Los tres días previos a la entrada masiva en Ceuta, según el relato de Vivas ante la jueza

Durante más de dos horas y media, el presidente de Ceuta desgranó en la Audiencia Nacional las llamadas, mensajes o intentos de contactos que desde la ciudad se mantuvieron con el Gobierno durante los últimos días de julio, cuando la situación migratoria se estaba desbordando, antes de la entrada de entre 70.000 y 80.000 personas desde Marruecos. En total, entre los días 27, 28 y 29, Juan Jesús Vivas aseguró que se produjeron nueve llamadas al jefe de gabinete de Pedro Sánchez (más una el propio día 30) y que habló personalmente con tres ministros: el de Política Territorial, Ángel Víctor Torres; el de Exteriores, José Manuel Albares; y la de Defensa, Margarita Robles. Además, relató que también intentó hablar con el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, con cuya secretaria de Estado sí estuvo en contacto permanente esos días con la intención de transmitir que la situación migratoria de la ciudad ya entonces era extraordinaria y que era necesario tomar medidas como un refuerzo policial o la creación del mando único. El día 30, con la frontera ya descontrolada, volvió a llamar al jefe de gabinete de Sánchez, Diego Rubio, y logró hablar tanto con Marlaska como con Sánchez.

Seguir leyendo

 El presidente ceutí, que aseguró en la Audiencia Nacional que alertó personalmente a tres ministros y al jefe de gabinete de Sánchez de la crisis extraordinaria que vivía la ciudad antes de la entrada masiva del 30 de julio, entregará el registro de llamadas a la causa  

Durante más de dos horas y media, el presidente de Ceuta desgranó en la Audiencia Nacional las llamadas, mensajes o intentos de contactos que desde la ciudad se mantuvieron con el Gobierno durante los últimos días de julio, cuando la situación migratoria se estaba desbordando, antes de la entrada de entre 70.000 y 80.000 personas desde Marruecos. En total, entre los días 27, 28 y 29, Juan Jesús Vivas aseguró que se produjeron nueve llamadas al jefe de gabinete de Pedro Sánchez (más una el propio día 30) y que habló personalmente con tres ministros: el de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el de Exteriores, José Manuel Albares, y la de Defensa, Margarita Robles. Además, relató que también intentó hablar con el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, con cuya secretaria de Estado sí estuvo en contacto permanente esos días con la intención de transmitir que la situación migratoria de la ciudad ya entonces era extraordinaria y que era necesario tomar medidas como un refuerzo policial o la creación del mando único. El día 30, con la frontera ya descontrolada, volvió a llamar al jefe de gabinete de Sánchez, Diego Rubio, y logró hablar tanto con Marlaska como con Sánchez.

Fuentes de La Moncloa expresaron este miércoles que tenían “cero constancia de 10 llamadas” y que Vivas “solo” solicitó “una vez hablar” con Sánchez el 30 de julio cuando, efectivamente, ambos hablaron. Fuentes del Ejecutivo ceutí aseguran que certificarán el registro de llamadas y los mensajes ante notario y los entregarán en la causa que dirige la magistrada María Tardón.

Lunes 27 de julio

La cronología de lo expuesto por Vivas ante la jueza, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, asegura que la primera llamada entre el jefe de gabinete del ceutí, Pablo García, y el director de gabinete de Sánchez, Diego Rubio, se produjo a las 8.39 de ese lunes y tuvo una duración de seis minutos. A esa hora, según Vivas, se comunicó el agravamiento de la situación migratoria.

Poco después, a las 9.00 de la mañana, hubo una reunión en la Delegación del Gobierno para tratar este tema, a la que asistieron jefes de la Policía y Guardia Civil, además de Vivas, el consejero de Presidencia Alberto Gaitán, el jefe de gabinete García y, por supuesto, el entonces delegado Miguel Ángel Pérez Triano. En dicha reunión, el mandatario ceutí pide por primera vez más efectivos de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y plantea la necesidad de declarar la emergencia nacional y de establecer el mando único.

Todos los asistentes acordaron emitir un comunicado en el que alertaban de mil entradas en una semana, de la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y de la necesidad de elevar el asunto al “más alto nivel institucional”. Tras esa reunión se produce otra llamada a las 13.07 (que dura tres minutos) entre el jefe de gabinete de Vivas y el de Sánchez y, según lo expuesto por el ceutí, desde La Moncloa transmiten que están moviendo el asunto y que necesitan más tiempo. Por la noche, el equipo de Vivas vuelve a llamar hasta tres veces y, según esta versión, nadie contesta al teléfono. Fuentes del Gobierno central niegan ese extremo y repiten que Vivas “está jugando a un juego muy peligroso” porque “hay registro”.

Martes 28 de julio

De nuevo, según esta cronología, se producen cuatro llamadas al director de gabinete de Sánchez sin éxito (una a las 8.12, otras dos a las 8.13 y una cuarta a las 8.16) y se manda un mensaje para que en La Moncloa hablen con el presidente Vivas. De acuerdo a esta versión, el jefe de gabinete, Diego Rubio, respondió en un mensaje que estaban en diversos frentes intentando solucionar el problema y que el delegado del Gobierno les podría mantener informados. A partir de ahí ya no hubo más intentos de contacto entre el equipo de Vivas y el equipo de Sánchez hasta el propio día 30, cuando se produjo la entrada masiva.

Ese martes, Vivas sí habló con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a quien le expuso la situación y, según fuentes presentes en el interrogatorio, este le trasladó que se estaba en constante colaboración con Marruecos. Preguntados en el ministerio de Exteriores por este relato, no han querido exponer nada.

En la Delegación del Gobierno en Ceuta, a las 11.00 se produce una nueva reunión entre ambas administraciones. Y a las 12.00 el portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, comparece en la ciudad advirtiendo de que la situación es “insostenible” y que el CETI está desbordado, según explican dichas fuentes.

Vivas solicitó una llamada con el ministro de Política Territorial, pero esta no pudo realizarse porque Ángel Víctor Torres estaba, de acuerdo a la cronología del presidente ceutí relatada ante el juez. Sí habló con la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, con quien mantuvo un “contacto constante” y le trasladó por primera vez la necesidad de incrementar los refuerzos policiales, de que se activara la emergencia nacional y de que se nombrara un mando único para la gestión de la crisis.

El Ministerio del Interior no ha querido pronunciarse sobre lo expuesto por Vivas en sede judicial.

Miércoles 29 de julio

Esa mañana Torres sí contactó con Vivas. El ministro le envió un audio, según confirman fuentes conocedoras de estos intercambios, interesándose por la situación, a lo que Vivas contestó por escrito agradeciéndole el interés y emplazándole a hablar al día siguiente, cuando efectivamente ambos volvieron a hablar. Además, Vivas pidió hablar de nuevo con la Secretaría de Estado de Seguridad y se le transmitió que el ministro del Interior estaba siguiendo los incendios que en ese momento estaban calcinando Madrid y Ávila, y que cualquier información urgente se la podía trasladar al delegado Pérez Triano, de acuerdo a lo relatado ante Tardón.

El mismo día, el presidente popular pidió también tener una comunicación telefónica con la ministra de Defensa, Margarita Robles. La ministra no cogió el teléfono por la mañana, pero devolvió la llamada por la tarde y Vivas y ella mantuvieron un contacto. Preguntado igualmente el Ministerio por este contacto, no han querido añadir nada a un asunto que está judicializado.

Finalmente, a las 11.00 de la mañana, Vivas, acompañado del consejero de Presidencia, Alberto Gaitán, dio una rueda de prensa en la que explicó la “extrema gravedad” de la situación y que el sistema de acogida estaba ya colapsado. Volvió a plantear entonces el mando único para gestionar la crisis. Fuentes presentes en el interrogatorio judicial explican que Vivas ha entregado al procedimiento documentación como la transcripción de ruedas de prensa, comunicados que se hicieron a los medios y los acuerdos de la junta de portavoces firmados por todos los miembros.

Esa tarde, tal y como ha contado este periódico, el Gobierno se estaba moviendo, tras una petición que el delegado del Gobierno había trasladado días antes ante la necesidad de reforzar la situación. El informe, publicado por Eldiario.es, trasladaba que el incremento de inmigrantes estaba siendo “muy preocupante”, que la sentencia del Tribunal Supremo que prohibía las devoluciones en caliente en el mar estaba “provocando un severo efecto llamada” y que no solo no era “descartable que, pese a la colaboración de las autoridades marroquíes” ocurrieran “repetidos episodios e intentos de entrada masiva, sino que el escenario” era “altamente probable” una vez se dieran “contextos de niebla”.

Ese día se produjo una reunión interministerial en la que estuvieron presentes Pérez Triano y los secretarios de Estado implicados ―la propia Calvo, el secretario general de Coordinación Territorial, Agustín Torres, el secretario de Estado de Infancia y Juventud, Rubén Pérez, y la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela― en la que se acordó reforzar el CETI, la creación de un centro de triaje (un CATE) y el envío de más refuerzos policiales.

Jueves 30 de julio

Durante la mañana, las entradas de inmigrantes a nado se producen como un goteo incesante y, a partir de las 11.00, aproximadamente, una gran avalancha de personas empieza a cruzar la frontera del Tarajal desde Castillejos. El pleno del Gobierno ceutí se suspende y se convoca una junta de portavoces extraordinaria en la que se decide de forma unánime por todos los partidos políticos realizar una declaración institucional en la que se reitera la declaración de emergencia nacional y se pide el despliegue del Ejército y el cierre de las fronteras.

Según la declaración del mandatario ceutí, se comunica la situación a La Moncloa y es a las 13.00 cuando se produce la primera llamada entre Vivas y Sánchez. Ese día el presidente de la ciudad también habla con distintos ministros. Al menos dos veces con Fernando Grande-Marlaska, tal y como informó Interior ese día; otra vez con Robles, aproximadamente a las 18.00, para informarle de la decisión de desplegar el Ejército; y otra vez con Torres, que le transmitió, siempre según su declaración, que estaba en contacto con el resto de ministerios para coordinar la situación y le brindó su apoyo.

La declaración de Gonzalo Sanz

Las declaraciones continuarán este jueves, cuando la jueza María Tardón escuchará al jefe de gabinete del entonces delegado de Gobierno, a Gonzalo Sanz, que discrepó con el que fuera su jefe, el delegado Pérez Triano, en la transmisión de los avisos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Esta testifical es importante en dos sentidos. Por un lado, Sanz podrá exponer los trabajos que se hicieron desde la Delegación ceutí, tanto los días antes como los días posteriores a la gran avalancha hasta su dimisión el pasado 11 de septiembre. Por otro lado, podrá explicar qué hizo con la información que el jefe del CNI en Ceuta le transmitió el 29 de julio, cuando le advirtió de que estaban monitorizando grupos en Whatsapp y Facebook con 180.000 miembros que invitaban a una entrada en España aprovechando el día del Trono en Marruecos. En la información desclasificada por el Ejecutivo consta un mensaje de Whatsapp de ese día a Sanz y una llamada de 11 minutos esa noche que Pérez Triano asegura que nunca conoció.

 España en EL PAÍS

Noticias Similares