En una milésima cabe una victoria, un título, una medalla. Todo influye: talento, entrenamiento, alimentación, descanso, técnica, táctica. El deporte se juega en márgenes cada vez más pequeños por lo que se cuelan cada vez con más fuerza los sistemas de inteligencia artificial.Pero para empezar, ¿qué es la IA? «La simulación de procesos de inteligencia humana por parte de máquinas. Una herramienta de apoyo inspirada en esta inteligencia del ser humano cuyo uso tiene que ser útil en cualquier campo», explica a ABC Karmele Ipiña , catedrática de la U. País Vasco, departamento de sistemas ingeniería y sistemática, e investigadora visitante en Cambridge EuroScience. Y deportistas y federaciones han entendido que la incorporación de estos sistemas inteligentes es una oportunidad y casi una obligación. En la carrera hacia la meta, los avituallamientos antes fueron la nutrición, la psicología, el descanso, el entrenamiento en altura y la biomecánica, ahora son dispositivos que ofrecen millones de datos en tiempo real para que las decisiones humanas se puedan tomar con más objetividad y de forma instantánea.No vienen a robotizar el deporte, todavía, sino a ayudar, como está haciendo en la Federación de Deportes de Invierno , incorporando tecnologías para ser más eficaces en aspectos como la optimización de entrenamientos, el análisis de imágenes y en la recuperación de lesiones. «Tenemos una batería de dispositivos que nos aportan datos (sensores de GPS, acelerómetros) que antes no teníamos; la IA los analiza y nos aporta la información de si el entrenamiento se está ejecutando bien; o permite replicar situaciones con las que se va a encontrar el deportista. También ha agilizado el visionado de imágenes, que cruza los datos obtenidos con los que recogen otros dispositivos y nos aporta esa visión objetiva que nos permite decidir de forma más acertada», explica a ABC Fernando Vicente , responsable de digitalización.Noticias relacionadas estandar No Bádminton Fernando Rivas sigue innovando: de la federación francesa de bádminton a la IA Laura Marta reportaje Si Una IA con silbato, ¿el fin de la polémica en el fútbol? Daniel CebreiroLa Federación de Atletismo ha desarrollado, IA-Athletics, con IBM y Habber Tec, un método pionero que integra los datos de varias aplicaciones, incluso de vídeo e imagen, para facilitar el acceso a la información y concentrarla en un solo dispositivo. «Es transformar el dato en conocimiento y el conocimiento en rendimiento, y esta herramienta integra datos de diferentes fuetes que sirva de herramienta para tomar las mejores decisiones, para maximizar el rendimiento y minimizar las lesiones», explicaba Raúl Chapado , presidente de la RFEA, en la presentación. Una tablet con el programa de inteligencia artificial que utiliza la RFEAHan empezado con deportes como la marcha, pero quieren añadir variables que sirvan para otras disciplinas como vallas y lanzamientos. La otra novedad es que quieren que sea democrática y tengan acceso a ella para trabajar entrenadores de todas las categorías. Siempre ha habido datos, pero la IA ha minimizado los tiempos de búsqueda y recopilación y maximizado los resultados y las opciones. «Poseemos unas cualidades evolutivas que no podemos replicar, pero sí crear algo similar que consiga que nuestra forma de trabajar sea más efectiva: más rendimiento en el deporte, prevenir lesiones, seleccionar o personalizar los entrenamientos o evitar algunos fallos, para que el comportamiento de los deportistas pueda mejorar», dice Ipiña. Lo sabe bien Fernando Rivas , entrenador de Carolina Marín , siempre a la última de la innovación para ayudar a la onubense a ser la número 1 del bádminton. Ahora está volcado en el proyecto Unified Sports AI, que procesa en tiempo real la carga física, los patrones tácticos, la biomecánica, la recuperación y el perfil psicológico de cada deportista y que desarrolla la empresa Paravium.«Si los datos dicen que un atleta está llegando al límite, podemos evitar el sobreentrenamiento y evitar la lesión» Fernando Vicente Resp. Digitalización RFEDI«Fernando tenía artrosis en el índice derecho de tanto clicar en el ratón. Investigaba todos los datos y se daba cuenta de que en el juego de las rivales de Carolina había un patrón. Porque todos lo tenemos: hacemos las cosas por un motivo. Además, se hacía las preguntas correctas para que los datos lo llevaran a una solución y una estrategia que pudiera ayudar a Carolina sobre sus rivales», cuenta Nacho Larriba , ingeniero y CEO de Paravium.«Ofrece perspectivas que antes no podían alcanzarse: el jugador tiene una idea dentro del campo; el entrenador tiene una visión un poco más lejos; pero la IA tiene una imagen global y desde todos los ángulos que ninguno de los otros dos puede contemplar ni controlar», incide Ipiña. Así, en el terreno de juego los números se transforman en tablas sobre las que se puede decidir con fiabilidad, y evitar lo que la subjetividad no puede alcanzar. Varias federaciones deportivas lo están poniendo en práctica gracias a la incorporación de un prototipo de traje inteligente con el que adquieren información valiosa para afrontar las jornadas de acción, de técnica, de táctica, de eficacia de rendimiento y esfuerzo, pero también en las horas de descanso y con el balón parado. «Optimizan el tiempo de entrenamiento; si los datos dicen que el deportista está llegando a su límite, evitamos los sobreentrenamientos. También hemos incorporado sensores para la parte fisiológica: cuando no hay lesiones, para prevenirlas; cuando las hay, para ver cómo va y cómo puede recuperarse antes», añade Vicente, de la RFEDI.¿Dónde queda la emoción?Entre tres y cinco millones de datos se recogen en los partidos de fútbol, explica Javier Gil , director de Implementación y Desarollo de IA en LaLiga. «Creamos modelos para proporcionar diferentes herramientas que ayudan a los cuerpos técnicos a facilitar la rotación de jugadores, a prevenir lesiones porque les damos umbrales de esfuerzo… Eso hace que los futbolistas puedan ser más competitivos y puedan rendir más. Por eso la liga española es de las más atractivas», subraya Gil, pero también matiza: «La IA nos permite automatizar las tareas generar enormes flujos de trabajo en los que el humano no aporta tanto valor; así que el esfuerzo, el compromiso y la emoción se van a destacar aún más».«Automatizar tareas permite que el talento, la emoción y el compromiso destaquen aún más» Javier Gil Director IA en LaLigaCon todos esos millones de datos, la decisión última sobre una táctica, un entrenamiento o un cambio, recae en un entrenador, en un capitán o en el propio deportista que decide apoyado en una máquina que, hoy por hoy, todavía es irremplazable: su cerebro, lleno de cables que interactúan con la piel, con los pulmones, con el corazón y con la emoción. «La máquina te cuantifica, pero tú debes interpretar –incide Ipiña–. El dato no es información. Si son ricos pueden ayudar a mejorar, pero no por introducir un millón de datos mejorará el proceso ni ganas un partido. El ser humano aquí es irremplazable».Saltan al campo la emoción y el instinto, otros componentes fundamental que conviven con goles, puntos, ranking, altura, velocidad y mil variables numéricas más. Es la única pieza que se escapa de cualquier medición. Aunque cada vez menos. Los expertos consultados se dividen: los que aseguran, como Rivas, que «los algoritmos enseñan incluso a percibir empatía o entender las emociones», o Labarga: «Son reacciones químicas y no dejan de ser átomos, así que, sinceramente, se podrán simular las emociones». Ipiña, por ejemplo, opina que no todo está en los números. «Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana». «Mientras jueguen personas, siempre va a haber una variable humana, incontrolable. El día que no jueguen personas no estaremos hablando de deporte» Albert Minguillón Director de operaciones de AtosEn esta corriente habla también Albert Minguillón , director de operaciones de Atos, que explica: «Incluso con todos los datos al alcance nos equivocamos. Tenemos la estrategia perfecta, pero el equipo pierde porque la jugadora no ha visto el balón a tiempo, o porque el estadio estaba vacío o animando en contra. Todo eso afecta y todo cambia. En los datos, el contexto importa muchísimo. Esa espontaneidad humana seguirá haciendo que el deporte sea atractivo por esa incertidumbre que nos genera. Mientras jueguen personas, siempre va a haber una variable humana, incontrolable. El día que no jueguen personas no estaremos hablando de deporte, estaremos hablando de otra cosa».El atleta perfectoEs una variante, la psicología, que todavía está en vías de exploración, aunque ya hay programas, explica Gil, que monitorizan ciertas actitudes de los deportistas sobre su estado de ánimo a raíz de palabras o expresiones que pueden interpretarse para llegar a un punto terapéutico y de protección de la salud mental. «Hay que avanzar en esa dirección, pero tener en cuenta las limitaciones y los riesgos», subraya el experto de LaLiga.Si existen datos para cuantificar la carga de entrenamientos perfecta, para ajustar los umbrales de esfuerzo, para acotar los excesos y defectos de exigencia, ¿se puede crear desde cero un deportista perfecto? Los expertos especulan porque no hay límites aún de lo que se puede alcanzar con la IA, pero hay imponderables que todavía escapan al control, como el talento. «Predecir esas cosas y seguir siendo humanos creo que es imposible. Incluso el jugador perfecto abrirá una ventana, pasará un poco de aire y cogerá un resfriado imprevisto», simplifica Minguillón.«Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana» Karmele Ipiña Experta en IA de la UPV«Sin tener talento no. Si tienes la capacidad y la virtud para desarrollarla, sí. Los grandes jugadores, como Nadal, han llegado allí porque se han autogestionado en el esfuerzo y la emoción», dice Gil. «¿Qué es un superatleta? ¿Que te gane todo un año o que te gane en diez años? ¿Qué pretendes sacar de esa persona a lo largo de los años? Podemos mejorar el rendimiento, pero tienes que tener las características. La IA te puede ayudar. Como para alargar la carrera profesional y que esta sea lo más fructífera posible: o conseguir que se gane casi todo en un año. En una orquesta ¿sustituirías al director? Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana. Hay cosas que son imposibles de replicar, lo que nos hace ser humanos. La evolución del cerebro no ha sido de un día para otro. Pensar que podemos estar por encima de la evolución y la naturaleza es un error. Lo importante es que, con tecnología o sin tecnología, un entrenador sea capaz de sacar lo mejor de las personas», defiende Ipiña.La IA es una ayuda más para que los deportistas sean más altos, más fuertes, más sanos, más humanos. En una milésima cabe una victoria, un título, una medalla. Todo influye: talento, entrenamiento, alimentación, descanso, técnica, táctica. El deporte se juega en márgenes cada vez más pequeños por lo que se cuelan cada vez con más fuerza los sistemas de inteligencia artificial.Pero para empezar, ¿qué es la IA? «La simulación de procesos de inteligencia humana por parte de máquinas. Una herramienta de apoyo inspirada en esta inteligencia del ser humano cuyo uso tiene que ser útil en cualquier campo», explica a ABC Karmele Ipiña , catedrática de la U. País Vasco, departamento de sistemas ingeniería y sistemática, e investigadora visitante en Cambridge EuroScience. Y deportistas y federaciones han entendido que la incorporación de estos sistemas inteligentes es una oportunidad y casi una obligación. En la carrera hacia la meta, los avituallamientos antes fueron la nutrición, la psicología, el descanso, el entrenamiento en altura y la biomecánica, ahora son dispositivos que ofrecen millones de datos en tiempo real para que las decisiones humanas se puedan tomar con más objetividad y de forma instantánea.No vienen a robotizar el deporte, todavía, sino a ayudar, como está haciendo en la Federación de Deportes de Invierno , incorporando tecnologías para ser más eficaces en aspectos como la optimización de entrenamientos, el análisis de imágenes y en la recuperación de lesiones. «Tenemos una batería de dispositivos que nos aportan datos (sensores de GPS, acelerómetros) que antes no teníamos; la IA los analiza y nos aporta la información de si el entrenamiento se está ejecutando bien; o permite replicar situaciones con las que se va a encontrar el deportista. También ha agilizado el visionado de imágenes, que cruza los datos obtenidos con los que recogen otros dispositivos y nos aporta esa visión objetiva que nos permite decidir de forma más acertada», explica a ABC Fernando Vicente , responsable de digitalización.Noticias relacionadas estandar No Bádminton Fernando Rivas sigue innovando: de la federación francesa de bádminton a la IA Laura Marta reportaje Si Una IA con silbato, ¿el fin de la polémica en el fútbol? Daniel CebreiroLa Federación de Atletismo ha desarrollado, IA-Athletics, con IBM y Habber Tec, un método pionero que integra los datos de varias aplicaciones, incluso de vídeo e imagen, para facilitar el acceso a la información y concentrarla en un solo dispositivo. «Es transformar el dato en conocimiento y el conocimiento en rendimiento, y esta herramienta integra datos de diferentes fuetes que sirva de herramienta para tomar las mejores decisiones, para maximizar el rendimiento y minimizar las lesiones», explicaba Raúl Chapado , presidente de la RFEA, en la presentación. Una tablet con el programa de inteligencia artificial que utiliza la RFEAHan empezado con deportes como la marcha, pero quieren añadir variables que sirvan para otras disciplinas como vallas y lanzamientos. La otra novedad es que quieren que sea democrática y tengan acceso a ella para trabajar entrenadores de todas las categorías. Siempre ha habido datos, pero la IA ha minimizado los tiempos de búsqueda y recopilación y maximizado los resultados y las opciones. «Poseemos unas cualidades evolutivas que no podemos replicar, pero sí crear algo similar que consiga que nuestra forma de trabajar sea más efectiva: más rendimiento en el deporte, prevenir lesiones, seleccionar o personalizar los entrenamientos o evitar algunos fallos, para que el comportamiento de los deportistas pueda mejorar», dice Ipiña. Lo sabe bien Fernando Rivas , entrenador de Carolina Marín , siempre a la última de la innovación para ayudar a la onubense a ser la número 1 del bádminton. Ahora está volcado en el proyecto Unified Sports AI, que procesa en tiempo real la carga física, los patrones tácticos, la biomecánica, la recuperación y el perfil psicológico de cada deportista y que desarrolla la empresa Paravium.«Si los datos dicen que un atleta está llegando al límite, podemos evitar el sobreentrenamiento y evitar la lesión» Fernando Vicente Resp. Digitalización RFEDI«Fernando tenía artrosis en el índice derecho de tanto clicar en el ratón. Investigaba todos los datos y se daba cuenta de que en el juego de las rivales de Carolina había un patrón. Porque todos lo tenemos: hacemos las cosas por un motivo. Además, se hacía las preguntas correctas para que los datos lo llevaran a una solución y una estrategia que pudiera ayudar a Carolina sobre sus rivales», cuenta Nacho Larriba , ingeniero y CEO de Paravium.«Ofrece perspectivas que antes no podían alcanzarse: el jugador tiene una idea dentro del campo; el entrenador tiene una visión un poco más lejos; pero la IA tiene una imagen global y desde todos los ángulos que ninguno de los otros dos puede contemplar ni controlar», incide Ipiña. Así, en el terreno de juego los números se transforman en tablas sobre las que se puede decidir con fiabilidad, y evitar lo que la subjetividad no puede alcanzar. Varias federaciones deportivas lo están poniendo en práctica gracias a la incorporación de un prototipo de traje inteligente con el que adquieren información valiosa para afrontar las jornadas de acción, de técnica, de táctica, de eficacia de rendimiento y esfuerzo, pero también en las horas de descanso y con el balón parado. «Optimizan el tiempo de entrenamiento; si los datos dicen que el deportista está llegando a su límite, evitamos los sobreentrenamientos. También hemos incorporado sensores para la parte fisiológica: cuando no hay lesiones, para prevenirlas; cuando las hay, para ver cómo va y cómo puede recuperarse antes», añade Vicente, de la RFEDI.¿Dónde queda la emoción?Entre tres y cinco millones de datos se recogen en los partidos de fútbol, explica Javier Gil , director de Implementación y Desarollo de IA en LaLiga. «Creamos modelos para proporcionar diferentes herramientas que ayudan a los cuerpos técnicos a facilitar la rotación de jugadores, a prevenir lesiones porque les damos umbrales de esfuerzo… Eso hace que los futbolistas puedan ser más competitivos y puedan rendir más. Por eso la liga española es de las más atractivas», subraya Gil, pero también matiza: «La IA nos permite automatizar las tareas generar enormes flujos de trabajo en los que el humano no aporta tanto valor; así que el esfuerzo, el compromiso y la emoción se van a destacar aún más».«Automatizar tareas permite que el talento, la emoción y el compromiso destaquen aún más» Javier Gil Director IA en LaLigaCon todos esos millones de datos, la decisión última sobre una táctica, un entrenamiento o un cambio, recae en un entrenador, en un capitán o en el propio deportista que decide apoyado en una máquina que, hoy por hoy, todavía es irremplazable: su cerebro, lleno de cables que interactúan con la piel, con los pulmones, con el corazón y con la emoción. «La máquina te cuantifica, pero tú debes interpretar –incide Ipiña–. El dato no es información. Si son ricos pueden ayudar a mejorar, pero no por introducir un millón de datos mejorará el proceso ni ganas un partido. El ser humano aquí es irremplazable».Saltan al campo la emoción y el instinto, otros componentes fundamental que conviven con goles, puntos, ranking, altura, velocidad y mil variables numéricas más. Es la única pieza que se escapa de cualquier medición. Aunque cada vez menos. Los expertos consultados se dividen: los que aseguran, como Rivas, que «los algoritmos enseñan incluso a percibir empatía o entender las emociones», o Labarga: «Son reacciones químicas y no dejan de ser átomos, así que, sinceramente, se podrán simular las emociones». Ipiña, por ejemplo, opina que no todo está en los números. «Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana». «Mientras jueguen personas, siempre va a haber una variable humana, incontrolable. El día que no jueguen personas no estaremos hablando de deporte» Albert Minguillón Director de operaciones de AtosEn esta corriente habla también Albert Minguillón , director de operaciones de Atos, que explica: «Incluso con todos los datos al alcance nos equivocamos. Tenemos la estrategia perfecta, pero el equipo pierde porque la jugadora no ha visto el balón a tiempo, o porque el estadio estaba vacío o animando en contra. Todo eso afecta y todo cambia. En los datos, el contexto importa muchísimo. Esa espontaneidad humana seguirá haciendo que el deporte sea atractivo por esa incertidumbre que nos genera. Mientras jueguen personas, siempre va a haber una variable humana, incontrolable. El día que no jueguen personas no estaremos hablando de deporte, estaremos hablando de otra cosa».El atleta perfectoEs una variante, la psicología, que todavía está en vías de exploración, aunque ya hay programas, explica Gil, que monitorizan ciertas actitudes de los deportistas sobre su estado de ánimo a raíz de palabras o expresiones que pueden interpretarse para llegar a un punto terapéutico y de protección de la salud mental. «Hay que avanzar en esa dirección, pero tener en cuenta las limitaciones y los riesgos», subraya el experto de LaLiga.Si existen datos para cuantificar la carga de entrenamientos perfecta, para ajustar los umbrales de esfuerzo, para acotar los excesos y defectos de exigencia, ¿se puede crear desde cero un deportista perfecto? Los expertos especulan porque no hay límites aún de lo que se puede alcanzar con la IA, pero hay imponderables que todavía escapan al control, como el talento. «Predecir esas cosas y seguir siendo humanos creo que es imposible. Incluso el jugador perfecto abrirá una ventana, pasará un poco de aire y cogerá un resfriado imprevisto», simplifica Minguillón.«Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana» Karmele Ipiña Experta en IA de la UPV«Sin tener talento no. Si tienes la capacidad y la virtud para desarrollarla, sí. Los grandes jugadores, como Nadal, han llegado allí porque se han autogestionado en el esfuerzo y la emoción», dice Gil. «¿Qué es un superatleta? ¿Que te gane todo un año o que te gane en diez años? ¿Qué pretendes sacar de esa persona a lo largo de los años? Podemos mejorar el rendimiento, pero tienes que tener las características. La IA te puede ayudar. Como para alargar la carrera profesional y que esta sea lo más fructífera posible: o conseguir que se gane casi todo en un año. En una orquesta ¿sustituirías al director? Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana. Hay cosas que son imposibles de replicar, lo que nos hace ser humanos. La evolución del cerebro no ha sido de un día para otro. Pensar que podemos estar por encima de la evolución y la naturaleza es un error. Lo importante es que, con tecnología o sin tecnología, un entrenador sea capaz de sacar lo mejor de las personas», defiende Ipiña.La IA es una ayuda más para que los deportistas sean más altos, más fuertes, más sanos, más humanos.
En una milésima cabe una victoria, un título, una medalla. Todo influye: talento, entrenamiento, alimentación, descanso, técnica, táctica. El deporte se juega en márgenes cada vez más pequeños por lo que se cuelan cada vez con más fuerza los sistemas de inteligencia artificial.
Pero para … empezar, ¿qué es la IA? «La simulación de procesos de inteligencia humana por parte de máquinas. Una herramienta de apoyo inspirada en esta inteligencia del ser humano cuyo uso tiene que ser útil en cualquier campo», explica a ABC Karmele Ipiña, catedrática de la U. País Vasco, departamento de sistemas ingeniería y sistemática, e investigadora visitante en Cambridge EuroScience.
Y deportistas y federaciones han entendido que la incorporación de estos sistemas inteligentes es una oportunidad y casi una obligación. En la carrera hacia la meta, los avituallamientos antes fueron la nutrición, la psicología, el descanso, el entrenamiento en altura y la biomecánica, ahora son dispositivos que ofrecen millones de datos en tiempo real para que las decisiones humanas se puedan tomar con más objetividad y de forma instantánea.
No vienen a robotizar el deporte, todavía, sino a ayudar, como está haciendo en la Federación de Deportes de Invierno, incorporando tecnologías para ser más eficaces en aspectos como la optimización de entrenamientos, el análisis de imágenes y en la recuperación de lesiones. «Tenemos una batería de dispositivos que nos aportan datos (sensores de GPS, acelerómetros) que antes no teníamos; la IA los analiza y nos aporta la información de si el entrenamiento se está ejecutando bien; o permite replicar situaciones con las que se va a encontrar el deportista. También ha agilizado el visionado de imágenes, que cruza los datos obtenidos con los que recogen otros dispositivos y nos aporta esa visión objetiva que nos permite decidir de forma más acertada», explica a ABC Fernando Vicente, responsable de digitalización.
La Federación de Atletismo ha desarrollado, IA-Athletics, con IBM y Habber Tec, un método pionero que integra los datos de varias aplicaciones, incluso de vídeo e imagen, para facilitar el acceso a la información y concentrarla en un solo dispositivo. «Es transformar el dato en conocimiento y el conocimiento en rendimiento, y esta herramienta integra datos de diferentes fuetes que sirva de herramienta para tomar las mejores decisiones, para maximizar el rendimiento y minimizar las lesiones», explicaba Raúl Chapado, presidente de la RFEA, en la presentación.
Han empezado con deportes como la marcha, pero quieren añadir variables que sirvan para otras disciplinas como vallas y lanzamientos. La otra novedad es que quieren que sea democrática y tengan acceso a ella para trabajar entrenadores de todas las categorías.
Siempre ha habido datos, pero la IA ha minimizado los tiempos de búsqueda y recopilación y maximizado los resultados y las opciones. «Poseemos unas cualidades evolutivas que no podemos replicar, pero sí crear algo similar que consiga que nuestra forma de trabajar sea más efectiva: más rendimiento en el deporte, prevenir lesiones, seleccionar o personalizar los entrenamientos o evitar algunos fallos, para que el comportamiento de los deportistas pueda mejorar», dice Ipiña.
Lo sabe bien Fernando Rivas, entrenador de Carolina Marín, siempre a la última de la innovación para ayudar a la onubense a ser la número 1 del bádminton. Ahora está volcado en el proyecto Unified Sports AI, que procesa en tiempo real la carga física, los patrones tácticos, la biomecánica, la recuperación y el perfil psicológico de cada deportista y que desarrolla la empresa Paravium.
«Si los datos dicen que un atleta está llegando al límite, podemos evitar el sobreentrenamiento y evitar la lesión»
Fernando Vicente
Resp. Digitalización RFEDI
«Fernando tenía artrosis en el índice derecho de tanto clicar en el ratón. Investigaba todos los datos y se daba cuenta de que en el juego de las rivales de Carolina había un patrón. Porque todos lo tenemos: hacemos las cosas por un motivo. Además, se hacía las preguntas correctas para que los datos lo llevaran a una solución y una estrategia que pudiera ayudar a Carolina sobre sus rivales», cuenta Nacho Larriba, ingeniero y CEO de Paravium.
«Ofrece perspectivas que antes no podían alcanzarse: el jugador tiene una idea dentro del campo; el entrenador tiene una visión un poco más lejos; pero la IA tiene una imagen global y desde todos los ángulos que ninguno de los otros dos puede contemplar ni controlar», incide Ipiña.
Así, en el terreno de juego los números se transforman en tablas sobre las que se puede decidir con fiabilidad, y evitar lo que la subjetividad no puede alcanzar. Varias federaciones deportivas lo están poniendo en práctica gracias a la incorporación de un prototipo de traje inteligente con el que adquieren información valiosa para afrontar las jornadas de acción, de técnica, de táctica, de eficacia de rendimiento y esfuerzo, pero también en las horas de descanso y con el balón parado. «Optimizan el tiempo de entrenamiento; si los datos dicen que el deportista está llegando a su límite, evitamos los sobreentrenamientos. También hemos incorporado sensores para la parte fisiológica: cuando no hay lesiones, para prevenirlas; cuando las hay, para ver cómo va y cómo puede recuperarse antes», añade Vicente, de la RFEDI.
¿Dónde queda la emoción?
Entre tres y cinco millones de datos se recogen en los partidos de fútbol, explica Javier Gil, director de Implementación y Desarollo de IA en LaLiga. «Creamos modelos para proporcionar diferentes herramientas que ayudan a los cuerpos técnicos a facilitar la rotación de jugadores, a prevenir lesiones porque les damos umbrales de esfuerzo… Eso hace que los futbolistas puedan ser más competitivos y puedan rendir más. Por eso la liga española es de las más atractivas», subraya Gil, pero también matiza: «La IA nos permite automatizar las tareas generar enormes flujos de trabajo en los que el humano no aporta tanto valor; así que el esfuerzo, el compromiso y la emoción se van a destacar aún más».
«Automatizar tareas permite que el talento, la emoción y el compromiso destaquen aún más»
Javier Gil
Director IA en LaLiga
Con todos esos millones de datos, la decisión última sobre una táctica, un entrenamiento o un cambio, recae en un entrenador, en un capitán o en el propio deportista que decide apoyado en una máquina que, hoy por hoy, todavía es irremplazable: su cerebro, lleno de cables que interactúan con la piel, con los pulmones, con el corazón y con la emoción. «La máquina te cuantifica, pero tú debes interpretar –incide Ipiña–. El dato no es información. Si son ricos pueden ayudar a mejorar, pero no por introducir un millón de datos mejorará el proceso ni ganas un partido. El ser humano aquí es irremplazable».
Saltan al campo la emoción y el instinto, otros componentes fundamental que conviven con goles, puntos, ranking, altura, velocidad y mil variables numéricas más. Es la única pieza que se escapa de cualquier medición. Aunque cada vez menos. Los expertos consultados se dividen: los que aseguran, como Rivas, que «los algoritmos enseñan incluso a percibir empatía o entender las emociones», o Labarga: «Son reacciones químicas y no dejan de ser átomos, así que, sinceramente, se podrán simular las emociones». Ipiña, por ejemplo, opina que no todo está en los números. «Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana».
«Mientras jueguen personas, siempre va a haber una variable humana, incontrolable. El día que no jueguen personas no estaremos hablando de deporte»
Albert Minguillón
Director de operaciones de Atos
En esta corriente habla también Albert Minguillón, director de operaciones de Atos, que explica: «Incluso con todos los datos al alcance nos equivocamos. Tenemos la estrategia perfecta, pero el equipo pierde porque la jugadora no ha visto el balón a tiempo, o porque el estadio estaba vacío o animando en contra. Todo eso afecta y todo cambia. En los datos, el contexto importa muchísimo. Esa espontaneidad humana seguirá haciendo que el deporte sea atractivo por esa incertidumbre que nos genera. Mientras jueguen personas, siempre va a haber una variable humana, incontrolable. El día que no jueguen personas no estaremos hablando de deporte, estaremos hablando de otra cosa».
El atleta perfecto
Es una variante, la psicología, que todavía está en vías de exploración, aunque ya hay programas, explica Gil, que monitorizan ciertas actitudes de los deportistas sobre su estado de ánimo a raíz de palabras o expresiones que pueden interpretarse para llegar a un punto terapéutico y de protección de la salud mental. «Hay que avanzar en esa dirección, pero tener en cuenta las limitaciones y los riesgos», subraya el experto de LaLiga.
Si existen datos para cuantificar la carga de entrenamientos perfecta, para ajustar los umbrales de esfuerzo, para acotar los excesos y defectos de exigencia, ¿se puede crear desde cero un deportista perfecto? Los expertos especulan porque no hay límites aún de lo que se puede alcanzar con la IA, pero hay imponderables que todavía escapan al control, como el talento. «Predecir esas cosas y seguir siendo humanos creo que es imposible. Incluso el jugador perfecto abrirá una ventana, pasará un poco de aire y cogerá un resfriado imprevisto», simplifica Minguillón.
«Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana»
Karmele Ipiña
Experta en IA de la UPV
«Sin tener talento no. Si tienes la capacidad y la virtud para desarrollarla, sí. Los grandes jugadores, como Nadal, han llegado allí porque se han autogestionado en el esfuerzo y la emoción», dice Gil. «¿Qué es un superatleta? ¿Que te gane todo un año o que te gane en diez años? ¿Qué pretendes sacar de esa persona a lo largo de los años? Podemos mejorar el rendimiento, pero tienes que tener las características. La IA te puede ayudar. Como para alargar la carrera profesional y que esta sea lo más fructífera posible: o conseguir que se gane casi todo en un año. En una orquesta ¿sustituirías al director? Técnicamente puede ser perfecto, pero no puedes replicar la inteligencia humana. Hay cosas que son imposibles de replicar, lo que nos hace ser humanos. La evolución del cerebro no ha sido de un día para otro. Pensar que podemos estar por encima de la evolución y la naturaleza es un error. Lo importante es que, con tecnología o sin tecnología, un entrenador sea capaz de sacar lo mejor de las personas», defiende Ipiña.
La IA es una ayuda más para que los deportistas sean más altos, más fuertes, más sanos, más humanos.
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