He vuelto a ver Community, la genial y también malograda comedia sobre las aventuras de una pandilla basurilla en un community college (algo que no existe en España, un híbrido entre centro de FP y universidad low cost). Además de comprobar que no ha perdido gracia y que sigue siendo una de las series más divertidas y originales del siglo XXI, descubrí que anticipó el mundo como parodia en varios aspectos. En 2010 anunció a los influencers que nadie veía venir.
La genial serie ‘Community’, malograda hace una década, contaba las aventuras de una pandilla basurilla en un ‘community college’
He vuelto a ver Community, la genial y también malograda comedia sobre las aventuras de una pandilla basurilla en un community college (algo que no existe en España, un híbrido entre centro de FP y universidad low cost). Además de comprobar que no ha perdido gracia y que sigue siendo una de las series más divertidas y originales del siglo XXI, descubrí que anticipó el mundo como parodia en varios aspectos. En 2010 anunció a los influencers que nadie veía venir.
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