Tiger Woods , uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, reivindicó su fama de chico malo el pasado viernes, cuando fue detenido por la policía tras tener un accidente de coche en Jupiter Island, localidad del estado de Florida. La versión del deportista se basa en que estaba cambiando de emisora de radio y ojeando su teléfono móvil, acciones que le impidieron ver que el vehículo que iba delante había reducido su velocidad y que poco después provocaron el siniestro, que acabó con su bólido volcado en medio de la carretera aunque no causó heridos. Sin embargo, diversos medios estadounidenses han filtrado la declaración jurada de la detención realizada por la Oficina del Sheriff del Condado de Martin , y los detalles son de lo más escabrosos. Según la agente Tatiana Levenar, la primera en llegar junto a su compañero, Woods sudaba con intensidad mientras era interrogado en la parte trasera del vehículo policial, pese a que el aire acondicionado estaba encendido. Por eso, la agente detectó que el golfista mostraba signos de intoxicación y procedió a hacerle la prueba de alcoholemia. También se le preguntó si tenía alguna afección médica o había sufrido alguna intervención quirúrgica. «Siete cirugías de espalda y más de veinte operaciones en la pierna», respondió. «Los movimientos de Woods eran letárgicos y lentos», se puede leer en el informe. «Mientras caminaba, observé que Woods cojeaba y tropezaba hacia la derecha… Le pregunté si podía realizar tareas como caminar y levantar la pierna, y Woods me respondió que cojeaba y que se le agarrotaba el tobillo al moverse», explica Levenar. La situación fue aún más impactante cuando la policía le pidió que se quitara las gafas de sol y la gorra con las que ocultaba su rostro. «Tenía los ojos inyectados en sangre y vidriosos», mientras aseguraba una y otra vez que no había ingerido alcohol antes de conducir, hecho que fue corroborado por la prueba. En cambio, sí admitió que consumía fármacos, «unos cuantos»: «Woods indicó que había tomado su medicamento recetado más temprano esa mañana. Mientras hablaba con él, lo observé muy alerta y hablador. Woods tuvo hipo durante toda la investigación», prosigue el texto policial. Así, procedieron a un cacheo y encontraron dos pastillas blancas en su bolsillo izquierdo, objetos que fueron catalogados como pruebas y que más tarde fueron identificadas como hidrocodona , un opioide que sirve como analgésico. Una de las cinco sustancias que fueron encontrada en el organismo de Woods cuando fue detenido en mayo de 2017 por conducir bajo los efectos de las drogas. «Consideré que las facultades normales de Woods estaban afectadas y que no podía conducir un vehículo de forma segura», explica en la declaración Levenar, que posteriormente arrestó a Woods y le acusó de conducir bajo los efectos del alcohol, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba de análisis de orina legal. El coche de Woods, tras el accidente REUTERSAhora, al legendario golfista, tras pasar ocho horas en un calabozo y salir en libertad bajo fianza, le espera un juicio que comenzará el próximo 23 de abril , el último incidente de una larga lista de polémicas fuera de los terrenos de juego. Al ya mencionado choque de 2017, se le une el de 2021, el más grave de todos, pues estuvo a punto de perder la pierna después de que se saliese de una carretera a las afueras de Los Angeles a más de 140 kilómetros por hora. Una fractura abierta en la tibia derecha, un clavo intramedular, múltiples tornillos y una cirugía de emergencia fue lo necesario para recomponerle. Años antes, en 2009, otro incidente al volante destapó decenas de infidelidades a su antigua compañera, la modelo escandinava Elin Nordegren, que acabaron desembocando en un divorcio que le costó cientos de millones de dólares. Su actual pareja, Vanessa Trump , antigua pareja del presidente estadounidense, ya le ha mandado un ultimátum a través de la prensa rosa para que cambie su estilo de vida , aunque parece que a Woods, a los 50 años, siempre le acaba devorando la mala vida. Tiger Woods , uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, reivindicó su fama de chico malo el pasado viernes, cuando fue detenido por la policía tras tener un accidente de coche en Jupiter Island, localidad del estado de Florida. La versión del deportista se basa en que estaba cambiando de emisora de radio y ojeando su teléfono móvil, acciones que le impidieron ver que el vehículo que iba delante había reducido su velocidad y que poco después provocaron el siniestro, que acabó con su bólido volcado en medio de la carretera aunque no causó heridos. Sin embargo, diversos medios estadounidenses han filtrado la declaración jurada de la detención realizada por la Oficina del Sheriff del Condado de Martin , y los detalles son de lo más escabrosos. Según la agente Tatiana Levenar, la primera en llegar junto a su compañero, Woods sudaba con intensidad mientras era interrogado en la parte trasera del vehículo policial, pese a que el aire acondicionado estaba encendido. Por eso, la agente detectó que el golfista mostraba signos de intoxicación y procedió a hacerle la prueba de alcoholemia. También se le preguntó si tenía alguna afección médica o había sufrido alguna intervención quirúrgica. «Siete cirugías de espalda y más de veinte operaciones en la pierna», respondió. «Los movimientos de Woods eran letárgicos y lentos», se puede leer en el informe. «Mientras caminaba, observé que Woods cojeaba y tropezaba hacia la derecha… Le pregunté si podía realizar tareas como caminar y levantar la pierna, y Woods me respondió que cojeaba y que se le agarrotaba el tobillo al moverse», explica Levenar. La situación fue aún más impactante cuando la policía le pidió que se quitara las gafas de sol y la gorra con las que ocultaba su rostro. «Tenía los ojos inyectados en sangre y vidriosos», mientras aseguraba una y otra vez que no había ingerido alcohol antes de conducir, hecho que fue corroborado por la prueba. En cambio, sí admitió que consumía fármacos, «unos cuantos»: «Woods indicó que había tomado su medicamento recetado más temprano esa mañana. Mientras hablaba con él, lo observé muy alerta y hablador. Woods tuvo hipo durante toda la investigación», prosigue el texto policial. Así, procedieron a un cacheo y encontraron dos pastillas blancas en su bolsillo izquierdo, objetos que fueron catalogados como pruebas y que más tarde fueron identificadas como hidrocodona , un opioide que sirve como analgésico. Una de las cinco sustancias que fueron encontrada en el organismo de Woods cuando fue detenido en mayo de 2017 por conducir bajo los efectos de las drogas. «Consideré que las facultades normales de Woods estaban afectadas y que no podía conducir un vehículo de forma segura», explica en la declaración Levenar, que posteriormente arrestó a Woods y le acusó de conducir bajo los efectos del alcohol, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba de análisis de orina legal. El coche de Woods, tras el accidente REUTERSAhora, al legendario golfista, tras pasar ocho horas en un calabozo y salir en libertad bajo fianza, le espera un juicio que comenzará el próximo 23 de abril , el último incidente de una larga lista de polémicas fuera de los terrenos de juego. Al ya mencionado choque de 2017, se le une el de 2021, el más grave de todos, pues estuvo a punto de perder la pierna después de que se saliese de una carretera a las afueras de Los Angeles a más de 140 kilómetros por hora. Una fractura abierta en la tibia derecha, un clavo intramedular, múltiples tornillos y una cirugía de emergencia fue lo necesario para recomponerle. Años antes, en 2009, otro incidente al volante destapó decenas de infidelidades a su antigua compañera, la modelo escandinava Elin Nordegren, que acabaron desembocando en un divorcio que le costó cientos de millones de dólares. Su actual pareja, Vanessa Trump , antigua pareja del presidente estadounidense, ya le ha mandado un ultimátum a través de la prensa rosa para que cambie su estilo de vida , aunque parece que a Woods, a los 50 años, siempre le acaba devorando la mala vida.
Tiger Woods, uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, reivindicó su fama de chico malo el pasado viernes, cuando fue detenido por la policía tras tener un accidente de coche en Jupiter Island, localidad del estado de Florida. La versión del … deportista se basa en que estaba cambiando de emisora de radio y ojeando su teléfono móvil, acciones que le impidieron ver que el vehículo que iba delante había reducido su velocidad y que poco después provocaron el siniestro, que acabó con su bólido volcado en medio de la carretera aunque no causó heridos. Sin embargo, diversos medios estadounidenses han filtrado la declaración jurada de la detención realizada por la Oficina del Sheriff del Condado de Martin, y los detalles son de lo más escabrosos.
Según la agente Tatiana Levenar, la primera en llegar junto a su compañero, Woods sudaba profundamente mientras era interrogado en la parte trasera del vehículo policial, pese a que el aire acondicionado estaba encendido. Por eso, la agente detectó que el golfista mostraba signos de intoxicación y procedió a hacerle la prueba de alcoholemia. También se le preguntó si tenía alguna afección médica o había sufrido alguna intervención quirúrgica. «Siete cirugías de espalda y más de veinte operaciones en la pierna», respondió.
«Los movimientos de Woods eran letárgicos y lentos», se puede leer en el informe. «Mientras caminaba, observé que Woods cojeaba y tropezaba hacia la derecha… Le pregunté si podía realizar tareas como caminar y levantar la pierna, y Woods me respondió que cojeaba y que se le agarrotaba el tobillo al moverse», explica Levenar.
La situación fuer aún más impactante cuando la policía le pidió que se quitara las gafas de sol y la gorra con las que ocultaba su rostro. «Tenía los ojos inyectados en sangre y vidriosos», mientras aseguraba una y otra vez que no había consumido alcohol antes de conducir, afirmación que fue corroborada por la prueba. En cambio, sí admitió que tomaba medicamentos, «unos cuantos»: «Woods indicó que había tomado su medicamento recetado más temprano esa mañana. Mientras hablaba con él, lo observé muy alerta y hablador. Woods tuvo hipo durante toda la investigación», prosigue el texto policial.
Así, procedieron a un cacheo y encontraron dos pastillas blancas en su bolsillo izquierdo, objetos que fueron catalogados como pruebas y que más tarde fueron identificadas como hidrocodona, un opioide que sirve como analgésico. Una de las cinco sustancias que fueron encontrada en el organismo de Woods cuando fue detenido en mayo de 2017 por conducir bajo los efectos de las drogas. «Consideré que las facultades normales de Woods estaban afectadas y que no podía conducir un vehículo de forma segura», explica en la declaración Levenar, que posteriormente arrestó a Woods y le acusó de de conducir bajo los efectos del alcohol, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba de análisis de orina legal.

(REUTERS)
Ahora, al legendario golfista, tras pasar ocho horas en un calabozo y salir en libertad bajo fianza, le espera un juicio que comenzará el próximo 23 de abril, el último incidente de una larga lista de polémicas fuera de los terrenos de juego. Al ya mencionado choque de 2017, se le une el de 2021, el más grave de todos, pues estuvo a punto de perder la pierna después de que se saliese de una carretera a las afueras de Los Angeles a más de 140 kilómetros por hora. Una fractura abierta en la tibia derecha, un clavo intramedular, múltiples tornillos y una cirugía de emergencia fue lo necesario para recomponerle.
Años antes, en 2009, otro incidente al volante destapó decenas de infidelidades a su antigua compañera, la modelo escandinava Elin Nordegren, que acabaron desembocando en un divorcio que le costó cientos de millones de dólares. Su actual pareja, Vanessa Trump, antigua pareja del presidente estadounidense, ya le ha mandado un ultimátum a través de la prensa rosa para que cambie su estilo de vida, aunque parece que a Woods, a los 50 años, siempre le acaba devorando la mala vida.
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