Gabi Lorente, el profesor de instituto detrás del oro de Mariano García

En el mediofondo español late un corazón discreto y tenaz que pocos nombran en los titulares, pero sin el cual no se entiende el último oro de nuestro atletismo. Se llama Gabriel Lorente, aunque todos lo llaman Gabi. Nacido en Fuente Álamo (Murcia) hace 36 años, este licenciado en Ciencias del Deporte ha logrado lo que parecía reservado a los grandes gurús extranjeros: convertir el talento murciano en medallas mundiales . De su sabiduría técnica salió la explosión de Mariano García y el meteórico ascenso de Mo Katir. No grita en la pista, no busca focos. Simplemente trabaja. Como quien sabe que el oro no se forja en el estadio, sino en las mañanas frías de entrenamiento, cuando nadie mira. El técnico murciano atiende a ABC por videoconferencia desde su casa, serio, poco hablador, conciso.Medalla de oro mundial en 1.500 metros ¿qué le viene a la cabeza ahora cuando piensa en el triunfo de Mariano?Es el premio a la constancia, a estar ahí día a día, mes a mes, pese a todas las lesiones y contratiempos que ha tenido. Él nunca ha dejado de luchar, a pesar de los problemas físicos de 2023 y 24. ¿Le ha sorprendido este oro?  No. Porque se ha entrenado muy bien , con mucha tranquilidad. Y esa ha sido la clave. Decidimos no competir mucho y entrenar más.Noticia relacionada general No No Entrevista Mariano García, oro en 1.500: «Subí el ritmo poco a poco y fui destrozando a los rivales» Javier AsprónParece que Mariano aguanta bien la presión de la alta competición…Sí. Él se evade bastante de todo eso. La presión no puede con él. Estaba muy tranquilo, muy relajado. Sabía que había entrenado muy bien, con mucha consistencia. La verdad es que compite bien siempre, cuando está en las quinielas de favoritos, como en 2022 y cuando no, como ha sucedido ahora.Usted fue atleta antes que entrenador…Sí, yo corría los 3.000 metros obstáculos en 9:50, me gustaban mucho. Era un atleta de club. ¿Por qué se convirtió en entrenador?Pues por circunstancias, el entrenador que teníamos empezó a trabajar por la tarde y lo tuvo que dejar. Me pidió el relevo, me dijo que continuara. Yo tenía 20 años pero ya tenía el título de monitor de atletismo.¿ Y en ese momento ya comenzó a entrenar a Mariano?Si, ahí mismo. Hace 15 años de esto. Él era muy jovencito, corría 1.000 metros y también 1.500 obstáculos. Y lo curioso es que él no era el mejor. Había un par de chicos mejores que él. Es verdad que Mariano estaba menos desarrollado. Pero era muy, muy competitivo. Arriesgaba, cambiaba de ritmo con fuerza, como hace ahora. Claro, a veces ganaba, pero otras, no. El salto de calidad lo dio a los 19 años.Él corría 3.000 metros obstáculos. ¿Por que dejó esa especialidad?Él estaba obsesionado con los 9 minutos. Decía que hasta que no bajara de esa marca, iba a seguir. Pero yo le decía que tenía que explotar más los 1.500 metros. Pero un día, corrió en 8:57. Y los dejó.Lo curioso es que luego estuvo en 1.500 metros, después bajó a los 800 y ahora ha vuelto a subir…Bueno, es que los 800 metros nos los encontramos. De repente hizo 1:47 sin prepararlo y, le dije: ‘a ver si tenemos que centrarnos en el ocho’.Y siempre entrenándose en esa mítica pista triangular de Fuente Álamo…Sí, es de tierra, de 300 metros.Panorámica de la pista triangular de arena en Fuente Álamo donde se entrena Mariano GarcíaPero no es fácil correr en una pista triangular, supongo que habrá giros difíciles.Sí. Hay una curva en la que no puedes ir muy rápido, no es fácil. Si vas a 42 segundos en 300 metros o más rápido, esa curva es complicada.Usted vive en Fuente Álamo y él, a cinco kilómetros. ¿Con qué frecuencia lo ve entrenar?Una vez a la semana. Yo trabajo de profesor en un Instituto, lo veo en los huecos que tengo libre.Julio Rifaterra, el entrenador de Blanca Hervás, reclama más ayudas, más reconocimiento para los entrenadores. ¿Está de acuerdo?A ver. Yo pienso que a los atletas se los apoya pero a los entrenadores, no tanto. Hay muchos técnicos españoles que tienen otro trabajo y el atletismo es algo secundario. A veces me digo: «ojalá pudiera dedicarme más». Pero al final tienes que vivir de algo. Oposité para Secundaria y pedí media jornada para tener tiempo para el atletismo. También trabajo por la tarde en el UCAM Cartagena.¿Mariano hace los entrenamientos solo?Sí, en su pueblo sí. Le gusta entrenarse sobre todo por la mañana. Y en cuanto termina una sesión, me llama.¿De qué entrenadores ha aprendido usted?Yo me he fijado mucho en Arturo Martín, cuando entrenaba a Arturo Casado. Y he aprendido también de Antonio Serrano, Enrique Pascual…El método noruego, de Ingebrigtsen ¿lo han usado?Alguna vez. Son volúmenes altos, intensidad baja. Hemos hecho alguna vez un ‘doble umbral’, este invierno habrá hecho 6 o así. Mariano es más explosivo. A él no le iría bien copiar eso. De todos modos, yo siempre digo que con ganas y trabajo se pueden conseguir muchas cosas, incluso desde pueblos pequeñitos como el nuestro.¿Miden lactatos siempre?En los entrenamientos de pista, sí, siempre. ¿Qué destaca de Mariano?Su capacidad de trabajo. Para que se salte un entrenamiento tiene que pasarle algo muy gordo.«Mariano nunca duerme siesta; dice que se echó una y se puso malo… ¿qué tendrá que ver?»Y es de los pocos atletas que no duerme siesta…Nunca. Yo siempre decía que tenía que echarse la siesta, descansar. Y todo esto viene de que hace años se echó una siesta y me dijo que se puso malo por eso, por echarse la siesta… «¿qué tendrá que ver?», le decía yo, jajaja.¿Y lo de que habla con las ovejas?¡Es que se las encuentra!, en Cuevas hay mucha ganadería.¿Tiene fisioterapeuta?Sí, y es muy bueno. Juan Mendoza, de aquí, de Fuente Álamo. Cuando hay un problema serio, no falla. Y tiene una nutricionista, Elena Conesa. Y no se salta la dieta nunca.¿El salto al 1.500 es definitivo?A mí me gustaría que siguiese en ‘el milqui’. Y no porque haya ganado, sino porque lo veo con más potencial que en el 800. Pero esto aún no lo hemos hablado. Tenemos que sentarnos y hablar de esto de cara a este verano, a los Europeos de Birmingham. Desde luego, en los Juegos de 2028 veo a Mariano corriendo 1.500 metros, eso lo tengo claro.¿Hace muchos kilómetros?Este invierno ha estado cerca de los 150 kilómetros alguna semana. ¿Qué entrenamientos no le gustan?Las series largas, las de 2.000 metros. Lo que le encanta es el entrenamiento láctico. Ritmos rápidos y sufrir. Ir con el cuchillo en los dientes. Las series cañeras, los 300 y los 400. Se adapta mejor a este trabajo. Y lo hace solo. ¡Porque a ritmo alto no hay quien le siga!Katir era otro atleta suyo. Después de su sanción por dopaje no sé si sigue supervisándolo…No. La verdad es que no. Veo lo que pone en redes sociales. Veo que se está entrenando y poco más.«A Katir hace más de un año que no lo veo; no creo que me vuelva a pedir que sea su entrenador»¿Qué opina de lo que le sucedió, de esos tres controles fallidos? ¿cuál es su teoría?Pues, bueno, ni yo mismo sabría decirte, porque él no era una persona que se expresara mucho. Para mí fue una sorpresa lógicamente. Lo que le ha pasado es por dejadez, por no llevar las cosas bien hechas. No sé lo que pasaría por su cabeza, porque cualquier atleta, cuando tienes dos fallos, pues sabe que está en el ojo del huracán y que tiene que hacer las cosas bien. Pero no lo hizo así.Mostaza, su mánager, me decía que era un despistado…Sí, eso es así. ¡Cuántas veces se ha dejado infinidad de cosas en los hoteles, zapatillas, mogollón de veces…! Pero eso no vale.¿Cuánto hace que no lo ve en persona?Más de un año.¿Cree que Katir volverá a pedirle que sea su entrenador?No lo creo. En el mediofondo español late un corazón discreto y tenaz que pocos nombran en los titulares, pero sin el cual no se entiende el último oro de nuestro atletismo. Se llama Gabriel Lorente, aunque todos lo llaman Gabi. Nacido en Fuente Álamo (Murcia) hace 36 años, este licenciado en Ciencias del Deporte ha logrado lo que parecía reservado a los grandes gurús extranjeros: convertir el talento murciano en medallas mundiales . De su sabiduría técnica salió la explosión de Mariano García y el meteórico ascenso de Mo Katir. No grita en la pista, no busca focos. Simplemente trabaja. Como quien sabe que el oro no se forja en el estadio, sino en las mañanas frías de entrenamiento, cuando nadie mira. El técnico murciano atiende a ABC por videoconferencia desde su casa, serio, poco hablador, conciso.Medalla de oro mundial en 1.500 metros ¿qué le viene a la cabeza ahora cuando piensa en el triunfo de Mariano?Es el premio a la constancia, a estar ahí día a día, mes a mes, pese a todas las lesiones y contratiempos que ha tenido. Él nunca ha dejado de luchar, a pesar de los problemas físicos de 2023 y 24. ¿Le ha sorprendido este oro?  No. Porque se ha entrenado muy bien , con mucha tranquilidad. Y esa ha sido la clave. Decidimos no competir mucho y entrenar más.Noticia relacionada general No No Entrevista Mariano García, oro en 1.500: «Subí el ritmo poco a poco y fui destrozando a los rivales» Javier AsprónParece que Mariano aguanta bien la presión de la alta competición…Sí. Él se evade bastante de todo eso. La presión no puede con él. Estaba muy tranquilo, muy relajado. Sabía que había entrenado muy bien, con mucha consistencia. La verdad es que compite bien siempre, cuando está en las quinielas de favoritos, como en 2022 y cuando no, como ha sucedido ahora.Usted fue atleta antes que entrenador…Sí, yo corría los 3.000 metros obstáculos en 9:50, me gustaban mucho. Era un atleta de club. ¿Por qué se convirtió en entrenador?Pues por circunstancias, el entrenador que teníamos empezó a trabajar por la tarde y lo tuvo que dejar. Me pidió el relevo, me dijo que continuara. Yo tenía 20 años pero ya tenía el título de monitor de atletismo.¿ Y en ese momento ya comenzó a entrenar a Mariano?Si, ahí mismo. Hace 15 años de esto. Él era muy jovencito, corría 1.000 metros y también 1.500 obstáculos. Y lo curioso es que él no era el mejor. Había un par de chicos mejores que él. Es verdad que Mariano estaba menos desarrollado. Pero era muy, muy competitivo. Arriesgaba, cambiaba de ritmo con fuerza, como hace ahora. Claro, a veces ganaba, pero otras, no. El salto de calidad lo dio a los 19 años.Él corría 3.000 metros obstáculos. ¿Por que dejó esa especialidad?Él estaba obsesionado con los 9 minutos. Decía que hasta que no bajara de esa marca, iba a seguir. Pero yo le decía que tenía que explotar más los 1.500 metros. Pero un día, corrió en 8:57. Y los dejó.Lo curioso es que luego estuvo en 1.500 metros, después bajó a los 800 y ahora ha vuelto a subir…Bueno, es que los 800 metros nos los encontramos. De repente hizo 1:47 sin prepararlo y, le dije: ‘a ver si tenemos que centrarnos en el ocho’.Y siempre entrenándose en esa mítica pista triangular de Fuente Álamo…Sí, es de tierra, de 300 metros.Panorámica de la pista triangular de arena en Fuente Álamo donde se entrena Mariano GarcíaPero no es fácil correr en una pista triangular, supongo que habrá giros difíciles.Sí. Hay una curva en la que no puedes ir muy rápido, no es fácil. Si vas a 42 segundos en 300 metros o más rápido, esa curva es complicada.Usted vive en Fuente Álamo y él, a cinco kilómetros. ¿Con qué frecuencia lo ve entrenar?Una vez a la semana. Yo trabajo de profesor en un Instituto, lo veo en los huecos que tengo libre.Julio Rifaterra, el entrenador de Blanca Hervás, reclama más ayudas, más reconocimiento para los entrenadores. ¿Está de acuerdo?A ver. Yo pienso que a los atletas se los apoya pero a los entrenadores, no tanto. Hay muchos técnicos españoles que tienen otro trabajo y el atletismo es algo secundario. A veces me digo: «ojalá pudiera dedicarme más». Pero al final tienes que vivir de algo. Oposité para Secundaria y pedí media jornada para tener tiempo para el atletismo. También trabajo por la tarde en el UCAM Cartagena.¿Mariano hace los entrenamientos solo?Sí, en su pueblo sí. Le gusta entrenarse sobre todo por la mañana. Y en cuanto termina una sesión, me llama.¿De qué entrenadores ha aprendido usted?Yo me he fijado mucho en Arturo Martín, cuando entrenaba a Arturo Casado. Y he aprendido también de Antonio Serrano, Enrique Pascual…El método noruego, de Ingebrigtsen ¿lo han usado?Alguna vez. Son volúmenes altos, intensidad baja. Hemos hecho alguna vez un ‘doble umbral’, este invierno habrá hecho 6 o así. Mariano es más explosivo. A él no le iría bien copiar eso. De todos modos, yo siempre digo que con ganas y trabajo se pueden conseguir muchas cosas, incluso desde pueblos pequeñitos como el nuestro.¿Miden lactatos siempre?En los entrenamientos de pista, sí, siempre. ¿Qué destaca de Mariano?Su capacidad de trabajo. Para que se salte un entrenamiento tiene que pasarle algo muy gordo.«Mariano nunca duerme siesta; dice que se echó una y se puso malo… ¿qué tendrá que ver?»Y es de los pocos atletas que no duerme siesta…Nunca. Yo siempre decía que tenía que echarse la siesta, descansar. Y todo esto viene de que hace años se echó una siesta y me dijo que se puso malo por eso, por echarse la siesta… «¿qué tendrá que ver?», le decía yo, jajaja.¿Y lo de que habla con las ovejas?¡Es que se las encuentra!, en Cuevas hay mucha ganadería.¿Tiene fisioterapeuta?Sí, y es muy bueno. Juan Mendoza, de aquí, de Fuente Álamo. Cuando hay un problema serio, no falla. Y tiene una nutricionista, Elena Conesa. Y no se salta la dieta nunca.¿El salto al 1.500 es definitivo?A mí me gustaría que siguiese en ‘el milqui’. Y no porque haya ganado, sino porque lo veo con más potencial que en el 800. Pero esto aún no lo hemos hablado. Tenemos que sentarnos y hablar de esto de cara a este verano, a los Europeos de Birmingham. Desde luego, en los Juegos de 2028 veo a Mariano corriendo 1.500 metros, eso lo tengo claro.¿Hace muchos kilómetros?Este invierno ha estado cerca de los 150 kilómetros alguna semana. ¿Qué entrenamientos no le gustan?Las series largas, las de 2.000 metros. Lo que le encanta es el entrenamiento láctico. Ritmos rápidos y sufrir. Ir con el cuchillo en los dientes. Las series cañeras, los 300 y los 400. Se adapta mejor a este trabajo. Y lo hace solo. ¡Porque a ritmo alto no hay quien le siga!Katir era otro atleta suyo. Después de su sanción por dopaje no sé si sigue supervisándolo…No. La verdad es que no. Veo lo que pone en redes sociales. Veo que se está entrenando y poco más.«A Katir hace más de un año que no lo veo; no creo que me vuelva a pedir que sea su entrenador»¿Qué opina de lo que le sucedió, de esos tres controles fallidos? ¿cuál es su teoría?Pues, bueno, ni yo mismo sabría decirte, porque él no era una persona que se expresara mucho. Para mí fue una sorpresa lógicamente. Lo que le ha pasado es por dejadez, por no llevar las cosas bien hechas. No sé lo que pasaría por su cabeza, porque cualquier atleta, cuando tienes dos fallos, pues sabe que está en el ojo del huracán y que tiene que hacer las cosas bien. Pero no lo hizo así.Mostaza, su mánager, me decía que era un despistado…Sí, eso es así. ¡Cuántas veces se ha dejado infinidad de cosas en los hoteles, zapatillas, mogollón de veces…! Pero eso no vale.¿Cuánto hace que no lo ve en persona?Más de un año.¿Cree que Katir volverá a pedirle que sea su entrenador?No lo creo.  

En el mediofondo español late un corazón discreto y tenaz que pocos nombran en los titulares, pero sin el cual no se entiende el último oro de nuestro atletismo. Se llama Gabriel Lorente, aunque todos lo llaman Gabi. Nacido en Fuente Álamo (Murcia) hace 36 … años, este licenciado en Ciencias del Deporte ha logrado lo que parecía reservado a los grandes gurús extranjeros: convertir el talento murciano en medallas mundiales. De su sabiduría técnica salió la explosión de Mariano García y el meteórico ascenso de Mo Katir. No grita en la pista, no busca focos. Simplemente trabaja. Como quien sabe que el oro no se forja en el estadio, sino en las mañanas frías de entrenamiento, cuando nadie mira. El técnico murciano atiende a ABC por videoconferencia desde su casa, serio, poco hablador, conciso.

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