Suena como uno de los posibles sustitutos de Aleksandar Vucic, que ya ha alcanzado el máximo número de mandatos como presidente. Él pasa de puntillas sobre esta cuestión y bromea con que sus próximos planes son jubilarse Leer Suena como uno de los posibles sustitutos de Aleksandar Vucic, que ya ha alcanzado el máximo número de mandatos como presidente. Él pasa de puntillas sobre esta cuestión y bromea con que sus próximos planes son jubilarse Leer
Sinisa Mali (Belgrado, 1972) fue alcalde la capital serbia entre 2014 y 2018, cuando pasó a ser ministro de Finanzas y, desde 2022, también viceprimer ministro. Cercano al presidente, Aleksandar Vucic, Mali, economista de formación y que trabajó en la banca privada antes de entrar en política, suena como uno de los posibles sustitutos del mandatario, que ya ha alcanzado el máximo número de mandatos. Cuando se le pregunta, pasa de puntillas sobre esta cuestión y bromea con que sus próximos planes son jubilarse.
Mali nos recibe en el centro de congresos Sava, donde a mediados de marzo se celebró la segunda International Participants Meeting de la Expo mundial que tendrá lugar el año que viene en Belgrado (del 15 de mayo al 15 de agosto), un año electoral para Serbia. Una cita que reunió a los distintos países participantes en el evento, que se celebra por primera vez en los Balcanes Occidentales.
- ¿Qué representa para Serbia un proyecto de tanta envergadura como la Expo?
- Es la mayor oportunidad de crecimiento para nosotros. Diferentes países buscan distintas fuentes de crecimiento: cómo hacer crecer su economía, cómo promocionar su país, cómo contribuir a su desarrollo. Y para nosotros es esto. Hemos estado implementando una política económica muy exitosa. Hace apenas dos años, fuimos la tercera economía de más rápido crecimiento en Europa. Exitosa en el sentido de que hacemos crecer nuestra economía, mejoramos la calidad de vida y el nivel de vida del pueblo serbio. Sólo imagina el 2027: tendremos entre 130 y 140 participantes en la Expo. Vamos a tener todavía una relación mejor con todos esos países y vamos a presentar a Serbia de la manera adecuada.
- ¿Es una apuesta importante para el reconocimiento internacional de Serbia?
- Sí, correcto. Pero yo lo veo desde una perspectiva más amplia. Miro a Europa como continente. El conflicto actual entre Ucrania y Rusia es en suelo europeo. Si buscamos un lugar para reunirnos de nuevo, este es el mejor sitio y será el evento más grande el próximo año tanto en Europa como en el mundo. Un lugar para compartir visiones y, al menos, comunicarse y pasar tiempo juntos.
- ¿Y cuáles son los planes para el día de después de la Expo?
- Acabamos de presentar al pueblo serbio una visión llamada ‘Serbia 2030’ y ‘Serbia 2035’. Porque en 2027 terminará la Expo y, sobre esa base, con una calidad de vida transformada e invirtiendo mucho en infraestructura, abrimos la puerta a un crecimiento aún más acelerado hacia el futuro. Hay algo muy importante que debes saber: la Expo en sí misma no es la meta para nosotros. Es solo un paso. Hemos creado un programa llamado ‘Serbia 2027: un salto al futuro’. Son 17.800 millones de euros en diferentes tipos de infraestructura. Actualmente estamos construyendo nueve autopistas nuevas en Serbia y una red ferroviaria de alta velocidad. Ya tenemos 200 km terminados hasta Hungría con trenes que viajan a 200 km/h. No muchos países en Europa tienen eso, ¿verdad? Estamos aumentando las inversiones en energía, agricultura, deportes y cultura. Básicamente, bajo ese paraguas, con esa inversión de 17.800 millones de euros, la Expo es solo una pequeña parte que representa entre 1.200 y 1.500 millones de euros. Es una visión más amplia. Se trata de cómo contribuyes al crecimiento, porque hacer crecer la economía es crucial; todo lo demás se deriva de ahí: mejores salarios, nuevas fábricas, empleo, hacer a Serbia más atractiva y competitiva. Así es como vemos la Expo: la mayor oportunidad de crecimiento futuro porque no todo termina ahí. La Expo es un hito, es agradable, pero después de 2027, si haces todo bien, creas oportunidades para los jóvenes y para toda la gente.
- ¿Y qué cree que puede suponer este paso?
- Para mí, ya que vienes de España, esto es muy importante: la Expo es en Europa. No es en Sudamérica, Norteamérica o Asia. Es en Europa. Creo que es una gran oportunidad para que los países europeos y la Unión Europea se unan. Ojalá para entonces todos los conflictos hayan terminado y podamos mostrar algo diferente, hablar del futuro, de nuevas tecnologías, de nuevas inversiones y de todo lo que es importante para el futuro del continente y de los europeos.
- ¿También es importante para el camino de Serbia hacia la integración en la UE?
- Absolutamente. Estamos comprometidos con nuestro camino europeo. Estamos acelerando las reformas en esa dirección y, como prometimos, para finales de este año 2026, adoptaremos formalmente todos los cambios legislativos para estar plenamente alineados con la legislación de la UE. El cuándo y el si llegaremos a ser miembros de pleno derecho depende de una decisión política, pero haremos todo lo que esté en nuestra mano para asegurar que hemos hecho los deberes y que «la pelota esté en el campo del otro».
- ¿Y cuál es para usted el principal desafío de Serbia para poder unirse a la UE?
- Bueno, siempre se trata de política. Pero, de nuevo, nos interesa formar parte del mercado único lo antes posible y tener acceso a los fondos, simplemente porque queremos crecer e invertir más en infraestructura. Por otro lado, no estamos perdiendo el tiempo; con el crecimiento acelerado que experimentamos, no seremos una carga para la Unión Europea. Seremos un miembro de pleno derecho al mismo nivel que los demás. Serbia es el único país de los Balcanes Occidentales con una calificación crediticia de «grado de inversión» y el único candidato a la UE con esa calificación. Eso demuestra lo serios que somos con nuestra economía y el nivel de vida de la gente.
- Existe un desafío para su Gobierno debido a las enormes protestas estudiantiles del año pasado que acusaban a su Gobierno de corrupción y la petición de elecciones generales anticipadas. ¿Cree que esto ha afectado a la imagen internacional de su país?
- No lo creo. Eso fue algo que pasó el año pasado. Yo estuve aquí en el primer IPM (International Planning Meeting) el año pasado y había un grupo de gente frente a las instalaciones gritando que no querían la Expo. Eso pasa en todos los países. Como puedes ver, ahora no hay nadie. Las cosas han cambiado. Intentaron, diría abiertamente, tomar el poder sin elecciones; cuando les ofrecimos elecciones extraordinarias dijeron que no, pero ahora tendremos elecciones regulares en el próximo año más o menos. Ya veremos, serán ellos o nosotros, pero sabemos lo que estamos haciendo. Hablamos de una visión, no de odio ni de violencia. No hablamos mal de los demás o de la oposición, como hacen ellos. Nosotros hablamos de lo que le importa a la gente: salarios, pensiones, salario mínimo, nuevos empleos, Inteligencia artificial, nuevas tecnologías y carreteras. Esa es nuestra política y seguiremos así.
- Estamos viviendo unos tiempos muy complicados en materia de seguridad por guerras como la actual de EEUU e Israel contra Irán. ¿Cómo se están preparando para afrontar algo así en un evento que reunirá a gente de todo el mundo?
- Serbia ha sido un país muy seguro hasta ahora, estamos en el corazón de Europa y no habrá ningún problema, se lo aseguro. Nos lo tomamos muy en serio, aprendiendo de las experiencias de Expos anteriores como Dubai, Kazajistán o Shanghai. Será impecable, incluso mejor que lo que se ha visto en otros lugares.
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