El Real Madrid da la espalda al talento español

Las selecciones españolas de fútbol femenino siguen escribiendo páginas doradas. El pasado viernes, el equipo sub-19 se impuso a Alemania por 1-0 y se proclamó campeón de Europa de la categoría por octava vez, quinta de manera consecutiva. Dentro de este brillante grupo de futbolistas me gustaría destacar a tres jugadoras. La primera es Rosalía Domínguez. La sevillana, nacida en Camas y futbolista del FC Barcelona, está llamada a marcar una época en el fútbol femenino mundial. No tengo ninguna duda de que el reinado de Aitana Bonmatí tendrá continuidad en el futuro con el de Rosalía. Domínguez lo tiene absolutamente todo y, además, ejecuta cada acción a una velocidad impropia para su edad. Con solo 17 años ya transmite la sensación de estar varios pasos por delante de sus rivales. Las otras dos jugadoras son Irune Dorado y Adriana Folgado, esta última autora del primer gol de la historia de la sección femenina del Real Madrid, en cadetes. Además de su extraordinario rendimiento durante el campeonato (Irune firmó el tanto de la final), las destaco porque posiblemente sean dos de las futbolistas más afectadas por el cambio de rumbo que parece haber tomado el Real Madrid femenino.Mientras el FC Barcelona continúa apostando, al igual que sucede en el equipo masculino, por el talento formado en La Masía, el club blanco parece haber optado por un modelo completamente distinto. La temporada pasada, Aicha Camara, Carla Julia y, especialmente, Clara Serrajordi lograron consolidarse en el primer equipo azulgrana, y todo apunta a que este año otras dos o tres jóvenes seguirán el mismo camino. En cambio, el Madrid está apostando por desprenderse de futbolistas españolas para invertir cantidades muy importantes dentro de la realidad económica del fútbol femenino en jugadoras extranjeras. Noticia relacionada general No No Es fútbol y es femenino Alexia Putellas firma por el London City Lionesses tras 14 años en el Barcelona Pablo SierraMisa Rodríguez, Sheila García, Rocío Gálvez, Teresa Abelleira y Marisa García ya han abandonado el club, y quizá también lo haga Alba Redondo. En su lugar han llegado Andreia Jacinto, E. Senss, Lineth Beerensteyn, Filippa Schröder y la alemana Janou Levels. Laia, Noe Bejarano e Irune, todas ellas procedentes de la cantera, tendrán ficha del primer equipo. La gran incógnita es si esa ficha será para competir de verdad o simplemente para completar la plantilla. Hasta ahora, el talento de La Fábrica femenina se ha utilizado casi exclusivamente para cubrir convocatorias y entrenamientos. El ejemplo más evidente es el de Paula Comendador, considerada una de las mejores futbolistas del mundo de su generación, que prácticamente ha desaparecido de las alineaciones sin una explicación convincente. La inversión del Real Madrid en fichajes superará los tres millones de euros. Especialmente llamativos son los 1,6 millones pagados por Filippa Schröder, una joven sueca de solo 18 años que ni siquiera es titular habitual con su selección, y los 600.000 euros invertidos en Janou Levels, lateral izquierda procedente del Wolfsburgo. El propio club alemán reconoció que aceptó la oferta porque consideró la cifra «excepcional» y poco habitual en el fútbol femenino europeo. España lleva años demostrando que el mayor talento joven del fútbol femenino está en casa. Lo acreditan los títulos conquistados por las selecciones inferiores y lo confirman temporada tras temporada las futbolistas que triunfan con la camiseta de la selección española. Mientras buena parte de Europa mira hacia España para encontrar a las estrellas del presente y del futuro, cuesta entender que el Real Madrid parezca mirar en la dirección contraria.Que el club blanco invierta siempre es una buena noticia. Lo difícil de comprender es que esa inversión vaya acompañada de la salida de futbolistas españolas para destinar millones de euros a jugadoras extranjeras que, al menos por el momento, no son referentes mundiales ni ofrecen garantías suficientes como para justificar semejante desembolso.Más preocupante aún es el mensaje que se transmite a las jóvenes de la cantera: por muy bien que jueguen, su techo parece limitarse a completar entrenamientos y rellenar convocatorias. Es posible que algunas de las nuevas incorporaciones acaben triunfando, pero la sensación es que el verdadero problema del Real Madrid femenino nunca ha sido la falta de inversión (dispone de uno de los ocho presupuestos más altos de Europa), sino la ausencia de un proyecto deportivo claro y coherente.Si el mejor talento joven continúa siendo español y el club sigue dándole la espalda para buscar soluciones fuera, todo invita a pensar que cambiarán los nombres, aumentará el gasto… pero los resultados seguirán siendo exactamente los mismos. Las selecciones españolas de fútbol femenino siguen escribiendo páginas doradas. El pasado viernes, el equipo sub-19 se impuso a Alemania por 1-0 y se proclamó campeón de Europa de la categoría por octava vez, quinta de manera consecutiva. Dentro de este brillante grupo de futbolistas me gustaría destacar a tres jugadoras. La primera es Rosalía Domínguez. La sevillana, nacida en Camas y futbolista del FC Barcelona, está llamada a marcar una época en el fútbol femenino mundial. No tengo ninguna duda de que el reinado de Aitana Bonmatí tendrá continuidad en el futuro con el de Rosalía. Domínguez lo tiene absolutamente todo y, además, ejecuta cada acción a una velocidad impropia para su edad. Con solo 17 años ya transmite la sensación de estar varios pasos por delante de sus rivales. Las otras dos jugadoras son Irune Dorado y Adriana Folgado, esta última autora del primer gol de la historia de la sección femenina del Real Madrid, en cadetes. Además de su extraordinario rendimiento durante el campeonato (Irune firmó el tanto de la final), las destaco porque posiblemente sean dos de las futbolistas más afectadas por el cambio de rumbo que parece haber tomado el Real Madrid femenino.Mientras el FC Barcelona continúa apostando, al igual que sucede en el equipo masculino, por el talento formado en La Masía, el club blanco parece haber optado por un modelo completamente distinto. La temporada pasada, Aicha Camara, Carla Julia y, especialmente, Clara Serrajordi lograron consolidarse en el primer equipo azulgrana, y todo apunta a que este año otras dos o tres jóvenes seguirán el mismo camino. En cambio, el Madrid está apostando por desprenderse de futbolistas españolas para invertir cantidades muy importantes dentro de la realidad económica del fútbol femenino en jugadoras extranjeras. Noticia relacionada general No No Es fútbol y es femenino Alexia Putellas firma por el London City Lionesses tras 14 años en el Barcelona Pablo SierraMisa Rodríguez, Sheila García, Rocío Gálvez, Teresa Abelleira y Marisa García ya han abandonado el club, y quizá también lo haga Alba Redondo. En su lugar han llegado Andreia Jacinto, E. Senss, Lineth Beerensteyn, Filippa Schröder y la alemana Janou Levels. Laia, Noe Bejarano e Irune, todas ellas procedentes de la cantera, tendrán ficha del primer equipo. La gran incógnita es si esa ficha será para competir de verdad o simplemente para completar la plantilla. Hasta ahora, el talento de La Fábrica femenina se ha utilizado casi exclusivamente para cubrir convocatorias y entrenamientos. El ejemplo más evidente es el de Paula Comendador, considerada una de las mejores futbolistas del mundo de su generación, que prácticamente ha desaparecido de las alineaciones sin una explicación convincente. La inversión del Real Madrid en fichajes superará los tres millones de euros. Especialmente llamativos son los 1,6 millones pagados por Filippa Schröder, una joven sueca de solo 18 años que ni siquiera es titular habitual con su selección, y los 600.000 euros invertidos en Janou Levels, lateral izquierda procedente del Wolfsburgo. El propio club alemán reconoció que aceptó la oferta porque consideró la cifra «excepcional» y poco habitual en el fútbol femenino europeo. España lleva años demostrando que el mayor talento joven del fútbol femenino está en casa. Lo acreditan los títulos conquistados por las selecciones inferiores y lo confirman temporada tras temporada las futbolistas que triunfan con la camiseta de la selección española. Mientras buena parte de Europa mira hacia España para encontrar a las estrellas del presente y del futuro, cuesta entender que el Real Madrid parezca mirar en la dirección contraria.Que el club blanco invierta siempre es una buena noticia. Lo difícil de comprender es que esa inversión vaya acompañada de la salida de futbolistas españolas para destinar millones de euros a jugadoras extranjeras que, al menos por el momento, no son referentes mundiales ni ofrecen garantías suficientes como para justificar semejante desembolso.Más preocupante aún es el mensaje que se transmite a las jóvenes de la cantera: por muy bien que jueguen, su techo parece limitarse a completar entrenamientos y rellenar convocatorias. Es posible que algunas de las nuevas incorporaciones acaben triunfando, pero la sensación es que el verdadero problema del Real Madrid femenino nunca ha sido la falta de inversión (dispone de uno de los ocho presupuestos más altos de Europa), sino la ausencia de un proyecto deportivo claro y coherente.Si el mejor talento joven continúa siendo español y el club sigue dándole la espalda para buscar soluciones fuera, todo invita a pensar que cambiarán los nombres, aumentará el gasto… pero los resultados seguirán siendo exactamente los mismos.  

Las selecciones españolas de fútbol femenino siguen escribiendo páginas doradas. El pasado viernes, el equipo sub-19 se impuso a Alemania por 1-0 y se proclamó campeón de Europa de la categoría por octava vez, quinta de manera consecutiva. Dentro de este brillante grupo … de futbolistas me gustaría destacar a tres jugadoras. La primera es Rosalía Domínguez. La sevillana, nacida en Camas y futbolista del FC Barcelona, está llamada a marcar una época en el fútbol femenino mundial. No tengo ninguna duda de que el reinado de Aitana Bonmatí tendrá continuidad en el futuro con el de Rosalía.

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