Gaesa, el imperio en la sombra al que apunta EE.UU. para hundir al régimen cubano

En la Avenida del Puerto, el corazón histórico y turístico de La Habana, la sede principal del Grupo de la Administración Empresarial S.A. (Gaesa) no tiene un solo cartel que lo identifique pese a ser el conglomerado empresarial más poderoso de Cuba . Durante décadas, ha operado bajo un estricto secretismo mientras se apoderaba de los sectores más lucrativos del país, consolidándose como el verdadero centro de poder en la isla. Controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y un reducido grupo de familias de la élite con Raúl Castro a la cabeza, Gaesa pasó de ser una empresa menor a consolidarse como un Estado dentro del Estado.Hoy maneja más del 70% de la economía cubana y el 95% de sus finanzas. Su fortuna se calcula en más de 20.000 millones de dólares (17.558 millones de euros), superior a las reservas internacionales de países como Ecuador, Paraguay o República Dominicana.El grupo de empresas opera de forma opaca, sin rendir cuentas ni publicar estados financieros. Mientras, el régimen somete a la población a la más extrema crisis en seis décadas y culpa de todo al bloqueo de Estados Unidos .Del Período Especial al poder absolutoLa génesis de Gaesa se remonta a los años noventa. Tras la caída del campo socialista y el fin del millonario subsidio soviético, Cuba se hundió en una devastadora crisis conocida como Período Especial. Para garantizar la supervivencia financiera militar, el general de Cuerpo del Ejército Julio Casas Regueiro, bajo el amparo del entonces ministro de las FAR, Raúl Castro, fundó Gaesa.Para el año 2006, cuando Fidel Castro enfermó y entregó el poder a su hermano Raúl, Gaesa era una empresa menor. «Lo más importante que tenía en ese momento era Gaviota, y competía de igual a igual con otras compañías del Ministerio de Turismo», explica a ABC Emilio Morales, presidente y consejero delegado de Havana Consulting Group.Con el ascenso de Raúl Castro, Gaesa inició una expansión sistemática que incluyó la absorción de Cimex en 2010, la corporación más grande de la isla en manos de Fidel. «Raúl Castro da la orden de apoderarse de Cimex a Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, su exyerno, entonces general de brigada y consejero delegado de Gaesa. No hubo compras, no hubo acuerdos entre empresas. Fue simplemente una orden: ‘Ahora esto es mío’, y punto», relató Morales. Este movimiento permitió controlar el flujo de remesas, el comercio minorista en dólares y el negocio inmobiliario .En los años siguientes cayeron bajo su órbita la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa); Habaguanex, el conglomerado turístico que incluía decenas de hoteles y tiendas dolarizadas, y el Banco Financiero Internacional (BFI), que controla más del 95% de las transacciones comerciales entre empresas cubanas y extranjeras . El artífice de este crecimiento fue, hasta su muerte en 2022, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, conocido como el zar de Gaesa. Actualmente, el conglomerado domina sectores esenciales como el turismo, las remesas, las telecomunicaciones, el comercio y las finanzas. El andamiaje está diseñado para proteger los activos a través de paraísos fiscales, blindando las cuentas ante cualquier escrutinio, incluida la propia Contraloría General de la República de Cuba.Estructura mafiosa y control familiarEn los últimos 15 años, Gaesa ha tomado casi el control total del país, detalla Morales a ABC. El especialista asegura que desplazó a las instituciones civiles y se convirtió en el «centro de poder que define incluso las políticas en Cuba». «Hay un Gobierno títere manejado por Gaesa a su conveniencia. Ha sido una mutación de un Estado socialista a un Estado mafioso», sentenció.Este poder se concentra en un grupo reducido de unas 15 personas, según Morales, cuyos nombres no son públicos. Debido al hermetismo, es difícil rastrear completamente la estructura, los directivos, los propietarios y las compañías. Los involucrados en este esquema «tienen asignado a cada empresa un informático, un contador y un oficial de la contrainteligencia para supervisar toda la parte contable», revela Morales citando a un extrabajador. De esta manera, aprovechan el aparato militar para asegurarse el control.«Hay un Gobierno títere manejado por Gaesa. Ha sido una mutación de un Estado socialista a un Estado mafioso» Emilio Morales Presidente y consejero delegado de Havana Consulting GroupSin embargo, las decisiones de peso no quedan en manos de la burocracia militar, sino en las del núcleo familiar directo de los Castro . Algunas fuentes vinculan directamente en estos negocios millonarios a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias ‘El Cangrejo’ , nieto y exescolta de Raúl Castro e hijo del fallecido López-Calleja. Tras la muerte de este último, le sucedió en el cargo la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera. Pero, según los expertos, no forma parte del núcleo con poder de decisión y acceso a los fondos, sino que su rol sería principalmente operativo.Sanciones de EE.UU. y la asfixiaLa maquinaria de Gaesa no ha pasado inadvertida para Washington. La inclusión de la entidad y de sus directivos en la «lista de entidades restringidas por el Departamento de Estado» busca bloquear directamente los flujos financieros que sostienen al aparato represivo. La Inteligencia estadounidense califica abiertamente al grupo como el «corazón de un sistema cleptocrático».A propósito de esto, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio , ha resaltado que el colapso cubano actual no deriva de sanciones energéticas exteriores, sino de la corrupción interna y el drenaje de divisas ejecutado por Gaesa.La Inteligencia estadounidense califica abiertamente al grupo Gaesa como el «corazón de un sistema cleptocrático»Las sanciones y la caótica gestión interna han comenzado a pasar factura: cancelación de vuelos internacionales, cierre de hoteles, desplome del turismo, retirada progresiva de las más importantes cadenas hoteleras extranjeras , declive en el envío de remesas formales, así como la paralización de los servicios esenciales por falta de combustible. Los hoteles Meliá Cohiba y Meliá Habana, de la hotelera española Meliá, vacíos, y un ciudadano cubano en bicicleta frente a una gasolinera sin combustible. AFP, EfeEn todo el país se registran cortes de electricidad de incluso 48 y 72 horas seguidas, dejando a poblados enteros con apenas un par de horas de fluido eléctrico al día. A principios de julio, en apenas ocho días, la isla registró tres colapsos energéticos que dejaron al país totalmente a oscuras.En noviembre de 2025, el ‘think tank’ Cuba Siglo 21 responsabilizó directamente a Gaesa y al gobernante Miguel Díaz-Canel de provocar la peor crisis financiera en la historia cubana. La ONG avala un dato estremecedor: en los últimos 15 años, el grupo ha desfalcado más de 100.000 millones de dólares (88.000 millones de euros) al sistema de salud, provenientes de las misiones médicas en el exterior . Gaesa vende activos para burlar las sanciones A mediados de junio, Gaesa transfirió el control de la Terminal de Contenedores del Mariel, el principal puerto comercial de Cuba, a una empresa estatal. Los activos pasaron a Coral Marítima S.A., una compañía administrada por el Ministerio de Transporte. Este no constituye un hecho aislado. En las últimas semanas también trascendió la desvinculación del conglomerado militar de la empresa mixta que administra el Centro de Negocios Miramar, en La Habana. Todo parece indicar que la élite mafiosa cubana ha estado reorganizando su andamiaje con el objetivo de burlar las sanciones estadounidenses. Sin embargo, a todos los efectos, Gaesa continúa teniendo el poder real. Algo similar ocurre con el poder político en la Isla: mientras Díaz-Canel y el PCC simulan, son los Castro –y Gaesa– quienes mueven los hilos del país.Gaesa retuvo el 70% de esos ingresos; mientras los hospitales de la isla carecen de jeringuillas, analgésicos o ambulancias , esos recursos se los embolsaron o los invirtieron en edificar decenas de hoteles de lujo que hoy permanecen vacíos.En este escenario de miseria, en las protestas ciudadanas que se reportan casi a diario, los cubanos no exigen el cese de las sanciones de Washington, sino el fin de la dictadura. Mientras, por un lado, el régimen alega falta de combustible para la generación eléctrica, las ambulancias o la recogida de basura, por el otro implementa la militarización total y la represión policial a gran escala, con el despliegue de miles de patrullas y vehículos de los cuerpos represivos. Para Emilio Morales, la situación ha entrado en una fase irreversible de Estado fallido. La presión social y el descalabro logístico sitúan al régimen en un callejón sin salida. «La ciudadanía ha llegado al límite. Va a llegar un momento en el que las fuerzas represivas tampoco van a poder sostenerse. El pueblo cubano ha entendido que este es el momento crítico: el ahora o nunca », concluye.Al final, Gaesa se ha convertido en la mayor paradoja de la «revolución» cubana: privatizaron el país en nombre del socialismo y hoy se asiste al naufragio definitivo de su propio modelo. En la Avenida del Puerto, el corazón histórico y turístico de La Habana, la sede principal del Grupo de la Administración Empresarial S.A. (Gaesa) no tiene un solo cartel que lo identifique pese a ser el conglomerado empresarial más poderoso de Cuba . Durante décadas, ha operado bajo un estricto secretismo mientras se apoderaba de los sectores más lucrativos del país, consolidándose como el verdadero centro de poder en la isla. Controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y un reducido grupo de familias de la élite con Raúl Castro a la cabeza, Gaesa pasó de ser una empresa menor a consolidarse como un Estado dentro del Estado.Hoy maneja más del 70% de la economía cubana y el 95% de sus finanzas. Su fortuna se calcula en más de 20.000 millones de dólares (17.558 millones de euros), superior a las reservas internacionales de países como Ecuador, Paraguay o República Dominicana.El grupo de empresas opera de forma opaca, sin rendir cuentas ni publicar estados financieros. Mientras, el régimen somete a la población a la más extrema crisis en seis décadas y culpa de todo al bloqueo de Estados Unidos .Del Período Especial al poder absolutoLa génesis de Gaesa se remonta a los años noventa. Tras la caída del campo socialista y el fin del millonario subsidio soviético, Cuba se hundió en una devastadora crisis conocida como Período Especial. Para garantizar la supervivencia financiera militar, el general de Cuerpo del Ejército Julio Casas Regueiro, bajo el amparo del entonces ministro de las FAR, Raúl Castro, fundó Gaesa.Para el año 2006, cuando Fidel Castro enfermó y entregó el poder a su hermano Raúl, Gaesa era una empresa menor. «Lo más importante que tenía en ese momento era Gaviota, y competía de igual a igual con otras compañías del Ministerio de Turismo», explica a ABC Emilio Morales, presidente y consejero delegado de Havana Consulting Group.Con el ascenso de Raúl Castro, Gaesa inició una expansión sistemática que incluyó la absorción de Cimex en 2010, la corporación más grande de la isla en manos de Fidel. «Raúl Castro da la orden de apoderarse de Cimex a Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, su exyerno, entonces general de brigada y consejero delegado de Gaesa. No hubo compras, no hubo acuerdos entre empresas. Fue simplemente una orden: ‘Ahora esto es mío’, y punto», relató Morales. Este movimiento permitió controlar el flujo de remesas, el comercio minorista en dólares y el negocio inmobiliario .En los años siguientes cayeron bajo su órbita la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa); Habaguanex, el conglomerado turístico que incluía decenas de hoteles y tiendas dolarizadas, y el Banco Financiero Internacional (BFI), que controla más del 95% de las transacciones comerciales entre empresas cubanas y extranjeras . El artífice de este crecimiento fue, hasta su muerte en 2022, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, conocido como el zar de Gaesa. Actualmente, el conglomerado domina sectores esenciales como el turismo, las remesas, las telecomunicaciones, el comercio y las finanzas. El andamiaje está diseñado para proteger los activos a través de paraísos fiscales, blindando las cuentas ante cualquier escrutinio, incluida la propia Contraloría General de la República de Cuba.Estructura mafiosa y control familiarEn los últimos 15 años, Gaesa ha tomado casi el control total del país, detalla Morales a ABC. El especialista asegura que desplazó a las instituciones civiles y se convirtió en el «centro de poder que define incluso las políticas en Cuba». «Hay un Gobierno títere manejado por Gaesa a su conveniencia. Ha sido una mutación de un Estado socialista a un Estado mafioso», sentenció.Este poder se concentra en un grupo reducido de unas 15 personas, según Morales, cuyos nombres no son públicos. Debido al hermetismo, es difícil rastrear completamente la estructura, los directivos, los propietarios y las compañías. Los involucrados en este esquema «tienen asignado a cada empresa un informático, un contador y un oficial de la contrainteligencia para supervisar toda la parte contable», revela Morales citando a un extrabajador. De esta manera, aprovechan el aparato militar para asegurarse el control.«Hay un Gobierno títere manejado por Gaesa. Ha sido una mutación de un Estado socialista a un Estado mafioso» Emilio Morales Presidente y consejero delegado de Havana Consulting GroupSin embargo, las decisiones de peso no quedan en manos de la burocracia militar, sino en las del núcleo familiar directo de los Castro . Algunas fuentes vinculan directamente en estos negocios millonarios a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias ‘El Cangrejo’ , nieto y exescolta de Raúl Castro e hijo del fallecido López-Calleja. Tras la muerte de este último, le sucedió en el cargo la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera. Pero, según los expertos, no forma parte del núcleo con poder de decisión y acceso a los fondos, sino que su rol sería principalmente operativo.Sanciones de EE.UU. y la asfixiaLa maquinaria de Gaesa no ha pasado inadvertida para Washington. La inclusión de la entidad y de sus directivos en la «lista de entidades restringidas por el Departamento de Estado» busca bloquear directamente los flujos financieros que sostienen al aparato represivo. La Inteligencia estadounidense califica abiertamente al grupo como el «corazón de un sistema cleptocrático».A propósito de esto, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio , ha resaltado que el colapso cubano actual no deriva de sanciones energéticas exteriores, sino de la corrupción interna y el drenaje de divisas ejecutado por Gaesa.La Inteligencia estadounidense califica abiertamente al grupo Gaesa como el «corazón de un sistema cleptocrático»Las sanciones y la caótica gestión interna han comenzado a pasar factura: cancelación de vuelos internacionales, cierre de hoteles, desplome del turismo, retirada progresiva de las más importantes cadenas hoteleras extranjeras , declive en el envío de remesas formales, así como la paralización de los servicios esenciales por falta de combustible. Los hoteles Meliá Cohiba y Meliá Habana, de la hotelera española Meliá, vacíos, y un ciudadano cubano en bicicleta frente a una gasolinera sin combustible. AFP, EfeEn todo el país se registran cortes de electricidad de incluso 48 y 72 horas seguidas, dejando a poblados enteros con apenas un par de horas de fluido eléctrico al día. A principios de julio, en apenas ocho días, la isla registró tres colapsos energéticos que dejaron al país totalmente a oscuras.En noviembre de 2025, el ‘think tank’ Cuba Siglo 21 responsabilizó directamente a Gaesa y al gobernante Miguel Díaz-Canel de provocar la peor crisis financiera en la historia cubana. La ONG avala un dato estremecedor: en los últimos 15 años, el grupo ha desfalcado más de 100.000 millones de dólares (88.000 millones de euros) al sistema de salud, provenientes de las misiones médicas en el exterior . Gaesa vende activos para burlar las sanciones A mediados de junio, Gaesa transfirió el control de la Terminal de Contenedores del Mariel, el principal puerto comercial de Cuba, a una empresa estatal. Los activos pasaron a Coral Marítima S.A., una compañía administrada por el Ministerio de Transporte. Este no constituye un hecho aislado. En las últimas semanas también trascendió la desvinculación del conglomerado militar de la empresa mixta que administra el Centro de Negocios Miramar, en La Habana. Todo parece indicar que la élite mafiosa cubana ha estado reorganizando su andamiaje con el objetivo de burlar las sanciones estadounidenses. Sin embargo, a todos los efectos, Gaesa continúa teniendo el poder real. Algo similar ocurre con el poder político en la Isla: mientras Díaz-Canel y el PCC simulan, son los Castro –y Gaesa– quienes mueven los hilos del país.Gaesa retuvo el 70% de esos ingresos; mientras los hospitales de la isla carecen de jeringuillas, analgésicos o ambulancias , esos recursos se los embolsaron o los invirtieron en edificar decenas de hoteles de lujo que hoy permanecen vacíos.En este escenario de miseria, en las protestas ciudadanas que se reportan casi a diario, los cubanos no exigen el cese de las sanciones de Washington, sino el fin de la dictadura. Mientras, por un lado, el régimen alega falta de combustible para la generación eléctrica, las ambulancias o la recogida de basura, por el otro implementa la militarización total y la represión policial a gran escala, con el despliegue de miles de patrullas y vehículos de los cuerpos represivos. Para Emilio Morales, la situación ha entrado en una fase irreversible de Estado fallido. La presión social y el descalabro logístico sitúan al régimen en un callejón sin salida. «La ciudadanía ha llegado al límite. Va a llegar un momento en el que las fuerzas represivas tampoco van a poder sostenerse. El pueblo cubano ha entendido que este es el momento crítico: el ahora o nunca », concluye.Al final, Gaesa se ha convertido en la mayor paradoja de la «revolución» cubana: privatizaron el país en nombre del socialismo y hoy se asiste al naufragio definitivo de su propio modelo.  En la Avenida del Puerto, el corazón histórico y turístico de La Habana, la sede principal del Grupo de la Administración Empresarial S.A. (Gaesa) no tiene un solo cartel que lo identifique pese a ser el conglomerado empresarial más poderoso de Cuba . Durante décadas, ha operado bajo un estricto secretismo mientras se apoderaba de los sectores más lucrativos del país, consolidándose como el verdadero centro de poder en la isla. Controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y un reducido grupo de familias de la élite con Raúl Castro a la cabeza, Gaesa pasó de ser una empresa menor a consolidarse como un Estado dentro del Estado.Hoy maneja más del 70% de la economía cubana y el 95% de sus finanzas. Su fortuna se calcula en más de 20.000 millones de dólares (17.558 millones de euros), superior a las reservas internacionales de países como Ecuador, Paraguay o República Dominicana.El grupo de empresas opera de forma opaca, sin rendir cuentas ni publicar estados financieros. Mientras, el régimen somete a la población a la más extrema crisis en seis décadas y culpa de todo al bloqueo de Estados Unidos .Del Período Especial al poder absolutoLa génesis de Gaesa se remonta a los años noventa. Tras la caída del campo socialista y el fin del millonario subsidio soviético, Cuba se hundió en una devastadora crisis conocida como Período Especial. Para garantizar la supervivencia financiera militar, el general de Cuerpo del Ejército Julio Casas Regueiro, bajo el amparo del entonces ministro de las FAR, Raúl Castro, fundó Gaesa.Para el año 2006, cuando Fidel Castro enfermó y entregó el poder a su hermano Raúl, Gaesa era una empresa menor. «Lo más importante que tenía en ese momento era Gaviota, y competía de igual a igual con otras compañías del Ministerio de Turismo», explica a ABC Emilio Morales, presidente y consejero delegado de Havana Consulting Group.Con el ascenso de Raúl Castro, Gaesa inició una expansión sistemática que incluyó la absorción de Cimex en 2010, la corporación más grande de la isla en manos de Fidel. «Raúl Castro da la orden de apoderarse de Cimex a Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, su exyerno, entonces general de brigada y consejero delegado de Gaesa. No hubo compras, no hubo acuerdos entre empresas. Fue simplemente una orden: ‘Ahora esto es mío’, y punto», relató Morales. Este movimiento permitió controlar el flujo de remesas, el comercio minorista en dólares y el negocio inmobiliario .En los años siguientes cayeron bajo su órbita la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa); Habaguanex, el conglomerado turístico que incluía decenas de hoteles y tiendas dolarizadas, y el Banco Financiero Internacional (BFI), que controla más del 95% de las transacciones comerciales entre empresas cubanas y extranjeras . El artífice de este crecimiento fue, hasta su muerte en 2022, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, conocido como el zar de Gaesa. Actualmente, el conglomerado domina sectores esenciales como el turismo, las remesas, las telecomunicaciones, el comercio y las finanzas. El andamiaje está diseñado para proteger los activos a través de paraísos fiscales, blindando las cuentas ante cualquier escrutinio, incluida la propia Contraloría General de la República de Cuba.Estructura mafiosa y control familiarEn los últimos 15 años, Gaesa ha tomado casi el control total del país, detalla Morales a ABC. El especialista asegura que desplazó a las instituciones civiles y se convirtió en el «centro de poder que define incluso las políticas en Cuba». «Hay un Gobierno títere manejado por Gaesa a su conveniencia. Ha sido una mutación de un Estado socialista a un Estado mafioso», sentenció.Este poder se concentra en un grupo reducido de unas 15 personas, según Morales, cuyos nombres no son públicos. Debido al hermetismo, es difícil rastrear completamente la estructura, los directivos, los propietarios y las compañías. Los involucrados en este esquema «tienen asignado a cada empresa un informático, un contador y un oficial de la contrainteligencia para supervisar toda la parte contable», revela Morales citando a un extrabajador. De esta manera, aprovechan el aparato militar para asegurarse el control.«Hay un Gobierno títere manejado por Gaesa. Ha sido una mutación de un Estado socialista a un Estado mafioso» Emilio Morales Presidente y consejero delegado de Havana Consulting GroupSin embargo, las decisiones de peso no quedan en manos de la burocracia militar, sino en las del núcleo familiar directo de los Castro . Algunas fuentes vinculan directamente en estos negocios millonarios a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias ‘El Cangrejo’ , nieto y exescolta de Raúl Castro e hijo del fallecido López-Calleja. Tras la muerte de este último, le sucedió en el cargo la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera. Pero, según los expertos, no forma parte del núcleo con poder de decisión y acceso a los fondos, sino que su rol sería principalmente operativo.Sanciones de EE.UU. y la asfixiaLa maquinaria de Gaesa no ha pasado inadvertida para Washington. La inclusión de la entidad y de sus directivos en la «lista de entidades restringidas por el Departamento de Estado» busca bloquear directamente los flujos financieros que sostienen al aparato represivo. La Inteligencia estadounidense califica abiertamente al grupo como el «corazón de un sistema cleptocrático».A propósito de esto, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio , ha resaltado que el colapso cubano actual no deriva de sanciones energéticas exteriores, sino de la corrupción interna y el drenaje de divisas ejecutado por Gaesa.La Inteligencia estadounidense califica abiertamente al grupo Gaesa como el «corazón de un sistema cleptocrático»Las sanciones y la caótica gestión interna han comenzado a pasar factura: cancelación de vuelos internacionales, cierre de hoteles, desplome del turismo, retirada progresiva de las más importantes cadenas hoteleras extranjeras , declive en el envío de remesas formales, así como la paralización de los servicios esenciales por falta de combustible. Los hoteles Meliá Cohiba y Meliá Habana, de la hotelera española Meliá, vacíos, y un ciudadano cubano en bicicleta frente a una gasolinera sin combustible. AFP, EfeEn todo el país se registran cortes de electricidad de incluso 48 y 72 horas seguidas, dejando a poblados enteros con apenas un par de horas de fluido eléctrico al día. A principios de julio, en apenas ocho días, la isla registró tres colapsos energéticos que dejaron al país totalmente a oscuras.En noviembre de 2025, el ‘think tank’ Cuba Siglo 21 responsabilizó directamente a Gaesa y al gobernante Miguel Díaz-Canel de provocar la peor crisis financiera en la historia cubana. La ONG avala un dato estremecedor: en los últimos 15 años, el grupo ha desfalcado más de 100.000 millones de dólares (88.000 millones de euros) al sistema de salud, provenientes de las misiones médicas en el exterior . Gaesa vende activos para burlar las sanciones A mediados de junio, Gaesa transfirió el control de la Terminal de Contenedores del Mariel, el principal puerto comercial de Cuba, a una empresa estatal. Los activos pasaron a Coral Marítima S.A., una compañía administrada por el Ministerio de Transporte. Este no constituye un hecho aislado. En las últimas semanas también trascendió la desvinculación del conglomerado militar de la empresa mixta que administra el Centro de Negocios Miramar, en La Habana. Todo parece indicar que la élite mafiosa cubana ha estado reorganizando su andamiaje con el objetivo de burlar las sanciones estadounidenses. Sin embargo, a todos los efectos, Gaesa continúa teniendo el poder real. Algo similar ocurre con el poder político en la Isla: mientras Díaz-Canel y el PCC simulan, son los Castro –y Gaesa– quienes mueven los hilos del país.Gaesa retuvo el 70% de esos ingresos; mientras los hospitales de la isla carecen de jeringuillas, analgésicos o ambulancias , esos recursos se los embolsaron o los invirtieron en edificar decenas de hoteles de lujo que hoy permanecen vacíos.En este escenario de miseria, en las protestas ciudadanas que se reportan casi a diario, los cubanos no exigen el cese de las sanciones de Washington, sino el fin de la dictadura. Mientras, por un lado, el régimen alega falta de combustible para la generación eléctrica, las ambulancias o la recogida de basura, por el otro implementa la militarización total y la represión policial a gran escala, con el despliegue de miles de patrullas y vehículos de los cuerpos represivos. Para Emilio Morales, la situación ha entrado en una fase irreversible de Estado fallido. La presión social y el descalabro logístico sitúan al régimen en un callejón sin salida. «La ciudadanía ha llegado al límite. Va a llegar un momento en el que las fuerzas represivas tampoco van a poder sostenerse. El pueblo cubano ha entendido que este es el momento crítico: el ahora o nunca », concluye.Al final, Gaesa se ha convertido en la mayor paradoja de la «revolución» cubana: privatizaron el país en nombre del socialismo y hoy se asiste al naufragio definitivo de su propio modelo. RSS de noticias de internacional

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