Dos vueltas a la pista llenas de suspense. El duelo estaba servido. Por un lado, Moha Attaoui , una de las grandes estrellas del atletismo español. Frente a él, el extremeño David Barroso , la gran sensación del año, un atleta que corrido este verano en unos sensacionales 1:43.60.En la primera vuelta, Attaoui se dejó dormir, como siempre, a cola del grupo. Es su táctica habitual, pero se convierte en peligrosa cuando los tiempos de paso son lentos. Y es que el ritmo era suave, 54.8 al paso por el ecuador de la carrera. Por delante empezaban a acelerar y Attaoui no encontraba hueco para avanzar posiciones. Estaba encajonado en el interior, sin posibilidad de salida. A falta de 200 metros, Barroso ya volaba en busca de la meta. El de Torrelavega encontró vía libre y protagonizó una curva apoteósica, una de esas progresiones que hay que ver en vídeo una y otra vez. Parecía Steve Ovett. En la recta logró dar alcance a Barroso. Y entonces llegó la gran lucha por el oro.Attaoui llegaba muy fuerte y parecía que el oro sería para él, después de un año convulso, afectado por una infección vírica. Pero Barroso no había dicho su última palabra. El de Zafra buscó alguna gota extra de energía en su musculatura y la encontró. Ganó con 1:46.80 tras una magnífica segunda vuelta en 52 segundos. «Cuando me ha pasado Attaoui pensé que ya perdía. Pero me quedaban fuerzas». El de Torrelavega abandonó la pista molesto, contrariado en la derrota. Pero la carrera había sido magnífica: España cuenta con dos bazas de mucho peso para Birmingham.Jaël Bestué, Ben y Jaime Guerra, otros de los triunfadoresJaël Bestué fue otra de las destacadas en la noche malagueña. La barcelonesa, que está muy en forma, salió con mucha fuerza en la final de los 200 metros. A la salida de la curva ya tenía dos metros de ventaja sobre sus rivales, una diferencia que se duplicó en la recta. Bestué paró el crono en 22.57, su mejor marca del año, que la sitúa sexta en el ranking europeo.Por la mañana se disputó una hermosa final de 1.500 metros masculinos con un buen ramillete de candidatos y una lucha muy abierta por la medalla de oro. La eterna abundancia de talento español en el kilómetro y medio. La prueba nació lenta, con el murciano Mariano García al frente del pelotón y un paso lentísimo de 2:13.7 en los primeros 800 metros. En ese momento, el granadino Nacho Fontes saltó al frente para avivar el ritmo, consciente de que su velocidad final no era la mejor.La auténtica batalla se desató en la recta final. Carlos Sáez, un hombre dotado de un final muy peligroso, avanzaba con fuerza y se situó en cabeza del quinteto que luchaba por la victoria. En los metros finales emergió el gallego Adrián Ben, campeón europeo de 800 metros en 2023. El de Vivero encontró el hueco por el interior y ganó después de cubrir los últimos 300 metros en unos excelentes 38.6. Todo indica que Ben, Sáez y Mariano serán los tres representantes españoles en los 1.500 metros de los Europeos de Birmingham dentro de dos semanas.El salto de longitud ofreció un altísimo nivel. Jaime Guerra voló hasta los 8,14 metros en su primer intento. Sin embargo, ahí no mató la prueba. El alicantino Cáceres, siempre competitivo en los Nacionales, aterrizó en 8,11 en su cuarto salto. El hispanocubano Lescay, 8,05, y el onubense Santos, con 8,00, completaron un gran concurso y escoltaron al de Sant Boi.La final de los 110 vallas anunciaba otro gran duelo, el que iban a protagonizar el valenciano Llopis y el navarro Asier Martínez . El vallista de Belreguard salió como una bala, dejó muy atrás a sus rivales y dominó la prueba hasta la meta. 13.43 para Llopis y 13.66 para Asier. Fue una victoria cómoda. Dos vueltas a la pista llenas de suspense. El duelo estaba servido. Por un lado, Moha Attaoui , una de las grandes estrellas del atletismo español. Frente a él, el extremeño David Barroso , la gran sensación del año, un atleta que corrido este verano en unos sensacionales 1:43.60.En la primera vuelta, Attaoui se dejó dormir, como siempre, a cola del grupo. Es su táctica habitual, pero se convierte en peligrosa cuando los tiempos de paso son lentos. Y es que el ritmo era suave, 54.8 al paso por el ecuador de la carrera. Por delante empezaban a acelerar y Attaoui no encontraba hueco para avanzar posiciones. Estaba encajonado en el interior, sin posibilidad de salida. A falta de 200 metros, Barroso ya volaba en busca de la meta. El de Torrelavega encontró vía libre y protagonizó una curva apoteósica, una de esas progresiones que hay que ver en vídeo una y otra vez. Parecía Steve Ovett. En la recta logró dar alcance a Barroso. Y entonces llegó la gran lucha por el oro.Attaoui llegaba muy fuerte y parecía que el oro sería para él, después de un año convulso, afectado por una infección vírica. Pero Barroso no había dicho su última palabra. El de Zafra buscó alguna gota extra de energía en su musculatura y la encontró. Ganó con 1:46.80 tras una magnífica segunda vuelta en 52 segundos. «Cuando me ha pasado Attaoui pensé que ya perdía. Pero me quedaban fuerzas». El de Torrelavega abandonó la pista molesto, contrariado en la derrota. Pero la carrera había sido magnífica: España cuenta con dos bazas de mucho peso para Birmingham.Jaël Bestué, Ben y Jaime Guerra, otros de los triunfadoresJaël Bestué fue otra de las destacadas en la noche malagueña. La barcelonesa, que está muy en forma, salió con mucha fuerza en la final de los 200 metros. A la salida de la curva ya tenía dos metros de ventaja sobre sus rivales, una diferencia que se duplicó en la recta. Bestué paró el crono en 22.57, su mejor marca del año, que la sitúa sexta en el ranking europeo.Por la mañana se disputó una hermosa final de 1.500 metros masculinos con un buen ramillete de candidatos y una lucha muy abierta por la medalla de oro. La eterna abundancia de talento español en el kilómetro y medio. La prueba nació lenta, con el murciano Mariano García al frente del pelotón y un paso lentísimo de 2:13.7 en los primeros 800 metros. En ese momento, el granadino Nacho Fontes saltó al frente para avivar el ritmo, consciente de que su velocidad final no era la mejor.La auténtica batalla se desató en la recta final. Carlos Sáez, un hombre dotado de un final muy peligroso, avanzaba con fuerza y se situó en cabeza del quinteto que luchaba por la victoria. En los metros finales emergió el gallego Adrián Ben, campeón europeo de 800 metros en 2023. El de Vivero encontró el hueco por el interior y ganó después de cubrir los últimos 300 metros en unos excelentes 38.6. Todo indica que Ben, Sáez y Mariano serán los tres representantes españoles en los 1.500 metros de los Europeos de Birmingham dentro de dos semanas.El salto de longitud ofreció un altísimo nivel. Jaime Guerra voló hasta los 8,14 metros en su primer intento. Sin embargo, ahí no mató la prueba. El alicantino Cáceres, siempre competitivo en los Nacionales, aterrizó en 8,11 en su cuarto salto. El hispanocubano Lescay, 8,05, y el onubense Santos, con 8,00, completaron un gran concurso y escoltaron al de Sant Boi.La final de los 110 vallas anunciaba otro gran duelo, el que iban a protagonizar el valenciano Llopis y el navarro Asier Martínez . El vallista de Belreguard salió como una bala, dejó muy atrás a sus rivales y dominó la prueba hasta la meta. 13.43 para Llopis y 13.66 para Asier. Fue una victoria cómoda.
Dos vueltas a la pista llenas de suspense. El duelo estaba servido. Por un lado, Moha Attaoui, una de las grandes estrellas del atletismo español. Frente a él, el extremeño David Barroso, la gran sensación del año, un atleta que corrido este verano … en unos sensacionales 1:43.60.
En la primera vuelta, Attaoui se dejó dormir, como siempre, a cola del grupo. Es su táctica habitual, pero se convierte en peligrosa cuando los tiempos de paso son lentos. Y es que el ritmo era suave, 54.8 al paso por el ecuador de la carrera. Por delante empezaban a acelerar y Attaoui no encontraba hueco para avanzar posiciones. Estaba encajonado en el interior, sin posibilidad de salida.
A falta de 200 metros, Barroso ya volaba en busca de la meta. El de Torrelavega encontró vía libre y protagonizó una curva apoteósica, una de esas progresiones que hay que ver en vídeo una y otra vez. Parecía Steve Ovett. En la recta logró dar alcance a Barroso. Y entonces llegó la gran lucha por el oro.
Attaoui llegaba muy fuerte y parecía que el oro sería para él, después de un año convulso, afectado por una infección vírica.
Pero Barroso no había dicho su última palabra. El de Zafra buscó alguna gota extra de energía en su musculatura y la encontró. Ganó con 1:46.80 tras una magnífica segunda vuelta en 52 segundos. «Cuando me ha pasado Attaoui pensé que ya perdía. Pero me quedaban fuerzas». El de Torrelavega abandonó la pista molesto, contrariado en la derrota. Pero la carrera había sido magnífica: España cuenta con dos bazas de mucho peso para Birmingham.
Jaël Bestué, Ben y Jaime Guerra, otros de los triunfadores
Jaël Bestué fue otra de las destacadas en la noche malagueña. La barcelonesa, que está muy en forma, salió con mucha fuerza en la final de los 200 metros. A la salida de la curva ya tenía dos metros de ventaja sobre sus rivales, una diferencia que se duplicó en la recta. Bestué paró el crono en 22.57, su mejor marca del año, que la sitúa sexta en el ranking europeo.
Por la mañana se disputó una hermosa final de 1.500 metros masculinos con un buen ramillete de candidatos y una lucha muy abierta por la medalla de oro. La eterna abundancia de talento español en el kilómetro y medio. La prueba nació lenta, con el murciano Mariano García al frente del pelotón y un paso lentísimo de 2:13.7 en los primeros 800 metros. En ese momento, el granadino Nacho Fontes saltó al frente para avivar el ritmo, consciente de que su velocidad final no era la mejor.
La auténtica batalla se desató en la recta final. Carlos Sáez, un hombre dotado de un final muy peligroso, avanzaba con fuerza y se situó en cabeza del quinteto que luchaba por la victoria. En los metros finales emergió el gallego Adrián Ben, campeón europeo de 800 metros en 2023. El de Vivero encontró el hueco por el interior y ganó después de cubrir los últimos 300 metros en unos excelentes 38.6. Todo indica que Ben, Sáez y Mariano serán los tres representantes españoles en los 1.500 metros de los Europeos de Birmingham dentro de dos semanas.
El salto de longitud ofreció un altísimo nivel. Jaime Guerra voló hasta los 8,14 metros en su primer intento. Sin embargo, ahí no mató la prueba. El alicantino Cáceres, siempre competitivo en los Nacionales, aterrizó en 8,11 en su cuarto salto. El hispanocubano Lescay, 8,05, y el onubense Santos, con 8,00, completaron un gran concurso y escoltaron al de Sant Boi.
La final de los 110 vallas anunciaba otro gran duelo, el que iban a protagonizar el valenciano Llopis y el navarro Asier Martínez. El vallista de Belreguard salió como una bala, dejó muy atrás a sus rivales y dominó la prueba hasta la meta. 13.43 para Llopis y 13.66 para Asier. Fue una victoria cómoda.
RSS de noticias de deportes
