Mientras el caso de Madeleine McCann continúa estancado, con el principal sospechoso en libertad tras cumplir condena de siete años por la violación de una mujer en el Algarve, el hermano de la pequeña desaparecida, Sean, participa este fin de semana en los Juegos de la Commonwealth con la esperanza de conseguir plaza para Los Ángeles 2030. La trágica pérdida de la niña en 2007 ha hecho que todas las miradas se centraran en estos días en su hermano, de 21 años, en su primer gran evento internacional representando a Escocia. Sean era poco más que un bebé cuando la pequeña desapareció durante unas vacaciones en Praia da Luz, Portugal, en 2007.Animado por sus padres, Sean McCann alcanzó la final, pero terminó último, mientras que Sam Short lideró un triplete australiano. « Los Juegos Olímpicos son siempre el objetivo final . Poder representar a Escocia aquí es un paso muy importante hacia esa meta. Espero, con un par de años más de duro trabajo, poder meterme en la pugna», ha afirmado McCann.Sus padres, Gerry —vestido con una camiseta azul del equipo de Escocia— y Kate —que llevaba una con el himno de los Juegos, «Yes, sir. I can Boogie»—, estaban en las gradas para animar a su hijo .Tras clasificarse para la final, McCann declaró: «Estoy encantado. La verdad es que no era algo que esperara al llegar al campeonato, sobre todo teniendo en cuenta lo fuerte que era el nivel de los participantes, así que haberlo conseguido es fantástico».«No diría que sintiera presión, pero sí que estaba nervioso . Había muchísima gente mirando y quería rendir bien, no solo por mí, sino también por el equipo de Escocia», ha explicado este joven de 21 años, que estudia ingeniería química en la Universidad de Loughborough y ya había representado a Escocia en los Juegos de la Juventud de la Commonwealth. Mientras el caso de Madeleine McCann continúa estancado, con el principal sospechoso en libertad tras cumplir condena de siete años por la violación de una mujer en el Algarve, el hermano de la pequeña desaparecida, Sean, participa este fin de semana en los Juegos de la Commonwealth con la esperanza de conseguir plaza para Los Ángeles 2030. La trágica pérdida de la niña en 2007 ha hecho que todas las miradas se centraran en estos días en su hermano, de 21 años, en su primer gran evento internacional representando a Escocia. Sean era poco más que un bebé cuando la pequeña desapareció durante unas vacaciones en Praia da Luz, Portugal, en 2007.Animado por sus padres, Sean McCann alcanzó la final, pero terminó último, mientras que Sam Short lideró un triplete australiano. « Los Juegos Olímpicos son siempre el objetivo final . Poder representar a Escocia aquí es un paso muy importante hacia esa meta. Espero, con un par de años más de duro trabajo, poder meterme en la pugna», ha afirmado McCann.Sus padres, Gerry —vestido con una camiseta azul del equipo de Escocia— y Kate —que llevaba una con el himno de los Juegos, «Yes, sir. I can Boogie»—, estaban en las gradas para animar a su hijo .Tras clasificarse para la final, McCann declaró: «Estoy encantado. La verdad es que no era algo que esperara al llegar al campeonato, sobre todo teniendo en cuenta lo fuerte que era el nivel de los participantes, así que haberlo conseguido es fantástico».«No diría que sintiera presión, pero sí que estaba nervioso . Había muchísima gente mirando y quería rendir bien, no solo por mí, sino también por el equipo de Escocia», ha explicado este joven de 21 años, que estudia ingeniería química en la Universidad de Loughborough y ya había representado a Escocia en los Juegos de la Juventud de la Commonwealth.
Mientras el caso de Madeleine McCann continúa estancado, con el principal sospechoso en libertad tras cumplir condena de siete años por la violación de una mujer en el Algarve, el hermano de la pequeña desaparecida, Sean, participa este fin de semana en los Juegos … de la Commonwealth con la esperanza de conseguir plaza para Los Ángeles 2030.
La trágica pérdida de la niña en 2007 ha hecho que todas las miradas se centraran en estos días en su hermano, de 21 años, en su primer gran evento internacional representando a Escocia. Sean era poco más que un bebé cuando la pequeña desapareció durante unas vacaciones en Praia da Luz, Portugal, en 2007.
Animado por sus padres, Sean McCann alcanzó la final, pero terminó último, mientras que Sam Short lideró un triplete australiano. «Los Juegos Olímpicos son siempre el objetivo final. Poder representar a Escocia aquí es un paso muy importante hacia esa meta. Espero, con un par de años más de duro trabajo, poder meterme en la pugna», ha afirmado McCann.
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Sergio A. Ávila
Sus padres, Gerry —vestido con una camiseta azul del equipo de Escocia— y Kate —que llevaba una con el himno de los Juegos, «Yes, sir. I can Boogie»—, estaban en las gradas para animar a su hijo.
Tras clasificarse para la final, McCann declaró: «Estoy encantado. La verdad es que no era algo que esperara al llegar al campeonato, sobre todo teniendo en cuenta lo fuerte que era el nivel de los participantes, así que haberlo conseguido es fantástico».
«No diría que sintiera presión, pero sí que estaba nervioso. Había muchísima gente mirando y quería rendir bien, no solo por mí, sino también por el equipo de Escocia», ha explicado este joven de 21 años, que estudia ingeniería química en la Universidad de Loughborough y ya había representado a Escocia en los Juegos de la Juventud de la Commonwealth.
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