Ha muerto el director clave de algunas de las series preferidas del público (Friends, Cheers, Frasier, Will & Grace) y la gran mayoría de sus espectadores no sabe quién fue. Que a James Burrows se le conociera como el Steven Spielberg de las sitcoms, tal y como recuerda The New York Times en su obituario, dice muchas cosas de su capacidad creativa y profesional, pero también habla de lo que supone ser un director de series de televisión, hasta el más brillante y prolífico, frente a la figura del director en cine.
Seguimos instalados en el prejuicio del cine como arte y la tele como entretenimiento, aunque el cine pueda dar bodrios y la tele obras de arte, y en muchos casos las lleven a cabo los mismos profesionales
Ha muerto el director clave de algunas de las series preferidas del público (Friends, Cheers, Frasier, Will & Grace) y la gran mayoría de sus espectadores no sabe quién fue. Que a James Burrows se le conociera como el Steven Spielberg de las sitcoms, tal y como recuerda The New York Times en su obituario, dice muchas cosas de su capacidad creativa y profesional, pero también habla de lo que supone ser un director de series de televisión, hasta el más brillante y prolífico, frente a la figura del director en cine.
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