Verde chillón, pardo, oscuro, con lunares o casi disfrazado de arbusto, el camaleón, rey del camuflaje, amplía su territorio en la península Ibérica, donde vive la mayor población europea de la especie protegida. Ha salido de sus feudos históricos en Málaga, Cádiz y Huelva, para asentarse en nuevos enclaves en Almería, Granada, Murcia, Alicante y Valencia, avanzando por el litoral mediterráneo. Pero no viaja solo. Buena parte de su expansión se debe a las personas. “Va de un lado a otro porque la gente se lo lleva. Es un reptil que cae bien, a diferencia de las serpientes. ¡A nadie se le ocurriría coger una víbora! Y, además, no muerde, no escupe y es bonito”, describe Emilio González Mirás, presidente de la Asociación Serbal y uno de los autores del nuevo mapa de distribución de la especie.
El nuevo mapa de distribución del reptil confirma la presencia estable de la especie, además de en Andalucía, en Murcia, Alicante y Valencia
Verde chillón, pardo, oscuro, con lunares o casi disfrazado de arbusto, el camaleón, rey del camuflaje, amplía su territorio en la península Ibérica, donde vive la mayor población europea de la especie protegida. Ha salido de sus feudos históricos en Málaga, Cádiz y Huelva, para asentarse en nuevos enclaves en Almería, Granada, Murcia, Alicante y Valencia, avanzando por el litoral mediterráneo. Pero no viaja solo. Buena parte de su expansión se debe a las personas. “Va de un lado a otro porque la gente se lo lleva. Es un reptil que cae bien, a diferencia de las serpientes. ¡A nadie se le ocurriría coger una víbora! Y, además, no muerde, no escupe y es bonito”, describe Emilio González Mirás, presidente de la Asociación Serbal y uno de los autores del nuevo mapa de distribución de la especie.
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