Daniel, Lourdes y sus hijas Andrea y Lucía se habían trasladado, como cada año, a pasar el verano a su casa de campo, en la pedanía alicantina de la Canyada del Fenollar, de unos 1.600 habitantes. Lejos del bullicio de San Vicente del Raspeig, donde están su casa y su negocio, una churrería, en una zona en la que apenas se oye el ruido de algún tren a lo lejos. El jueves, a las 19.40 horas, la hija mayor, Andrea, de 26 años, llamó al 112 desde un cuarto de baño en el que se había escondido de su padre. Y avisó de que él acababa de matar a su madre y a su hermana.
El presunto autor del crimen está bajo custodia policial. La otra hija de la pareja, quien llamó a emergencias desde un baño de la casa, está hospitalizada pero fuera de peligro
Daniel, Lourdes y sus hijas Andrea y Lucía se habían trasladado, como cada año, a pasar el verano a su casa de campo, en la pedanía alicantina de la Canyada del Fenollar, de unos 1.600 habitantes. Lejos del bullicio de San Vicente del Raspeig, donde están su casa y su negocio, una churrería, en una zona en la que apenas se oye el ruido de algún tren a lo lejos. El jueves, a las 19.40 horas, la hija mayor, Andrea, de 26 años, llamó al 112 desde un cuarto de baño en el que se había escondido de su padre. Y avisó de que él acababa de matar a su madre y a su hermana.
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