El mercado del arte se recupera, aunque con la mayor de las cautelas. La feria Art Basel abrió este jueves sus puertas en la ciudad suiza de Basilea con la sensación de que el sector se empieza a mover, aunque lejos de la exuberancia de los años de euforia económica, allá por los tiempos prepandémicos. El contexto tampoco invita a grandes celebraciones: tensiones comerciales, una inflación al alza y una incertidumbre geopolítica que pesa sobre toda decisión de compra. En las dos jornadas previas reservadas a profesionales y coleccionistas VIP, la mayor feria de arte del mundo registró ventas millonarias, pero también una innegable inclinación hacia un menor riesgo, con menos especulación y más obras firmadas por grandes maestros. Los compradores han vuelto a la feria, con 290 galerías presentes, pero sin apuestas temerarias.
La feria Art Basel confirma una tímida reactivación del sector, sostenida por grandes ventas de Picasso, Hockney o De Kooning. Ante la inestabilidad global, galerías y coleccionistas se refugian en valores seguros
El mercado del arte se recupera, aunque con la mayor de las cautelas. La feria Art Basel abrió este jueves sus puertas en la ciudad suiza de Basilea con la sensación de que el sector se empieza a mover, aunque lejos de la exuberancia de los años de euforia económica, allá por los tiempos prepandémicos. El contexto tampoco invita a grandes celebraciones: tensiones comerciales, una inflación al alza y una incertidumbre geopolítica que pesa sobre toda decisión de compra. En las dos jornadas previas reservadas a profesionales y coleccionistas VIP, la mayor feria de arte del mundo registró ventas millonarias, pero también una innegable inclinación hacia un menor riesgo, con menos especulación y más obras firmadas por grandes maestros. Los compradores han vuelto a la feria, con 290 galerías presentes, pero sin apuestas temerarias.
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