas semanas y lo aprovechamos». De hecho, el propio defensor contó que le «sorprendió» estar en el once titular, una demarcación que ha perdido esta campaña por la presencia de Llorente en la zaga.

«Yo tengo fe en el equipo, en nuestra gente», prosiguió Simeone. «No soy un brujo, no sé lo que va pasar, pero podía esperarlo. El esfuerzo del Barça fue enorme y el segundo tiempo no fue el mismo, pero el primero es lo que quería». Alertó el argentino que «La eliminatoria no está terminada» y se despidió dando cariño a Julián Álvarez. «La asistencia a Lookman es fantástica, el gol es algo que él tiene y gracias a Dios que ha vuelto para que él pueda darlo todo».

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