El antihéroe central del libro The Price You Pay en el que se basa la serie Kill Jackie no se llamaba ni siquiera Jackie. Era Jack, un hombre. Pero cuando una estrella como Catherine Zeta-Jones se interesa por una adaptación, se hace lo que sea para satisfacer sus necesidades. Incluso participó en el desarrollo del guion como productora ejecutiva. Tan importante acabó siendo la presencia de la actriz, que la intérprete oscarizada por Chicago ha podido utilizar su acento natural galés para diseñar a su protagonista e informar de dónde viene: “Es la primera vez que lo uso en mi carrera. Desde que empecé a trabajar con nueve años, nunca había usado mi voz real, y eso ha hecho que por primera vez estuviera cómoda improvisando o cambiando cosas, porque de normal siempre pienso: ‘tengo que hablar con mi entrenador de habla cómo diría esa frase”, explicaba la actriz en la rueda de prensa celebrada el pasado martes en Bilbao.
La actriz estrena la serie de HBO Max que se ha rodado en 15 municipios de Bizkaia y donde interpreta por primera vez con su acento galés
El antihéroe central del libro The Price You Pay en el que se basa la serie Kill Jackie no se llamaba ni siquiera Jackie. Era Jack, un hombre. Pero cuando una estrella como Catherine Zeta-Jones se interesa por una adaptación, se hace lo que sea para satisfacer sus necesidades. Incluso participó en el desarrollo del guion como productora ejecutiva. Tan importante acabó siendo la presencia de la actriz, que la intérprete oscarizada por Chicagoha podido utilizar su acento natural galés para diseñar a su protagonista e informar de dónde viene: “Es la primera vez que lo uso en mi carrera. Desde que empecé a trabajar con nueve años, nunca había usado mi voz real, y eso ha hecho que por primera vez estuviera cómoda improvisando o cambiando cosas, porque de normal siempre pienso: ‘tengo que hablar con mi entrenador de habla cómo diría esa frase”, explicaba la actriz en la rueda de prensa celebrada el pasado martes en Bilbao.
Bizkaia, en realidad, tampoco estaba presente en el libro. Y, sin embargo, Bilbao y alrededores se convirtieron en uno de los puntos fuertes de la producción. Contribuyeron a ello las ayudas públicas de la Diputación Foral de Bizkaia, segunda acreditada de los títulos de crédito después de la productora Freemantle. Casi el 60% del equipo es local, y tres cuartas partes de la serie ya disponible en HBO Max se grabaron en la provincia.
Bilbao es la ciudad donde recala Jackie Price cuando, tras años como vendedora de arte (algo que la acerca al Guggenheim), se refugia en la capital vizcaína contra un grupo de asesinos que la buscan por su turbio pasado. Empieza así un juego del gato y el ratón contra Los Siete Demonios en una Kill Jackie que recaló 104 días en Euskadi. “Cuando hace 28 años, Pierce Brosnan nos puso en el mapa con El mundo nunca es suficiente solo estuvo cuatro días. Algo ha cambiado por el esfuerzo colectivo. Tenemos grandes ambiciones y queremos dar el salto a ser una ciudad de industria cinematográfica, aunque a veces los rodajes supongan un incordio”, recordaba el alcalde Juan Mari Aburto.

En este tiempo, Zeta-Jones se alojó en un palacete en Neguri y aprovechó, “los pocos momentos” que le dejaba el rodaje para jugar al golf, su gran pasión y una de las cosas que más subraya una y otra vez de su experiencia: “Me buscaron la casa cerca del golf para tenerme feliz, y descubres vistas desde la costa espectaculares, y que Bizkaia es mucho más que el icónico Guggenheim. (…) Uno de mis mejores recuerdos es conocer a la madre de Jon Rahm en el club. Yo estaba más deslumbrada por conocerla que ella a mí”, bromeaba; también destacó a su maquilladora local (“mi persona más cercana”) y masajista.
Zeta-Jones tiene además una conexión fuerte con España. Gracias a sus veranos en Mallorca junto a Michael Douglas (“tengo allí mis grandes recuerdos familiares”) comprobó que había muchas conexiones entre vascos y galeses, ambos con un pasado industrial del acero: “Hay un misticismo en estos lugares y su gente, y los celtas lo compartimos. También tenemos una historia de siglos que se remonta al comienzo de los tiempos en el mismo territorio. Lo siento muy conectados, así que incorporamos toda la parte galesa. Eso baja a la tierra al personaje, la vuelve real entre el caos y sus locas aventuras en busca venganza y acabar con todos. Creo que también es muy galés un personaje que sobrevive a todo. Otros nos meten en guerras o tratan de echarnos, pero hemos sobrevivido”, reflexiona en conversación con EL PAÍS.
Esa reflexión es la que hace su personaje, y también a su propia carrera: “Ella buscaba reinventarse en un trabajo alejado de su pasado de las drogas. La reinvención es parte de la vida y la existencia. Evolucionamos en un mundo al que hay que adaptarse a veces en condiciones nada positivas como las del calentamiento global. Siempre es relevante reinventarse”, explica sobre su pervivencia en la ficción y sobre un personaje que la atrajo por ser algo que nunca había hecho, divertida, imperfecta y con moralidad dudosa. “No es fácil que una mujer en los 50 logre eso”, reconoce: “La acción es un mundo de hombres. No soy Tom Cruise, no salto de aviones o de precipicios con la moto, pero tengo una historia en el género gracias a los Zorros oLa trampa. En Chicago también tenía mucha fisicalidad, incluso a Morticia en Miércoles estilizo cómo se mueve y camina. Siempre he sido parte de ese mundo, pero lo interesante ahora es que capitaneo la acción; no es una mujer que vaya de acompañante, es la que impulsa. Eso no me asusta”.
Así, hace una persecución en moto por el barrio de Santutxu en Bilbao o desde las vistas de Artxanda, y se adentra con un patinete en las callejuelas del Casco Viejo o pasa por 15 municipios distintos. Los drones sobrevuelan todo el horizonte, también el Puente Colgante de Portugalete y, por supuesto San Juan de Gaztelugatxe (para siempre marcado como Rocadragón de Juego de tronos), donde vive en la ficción el personaje de Óscar Jaenada, que, dado que lleva años viviendo en San Sebastián (donde reside el hijo que tuvo con Bárbara Goenaga), dio la bienvenida a todo el equipo: “Muchos me decían, ¿y tú tienes la suerte de vivir aquí?“.

Sidse Babett Knudsen, conocida por la serie danesa Borgen y ahora con un exagerado acento ruso como una de las amigas/enemigas de Jackie, describe el grupo como una especie de “circo ambulante”, que cuenta con actores de ocho nacionalidades. Todos se cruzan en el Guggenheim o en la Ría, donde sucede la escena inicial. Un poderío del que hacía gala una rueda de prensa previa a las entrevistas, en la que Zeta-Jones estuvo flanqueada por el alcalde del PNV y la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, antes de una gala de estreno en la ciudad. Según las autoridades llevó a la zona un impacto económico estimado 258 millones de euros.
En este gran evento estuvo, además del reparto, gran parte del equipo detrás de las cámaras, que cuenta con el español José Luis Escolar y parte del equipo y producción de Killing Eve, con la que guarda rasgos evidentes como el tono humorístico entre asesinato y asesinato, algo que Zeta-Jones también destaca en esta nueva aventura televisiva a los 57: “Hace unos años la diferencia estaba clara entre actor de televisión y estrella de cine. Era una gran división innecesaria. Pero en cine, normalmente hay una protagonista, y muchas mujeres que quieren serlo. Además, allí no me darían la posibilidad de ser una fuerza creativa y productora ejecutiva. Me encargo de supervisar el guion, ayudo en fichar al equipo y reparto, y me lo paso en grande. He tenido grandes experiencias creativas primero en Feud con Ryan Murphy, y luego con Tim Burton, que es un genio moderno. No habría soñado tener esos encargos”. En las series, Jack puede ser Jackie, divertirse, asesinar y dar rienda suelta a la acción. Y de paso disfrutar de unas vacaciones de postal en una Bizkaia más soleada que nunca.
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