El deshielo del monzón devuelve los cuerpos de los cinco alpinistas del Yalung Ri

Durante nueve meses, la montaña se los quedó. Este domingo, un equipo de rescate logró por fin recuperar los cuerpos de cinco alpinistas desaparecidos desde noviembre en el Yalung Ri , una cima de 5.630 metros situada en el valle de Rolwaling, en el este de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet. Los restos aparecieron en una ladera situada a unos 5.000 metros de altitud y fueron trasladados hasta Naa, la aldea más próxima a la montaña, a unos 4.200 metros. Se trata de tres montañeros extranjeros y dos guías nepalíes, según confirmaron las autoridades del distrito de Dolakha.El hallazgo no llegó por una batida organizada, sino casi por casualidad. Fueron unos trabajadores locales quienes, el pasado jueves, divisaron lo que parecían al menos cinco cuerpos en la zona del alud, después de que el hielo se retirara con el avance del monzón. Los operarios se encontraban en la zona por obras de construcción y se acercaron al campo base a petición de las agencias organizadoras y de las familias de los desaparecidos, que llevaban meses esperando exactamente ese momento.Porque el calendario del deshielo era la única esperanza que quedaba. «Habíamos informado a las familias de que los cuerpos solo podrían encontrarse en junio o julio, cuando la nieve empieza a fundirse en la ladera», explicó Phurba Tenzing Sherpa , director de la agencia Dreamers Destination Treks y responsable de la operación de recuperación, en declaraciones desde Naa al diario especializado Everest Chronicle. Su empresa dirigía la expedición de los alpinistas italianos. Con la llegada de junio, la compañía destinó personal local a vigilar la ladera de forma continuada, a la espera de que la montaña devolviera lo que había atrapado.Aun así, sacarlos de allí no fue sencillo. «El mal tiempo frustró muchos intentos», relató Sherpa, cuyo equipo permaneció varios días en la zona esperando una ventana meteorológica. «Estamos en plena estación del monzón, y por eso el tiempo ha dificultado tanto la recuperación», añadió. Las lluvias intensas, las tormentas eléctricas y la inestabilidad del terreno son precisamente lo que convierte el verano nepalí en la peor época posible para operar en alta montaña, y en los días previos los helicópteros llegaron a quedar en tierra.La tragedia del 3 de noviembreLa avalancha se desató la mañana del 3 de noviembre de 2025 y arrasó el campo base del Yalung Ri, situado a unos 4.900 metros, donde un grupo internacional se preparaba para la ascensión. Murieron siete personas —cinco montañeros extranjeros y dos guías nepalíes— y varias resultaron heridas, entre ellas tres ciudadanas francesas. La expedición afrontaba el Yalung Ri como fase de aclimatación antes de intentar el vecino Dolma Khang, un uso habitual de esta cima considerada de dificultad moderada y accesible para montañeros con poca experiencia, lo que hizo la tragedia especialmente inesperada. Solo dos cuerpos pudieron rescatarse entonces, el 5 de noviembre: los del alpinista italiano Paolo Cocco y el francés Christian André Manfredi.Los otros cinco se los tragó la nieve. Según los registros de las autoridades nepalíes, los desaparecidos eran el italocanadiense Marco Di Marcello, el italiano Markus Kirchler, el alemán Jakob Schreiber y los guías nepalíes Padam Tamang y Mere Karki. Las autoridades han subrayado, no obstante, que solo podrán determinar si los restos hallados corresponden efectivamente a ellos tras la identificación formal . «Los cuerpos han vuelto a aparecer en la ladera después de que la nieve se derritiera», señaló el subinspector jefe de policía Manoj Kumar Lama, de la comisaría de distrito de Dolakha, que confirmó que los cinco fueron trasladados a la aldea de Naa.La búsqueda de aquellos días fue tan intensa como infructuosa. Un equipo nepalí de cuatro rescatadores , con guías certificados por la federación internacional, alcanzó el lugar del alud y se le sumaron después especialistas de primer nivel en rescate de altura: el suizo Bruno Joseph Jelk, el italiano Michele Cucchi y el guía nepalí Chhiring Pande Bhote. Rastrearon los restos de la avalancha con un detector RECCO, un sistema de radar empleado habitualmente para localizar a personas sepultadas por la nieve, y no encontraron ni rastro. Aquel silencio fue el que obligó a las familias a asumir una espera de más de medio año.Ahora comienza la parte administrativa. Según Phurba Tenzing Sherpa, los cuerpos serán trasladados en helicóptero a Katmandú para los trámites pertinentes, mientras que los restos de una de las víctimas, originaria de Dolakha, se llevarán a Charikot, capital del distrito, para las formalidades, incluida la autopsia. La operación ha sido descrita como una de las recuperaciones en altura más complejas realizadas en la región, por la duración de las búsquedas, el equipamiento especializado necesario y los sucesivos intentos frustrados por el clima.El episodio se enmarca en el otoño más letal que se recuerda en el Himalaya nepalí. Aquella misma semana, una sucesión de temporales golpeó varias zonas de la cordillera y elevó la cifra de muertos por encima de la decena, incluidos los italianos Alessandro Caputo y Stefano Farronato, hallados bajo dos metros y medio de nieve compactada en su tienda del Panbari Himal. Nepal alberga ocho de las diez montañas más altas del planeta y recibe cada temporada a cientos de alpinistas. Según la Himalayan Database, que documenta las expediciones desde 1950, al menos 1.093 personas han muerto en sus cumbres, y cerca de un tercio de esas víctimas lo fueron por avalanchas. Cinco de ellas, este domingo, han bajado por fin de la montaña. Durante nueve meses, la montaña se los quedó. Este domingo, un equipo de rescate logró por fin recuperar los cuerpos de cinco alpinistas desaparecidos desde noviembre en el Yalung Ri , una cima de 5.630 metros situada en el valle de Rolwaling, en el este de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet. Los restos aparecieron en una ladera situada a unos 5.000 metros de altitud y fueron trasladados hasta Naa, la aldea más próxima a la montaña, a unos 4.200 metros. Se trata de tres montañeros extranjeros y dos guías nepalíes, según confirmaron las autoridades del distrito de Dolakha.El hallazgo no llegó por una batida organizada, sino casi por casualidad. Fueron unos trabajadores locales quienes, el pasado jueves, divisaron lo que parecían al menos cinco cuerpos en la zona del alud, después de que el hielo se retirara con el avance del monzón. Los operarios se encontraban en la zona por obras de construcción y se acercaron al campo base a petición de las agencias organizadoras y de las familias de los desaparecidos, que llevaban meses esperando exactamente ese momento.Porque el calendario del deshielo era la única esperanza que quedaba. «Habíamos informado a las familias de que los cuerpos solo podrían encontrarse en junio o julio, cuando la nieve empieza a fundirse en la ladera», explicó Phurba Tenzing Sherpa , director de la agencia Dreamers Destination Treks y responsable de la operación de recuperación, en declaraciones desde Naa al diario especializado Everest Chronicle. Su empresa dirigía la expedición de los alpinistas italianos. Con la llegada de junio, la compañía destinó personal local a vigilar la ladera de forma continuada, a la espera de que la montaña devolviera lo que había atrapado.Aun así, sacarlos de allí no fue sencillo. «El mal tiempo frustró muchos intentos», relató Sherpa, cuyo equipo permaneció varios días en la zona esperando una ventana meteorológica. «Estamos en plena estación del monzón, y por eso el tiempo ha dificultado tanto la recuperación», añadió. Las lluvias intensas, las tormentas eléctricas y la inestabilidad del terreno son precisamente lo que convierte el verano nepalí en la peor época posible para operar en alta montaña, y en los días previos los helicópteros llegaron a quedar en tierra.La tragedia del 3 de noviembreLa avalancha se desató la mañana del 3 de noviembre de 2025 y arrasó el campo base del Yalung Ri, situado a unos 4.900 metros, donde un grupo internacional se preparaba para la ascensión. Murieron siete personas —cinco montañeros extranjeros y dos guías nepalíes— y varias resultaron heridas, entre ellas tres ciudadanas francesas. La expedición afrontaba el Yalung Ri como fase de aclimatación antes de intentar el vecino Dolma Khang, un uso habitual de esta cima considerada de dificultad moderada y accesible para montañeros con poca experiencia, lo que hizo la tragedia especialmente inesperada. Solo dos cuerpos pudieron rescatarse entonces, el 5 de noviembre: los del alpinista italiano Paolo Cocco y el francés Christian André Manfredi.Los otros cinco se los tragó la nieve. Según los registros de las autoridades nepalíes, los desaparecidos eran el italocanadiense Marco Di Marcello, el italiano Markus Kirchler, el alemán Jakob Schreiber y los guías nepalíes Padam Tamang y Mere Karki. Las autoridades han subrayado, no obstante, que solo podrán determinar si los restos hallados corresponden efectivamente a ellos tras la identificación formal . «Los cuerpos han vuelto a aparecer en la ladera después de que la nieve se derritiera», señaló el subinspector jefe de policía Manoj Kumar Lama, de la comisaría de distrito de Dolakha, que confirmó que los cinco fueron trasladados a la aldea de Naa.La búsqueda de aquellos días fue tan intensa como infructuosa. Un equipo nepalí de cuatro rescatadores , con guías certificados por la federación internacional, alcanzó el lugar del alud y se le sumaron después especialistas de primer nivel en rescate de altura: el suizo Bruno Joseph Jelk, el italiano Michele Cucchi y el guía nepalí Chhiring Pande Bhote. Rastrearon los restos de la avalancha con un detector RECCO, un sistema de radar empleado habitualmente para localizar a personas sepultadas por la nieve, y no encontraron ni rastro. Aquel silencio fue el que obligó a las familias a asumir una espera de más de medio año.Ahora comienza la parte administrativa. Según Phurba Tenzing Sherpa, los cuerpos serán trasladados en helicóptero a Katmandú para los trámites pertinentes, mientras que los restos de una de las víctimas, originaria de Dolakha, se llevarán a Charikot, capital del distrito, para las formalidades, incluida la autopsia. La operación ha sido descrita como una de las recuperaciones en altura más complejas realizadas en la región, por la duración de las búsquedas, el equipamiento especializado necesario y los sucesivos intentos frustrados por el clima.El episodio se enmarca en el otoño más letal que se recuerda en el Himalaya nepalí. Aquella misma semana, una sucesión de temporales golpeó varias zonas de la cordillera y elevó la cifra de muertos por encima de la decena, incluidos los italianos Alessandro Caputo y Stefano Farronato, hallados bajo dos metros y medio de nieve compactada en su tienda del Panbari Himal. Nepal alberga ocho de las diez montañas más altas del planeta y recibe cada temporada a cientos de alpinistas. Según la Himalayan Database, que documenta las expediciones desde 1950, al menos 1.093 personas han muerto en sus cumbres, y cerca de un tercio de esas víctimas lo fueron por avalanchas. Cinco de ellas, este domingo, han bajado por fin de la montaña.  

Durante nueve meses, la montaña se los quedó. Este domingo, un equipo de rescate logró por fin recuperar los cuerpos de cinco alpinistas desaparecidos desde noviembre en el Yalung Ri, una cima de 5.630 metros situada en el valle de Rolwaling, en … el este de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet. Los restos aparecieron en una ladera situada a unos 5.000 metros de altitud y fueron trasladados hasta Naa, la aldea más próxima a la montaña, a unos 4.200 metros. Se trata de tres montañeros extranjeros y dos guías nepalíes, según confirmaron las autoridades del distrito de Dolakha.

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