La de este miércoles ha sido la primera vez que PP y Vox comparecen tras una reunión formal para abordar el Gobierno de Extremadura. Un encuentro celebrado de manera solemne, durante más de tres horas y dentro de la Asamblea regional, y en el que se ha avanzado “mucho” en el acuerdo programático, con la presencia incluso de dirigentes nacionales de ambos partidos, además de los autonómicos. Tras el encuentro, y al filo de las 16.00, el consejero de Presidencia en funciones, el popular Abel Bautista, ha abandonado el edificio para dirigirse a los medios. “Hay asuntos que podemos dar ya por más cerrados y otros que todavía necesitan un poquito de madurez, pero que en todo caso será cuestión de trabajo de los equipos a lo largo de estos días”, ha explicado Bautista, que ha hablado frente a la prensa, solo, y que ha apuntado a después de Semana Santa para terminar de fraguar el pacto que invista a la presidenta en funciones, María Guardiola.
Los negociadores de ambas formaciones han mantenido una reunión en Mérida con la presencia de dirigentes nacionales
La de este miércoles ha sido la primera vez que PP y Vox comparecen tras una reunión formal para abordar el Gobierno de Extremadura. Un encuentro celebrado de manera solemne, durante más de tres horas y dentro de la Asamblea regional, con la presencia incluso de dirigentes nacionales de ambos partidos, además de los autonómicos. Tras el encuentro, y al filo de las 16.00, el consejero de Presidencia en funciones, el popular Abel Bautista, ha abandonado el edificio para dirigirse a los medios. “Hay asuntos que podemos dar ya por más cerrados y otros que todavía necesitan un poquito de madurez, pero que en todo caso será cuestión de trabajo de los equipos a lo largo de estos días”, ha explicado Bautista. Ha hablado frente a la prensa, solo, y ha apuntado a después de Semana Santa para terminar de fraguar el pacto que invista a la presidenta en funciones, María Guardiola. Justo después de su intervención ha salido el líder extremeño de Vox, Óscar Fernández, que ha intervenido rodeado de sus compañeros de la cúpula nacional, José María Figaredo y Carlos H. Quero. “Somos optimistas de cara al futuro. Hay avances en algunas [medidas] y en otras nos hemos emplazado a intentar llegar a ese punto de convergencia, porque el deseo de ambos partidos es que ese Gobierno se materialice”, ha señalado Fernández entre los naranjos de la plaza de San Juan de Dios de Mérida.
La convocatoria de sendas comparecencias se envió cuando los negociadores de ambos partidos estaban todavía reunidos en la Asamblea. En uno de los despachos han trabajado para perfilar las medidas programáticas “en la buena dirección” y con “sintonía”, según coinciden ambos. Este miércoles han abordado sobre todo cuestiones técnicas referidas a vivienda, bajada de impuestos, regadíos y la reducción de la ecotasa en la continuidad de la central nuclear de Almaraz. No se ha tratado la violencia de género ni está previsto que lo hagan para evitar este punto de fricción, como ocurrió en 2023. En cualquier caso, se esperan posteriores contactos, que seguirán durante varios días, para dar el Gobierno por definitivo. Entretanto, habrá intercambio de documentación para seguir apuntalando los flecos. Queda sobre todo todavía por concretar las consejerías que asumirá el partido de Santiago Abascal, que pide entrar en coalición en el Ejecutivo autonómico. La cartera más encaminada es Gestión Forestal, pues algunos de los asuntos ya dirimidos corresponden a ese departamento. Y fue la que lideraban los ultras antes de romper el Ejecutivo en verano de 2024.
La cita de este miércoles ha llegado más de tres meses después de las elecciones extremeñas que Guardiola adelantó precisamente para tener manos libres, pero que el PP volvió a ganar por mayoría simple mientras los ultras se dispararon hasta duplicar su resultado. La extrema derecha volvía a tener la llave y aún con más fuerza. El acuerdo sobre el programa de Gobierno estaba perfilado ya desde hace tiempo. Solo faltaba aterrizar las partidas presupuestarias y los plazos de ejecución, aseguran fuentes populares. Y ya luego entrar de lleno en el asunto de las consejerías.
Sin embargo, Vox ha querido hacer esperar al PP, haciendo valer así la potencia de su 17% de voto y prolongando la espera de Guardiola. Finalmente, este miércoles han dado un penúltimo paso con la reunión convocada en Mérida. Allí ha viajado el secretario general del PP, Miguel Tellado, que ha participado en el encuentro con los negociadores de su partido en la comunidad: Abel Bautista, consejero de Presidencia, y la propia candidata, María Guardiola. La jefa de gabinete de Alberto Núñez Feijóo, Marta Varela, ha intervenido de manera telemática. Del lado de Vox, han acudido a la cita su líder territorial, Óscar Fernández Calle; la secretaria adjunta de la formación, Montserrat Lluís; el portavoz nacional de Economía, Energía y Desregularización, José María Figaredo, y el portavoz nacional de Vivienda, Carlos Hernández Quero.
Los dirigentes de Vox enfrían todavía el pacto. En un comunicado aseguran que quieren recabar de los populares el compromiso de “seguridad en las calles”; “vivienda accesible”; “fin del despilfarro de dinero público y bajadas masivas de impuestos”; “prioridad de los españoles en sanidad”; “fin de Mercosur y el Pacto Verde”; “fin de las políticas de sustitución demográfica”; “la familia en el centro de todas las políticas”; “agenda España frente a las imposiciones de la Agenda 2030″; “reindustrialización de España y medidas que frenen el éxodo de los jóvenes de su patria”; “fin del adoctrinamiento en las aulas” y “rechazo de los acuerdos alcanzados por el PP y el PSOE en Europa”.
Los progresos en el acuerdo llegan tres semanas después de que los ultras tumbaran por dos veces la investidura de la candidata del Partido Popular. Guardiola incluso salió del debate entre lágrimas y recibió los abrazos de los cargos regionales que acudieron a la Asamblea de Extremadura para arroparla. Días antes de ese pleno, Feijóo dio un viraje en la estrategia que había seguido hasta entonces con sus barones y decidió que Génova se personase directamente en las negociaciones. De ahí que Tellado se desplazara hoy a Mérida y Varela participase en la reunión telemáticamente.
La dirección nacional decidió tomar parte en las conversaciones después de los obstáculos que Guardiola había tenido para tratar con los de Abascal, con quien no mantiene cordial relación. Pero ni con Génova de por medio pudieron evitar el fracaso del primer y segundo intento de investidura de la candidata del PP. La ejecutiva del Partido Popular elaboró además un documento marco que sirviese para que sus presidentes autonómicos tengan una guía nacional sobre la que diseñar sus propios pactos, relegando eso sí las cuestiones de ámbito territorial al arbitrio de sus barones. Y dejándoles también la potestad para aceptar o no coaliciones con Vox, así como el eventual reparto de carteras. En Extremadura, el primer paso lo dio Guardiola a principios de enero, cuando lanzó un órdago a los ultras y les invitó a entrar en su gobierno. Desde entonces, los dimes y diretes se han sucedido hasta este miércoles.
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