Desde Triana, Daniel Parra Jiménez (1995) ha transformado su pasión por el ciclismo en un proyecto que ya inspira a miles de personas. A través de su plataforma Pamez Cycling , este joven sevillano ha guiado a más de 1.000 ciclistas a cumplir sus objetivos, además de contar con 150 alumnos activos, más de 10.000 suscriptores en su newsletter y superar los 105.000 seguidores en redes sociales ( Instagram , Facebook y TikTok ). Aparte, Daniel es embajador de AURUM , la marca de bicicletas de élite creada por Alberto Contador e Iván Basso, combinando de esta forma formación, motivación y experiencia para hacer del ciclismo algo más que una afición. De esta forma, lo que antaño era un sueño para él es hoy una realidad, la cual le ha consolidado como una de las voces más influyentes del ciclismo a nivel nacional y referente en la formación de ciclistas amateurs.-¿Cómo empezó su relación con el ciclismo?-Viene de mi padre, que siempre lo he visto practicando ciclismo, desde que tengo uso de razón. La bicicleta ha estado arraigada en mi vida. Cuando eres pequeño siempre quieres ser algo profesional, pero vas creciendo, viendo carreras y vas teniendo cierta idea de la vida. -¿Cómo se ha formado para ser entrenador de ciclistas y, además, transmitir nociones por redes sociales? -Andaba perdido un poco en tema de estudios y me dijeron que, dentro de la carrera de Ciencias del Deporte, podía especializarme en ciclismo. El último año de clases es cuando aprendes de verdad a entrenar a un deportista en el ciclismo, pero había pocas salidas. Me sorprendió que mi padre, que tantos años lleva con el ciclismo, algo que me acababan de contar en la carrera, él no lo entendía. Durante toda mi vida, en Sevilla y en Andalucía, he visto que no hay mucha afición al ciclismo, pero tampoco había medios para aprender. La poca información que conseguía en internet o redes sociales era demasiado pesada. Y, entonces, me fijé en el tema de redes sociales y dije de crear una cuenta para ir dándome a conocer y transmitir todo lo que estaba aprendiendo de ciclismo de forma sencilla. A partir de ahí me adentré en el tema de las redes sociales y, a día de hoy, mi cuenta de Instagram sigue enfocada a dar consejos de algo complejo por medio de un vídeo de 30 segundos.Noticia relacionada estandar No Eusebio Unzué: «Lejos de sufrir la ELA, disfrutamos con Juan Carlos» José Carlos Carabias-¿Por qué entrenar a ciclistas y no aspirar a ser ciclista profesional?-A diferencia de otros deportes, el ciclismo, al ser individual, puedes tener muchas ganas, dedicación y regularidad, pero el componente genético juega un papel importante. Entonces, no es solo tener calidad, sino un componente interno. No sabría decir si lo tengo o no porque nunca lo he llegado a entrenar a un alto nivel, pero por las circunstancias de mi vida, por la zona en la que vivo, ha habido ocasiones en las que no he seguido con el ciclismo. A mí me gustaba el ciclismo de carretera y dependía de mi padre. Entonces, no es lo mismo entrenar cinco veces por semana con 16 años que esperar al fin de semana por si alguien podía sacarme en bicicleta. Aparte, es muy duro y sacrificado. En España, ahora está variando, pero la cuna del ciclismo está en el País Vasco. También es popular en Alicante, Galicia, Asturias… Por allí hay muchas escuelas de ciclismo, equipos… En Granada también hay algo, pero en Sevilla, absolutamente nada. Si hubiera tenido la posibilidad de ir a una escuela de ciclismo cerca de casa, a lo mejor la historia hubiera cambiado. -¿Y por qué Sevilla no tiene eso?-Buena pregunta. Creo que depende de varios factores. Puede que sea simplemente por la cultura que tenemos aquí, muy arraigada al fútbol. También tiene que ver el componente de naturaleza. Alrededor de Sevilla, a 50 kilómetros a la redonda, es todo muy plano, con pocas montañas y carreteras que dan pena. Te vas al País Vasco o Asturias y hay montañas por todos lados; es muy fácil hacer ciclismo y se puede disfrutar de carreras por carreteras estrechas. Granada tiene algo de ese componente y tiene escuelas de ciclismo; allí está el centro de alto rendimiento, donde van ciclistas a prepararse el Tour de Francia.-Retomando su profesión, ¿cómo y cuándo nace Pamez Cycling?-Abrí la cuenta en mi último año de carrera, en 2021. Llevaba un tiempo estudiando cómo hacerlo y me armé con una pequeña estrategia de pasos a seguir. Me leí un libro de formación en redes sociales. Empecé a buscar mi nicho, cómo quería transmitir el ciclismo, a qué y quién quería llegar, edad de las personas a las que quería dirigirme… Es que el grupo de personas que llevo o que me siguen tienen entre 27 y 50 años, eso tiene un lenguaje diferente. Así que estuve varias semanas creándome una pequeña guía, con los primeros posts y puse cuadro pilares de contenido: formativo para hablar de zonas de entrenamiento, otro de fuerza, otro de optimización del entrenamiento y otro de entretenimiento.-En su web habla del «Sistema Pamez». ¿En qué consiste y qué lo hace único respecto a otros sistemas de entrenamiento?-Empecé a montar la web cuando ya llevaba dos años y medio con la cuenta. Antes no la necesitaba porque solo me dedicaba al tema de entrenamientos personalizados, pero necesité la web porque empecé a crear infoproductos. Empecé con un eBook de entrenamiento de fuerza, con varias guías de rutinas. Pero quería dar un paso más, crear una formación que es el «Sistema Pamez», dirigido a aquellas personas que no quieren tener un entrenador personal, pero quieren aprender un poco más de entrenamiento. Entonces, cree una formación basada en nueve módulos, en los que hablo de todo un poco, a modo general. Es una formación en vídeo, donde hablo de forma sencilla a personas que quieren aprender un poco. Con eso se aprende a interpretar los datos cuando se llega de entrenar, saber dónde hay que apretar más… Es para ir más allá.-¿Cuál ha sido el mayor desafío al crear y desarrollar su proyecto hasta tener más de 1.000 ciclistas formados?-Uno fue el inicio del todo, que me tiré un año en redes sociales y veía que no avanzada. Muchas personas contactaban conmigo, pero no sabía vender mis servicios. Ese fue un gran desafío, el de exponerme al público. Y otro, que lo sigo teniendo actualmente, es el de seguir creciendo y diversificar mi negocio. Siempre me he enfocado en el entrenamiento uno a uno, he probado el tema de la formación y también me enfoco ahora en vivir experiencias y, a partir de ahí, transmitirlas y generar un contenido de calidad. Cuando digo a lo que me dedico, no me defino como influencer, sino que transmito conocimientos de ciclismo de forma entretenida. Algo nuevo que voy a lanzar en mayo son experiencias, en el sentido de hacer una escapada de fin de semana. Es decir, ir a un sitio a hacer una ruta de bicicleta, con un grupo reducido y pasar un fin de semana guay. Algo bueno que tiene emprender es que empiezas dedicándote a una cosa y terminas con otra.-¿Qué importancia le da al aspecto psicológico en el ciclismo?-Cada vez lo tengo más en cuenta. Mis deportistas son todos amateurs y, muchas veces, hago más de psicólogo que de entrenador. Tienen una familia, problemas, trabajos… Hay que decirles que no pasa nada por fallar un entrenamiento. En el ciclismo somos muy masoquistas, pero ahí está la responsabilidad de ser un buen profesional del entrenamiento para decirles que descansen y vuelvan con más ganas.-¿Y la importancia de los datos y la tecnología en su forma de entrenar?-Muchísima. Sin datos es como se entrenaba hace quince años. Ahora todo está digitalizado; una vez termina la persona el entrenamiento, le da a un botón del ciclocomputador y se sube al momento para que yo pueda verlo. Se ha avanzado de forma brutal. Después, en basar los entrenamientos exclusivamente en datos soy reacio. Soy más de escuchar al deportista. Me transmite sus sensaciones y, a partir de ahí, adapto el entrenamiento y lo modifico. «En Sevilla y en Andalucía no hay mucha afición al ciclismo, pero tampoco medios para aprender» Daniel Parra Entrenador e influencer ciclista-¿Cómo ha logrado construir una comunidad de más de 100.000 seguidores en redes sociales? -A día de hoy, muchas veces no me creo que viva de esto. Me tiré un año subiendo contenidos y con solo tres o cuatro deportistas. Fue todo poco a poco, aunque hubo un boom de seguidores al año y medio de tener la cuenta de Instagram, que pasé de 300 a 30.000 en cuestión de tres meses. Todo ha sido muy progresivo, aunque en los últimos años me he estancado en materia de seguidores, más allá de que en facturación y negocio haya crecido. Ahora he cambiado el contenido y vuelve a relanzarse. -¿Qué tipo de contenido funcionan mejor con su audiencia?-Eso ha ido evolucionando bastante. Al principio era cien por cien formativo, que es con lo que conseguí la mayoría de seguidores. Pero el algoritmo de las redes sociales no es fijo, sino que va cambiando. Ahora, lo que está funcionando bastante bien es algo de formación, de documentar experiencias y de cuando hablo con algún ciclista profesional. Tirarte cinco años haciendo lo mismo me quemó. Estuve dos años sin seguimiento, en los que no me gustaba lo que hacía, pero llevo tres meses creando un contenido que sí me gusta y funciona.-¿Hay alguna publicación que recuerde como especialmente significativo o que marcó un antes y un después?-Tengo dos en mente. Una fue a las pocas semanas de abrir mi cuenta de Instagram, cuando cree una publicación súper básica, a modo infografía, con las zonas de entrenamiento; es decir, Z1, Z2… Como una guía para organizarte. Tuvo una gran acogida y me lo compartió el que fue mi profesor prácticas, Manu Sola, que es entrenador de ciclismo y fue profesional durante varios años en el Caja Rural. Me sentí orgulloso. Después hubo una publicación compartida por Alberto Contador, cuando visité la nave donde desarrolla las bicicletas de AURUM. Hice un reel donde se mostraba la primera, la «Zebra», que la hizo el propio Contador y él lo reposteó. También fue bonito haber vivido la experiencia de la mano de AURUM, que es uno de mis patrocinadores, de poder montar con Contador y tener una pequeña charla con el que fue mi ídolo de la infancia en el ciclismo. -Contador no es el único con el que ha tenido algún encuentro. ¿A quién más destacaría?-He venido de Colombia hace unas semanas y pude entrevistar a Óscar Sevilla, uno de los ciclistas más longevos que siguen en activo. Vine encantado. También he tenido otros encuentros con ciclistas profesionales. Veo que me gusta y tienen tirón en redes sociales, así que a lo mejor es algo que hago más a menudo. -¿Qué ciclista le inspira actualmente?-Ahora mismo, por suerte, el ciclismo es muy entretenido. Durante la época de Chris Froome, ya casi en el final de la época buena de Contador, todo era muy monótono. Llegaron los vatios y tenían las carreras muy controladas. Ahora, con la época de Pogacar, Evenepoel, Roglic, Vingegaard, Van der Poel, Van Aert… Hay una barbaridad de palos. El ser valiente, atacar y que te da igual perder… Eso, si lo extrapolas a la vida, es una buena forma de aprender. Si no atacas no sabes lo que puede pasar, en vez de quedarte en el pelotón.-¿Qué metas se marca con Pamez Cyclyng?-Quiero seguir teniendo la libertad que tengo, eso no lo cambio por nada. Por ejemplo, ahora me voy al Giro de Italia con el equipo de AURUM. Puedo coger el portátil e irme para allá. Al igual que cuando me fui a Colombia. No quiero perder el estar donde quiera cuando quiera. Y, en cuanto a evolución, quiero seguir siendo referente en formación dentro de mi nicho, para los ciclistas amateurs. También, que la comunidad siga creciendo. Y si todo va bien, el día de mañana quiero crear varias experiencias en España, Andorra, Suiza… En zonas donde se pueda disfrutar del ciclismo. Es un meta que tengo a cuatro o cinco años.-No le ha hecho falta salir de Sevilla, pero ¿ve que le frena o limita el no instalarse en otros lugares con más cultura ciclista?-Creo que no es necesario irse. Tengo la suerte de poder moverme las veces que quiera y, cuando te mueves, empiezas a conocer personas. Sí me he plateado irme de Sevilla por otros factores, como el terreno. Aun así, mientras monte en bicicleta y pueda esta rodeado de un ambiente ciclista… Eso sí, no puedo estar todo el tiempo en Sevilla. Precisamente, una cosa que hablo con las marcas es que me den experiencias porque no es lo mismo vivirla en las rutas de siempre en Sevilla que en los Alpes, Andorra, Asturias, Colombia… Para las redes sociales tienes que ir mostrando variedad. No vale la rutina.-Y dentro de Sevilla, ¿qué lugares destacaría para practicar ciclismo?-Donde mejor lo tenemos es por medio de una ruta que nosotros hacemos, que es saliendo de Sevilla capital, dirección a Aracena, que ya empiezas a tirar para la sierra y encuentras zonas de montaña. El Ronquillo o el Castillo de las Guardas están bien. Eso sí, cuando ya empieza a estar muy bonito te has alejado 40 kilómetros y, con la vuelta, ya son 80. Nosotros hacemos rutas de 120 o 140, pero para el día a día siempre te queda ir en dirección a Las Pajanosas, Venta el Alto y vuelta. Estas Navidades fui a Constantina y esa zona me pareció espectacular, pero viviendo en Sevilla capital es para hacerlo de vez en cuando. A un ciclista, lo que le gusta son carreteras estrechas y vegetación. El ciclismo lo entiendo para competir, para sociabilizar y para disfrutar de la naturaleza. En Sevilla compito, al menos entreno para mejorar mi nivel, y sociabilizo, aunque haya que tener un nivel mínimo para aguantar el ritmo del grupo. A Sevilla, lo que le fata es disfrutar del paisaje. Desde Triana, Daniel Parra Jiménez (1995) ha transformado su pasión por el ciclismo en un proyecto que ya inspira a miles de personas. A través de su plataforma Pamez Cycling , este joven sevillano ha guiado a más de 1.000 ciclistas a cumplir sus objetivos, además de contar con 150 alumnos activos, más de 10.000 suscriptores en su newsletter y superar los 105.000 seguidores en redes sociales ( Instagram , Facebook y TikTok ). Aparte, Daniel es embajador de AURUM , la marca de bicicletas de élite creada por Alberto Contador e Iván Basso, combinando de esta forma formación, motivación y experiencia para hacer del ciclismo algo más que una afición. De esta forma, lo que antaño era un sueño para él es hoy una realidad, la cual le ha consolidado como una de las voces más influyentes del ciclismo a nivel nacional y referente en la formación de ciclistas amateurs.-¿Cómo empezó su relación con el ciclismo?-Viene de mi padre, que siempre lo he visto practicando ciclismo, desde que tengo uso de razón. La bicicleta ha estado arraigada en mi vida. Cuando eres pequeño siempre quieres ser algo profesional, pero vas creciendo, viendo carreras y vas teniendo cierta idea de la vida. -¿Cómo se ha formado para ser entrenador de ciclistas y, además, transmitir nociones por redes sociales? -Andaba perdido un poco en tema de estudios y me dijeron que, dentro de la carrera de Ciencias del Deporte, podía especializarme en ciclismo. El último año de clases es cuando aprendes de verdad a entrenar a un deportista en el ciclismo, pero había pocas salidas. Me sorprendió que mi padre, que tantos años lleva con el ciclismo, algo que me acababan de contar en la carrera, él no lo entendía. Durante toda mi vida, en Sevilla y en Andalucía, he visto que no hay mucha afición al ciclismo, pero tampoco había medios para aprender. La poca información que conseguía en internet o redes sociales era demasiado pesada. Y, entonces, me fijé en el tema de redes sociales y dije de crear una cuenta para ir dándome a conocer y transmitir todo lo que estaba aprendiendo de ciclismo de forma sencilla. A partir de ahí me adentré en el tema de las redes sociales y, a día de hoy, mi cuenta de Instagram sigue enfocada a dar consejos de algo complejo por medio de un vídeo de 30 segundos.Noticia relacionada estandar No Eusebio Unzué: «Lejos de sufrir la ELA, disfrutamos con Juan Carlos» José Carlos Carabias-¿Por qué entrenar a ciclistas y no aspirar a ser ciclista profesional?-A diferencia de otros deportes, el ciclismo, al ser individual, puedes tener muchas ganas, dedicación y regularidad, pero el componente genético juega un papel importante. Entonces, no es solo tener calidad, sino un componente interno. No sabría decir si lo tengo o no porque nunca lo he llegado a entrenar a un alto nivel, pero por las circunstancias de mi vida, por la zona en la que vivo, ha habido ocasiones en las que no he seguido con el ciclismo. A mí me gustaba el ciclismo de carretera y dependía de mi padre. Entonces, no es lo mismo entrenar cinco veces por semana con 16 años que esperar al fin de semana por si alguien podía sacarme en bicicleta. Aparte, es muy duro y sacrificado. En España, ahora está variando, pero la cuna del ciclismo está en el País Vasco. También es popular en Alicante, Galicia, Asturias… Por allí hay muchas escuelas de ciclismo, equipos… En Granada también hay algo, pero en Sevilla, absolutamente nada. Si hubiera tenido la posibilidad de ir a una escuela de ciclismo cerca de casa, a lo mejor la historia hubiera cambiado. -¿Y por qué Sevilla no tiene eso?-Buena pregunta. Creo que depende de varios factores. Puede que sea simplemente por la cultura que tenemos aquí, muy arraigada al fútbol. También tiene que ver el componente de naturaleza. Alrededor de Sevilla, a 50 kilómetros a la redonda, es todo muy plano, con pocas montañas y carreteras que dan pena. Te vas al País Vasco o Asturias y hay montañas por todos lados; es muy fácil hacer ciclismo y se puede disfrutar de carreras por carreteras estrechas. Granada tiene algo de ese componente y tiene escuelas de ciclismo; allí está el centro de alto rendimiento, donde van ciclistas a prepararse el Tour de Francia.-Retomando su profesión, ¿cómo y cuándo nace Pamez Cycling?-Abrí la cuenta en mi último año de carrera, en 2021. Llevaba un tiempo estudiando cómo hacerlo y me armé con una pequeña estrategia de pasos a seguir. Me leí un libro de formación en redes sociales. Empecé a buscar mi nicho, cómo quería transmitir el ciclismo, a qué y quién quería llegar, edad de las personas a las que quería dirigirme… Es que el grupo de personas que llevo o que me siguen tienen entre 27 y 50 años, eso tiene un lenguaje diferente. Así que estuve varias semanas creándome una pequeña guía, con los primeros posts y puse cuadro pilares de contenido: formativo para hablar de zonas de entrenamiento, otro de fuerza, otro de optimización del entrenamiento y otro de entretenimiento.-En su web habla del «Sistema Pamez». ¿En qué consiste y qué lo hace único respecto a otros sistemas de entrenamiento?-Empecé a montar la web cuando ya llevaba dos años y medio con la cuenta. Antes no la necesitaba porque solo me dedicaba al tema de entrenamientos personalizados, pero necesité la web porque empecé a crear infoproductos. Empecé con un eBook de entrenamiento de fuerza, con varias guías de rutinas. Pero quería dar un paso más, crear una formación que es el «Sistema Pamez», dirigido a aquellas personas que no quieren tener un entrenador personal, pero quieren aprender un poco más de entrenamiento. Entonces, cree una formación basada en nueve módulos, en los que hablo de todo un poco, a modo general. Es una formación en vídeo, donde hablo de forma sencilla a personas que quieren aprender un poco. Con eso se aprende a interpretar los datos cuando se llega de entrenar, saber dónde hay que apretar más… Es para ir más allá.-¿Cuál ha sido el mayor desafío al crear y desarrollar su proyecto hasta tener más de 1.000 ciclistas formados?-Uno fue el inicio del todo, que me tiré un año en redes sociales y veía que no avanzada. Muchas personas contactaban conmigo, pero no sabía vender mis servicios. Ese fue un gran desafío, el de exponerme al público. Y otro, que lo sigo teniendo actualmente, es el de seguir creciendo y diversificar mi negocio. Siempre me he enfocado en el entrenamiento uno a uno, he probado el tema de la formación y también me enfoco ahora en vivir experiencias y, a partir de ahí, transmitirlas y generar un contenido de calidad. Cuando digo a lo que me dedico, no me defino como influencer, sino que transmito conocimientos de ciclismo de forma entretenida. Algo nuevo que voy a lanzar en mayo son experiencias, en el sentido de hacer una escapada de fin de semana. Es decir, ir a un sitio a hacer una ruta de bicicleta, con un grupo reducido y pasar un fin de semana guay. Algo bueno que tiene emprender es que empiezas dedicándote a una cosa y terminas con otra.-¿Qué importancia le da al aspecto psicológico en el ciclismo?-Cada vez lo tengo más en cuenta. Mis deportistas son todos amateurs y, muchas veces, hago más de psicólogo que de entrenador. Tienen una familia, problemas, trabajos… Hay que decirles que no pasa nada por fallar un entrenamiento. En el ciclismo somos muy masoquistas, pero ahí está la responsabilidad de ser un buen profesional del entrenamiento para decirles que descansen y vuelvan con más ganas.-¿Y la importancia de los datos y la tecnología en su forma de entrenar?-Muchísima. Sin datos es como se entrenaba hace quince años. Ahora todo está digitalizado; una vez termina la persona el entrenamiento, le da a un botón del ciclocomputador y se sube al momento para que yo pueda verlo. Se ha avanzado de forma brutal. Después, en basar los entrenamientos exclusivamente en datos soy reacio. Soy más de escuchar al deportista. Me transmite sus sensaciones y, a partir de ahí, adapto el entrenamiento y lo modifico. «En Sevilla y en Andalucía no hay mucha afición al ciclismo, pero tampoco medios para aprender» Daniel Parra Entrenador e influencer ciclista-¿Cómo ha logrado construir una comunidad de más de 100.000 seguidores en redes sociales? -A día de hoy, muchas veces no me creo que viva de esto. Me tiré un año subiendo contenidos y con solo tres o cuatro deportistas. Fue todo poco a poco, aunque hubo un boom de seguidores al año y medio de tener la cuenta de Instagram, que pasé de 300 a 30.000 en cuestión de tres meses. Todo ha sido muy progresivo, aunque en los últimos años me he estancado en materia de seguidores, más allá de que en facturación y negocio haya crecido. Ahora he cambiado el contenido y vuelve a relanzarse. -¿Qué tipo de contenido funcionan mejor con su audiencia?-Eso ha ido evolucionando bastante. Al principio era cien por cien formativo, que es con lo que conseguí la mayoría de seguidores. Pero el algoritmo de las redes sociales no es fijo, sino que va cambiando. Ahora, lo que está funcionando bastante bien es algo de formación, de documentar experiencias y de cuando hablo con algún ciclista profesional. Tirarte cinco años haciendo lo mismo me quemó. Estuve dos años sin seguimiento, en los que no me gustaba lo que hacía, pero llevo tres meses creando un contenido que sí me gusta y funciona.-¿Hay alguna publicación que recuerde como especialmente significativo o que marcó un antes y un después?-Tengo dos en mente. Una fue a las pocas semanas de abrir mi cuenta de Instagram, cuando cree una publicación súper básica, a modo infografía, con las zonas de entrenamiento; es decir, Z1, Z2… Como una guía para organizarte. Tuvo una gran acogida y me lo compartió el que fue mi profesor prácticas, Manu Sola, que es entrenador de ciclismo y fue profesional durante varios años en el Caja Rural. Me sentí orgulloso. Después hubo una publicación compartida por Alberto Contador, cuando visité la nave donde desarrolla las bicicletas de AURUM. Hice un reel donde se mostraba la primera, la «Zebra», que la hizo el propio Contador y él lo reposteó. También fue bonito haber vivido la experiencia de la mano de AURUM, que es uno de mis patrocinadores, de poder montar con Contador y tener una pequeña charla con el que fue mi ídolo de la infancia en el ciclismo. -Contador no es el único con el que ha tenido algún encuentro. ¿A quién más destacaría?-He venido de Colombia hace unas semanas y pude entrevistar a Óscar Sevilla, uno de los ciclistas más longevos que siguen en activo. Vine encantado. También he tenido otros encuentros con ciclistas profesionales. Veo que me gusta y tienen tirón en redes sociales, así que a lo mejor es algo que hago más a menudo. -¿Qué ciclista le inspira actualmente?-Ahora mismo, por suerte, el ciclismo es muy entretenido. Durante la época de Chris Froome, ya casi en el final de la época buena de Contador, todo era muy monótono. Llegaron los vatios y tenían las carreras muy controladas. Ahora, con la época de Pogacar, Evenepoel, Roglic, Vingegaard, Van der Poel, Van Aert… Hay una barbaridad de palos. El ser valiente, atacar y que te da igual perder… Eso, si lo extrapolas a la vida, es una buena forma de aprender. Si no atacas no sabes lo que puede pasar, en vez de quedarte en el pelotón.-¿Qué metas se marca con Pamez Cyclyng?-Quiero seguir teniendo la libertad que tengo, eso no lo cambio por nada. Por ejemplo, ahora me voy al Giro de Italia con el equipo de AURUM. Puedo coger el portátil e irme para allá. Al igual que cuando me fui a Colombia. No quiero perder el estar donde quiera cuando quiera. Y, en cuanto a evolución, quiero seguir siendo referente en formación dentro de mi nicho, para los ciclistas amateurs. También, que la comunidad siga creciendo. Y si todo va bien, el día de mañana quiero crear varias experiencias en España, Andorra, Suiza… En zonas donde se pueda disfrutar del ciclismo. Es un meta que tengo a cuatro o cinco años.-No le ha hecho falta salir de Sevilla, pero ¿ve que le frena o limita el no instalarse en otros lugares con más cultura ciclista?-Creo que no es necesario irse. Tengo la suerte de poder moverme las veces que quiera y, cuando te mueves, empiezas a conocer personas. Sí me he plateado irme de Sevilla por otros factores, como el terreno. Aun así, mientras monte en bicicleta y pueda esta rodeado de un ambiente ciclista… Eso sí, no puedo estar todo el tiempo en Sevilla. Precisamente, una cosa que hablo con las marcas es que me den experiencias porque no es lo mismo vivirla en las rutas de siempre en Sevilla que en los Alpes, Andorra, Asturias, Colombia… Para las redes sociales tienes que ir mostrando variedad. No vale la rutina.-Y dentro de Sevilla, ¿qué lugares destacaría para practicar ciclismo?-Donde mejor lo tenemos es por medio de una ruta que nosotros hacemos, que es saliendo de Sevilla capital, dirección a Aracena, que ya empiezas a tirar para la sierra y encuentras zonas de montaña. El Ronquillo o el Castillo de las Guardas están bien. Eso sí, cuando ya empieza a estar muy bonito te has alejado 40 kilómetros y, con la vuelta, ya son 80. Nosotros hacemos rutas de 120 o 140, pero para el día a día siempre te queda ir en dirección a Las Pajanosas, Venta el Alto y vuelta. Estas Navidades fui a Constantina y esa zona me pareció espectacular, pero viviendo en Sevilla capital es para hacerlo de vez en cuando. A un ciclista, lo que le gusta son carreteras estrechas y vegetación. El ciclismo lo entiendo para competir, para sociabilizar y para disfrutar de la naturaleza. En Sevilla compito, al menos entreno para mejorar mi nivel, y sociabilizo, aunque haya que tener un nivel mínimo para aguantar el ritmo del grupo. A Sevilla, lo que le fata es disfrutar del paisaje.
Desde Triana, Daniel Parra Jiménez (1995) ha transformado su pasión por el ciclismo en un proyecto que ya inspira a miles de personas. A través de su plataforma Pamez Cycling, este joven sevillano ha guiado a más de 1.000 ciclistas a cumplir … sus objetivos, además de contar con 150 alumnos activos, más de 10.000 suscriptores en su newsletter y superar los 105.000 seguidores en redes sociales (Instagram, Facebook y TikTok). Aparte, Daniel es embajador de AURUM, la marca de bicicletas de élite creada por Alberto Contador e Iván Basso, combinando de esta forma formación, motivación y experiencia para hacer del ciclismo algo más que una afición. De esta forma, lo que antaño era un sueño para él es hoy una realidad, la cual le ha consolidado como una de las voces más influyentes del ciclismo a nivel nacional y referente en la formación de ciclistas amateurs.
-¿Cómo empezó su relación con el ciclismo?
-Viene de mi padre, que siempre lo he visto practicando ciclismo, desde que tengo uso de razón. La bicicleta ha estado arraigada en mi vida. Cuando eres pequeño siempre quieres ser algo profesional, pero vas creciendo, viendo carreras y vas teniendo cierta idea de la vida.
-¿Cómo se ha formado para ser entrenador de ciclistas y, además, transmitir nociones por redes sociales?
-Andaba perdido un poco en tema de estudios y me dijeron que, dentro de la carrera de Ciencias del Deporte, podía especializarme en ciclismo. El último año de clases es cuando aprendes de verdad a entrenar a un deportista en el ciclismo, pero había pocas salidas. Me sorprendió que mi padre, que tantos años lleva con el ciclismo, algo que me acababan de contar en la carrera, él no lo entendía. Durante toda mi vida, en Sevilla y en Andalucía, he visto que no hay mucha afición al ciclismo, pero tampoco había medios para aprender. La poca información que conseguía en internet o redes sociales era demasiado pesada. Y, entonces, me fijé en el tema de redes sociales y dije de crear una cuenta para ir dándome a conocer y transmitir todo lo que estaba aprendiendo de ciclismo de forma sencilla. A partir de ahí me adentré en el tema de las redes sociales y, a día de hoy, mi cuenta de Instagram sigue enfocada a dar consejos de algo complejo por medio de un vídeo de 30 segundos.
-¿Por qué entrenar a ciclistas y no aspirar a ser ciclista profesional?
-A diferencia de otros deportes, el ciclismo, al ser individual, puedes tener muchas ganas, dedicación y regularidad, pero el componente genético juega un papel importante. Entonces, no es solo tener calidad, sino un componente interno. No sabría decir si lo tengo o no porque nunca lo he llegado a entrenar a un alto nivel, pero por las circunstancias de mi vida, por la zona en la que vivo, ha habido ocasiones en las que no he seguido con el ciclismo. A mí me gustaba el ciclismo de carretera y dependía de mi padre. Entonces, no es lo mismo entrenar cinco veces por semana con 16 años que esperar al fin de semana por si alguien podía sacarme en bicicleta. Aparte, es muy duro y sacrificado. En España, ahora está variando, pero la cuna del ciclismo está en el País Vasco. También es popular en Alicante, Galicia, Asturias… Por allí hay muchas escuelas de ciclismo, equipos… En Granada también hay algo, pero en Sevilla, absolutamente nada. Si hubiera tenido la posibilidad de ir a una escuela de ciclismo cerca de casa, a lo mejor la historia hubiera cambiado.
-¿Y por qué Sevilla no tiene eso?
-Buena pregunta. Creo que depende de varios factores. Puede que sea simplemente por la cultura que tenemos aquí, muy arraigada al fútbol. También tiene que ver el componente de naturaleza. Alrededor de Sevilla, a 50 kilómetros a la redonda, es todo muy plano, con pocas montañas y carreteras que dan pena. Te vas al País Vasco o Asturias y hay montañas por todos lados; es muy fácil hacer ciclismo y se puede disfrutar de carreras por carreteras estrechas. Granada tiene algo de ese componente y tiene escuelas de ciclismo; allí está el centro de alto rendimiento, donde van ciclistas a prepararse el Tour de Francia.
-Retomando su profesión, ¿cómo y cuándo nace Pamez Cycling?
-Abrí la cuenta en mi último año de carrera, en 2021. Llevaba un tiempo estudiando cómo hacerlo y me armé con una pequeña estrategia de pasos a seguir. Me leí un libro de formación en redes sociales. Empecé a buscar mi nicho, cómo quería transmitir el ciclismo, a qué y quién quería llegar, edad de las personas a las que quería dirigirme… Es que el grupo de personas que llevo o que me siguen tienen entre 27 y 50 años, eso tiene un lenguaje diferente. Así que estuve varias semanas creándome una pequeña guía, con los primeros posts y puse cuadro pilares de contenido: formativo para hablar de zonas de entrenamiento, otro de fuerza, otro de optimización del entrenamiento y otro de entretenimiento.
-En su web habla del «Sistema Pamez». ¿En qué consiste y qué lo hace único respecto a otros sistemas de entrenamiento?
-Empecé a montar la web cuando ya llevaba dos años y medio con la cuenta. Antes no la necesitaba porque solo me dedicaba al tema de entrenamientos personalizados, pero necesité la web porque empecé a crear infoproductos. Empecé con un eBook de entrenamiento de fuerza, con varias guías de rutinas. Pero quería dar un paso más, crear una formación que es el «Sistema Pamez», dirigido a aquellas personas que no quieren tener un entrenador personal, pero quieren aprender un poco más de entrenamiento. Entonces, cree una formación basada en nueve módulos, en los que hablo de todo un poco, a modo general. Es una formación en vídeo, donde hablo de forma sencilla a personas que quieren aprender un poco. Con eso se aprende a interpretar los datos cuando se llega de entrenar, saber dónde hay que apretar más… Es para ir más allá.
-¿Cuál ha sido el mayor desafío al crear y desarrollar su proyecto hasta tener más de 1.000 ciclistas formados?
-Uno fue el inicio del todo, que me tiré un año en redes sociales y veía que no avanzada. Muchas personas contactaban conmigo, pero no sabía vender mis servicios. Ese fue un gran desafío, el de exponerme al público. Y otro, que lo sigo teniendo actualmente, es el de seguir creciendo y diversificar mi negocio. Siempre me he enfocado en el entrenamiento uno a uno, he probado el tema de la formación y también me enfoco ahora en vivir experiencias y, a partir de ahí, transmitirlas y generar un contenido de calidad. Cuando digo a lo que me dedico, no me defino como influencer, sino que transmito conocimientos de ciclismo de forma entretenida. Algo nuevo que voy a lanzar en mayo son experiencias, en el sentido de hacer una escapada de fin de semana. Es decir, ir a un sitio a hacer una ruta de bicicleta, con un grupo reducido y pasar un fin de semana guay. Algo bueno que tiene emprender es que empiezas dedicándote a una cosa y terminas con otra.
-¿Qué importancia le da al aspecto psicológico en el ciclismo?
-Cada vez lo tengo más en cuenta. Mis deportistas son todos amateurs y, muchas veces, hago más de psicólogo que de entrenador. Tienen una familia, problemas, trabajos… Hay que decirles que no pasa nada por fallar un entrenamiento. En el ciclismo somos muy masoquistas, pero ahí está la responsabilidad de ser un buen profesional del entrenamiento para decirles que descansen y vuelvan con más ganas.
-¿Y la importancia de los datos y la tecnología en su forma de entrenar?
-Muchísima. Sin datos es como se entrenaba hace quince años. Ahora todo está digitalizado; una vez termina la persona el entrenamiento, le da a un botón del ciclocomputador y se sube al momento para que yo pueda verlo. Se ha avanzado de forma brutal. Después, en basar los entrenamientos exclusivamente en datos soy reacio. Soy más de escuchar al deportista. Me transmite sus sensaciones y, a partir de ahí, adapto el entrenamiento y lo modifico.
«En Sevilla y en Andalucía no hay mucha afición al ciclismo, pero tampoco medios para aprender»
Daniel Parra
Entrenador e influencer ciclista
-¿Cómo ha logrado construir una comunidad de más de 100.000 seguidores en redes sociales?
-A día de hoy, muchas veces no me creo que viva de esto. Me tiré un año subiendo contenidos y con solo tres o cuatro deportistas. Fue todo poco a poco, aunque hubo un boom de seguidores al año y medio de tener la cuenta de Instagram, que pasé de 300 a 30.000 en cuestión de tres meses. Todo ha sido muy progresivo, aunque en los últimos años me he estancado en materia de seguidores, más allá de que en facturación y negocio haya crecido. Ahora he cambiado el contenido y vuelve a relanzarse.
-¿Qué tipo de contenido funcionan mejor con su audiencia?
-Eso ha ido evolucionando bastante. Al principio era cien por cien formativo, que es con lo que conseguí la mayoría de seguidores. Pero el algoritmo de las redes sociales no es fijo, sino que va cambiando. Ahora, lo que está funcionando bastante bien es algo de formación, de documentar experiencias y de cuando hablo con algún ciclista profesional. Tirarte cinco años haciendo lo mismo me quemó. Estuve dos años sin seguimiento, en los que no me gustaba lo que hacía, pero llevo tres meses creando un contenido que sí me gusta y funciona.
-¿Hay alguna publicación que recuerde como especialmente significativo o que marcó un antes y un después?
-Tengo dos en mente. Una fue a las pocas semanas de abrir mi cuenta de Instagram, cuando cree una publicación súper básica, a modo infografía, con las zonas de entrenamiento; es decir, Z1, Z2… Como una guía para organizarte. Tuvo una gran acogida y me lo compartió el que fue mi profesor prácticas, Manu Sola, que es entrenador de ciclismo y fue profesional durante varios años en el Caja Rural. Me sentí orgulloso. Después hubo una publicación compartida por Alberto Contador, cuando visité la nave donde desarrolla las bicicletas de AURUM. Hice un reel donde se mostraba la primera, la «Zebra», que la hizo el propio Contador y él lo reposteó. También fue bonito haber vivido la experiencia de la mano de AURUM, que es uno de mis patrocinadores, de poder montar con Contador y tener una pequeña charla con el que fue mi ídolo de la infancia en el ciclismo.
-Contador no es el único con el que ha tenido algún encuentro. ¿A quién más destacaría?
-He venido de Colombia hace unas semanas y pude entrevistar a Óscar Sevilla, uno de los ciclistas más longevos que siguen en activo. Vine encantado. También he tenido otros encuentros con ciclistas profesionales. Veo que me gusta y tienen tirón en redes sociales, así que a lo mejor es algo que hago más a menudo.
-¿Qué ciclista le inspira actualmente?
-Ahora mismo, por suerte, el ciclismo es muy entretenido. Durante la época de Chris Froome, ya casi en el final de la época buena de Contador, todo era muy monótono. Llegaron los vatios y tenían las carreras muy controladas. Ahora, con la época de Pogacar, Evenepoel, Roglic, Vingegaard, Van der Poel, Van Aert… Hay una barbaridad de palos. El ser valiente, atacar y que te da igual perder… Eso, si lo extrapolas a la vida, es una buena forma de aprender. Si no atacas no sabes lo que puede pasar, en vez de quedarte en el pelotón.
-¿Qué metas se marca con Pamez Cyclyng?
-Quiero seguir teniendo la libertad que tengo, eso no lo cambio por nada. Por ejemplo, ahora me voy al Giro de Italia con el equipo de AURUM. Puedo coger el portátil e irme para allá. Al igual que cuando me fui a Colombia. No quiero perder el estar donde quiera cuando quiera. Y, en cuanto a evolución, quiero seguir siendo referente en formación dentro de mi nicho, para los ciclistas amateurs. También, que la comunidad siga creciendo. Y si todo va bien, el día de mañana quiero crear varias experiencias en España, Andorra, Suiza… En zonas donde se pueda disfrutar del ciclismo. Es un meta que tengo a cuatro o cinco años.
-No le ha hecho falta salir de Sevilla, pero ¿ve que le frena o limita el no instalarse en otros lugares con más cultura ciclista?
-Creo que no es necesario irse. Tengo la suerte de poder moverme las veces que quiera y, cuando te mueves, empiezas a conocer personas. Sí me he plateado irme de Sevilla por otros factores, como el terreno. Aun así, mientras monte en bicicleta y pueda esta rodeado de un ambiente ciclista… Eso sí, no puedo estar todo el tiempo en Sevilla. Precisamente, una cosa que hablo con las marcas es que me den experiencias porque no es lo mismo vivirla en las rutas de siempre en Sevilla que en los Alpes, Andorra, Asturias, Colombia… Para las redes sociales tienes que ir mostrando variedad. No vale la rutina.
-Y dentro de Sevilla, ¿qué lugares destacaría para practicar ciclismo?
-Donde mejor lo tenemos es por medio de una ruta que nosotros hacemos, que es saliendo de Sevilla capital, dirección a Aracena, que ya empiezas a tirar para la sierra y encuentras zonas de montaña. El Ronquillo o el Castillo de las Guardas están bien. Eso sí, cuando ya empieza a estar muy bonito te has alejado 40 kilómetros y, con la vuelta, ya son 80. Nosotros hacemos rutas de 120 o 140, pero para el día a día siempre te queda ir en dirección a Las Pajanosas, Venta el Alto y vuelta. Estas Navidades fui a Constantina y esa zona me pareció espectacular, pero viviendo en Sevilla capital es para hacerlo de vez en cuando. A un ciclista, lo que le gusta son carreteras estrechas y vegetación. El ciclismo lo entiendo para competir, para sociabilizar y para disfrutar de la naturaleza. En Sevilla compito, al menos entreno para mejorar mi nivel, y sociabilizo, aunque haya que tener un nivel mínimo para aguantar el ritmo del grupo. A Sevilla, lo que le fata es disfrutar del paisaje.
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