El viceconsejero de Vox en la Junta fue falangista, considera un peligro las autonomías y cree falsa la convivencia de Al-Ándalus

Rafael Sánchez Saus, con su libro 'Historia de la nación española'.

Rafael Sánchez Saus, recién nombrado viceconsejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, carece de experiencia administrativa en las áreas que el PP ha entregado a Vox en el pacto para formar el Gobierno de la Junta de Andalucía y fue falangista, una ideología que dice que ahora no comparte. En el currículo que distribuyó el Ejecutivo autonómico destaca su bagaje como doctor en Historia, exrector de la Universidad CEU San Pablo y consejero nacional de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), de la que forma parte Jaime Mayor Oreja, exministro de Interior con el PP. Pero no se dice nada de su participación en Falange Española, organización ultraderechista de la que llegó a ser candidato.

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Rafael Sánchez Saus, recién nombrado viceconsejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, carece de experiencia administrativa en las áreas que el PP ha entregado a Vox en el pacto para formar el Gobierno de la Junta de Andalucía y fue falangista, una ideología que dice que ahora no comparte. En el currículo que distribuyó el Ejecutivo autonómico destaca su bagaje como doctor en Historia, exrector de la Universidad CEU San Pablo y consejero nacional de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), de la que forma parte Jaime Mayor Oreja, exministro de Interior con el PP. Pero no se dice nada de su participación en Falange Española, organización ultraderechista de la que llegó a ser candidato.

“No representa mi forma de pensar hoy y no significa nada para mi labor como viceconsejero de la Junta de Andalucía”, replica Sánchez Saus aelDiario.es, que adelantó la vinculación del nuevo alto cargo con la formación franquista. Sí detalla la Junta su vinculación a la ACdP, una asociación laica fundada en 1908 para promover la fe católica y la participación de sus miembros en la vida pública.

Su perfil, ajeno a las tareas encomendadas, contrasta con el de Inés María Cruz Lora, que ejerce la Secretaría General Técnica de la macroconsejería de Vox y cuenta con 21 años de experiencia en el Cuerpo Superior de Administradores Generales de la Junta de Andalucía, donde ha ejercido puestos de dirección, gestión y responsabilidad. El último ha sido la coordinación de la Dirección Gerencia del Servicio Andaluz de Empleo (SAE).

El caso de Sánchez Saus, colaborador de los medios del grupo Joly, es distinto. A su trayectoria falangista hace 40 años, que ya ha dicho que no le influye y forma parte de su pasado —“Para nada me considero ya un falangista”, ha dicho—, se une su escasa experiencia en las áreas que tendrá que coordinar: Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local. De su trayectoria, lo más cercano a la administración directa ha sido su cargo como rector de la Universidad CEU San Pablo.

Sánchez Saus es firme defensor de la “identidad nacional española”, que considera en proceso de “deconstrucción histórica”, según defiende en su libro Historia de la nación española. En este sentido, el autor defiende la existencia de rasgos étnicos consolidados, pero aclara que no se refiere al “sentido de raza española, pero sí a la existencia de un pueblo español”. “Cualquier rasgo que usemos para definir una nación —lengua, solidaridad interna, proyección colectiva— lo cumple España, y con ventaja frente a otras”, afirma.

Sí coincide con Vox en señalar como principal peligro para la unidad de esta nación española, junto a “intelectuales e instituciones”, el Estado de las Autonomías, en el que acaba de integrarse como viceconsejero. “La negación continua de lo que nos une puede romper los resortes que evitan la violencia”, asegura.

También es crítico el viceconsejero con la idea de las tres culturas, la fructífera convivencia de las identidades vinculadas al cristianismo, el islamismo y el judaísmo desde el siglo VIII hasta el XV. Para Sánchez Saus, Al-Ándalus fue un sistema de dominio de una pequeña minoría de guerreros musulmanes orientales y norteafricanos sobre los autóctonos cristianos. “Este dominio se articuló a través de un régimen que consagraba el sometimiento político, religioso, y la inferioridad jurídica y moral de los cristianos”, describe en su obra Al-Ándalus y la cruz.

“La cristiandad [en la Península] se desintegró”, según defiende, “por la inmersión en la cultura árabe y oriental y por la abierta persecución desatada contra ella por almorávides y almohades”. “La realidad de la vida de los cristianos en Al-Ándalus poco o nada tiene que ver con las ensoñaciones y falsificaciones interesadas que nutren un mito construido a costa de la verdad histórica, y a la sombra de la crisis de los valores que hicieron posible el surgimiento de España como proyecto alternativo a lo que Al-Ándalus supuso”, defiende el autor.

Se da la circunstancia de que esta “ensoñación y falsificación”, como define Sánchez Saus la interpretación más habitual de esta etapa histórica, es la base de instituciones de la Junta de Andalucía como la Fundación Tres Culturas, una institución hispanomarroquí con una amplia trayectoria en el campo de la diplomacia cultural, el fomento del conocimiento y el entendimiento mutuo. Esta entidad promueve el encuentro entre personas de distintas procedencias, tradiciones y confesiones religiosas.

Precisamente, la intervención de Vox ha sido el detonante de la paralización de la licencia para la construcción en Sevilla de un gran Centro Cultural Islámico, contra el que el vicepresidente Manuel Gavira ha prometido emprender “todas las acciones judiciales, políticas y administrativas” porque considera este complejo una herramienta para la “islamización” de los barrios.

Sin embargo, el legado patrimonial y cultural de esta etapa histórica es la base de muchas de las rutas definidas por la Consejería de Turismo, como la de Almorávides y Almohades, del Califato, los Nazaríes, los Omeyas y otras.

La vicesecretaria general del PSOE andaluz, María Márquez, ha sido la primera en cuestionar el nombramiento de Sánchez Saus al asegurar este viernes que “la vía andaluza del presidente de la Junta, Juanma Moreno, es abrirle la puerta a la Falange en el Gobierno autonómico”. “¿De qué caverna ha salido esta gente, a qué siglo pretende llevarnos?”, se ha preguntado María Márquez en Rincón de la Victoria (Málaga).

Por su parte, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha tachado en un comunicado de “fascista” a Sánchez Saus y ha exigido su dimisión o destitución: “¿Qué nos parecería que en Alemania se nombrara de número dos de un ministerio a alguien con origen en el partido nazi o que en Italia se nombrara de número dos de un ministerio a alguien que directamente estuvo en el partido fascista de (Benito) Mussolini. Es inexplicable. Gente que no es demócrata no debería ocupar las instituciones democráticas”.

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