Las soluciones de Luis García Plaza para resucitar al Sevilla FC

A rey muerto, rey puesto. El Sevilla FC ya tiene oficialmente nuevo entrenador y se encomienda a él para lograr la salvación en los próximos nueve partidos que le restan a la temporada. La era de Matías Almeyda ha finalizado y se abre el periodo de pruebas para Luis García Plaza . El madrileño fue anunciado ayer y a partir de hoy arranca su periplo como sevillista. Su contrato es hasta final de temporada, pero si cumple con el objetivo podrá quedarse un curso más.Un opción lógica, sin probaturas, similar a las elecciones de José Luis Mendibilidar o Quique Sánchez Flores . Achicadores de agua en momentos de alta tensión, acostumbrados a la presión y a las situaciones complicadas. Un perfil de entrenador que no se sabe valorar hasta que le toca sacar las castañas del fuego. Quizás si los dirigentes del Sevilla hubieran sido menos pretenciosos y más realistas, le hubieran dado a estos técnicos más margen para batallar. Sin dinero para invertir en jugadores, lo único a lo que puede aspirar el equipo es a luchar, jornada tras jornada, la batalla contra el descenso. Una guerra larga, con desgaste, que requiere de manos expertas en estos contextos y no nueve entrenadores en tres cursos y medio.El problema del Sevilla de estos años es el de apostar por entrenadores que no cumplen con este perfil. Ni Diego Alonso, ni García Pimienta, tampoco un Matías Almeyda desconocedor de la liga española. Es posible que Luis García Plaza pueda beneficiarse de estos tropiezos y, si todo sale bien de aquí a junio, se gane disfrutar de una temporada completa en el banquillo sevillista. Le hace falta a la entidad hispalense ir dejando de pagar mensualmente finiquitos a entrenadores que ya hace años que no pasan por Nervión. El entrenador madrileño es un hombre de fútbol, acostumbrado al fango y a la presión de ascender o salvar una categoría. Su conocimiento de las situaciones extremas lo hacen un perfil más acorde a un Sevilla que se encuentra a tan sólo tres puntos del descenso. Giro tácticoLa llegada del extécnico del Deportivo Alavés supondrá un nuevo cambio en el sistema de juego del Sevilla. Otra forma de jugar para un equipo que se había confeccionado para Matías Almeyda. Ya se verán los resultados, pero la realidad es que los planteamientos del Pelado distan mucho de lo que se va a ver de Luis García Plaza. El fútbol que mostró en su último periplo en Vitoria se caracterizaba por su juego de bandas, directo y con profundidad. Rápido y vertical, con más peso en los extremos.El nuevo entrenador del Sevilla es de los que piensan que jugar en campo contrario es la mejor defensa. Su sistema predilecto es el 4-2-3-1 o el 4-4-2, en función del rival que tenga delante o el perfil de los jugadores que disponga. Es de los que quiere que el equipo crezca de atrás hacia delante, con una defensa férrea. Al madrileño no le gusta el uso de los tres centrales, como estaba haciendo Almeyda últimamente, él prefiere alinear a cuatro defensas con un doble pivote, tres jugadores interiores y un nueve con presencia física. Este aspecto es clave para el actual Sevilla, que ha perdido demasiado ante el gran número de goles que ha encajado en lo que va de temporada. No en vano, es el equipo con más tantos en contra de Primera división con 49 goles en contra. Sólo cinco porterías a cero en LaLiga en 29 partidos. Es por esto que uno de los deberes más inmediatos de García Plaza será elevar la solidez defensiva. Para el partido ante el Oviedo, no podrá contar con Azpilicueta, pero actualmente tiene a su disposición un nutrido número centrales para probar la pareja que le convenza más. Tanto Kike Salas como Gudelj han dado un nivel alto en estas últimas semanas y, quizás, se atreva a probar a Oso desde el inicio en el carril zurdo. García Plaza no es amigo de marcar hombre por hombre, algo habitual en los planteamiento de Matías AlmeydaEl doble pivote estaría claro con la alineación de Agoumé y Mendy, aunque cabe recordar que en el Tartiere, el francés no podrá estar porque debe cumplir sanción tras ver su quinta amarilla ante el Valencia. Ya la probatura que quiera hacer por delante la decidirá cuando conozca en más profundidad a la plantilla, pero el técnico madrileño es de usar extremos rápidos, que se planten pronto en campo rival. Y ya se verá si opta por un doble delantero como estaba haciendo Almeyda con Akor y Maupay, o tira de algún mediapunta.Además, García Plaza se ha mostrado contrario a marcar al jugador uno por uno en la élite, algo habitual en los planteamientos del técnico argentino, puesto que prioriza mantener al bloque ordenado y guardando posiciones para mantener blindado el aspecto defensivo. Esto no quita que sus equipos tengan un marcado carácter competitivo, el problema es el poco tiempo que el técnico tiene para trabajar con los jugadores, pero tanto su Deportivo Alavés como el Mallorca, eran conjuntos que no bajaban los brazos y muy correosos a la hora de enfrentarse a ellos. Aunque Matías Almeyda era muy querido dentro del vestuario, el ex del Alavés también suele dejar huella allá por dónde va. En Vitoria aún hablan de él con cariño, asegurando que se impregnó al cien por cien de la identidad del club y que, incluso, se atrevía con el euskera en momentos más especiales. Con su llegada, además, se genera una nueva oportunidad para los menos habituales. Será importante el regreso de Peque de su lesión, ya que Luis García es muy de usar un mediapunta táctico que se alíe con el delantero. En definitiva, un cambio de dibujo siempre abre oportunidades para otros jugadores que quieran destacar, por lo que la energía de las primeras semanas siempre es diferente y el Sevilla está obligado aprovechar esa inercia. Más aún, después del pesimismo asentado en la plantilla después del difícil partido ante el Valencia en el Sánchez-Pizjuán. Un duelo que hasta al mismo Almeyda le generó las dudas suficientes para bajar los brazos.El nuevo cuerpo técnicoJunto a Luis García Plaza también se incorporar otros cuatro nuevos profesionales a la estructura del primer equipo. Pedro Rostoll, su habitual mano derecha, ejercerá como segundo entrenador, Félix Vicente, como preparador físico, Emilio Ibáñez como psicólogo y Christian Moya como analista. Junto a ellos continúan de la etapa anterior Javi Martínez como técnico asistente, Arturo González como entrenador de porteros, el preparador físico Rubén Martínez, así como los analistas Juan Antonio Guzmán y Adrián García. A rey muerto, rey puesto. El Sevilla FC ya tiene oficialmente nuevo entrenador y se encomienda a él para lograr la salvación en los próximos nueve partidos que le restan a la temporada. La era de Matías Almeyda ha finalizado y se abre el periodo de pruebas para Luis García Plaza . El madrileño fue anunciado ayer y a partir de hoy arranca su periplo como sevillista. Su contrato es hasta final de temporada, pero si cumple con el objetivo podrá quedarse un curso más.Un opción lógica, sin probaturas, similar a las elecciones de José Luis Mendibilidar o Quique Sánchez Flores . Achicadores de agua en momentos de alta tensión, acostumbrados a la presión y a las situaciones complicadas. Un perfil de entrenador que no se sabe valorar hasta que le toca sacar las castañas del fuego. Quizás si los dirigentes del Sevilla hubieran sido menos pretenciosos y más realistas, le hubieran dado a estos técnicos más margen para batallar. Sin dinero para invertir en jugadores, lo único a lo que puede aspirar el equipo es a luchar, jornada tras jornada, la batalla contra el descenso. Una guerra larga, con desgaste, que requiere de manos expertas en estos contextos y no nueve entrenadores en tres cursos y medio.El problema del Sevilla de estos años es el de apostar por entrenadores que no cumplen con este perfil. Ni Diego Alonso, ni García Pimienta, tampoco un Matías Almeyda desconocedor de la liga española. Es posible que Luis García Plaza pueda beneficiarse de estos tropiezos y, si todo sale bien de aquí a junio, se gane disfrutar de una temporada completa en el banquillo sevillista. Le hace falta a la entidad hispalense ir dejando de pagar mensualmente finiquitos a entrenadores que ya hace años que no pasan por Nervión. El entrenador madrileño es un hombre de fútbol, acostumbrado al fango y a la presión de ascender o salvar una categoría. Su conocimiento de las situaciones extremas lo hacen un perfil más acorde a un Sevilla que se encuentra a tan sólo tres puntos del descenso. Giro tácticoLa llegada del extécnico del Deportivo Alavés supondrá un nuevo cambio en el sistema de juego del Sevilla. Otra forma de jugar para un equipo que se había confeccionado para Matías Almeyda. Ya se verán los resultados, pero la realidad es que los planteamientos del Pelado distan mucho de lo que se va a ver de Luis García Plaza. El fútbol que mostró en su último periplo en Vitoria se caracterizaba por su juego de bandas, directo y con profundidad. Rápido y vertical, con más peso en los extremos.El nuevo entrenador del Sevilla es de los que piensan que jugar en campo contrario es la mejor defensa. Su sistema predilecto es el 4-2-3-1 o el 4-4-2, en función del rival que tenga delante o el perfil de los jugadores que disponga. Es de los que quiere que el equipo crezca de atrás hacia delante, con una defensa férrea. Al madrileño no le gusta el uso de los tres centrales, como estaba haciendo Almeyda últimamente, él prefiere alinear a cuatro defensas con un doble pivote, tres jugadores interiores y un nueve con presencia física. Este aspecto es clave para el actual Sevilla, que ha perdido demasiado ante el gran número de goles que ha encajado en lo que va de temporada. No en vano, es el equipo con más tantos en contra de Primera división con 49 goles en contra. Sólo cinco porterías a cero en LaLiga en 29 partidos. Es por esto que uno de los deberes más inmediatos de García Plaza será elevar la solidez defensiva. Para el partido ante el Oviedo, no podrá contar con Azpilicueta, pero actualmente tiene a su disposición un nutrido número centrales para probar la pareja que le convenza más. Tanto Kike Salas como Gudelj han dado un nivel alto en estas últimas semanas y, quizás, se atreva a probar a Oso desde el inicio en el carril zurdo. García Plaza no es amigo de marcar hombre por hombre, algo habitual en los planteamiento de Matías AlmeydaEl doble pivote estaría claro con la alineación de Agoumé y Mendy, aunque cabe recordar que en el Tartiere, el francés no podrá estar porque debe cumplir sanción tras ver su quinta amarilla ante el Valencia. Ya la probatura que quiera hacer por delante la decidirá cuando conozca en más profundidad a la plantilla, pero el técnico madrileño es de usar extremos rápidos, que se planten pronto en campo rival. Y ya se verá si opta por un doble delantero como estaba haciendo Almeyda con Akor y Maupay, o tira de algún mediapunta.Además, García Plaza se ha mostrado contrario a marcar al jugador uno por uno en la élite, algo habitual en los planteamientos del técnico argentino, puesto que prioriza mantener al bloque ordenado y guardando posiciones para mantener blindado el aspecto defensivo. Esto no quita que sus equipos tengan un marcado carácter competitivo, el problema es el poco tiempo que el técnico tiene para trabajar con los jugadores, pero tanto su Deportivo Alavés como el Mallorca, eran conjuntos que no bajaban los brazos y muy correosos a la hora de enfrentarse a ellos. Aunque Matías Almeyda era muy querido dentro del vestuario, el ex del Alavés también suele dejar huella allá por dónde va. En Vitoria aún hablan de él con cariño, asegurando que se impregnó al cien por cien de la identidad del club y que, incluso, se atrevía con el euskera en momentos más especiales. Con su llegada, además, se genera una nueva oportunidad para los menos habituales. Será importante el regreso de Peque de su lesión, ya que Luis García es muy de usar un mediapunta táctico que se alíe con el delantero. En definitiva, un cambio de dibujo siempre abre oportunidades para otros jugadores que quieran destacar, por lo que la energía de las primeras semanas siempre es diferente y el Sevilla está obligado aprovechar esa inercia. Más aún, después del pesimismo asentado en la plantilla después del difícil partido ante el Valencia en el Sánchez-Pizjuán. Un duelo que hasta al mismo Almeyda le generó las dudas suficientes para bajar los brazos.El nuevo cuerpo técnicoJunto a Luis García Plaza también se incorporar otros cuatro nuevos profesionales a la estructura del primer equipo. Pedro Rostoll, su habitual mano derecha, ejercerá como segundo entrenador, Félix Vicente, como preparador físico, Emilio Ibáñez como psicólogo y Christian Moya como analista. Junto a ellos continúan de la etapa anterior Javi Martínez como técnico asistente, Arturo González como entrenador de porteros, el preparador físico Rubén Martínez, así como los analistas Juan Antonio Guzmán y Adrián García.  

A rey muerto, rey puesto. El Sevilla FC ya tiene oficialmente nuevo entrenador y se encomienda a él para lograr la salvación en los próximos nueve partidos que le restan a la temporada. La era de Matías Almeyda ha finalizado y se abre el periodo de pruebas para Luis García Plaza. El madrileño fue anunciado ayer y a partir de hoy arranca su periplo como sevillista. Su contrato es hasta final de temporada, pero si cumple con el objetivo podrá quedarse un curso más.

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