La Caixa alerta a sus inversores del potencial impacto negativo que podría sufrir debido a la situación política en España. Concretamente, CriteriaCaixa, el brazo inversor de la Fundación, a su vez principal accionista del banco, teme que “un descenso de la confianza de los inversores debido a la persistente fragmentación política” pueda acabar teniendo “un efecto adverso significativo en el valor y la rentabilidad de la cartera de inversiones, lo que, a su vez, podría repercutir negativamente en el negocio, la situación financiera y los resultados de explotación”.
Criteria advierte en su programa de deuda de su potencial impacto para la economía española y del efecto adverso para sus participadas, entre las que destacan Naturgy, Telefónica o ACS
La Caixa alerta a sus inversores del potencial impacto negativo que podría sufrir debido a la situación política en España. Concretamente, CriteriaCaixa, el brazo inversor de la Fundación, a su vez principal accionista del banco, teme que “un descenso de la confianza de los inversores debido a la persistente fragmentación política” pueda acabar teniendo “un efecto adverso significativo en el valor y la rentabilidad de la cartera de inversiones, lo que, a su vez, podría repercutir negativamente en el negocio, la situación financiera y los resultados de explotación”.
Esta advertencia aparece en la documentación relativa a su programa de deuda, que fue renovado el pasado 1 de julio. La advertencia pone el foco sobre la particular exposición geográfica que tiene el holding de participadas presidido por Isidro Fainé, entre las que destacan CaixaBank, Naturgy, Telefónica, ACS, Veolia o Colonial. No en vano, la cifra de negocio de todas ellas depende en gran medida de su actividad en España. El pasado 2 de julio, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, señalaba que la fragmentación y la inestabilidad política restan atractivo inversor a España. El primer ejecutivo de la participada más estratégica del grupo vaticinaba que el crecimiento económico se va a desacelerar.
A diferencia del prospecto base presentado hace un año, en este ejercicio la documentación incluye un apartado específico sobre este riesgo de bloqueo político y sus consecuencias, cosa que no figuraba en los años previos. Criteria explica que el 94,4% de los ingresos del grupo procedió de empresas con sede en España, por lo que añade como motivo de preocupación particular “cualquier factor que afecte a la economía española”. No obstante, en esta advertencia solo especifica el descenso de la confianza inversora por esa continuada fragmentación política.
La regulación financiera obliga a las empresas y grupos, en este caso Criteria, a enviar al mercado documentación que detalle los principales riesgos a los que se enfrenta, para que aquellos bonistas e inversores de su deuda cuenten cada año con la información más actualizada y precisa y puedan así tomar las mejores decisiones. Por otro lado, estas advertencias blindan al captador de los fondos desde el punto de vista legal de potenciales demandas.
Fuentes de CriteriaCaixa han declinado hacer comentarios. Pero fuentes jurídicas aseguran que la advertencia, que en el caso de Caixa es la primera vez, llega después de que las agencias de calificación crediticia (S&P, Moody’s y Fitch) y organismos internacionales hayan mencionado constantemente los riesgos geopolíticos y la fragmentación política de España como un factor que limita la reducción de la deuda pública o los cambios estructurales. Al ser un aviso recurrente de las agencias de rating, los equipos legales de las cotizadas españolas, y de otros emisores como nosotros, se ven obligados a replicar esa misma advertencia en sus folletos de emisión para protegerse legalmente ante reclamaciones de los inversores institucionales si los títulos pierden valor debido a giros políticos. Eso es lo que ha motivado la inclusión de esa referencia en el folleto.
Además de la anterior novedad incluida en el nuevo prospecto publicado hace unos días, CriteriaCaixa también se fija en la nueva subida de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) y hace un análisis de la actual coyuntura geopolítica. Señala los riesgos de inestabilidad en Oriente Próximo por los conflictos entre EE UU, Israel e Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz y su impacto en los mercados energéticos.
Pese a todo, la situación del conglomerado de participadas con sede en las Torres Negras de Barcelona ha mejorado ostensiblemente. Si en el informe de hace un año la firma otorgaba un valor bruto total a sus activos de 30.363 millones de euros, este año dicho valor ha escalado un 47,5%, hasta los 44.799 millones de euros, lo que refleja la importante alza bursátil del Ibex-35 y otros mercados de valores en este año. Con todo ello, este año CriteriaCaixa recuerda la mejora de la calificación crediticia otorgada por Fitch: de BBB+ a A- (estable).
La inestabilidad política y la fragmentación parlamentaria no es una cuestión que inquiete solo a CriteriaCaixa. Antes, firmas como Telefónica también consideraban que este bloqueo podría causar problemas a la economía. Concretamente, lo veía un hándicap para la captación de fondos europeos, ya que la llegada de estos dependía en gran medida de acometer una serie de reformas que requerían de la mayoría de la Cámara Baja.
Pedro Sánchez logró la investidura en 2023 gracias al apoyo de una gran coalición de partidos de izquierdas y grupos nacionalistas. Sin embargo, con el paso de los años, el Ejecutivo ha tenido cada vez mayores dificultades para sacar adelante normas con rango legal que necesitaban la mayoría de apoyos del Parlamento. Sobre todo porque Junts ha retirado su respaldo en muchas ocasiones, pese a que el partido liderado por Carles Puigdemont era uno de los socios de investidura.
Donde se ha visibilizado de una forma más clara esta fragmentación política ha sido en la falta de consenso para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que llevan prorrogados toda la legislatura. Aunque el Ejecutivo tramita los de 2027, no hay ninguna garantía de que vayan a salir adelante.
Pese a lo anterior, el Producto Interior Bruto (PIB) de España ha liderado el crecimiento entre las grandes economías de la Unión Europea, y la creación de empleo español también encabeza los rankings comunitarios. El paro ha bajado a tasas inferiores a la crisis financiera de 2008 y el empleo roza los 22,5 millones de afiliados a la Seguridad Social, lo que también es una cifra récord.
Con estas cifras, el prospecto de deuda incluye la actualización de la estrategia del conglomerado a 2030, que busca nutrir ese año a la Obra Social de la Fundación Bancaria La Caixa con 800 millones de euros, 100 millones más que lo recogido en el plan anterior. Hasta ese momento llegará el mandato de su presidente, Isidro Fainé, que renovó como máximo responsable del universo Caixa el pasado mes de enero.
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