Mario nunca tiene tiempo. Siempre anda corriendo, hacia la siguiente aventura. Cuando no debe salvar mundos, o a su querida Peach, esprinta con un coche, juega al tenis, cura pacientes o baila. “¡Es bueno en todos los deportes! Es fontanero, pero la verdad es que es un experto en todos los oficios”, se lee en su web. “Es muy positivo y siempre está alegre”, agrega el mismo texto. Un talento universal, como el amor que recibe: Nintendo calcula 452 millones de videojuegos vendidos, aunque hay estimaciones que llegan al doble. Una encuesta en EE UU concluyó en los noventa que era más famoso que Mickey Mouse. Un éxito descomunal, pero también agotador. De ahí que en algunos videojuegos, si el usuario deja el mando inmóvil, el protagonista aproveche para sentarse. Enseguida, se queda dormido y hasta empieza a roncar. Porque Mario es único y, a la vez, como cualquiera. Y por eso cualquiera le tiene cariño, al menos un poco. Más ahora que está de triple celebración. Sirva, pues, este reportaje como regalo.
Coordinación:
Brenda Valverde Rubio
Diseño:
Ana Fernández y Ruth Benito
Dirección de arte:
Ruth Benito
Desarrollo:
Fernando Anido y Alejandro Gallardo
Repasamos orígenes, hitos y claves del triunfo del icono más conocido del videojuego, que celebra 45 años desde su debut, 40 de su primera aventura en solitario y el éxito en taquilla de su nueva película
Mario nunca tiene tiempo. Siempre anda corriendo, hacia la siguiente aventura. Cuando no debe salvar mundos, o a su querida Peach, esprinta con un coche, juega al tenis, cura pacientes o baila. “¡Es bueno en todos los deportes! Es fontanero, pero la verdad es que es un experto en todos los oficios”, se lee en su web. “Es muy positivo y siempre está alegre”, agrega el mismo texto. Un talento universal, como el amor que recibe: Nintendo calcula 452 millones de videojuegos vendidos, aunque hay estimaciones que llegan al doble. Una encuesta en EE UU concluyó en los noventa que era más famoso que Mickey Mouse. Un éxito descomunal, pero también agotador. De ahí que en algunos videojuegos, si el usuario deja el mando inmóvil, el protagonista aproveche para sentarse. Enseguida, se queda dormido y hasta empieza a roncar. Porque Mario es único y, a la vez, como cualquiera. Y por eso cualquiera le tiene cariño, al menos un poco. Más ahora que está de triple celebración. Sirva, pues, este reportaje como regalo.
Coordinación:
Brenda Valverde Rubio
Diseño:
Ana Fernández y Ruth Benito
Dirección de arte:
Ruth Benito
Desarrollo:
Fernando Anido y Alejandro Gallardo
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