José Ignacio Navarro busca en el mercado una veintena de goles

El mercado de fichajes suele medirse en nombres, inversiones o expectativas. Sin embargo, en el Sevilla FC hay una cifra que resume buena parte del trabajo que tiene por delante la dirección deportiva encabezada por José Ignacio Navarro: alrededor de veinte goles. Es el caudal ofensivo que ha perdido el conjunto sevillista con las salidas producidas tras la pasada temporada y que ahora debe recuperar para evitar que la permanencia vuelva a convertirse en un ejercicio de sufrimiento.La marcha de Akor Adams supone el mayor vacío deportivo -no así económico, puesto que su venta al Venezia de la Serie A italiana por una cantidad fija de 16,8 millones de euros ha dejado una gran plusvalía en el Sevilla, lo que ayudará a agilizar algunas inscripciones-. El delantero firmó diez tantos en LaLiga, una aportación decisiva en un equipo que atravesó numerosas dificultades para generar ocasiones y que encontró en el ariete una de las pocas garantías de cara a la portería rival. Varios de esos goles, por ejemplo el que el nigeriano marcó en Nervión frente al Espanyol y el que anotó justo una jornada después en La Cerámica ante el Villarreal, acabaron traduciéndose en puntos imprescindibles para asegurar la continuidad del conjunto sevillista en Primera división. De ahí que sustituir su producción se haya convertido en una prioridad absoluta. Pero la pérdida ofensiva no termina ahí. Alexis Sánchez aportó cuatro goles ligueros, mientras que Neal Maupay, que llegó cedido del Marsella a mitad de temporada, y Nemanja Gudelj cerraron el curso con dos tantos cada uno en el campeonato doméstico. En total, son dieciocho goles que desaparecen de la plantilla y que obligan al Sevilla a acudir al mercado con la necesidad de incorporar futbolistas capaces de producir cifras similares. No se trata únicamente de encontrar un delantero centro con gol, sino de repartir la amenaza entre varias posiciones para evitar la dependencia de un único futbolista.La preocupación aumenta al analizar los primeros ensayos del proyecto 26-27. El equipo dirigido por Luis García Plaza todavía no ha conseguido despejar las dudas ofensivas que arrastraba desde el pasado curso. En los tres amistosos disputados hasta la fecha —frente al Juventud de Torremolinos, el KS Cracovia y el Córdoba CF— únicamente ha visto puerta en el primero de ellos, y de penalti marcado por Miguel Sierra. Ni ante el conjunto polaco ni frente al Córdoba encontró soluciones para superar a las defensas rivales, un dato que, pese a tratarse de encuentros de preparación, no deja de ser un síntoma importante de las carencias que deportivamente tiene el equipo. No es menos cierto que es pretemporada y como toda época de preparación se deben relativizar resultados y estadísticas. Las cargas físicas, las rotaciones y el estado de forma de los jugadores suelen condicionar el rendimiento. Sin embargo, también es el momento en el que empiezan a detectarse tendencias. Y una de ellas apunta a las dificultades del Sevilla para fabricar ocasiones de gol con continuidad y, lo que más está preocupando, para convertirlas en goles.El fútbol es un deporte que termina decidiéndose en las áreas. En la propia, José Ignacio Navarro y el Sevilla han conseguido la continuidad un año más de Vlachodimos, mientras que como segundo portero se negocia con el Real Madrid para incorporar a Fran González. En la contraria es donde el Sevilla necesita un salto de calidad. La parcela que encabeza el dirigente sevillano sabe que el ataque requiere refuerzos, aunque la necesidad no se limita a la figura del delantero centro, del nueve. Las bandas se han convertido igualmente en un foco de atención. El equipo necesita extremos capaces de desbordar, ofrecer profundidad al equipo y generar superioridades para aumentar el número de centros y asistencias al área, para que el delantero no quede aislado y el caudal ofensivo se reduzca sobremanera.Escasos recursos económicos y financierosEso sí, José Ignacio Navarro y su equipo de trabajo tendrán que combinar imaginación, conocimiento del mercado y capacidad de negociación para incorporar jugadores con rendimiento inmediato. La reconstrucción en el ataque debe hacerse dentro de un escenario económico que obliga a afinar en cada operación para no comprometer el delicado equilibrio financiero de la entidad. Es la realidad. El gol suele ser lo más caro y el Sevilla necesita incorporar atacantes sin margen para grandes desembolsos.El mercado ofrece algunas oportunidades, pero también obliga a actuar con algo de rapidez para tratar de evitar que los jugadores deseados que se ajusten al perfil se marchen a otros equipos. Pero no es menos cierto que la pretemporada sigue dejando un mensaje importante: el Sevilla necesita gol. Para elevar el nivel competitivo del equipo, para ofrecer más recursos al entrenador y, principalmente, para no repetir una temporada en la que cada triunfo costó tanto. Recuperar esa veintena de goles que ha perdido el equipo en las últimas semanas con las salidas de Akor Adams, Alexis Sánchez, Maupay o Gudelj será una de las claves en la segunda fase del mercado de fichajes del Sevilla para determinar, en gran parte, si el objetivo de los pupilos de Luis García Plaza es sacar un poco la cabeza y aspirar a la zona media de la clasificación para tener una temporada de respiro, más tranquila, o si, por el contrario, vuelve a pelear por la permanencia en LaLiga de Primera división hasta las últimas jornadas, como viene ocurriendo desde la campaña 23-24. El mercado de fichajes suele medirse en nombres, inversiones o expectativas. Sin embargo, en el Sevilla FC hay una cifra que resume buena parte del trabajo que tiene por delante la dirección deportiva encabezada por José Ignacio Navarro: alrededor de veinte goles. Es el caudal ofensivo que ha perdido el conjunto sevillista con las salidas producidas tras la pasada temporada y que ahora debe recuperar para evitar que la permanencia vuelva a convertirse en un ejercicio de sufrimiento.La marcha de Akor Adams supone el mayor vacío deportivo -no así económico, puesto que su venta al Venezia de la Serie A italiana por una cantidad fija de 16,8 millones de euros ha dejado una gran plusvalía en el Sevilla, lo que ayudará a agilizar algunas inscripciones-. El delantero firmó diez tantos en LaLiga, una aportación decisiva en un equipo que atravesó numerosas dificultades para generar ocasiones y que encontró en el ariete una de las pocas garantías de cara a la portería rival. Varios de esos goles, por ejemplo el que el nigeriano marcó en Nervión frente al Espanyol y el que anotó justo una jornada después en La Cerámica ante el Villarreal, acabaron traduciéndose en puntos imprescindibles para asegurar la continuidad del conjunto sevillista en Primera división. De ahí que sustituir su producción se haya convertido en una prioridad absoluta. Pero la pérdida ofensiva no termina ahí. Alexis Sánchez aportó cuatro goles ligueros, mientras que Neal Maupay, que llegó cedido del Marsella a mitad de temporada, y Nemanja Gudelj cerraron el curso con dos tantos cada uno en el campeonato doméstico. En total, son dieciocho goles que desaparecen de la plantilla y que obligan al Sevilla a acudir al mercado con la necesidad de incorporar futbolistas capaces de producir cifras similares. No se trata únicamente de encontrar un delantero centro con gol, sino de repartir la amenaza entre varias posiciones para evitar la dependencia de un único futbolista.La preocupación aumenta al analizar los primeros ensayos del proyecto 26-27. El equipo dirigido por Luis García Plaza todavía no ha conseguido despejar las dudas ofensivas que arrastraba desde el pasado curso. En los tres amistosos disputados hasta la fecha —frente al Juventud de Torremolinos, el KS Cracovia y el Córdoba CF— únicamente ha visto puerta en el primero de ellos, y de penalti marcado por Miguel Sierra. Ni ante el conjunto polaco ni frente al Córdoba encontró soluciones para superar a las defensas rivales, un dato que, pese a tratarse de encuentros de preparación, no deja de ser un síntoma importante de las carencias que deportivamente tiene el equipo. No es menos cierto que es pretemporada y como toda época de preparación se deben relativizar resultados y estadísticas. Las cargas físicas, las rotaciones y el estado de forma de los jugadores suelen condicionar el rendimiento. Sin embargo, también es el momento en el que empiezan a detectarse tendencias. Y una de ellas apunta a las dificultades del Sevilla para fabricar ocasiones de gol con continuidad y, lo que más está preocupando, para convertirlas en goles.El fútbol es un deporte que termina decidiéndose en las áreas. En la propia, José Ignacio Navarro y el Sevilla han conseguido la continuidad un año más de Vlachodimos, mientras que como segundo portero se negocia con el Real Madrid para incorporar a Fran González. En la contraria es donde el Sevilla necesita un salto de calidad. La parcela que encabeza el dirigente sevillano sabe que el ataque requiere refuerzos, aunque la necesidad no se limita a la figura del delantero centro, del nueve. Las bandas se han convertido igualmente en un foco de atención. El equipo necesita extremos capaces de desbordar, ofrecer profundidad al equipo y generar superioridades para aumentar el número de centros y asistencias al área, para que el delantero no quede aislado y el caudal ofensivo se reduzca sobremanera.Escasos recursos económicos y financierosEso sí, José Ignacio Navarro y su equipo de trabajo tendrán que combinar imaginación, conocimiento del mercado y capacidad de negociación para incorporar jugadores con rendimiento inmediato. La reconstrucción en el ataque debe hacerse dentro de un escenario económico que obliga a afinar en cada operación para no comprometer el delicado equilibrio financiero de la entidad. Es la realidad. El gol suele ser lo más caro y el Sevilla necesita incorporar atacantes sin margen para grandes desembolsos.El mercado ofrece algunas oportunidades, pero también obliga a actuar con algo de rapidez para tratar de evitar que los jugadores deseados que se ajusten al perfil se marchen a otros equipos. Pero no es menos cierto que la pretemporada sigue dejando un mensaje importante: el Sevilla necesita gol. Para elevar el nivel competitivo del equipo, para ofrecer más recursos al entrenador y, principalmente, para no repetir una temporada en la que cada triunfo costó tanto. Recuperar esa veintena de goles que ha perdido el equipo en las últimas semanas con las salidas de Akor Adams, Alexis Sánchez, Maupay o Gudelj será una de las claves en la segunda fase del mercado de fichajes del Sevilla para determinar, en gran parte, si el objetivo de los pupilos de Luis García Plaza es sacar un poco la cabeza y aspirar a la zona media de la clasificación para tener una temporada de respiro, más tranquila, o si, por el contrario, vuelve a pelear por la permanencia en LaLiga de Primera división hasta las últimas jornadas, como viene ocurriendo desde la campaña 23-24.  

El mercado de fichajes suele medirse en nombres, inversiones o expectativas. Sin embargo, en el Sevilla FC hay una cifra que resume buena parte del trabajo que tiene por delante la dirección deportiva encabezada por José Ignacio Navarro: alrededor de veinte goles. Es el caudal … ofensivo que ha perdido el conjunto sevillista con las salidas producidas tras la pasada temporada y que ahora debe recuperar para evitar que la permanencia vuelva a convertirse en un ejercicio de sufrimiento.

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