
Karlos Arguiñano es un rostro inseparable de la historia de la televisión española. El cocinero vasco lleva preparando recetas ricas, ricas y con fundamento diariamente en diversos canales desde 1990, tanto tiempo como las cadenas privadas. A sus 77 años, y en plena forma, su jubilación parece todavía estar lejana, pero, por el momento, está a punto, eso sí, de ceder uno de los días de la semana a su hijo, Joseba Arguiñano, que presentará en solitario los viernes.
El cocinero, que lleva en televisión diariamente desde 1990, deja los fogones de la ‘Cocina abierta’ los viernes 
Karlos Arguiñano es un rostro inseparable de la historia de la televisión española. El cocinero vasco lleva preparando recetas ricas, ricas y con fundamento diariamente en diversos canales desde 1990, tanto tiempo como las cadenas privadas. A sus 77 años, y en plena forma, su jubilación parece todavía estar lejana, pero, por el momento, está a punto, eso sí, de ceder uno de los días de la semana a su hijo, Joseba Arguiñano, que presentará en solitario los viernes.
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