Partido Popular y Vox en Extremadura han aprobado los presupuestos generales de la comunidad autónoma para 2026, unas partidas que salen adelante con la suma de los 40 votos de ambos partidos, socios en el Gobierno de María Guardiola, del total de 65 escaños que conforman la Asamblea de Extremadura.
Los partidos de la coalición de Gobierno, que comprometía el apoyo de los ultras a las Cuentas durante toda la legislatura, rechazan todas las enmiendas presentadas por PSOE y Unidas por Extremadura
Partido Popular y Vox en Extremadura han aprobado los presupuestos generales de la comunidad autónoma para 2026, unas partidas que salen adelante con la suma de los 40 votos de estos ambos partidos, socios en el Gobierno de María Guardiola, del total de 65 escaños que conforman la Asamblea de Extremadura.
Las Cuentas se han debatido en una sesión maratoniana de más de 13 horas por la que han pasado casi 700 enmiendas parciales presentadas por los grupos parlamentarios. En el hemiciclo extremeño los socios del Ejecutivo han hecho valer su mayoría para rechazar las cerca de 600 enmiendas presentadas por PSOE y Unidas por Extremadura, en la oposición.
El acuerdo de gobernabilidad entre PP y Vox, firmado el pasado mes de abril, recoge que la ultraderecha se comprometía a aprobar los cuatro presupuestos de la legislatura a cambio de dos consejerías, una de ellas con rango de vicepresidencia. El pasado mes de diciembre Extremadura celebró sus primeras elecciones anticipadas, unos comicios convocados por la presidenta popular María Guardiola precisamente ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con Vox para aprobar unos Presupuestos.
El nuevo Presupuesto regional cuenta con un montante global de 8.854 millones de euros, un incremento de 9,3% con respecto al ejercicio anterior, unos 755 millones de euros más. La Junta de Extremadura han destacado que estas Cuentas son las de mayor volumen de la historia de la comunidad.
De los 8.854 millones de euros, alrededor de un 66,6%, unos 6.000 millones de euros, están destinados a sanidad, educación y servicio sociales. En concreto, la Consejería de Salud y Atención a la Dependencia aumenta su presupuesto en 500 millones de euros y para educación se destinan 170 millones de euros más que en las Cuentas anteriores.
Entre las medidas de carácter social, recibe un incremento la dotación destinada a ayudas a la natalidad, que pasa de 1 millón a 2,1 millones de euros. En materia de vivienda los Pesupuestos recogen inversiones para el Plan Regional de Vivienda 2026-2029 al que se destina 110 millones de euros.
Tal y como aparecía en el pacto de populares y ultras, en medidas fiscales el proyecto incorpora una rebaja en los dos primeros tramos autonómicos del IRPF, con el objetivo, según el gobierno autonómico, de aliviar la carga fiscal de las rentas bajas y medias.
Las Cuentas están muy influidas por las políticas que quiere desarrollar Vox en Extremadura: la cooperación internacional extremeña sufre un recorte de casi nueve millones de euros, pasando de 11 a 2,7 millones de euros. También se reducen, en un 50%, las subvenciones destinadas a los sindicatos mayoritarios y a la patronal.
Desde la Junta de Extremadura la consejera de Hacienda y Administración Pública, Elena Manzano, ha defendido que la aprobación de las cuentas supone “uno de los días más importantes” para la región y ha recordado que la convocatoria de las elecciones anticipadas de diciembre respondió precisamente a la necesidad de desbloquear unos presupuestos.
Manzano ha subrayado que las cuentas son las de mayor cuantía de la historia de la comunidad y ha asegurado que permitirán reforzar los servicios públicos, consolidar la política de rebajas fiscales y seguir impulsando medidas de apoyo a familias, autónomos y empresas. Además, ha destacado que el Ejecutivo devolverá 43 millones de euros a los contribuyentes mediante rebajas en el IRPF y nuevas deducciones fiscales, y ha asegurado que el Gobierno ya trabaja en la ejecución de unos presupuestos que, según ha afirmado, servirán para “seguir haciendo crecer Extremadura”.
Mientras, desde la oposición, el PSOE asegura que se trata de un Presupuesto que “nace muerto”, al considerar que tendrá una vigencia efectiva de apenas dos meses y que responde más a un “ejercicio contable” que a una auténtica ley presupuestaria. La portavoz socialista, Isabel Gil Rosiña, sostiene que la aprobación de estas cuentas supone la materialización del acuerdo de gobernabilidad entre PP y Vox y el “peaje” que, a su juicio, ha pagado la presidenta María Guardiola para mantenerse en el Gobierno.
Desde Unidas por Extremadura, su portavoz, Irene de Miguel, ha calificado estas Cuentas de “farol” y ha utilizado el mismo argumento de los socialistas, al considerar que apenas tendrán un recorrido de dos meses. Además, ha acusado al Ejecutivo de Guardiola de haberlas tramitado sin diálogo con la oposición y de gobernar únicamente con el respaldo de su mayoría parlamentaria. De Miguel también ha criticado el tono del debate durante la sesión plenaria, denunciando un clima de “insultos” y “descalificaciones” por parte de los grupos que sustentan al Gobierno.
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