Una visita muy especial al Sevilla FC: Cuando la afición va más allá de los sentidos

A veces el fútbol no se vive con los ojos ni con los oídos. A veces se siente de otra manera y Juan de Dios lo sabe muy bien. Este madrileño de 30 años no puede escuchar los cánticos del estadio ni ver rodar la pelota sobre el césped del Sánchez-Pizjuán, pues padece de sordera y ceguera congénitas , es decir, las sufre desde su nacimiento. No obstante, a pesar de que su discapacidad le supone una desconexión con el mundo, Juan de Dios disfruta muchísimo del Sevilla , equipo con el que siente una conexión que va más allá de los sentidos. Como en cada temporada , la Fundación 1890 ha organizado un encuentro especial en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros para acercar a los jugadores del primer equipo a aficionados que atraviesan momentos complicados y, en esta ocasión, él ha sido el protagonista gracias a su amor incondicional por los colores blanquirrojos.A las instalaciones deportivas hispalenses llegó acompañado de Rocío, su tutora en APASCIDE , una asociación que busca brindar apoyo a personas como Juan de Dios y les ayudan a comunicarse con el mundo. «Lo que hacemos allí es, a través de nuestras manos, enseñarles cómo es el mundo que les rodea», explicó la mujer a los medios oficiales del club. « Para él, toda la información que le llega de su vida es a través del tacto porque, al no tener los dos sentidos, toda la información ha de ser táctil», añadió.Mediante la voz de Rocío , quien se encarga de traducir sus signos, Juan de Dios pudo hablar con jugadores de la primera plantilla sevillista como Vargas, Azpilicueta o Nyland, a quienes envolvió con un tierno abrazo antes de hacerse una foto con todos los futbolistas . Además, también estuvo presente durante la sesión de entrenamiento para preparar el encuentro contra el FC Barcelona y conoció tanto al cuerpo técnico del equipo de Nervión como a Matías Almeyda . De hecho, el entrenador nervionense realizó una petición a la tutora de este aficionado sevillista. «Decidle que puede venir las veces que quiera», expresó el técnico argentino.Asimismo, esta experiencia le permitió conocer a su jugador favorito : El guardameta griego Odysseas Vlachodimos , del que guarda en su casa pequeñas figuras de él pintadas con la camiseta sevillista. «En verdad le gustan todas, pero en especial su favorito es Odysseas. Cuando vengo al fútbol, yo siempre le explico si ha parado un gol y eso le hace mucha ilusión especialmente», narra Rocío. Cuando por fin lo tuvo en frente, su emoción se hizo difícil de explicar. No hizo en falta ver una parada suya, pues un emocionante abrazo entre ambos bastó. Conjuntamente, el portero heleno quiso agradecer el apoyo incondicional de este aficionado regalándole sus guantes y una camiseta del Sevilla FC firmada por todos los integrantes del primer equipo hispalense con el nombre de «Juan de Dios» y el dorsal 16. Un detalle sencillo, pero enorme para alguien que siente el fútbol aunque no lo vea ni lo escuche. A veces el fútbol no se vive con los ojos ni con los oídos. A veces se siente de otra manera y Juan de Dios lo sabe muy bien. Este madrileño de 30 años no puede escuchar los cánticos del estadio ni ver rodar la pelota sobre el césped del Sánchez-Pizjuán, pues padece de sordera y ceguera congénitas , es decir, las sufre desde su nacimiento. No obstante, a pesar de que su discapacidad le supone una desconexión con el mundo, Juan de Dios disfruta muchísimo del Sevilla , equipo con el que siente una conexión que va más allá de los sentidos. Como en cada temporada , la Fundación 1890 ha organizado un encuentro especial en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros para acercar a los jugadores del primer equipo a aficionados que atraviesan momentos complicados y, en esta ocasión, él ha sido el protagonista gracias a su amor incondicional por los colores blanquirrojos.A las instalaciones deportivas hispalenses llegó acompañado de Rocío, su tutora en APASCIDE , una asociación que busca brindar apoyo a personas como Juan de Dios y les ayudan a comunicarse con el mundo. «Lo que hacemos allí es, a través de nuestras manos, enseñarles cómo es el mundo que les rodea», explicó la mujer a los medios oficiales del club. « Para él, toda la información que le llega de su vida es a través del tacto porque, al no tener los dos sentidos, toda la información ha de ser táctil», añadió.Mediante la voz de Rocío , quien se encarga de traducir sus signos, Juan de Dios pudo hablar con jugadores de la primera plantilla sevillista como Vargas, Azpilicueta o Nyland, a quienes envolvió con un tierno abrazo antes de hacerse una foto con todos los futbolistas . Además, también estuvo presente durante la sesión de entrenamiento para preparar el encuentro contra el FC Barcelona y conoció tanto al cuerpo técnico del equipo de Nervión como a Matías Almeyda . De hecho, el entrenador nervionense realizó una petición a la tutora de este aficionado sevillista. «Decidle que puede venir las veces que quiera», expresó el técnico argentino.Asimismo, esta experiencia le permitió conocer a su jugador favorito : El guardameta griego Odysseas Vlachodimos , del que guarda en su casa pequeñas figuras de él pintadas con la camiseta sevillista. «En verdad le gustan todas, pero en especial su favorito es Odysseas. Cuando vengo al fútbol, yo siempre le explico si ha parado un gol y eso le hace mucha ilusión especialmente», narra Rocío. Cuando por fin lo tuvo en frente, su emoción se hizo difícil de explicar. No hizo en falta ver una parada suya, pues un emocionante abrazo entre ambos bastó. Conjuntamente, el portero heleno quiso agradecer el apoyo incondicional de este aficionado regalándole sus guantes y una camiseta del Sevilla FC firmada por todos los integrantes del primer equipo hispalense con el nombre de «Juan de Dios» y el dorsal 16. Un detalle sencillo, pero enorme para alguien que siente el fútbol aunque no lo vea ni lo escuche.  

A veces el fútbol no se vive con los ojos ni con los oídos. A veces se siente de otra manera y Juan de Dios lo sabe muy bien. Este madrileño de 30 años no puede escuchar los cánticos del estadio ni ver … rodar la pelota sobre el césped del Sánchez-Pizjuán, pues padece de sordera y ceguera congénitas, es decir, las sufre desde su nacimiento. No obstante, a pesar de que su discapacidad le supone una desconexión con el mundo, Juan de Dios disfruta muchísimo del Sevilla, equipo con el que siente una conexión que va más allá de los sentidos. Como en cada temporada, la Fundación 1890 ha organizado un encuentro especial en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros para acercar a los jugadores del primer equipo a aficionados que atraviesan momentos complicados y, en esta ocasión, él ha sido el protagonista gracias a su amor incondicional por los colores blanquirrojos.

 RSS de noticias de deportes

Noticias Similares