
Nuevos recortes de plantilla en la gran banca española. El Santander negocia con los sindicatos un plan de prejubilaciones a tres años. El BBVA ha cerrado bajas incentivadas para 750 empleados. El Sabadell ha reactivado, tras la opa, un programa al que se han adherido 400 trabajadores. CaixaBank es, por el momento, el único que no mueve ficha. La diferencia con el ciclo de los ERE de 2021 es que ahora se prefieren prejubilaciones y salidas incentivadas. Optar por esta fórmula responde a la imposibilidad de justificar despidos colectivos en un año de beneficios récord.
Las entidades recortan sus plantillas a través de prejubilaciones y salidas incentivadas
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos
Las entidades recortan sus plantillas a través de prejubilaciones y salidas incentivadas


Nuevos recortes de plantilla en la gran banca española. El Santander negocia con los sindicatos un plan de prejubilaciones a tres años. El BBVA ha cerrado bajas incentivadas para 750 empleados. El Sabadell ha reactivado, tras la opa, un programa al que se han adherido 400 trabajadores. CaixaBank es, por el momento, el único que no mueve ficha. La diferencia con el ciclo de los ERE de 2021 es que ahora se prefieren prejubilaciones y salidas incentivadas. Optar por esta fórmula responde a la imposibilidad de justificar despidos colectivos en un año de beneficios récord.
El relato atribuye estos ajustes a la irrupción de la inteligencia artificial. Sin embargo, las propias entidades admiten que aún es pronto para medir qué ahorros generará esta tecnología o cuántos empleos sustituirá. Puede que, simplemente, en un año de grandes beneficios, este sea un buen momento para asumir el coste de las prejubilaciones. De este modo, se anticipan a un futuro choque tecnológico, y se aprovechan de un ciclo financiero excepcional.
Isabel Pantoja y otros grandes clásicos de la lista de morosos
La Agencia Tributaria publicó ayer su lista de morosos, con menos deudores y menos deuda agregada que en el listado anterior. Como cada año, la publicación se ha convertido en fértil fuente de cotilleo: quién entra, quién sale, quién repite. Detrás de un registro que parece incentivar el escarnio público y pasar por encima de la privacidad hay una lógica defendible: contribuir al sostenimiento de los servicios públicos es una obligación constitucional, y la ciudadanía tiene un interés legítimo en saber quién no la cumple. Otra cosa es que el método funcione. Ahí siguen Isabel Pantoja o el exfutbolista Arda Turan, que llevan en la lista casi desde que se fundó.
El espacio va a estar un poco abarrotado de operadoras de satélites
La carrera de las comunicaciones se celebra ahora en el espacio. La compra de Iridium por parte de Rocket Lab aspira a ofrecer algo de competencia al mastodonte SpaceX y su red de satélites. La combinación de la capacidad de lanzamiento del comprador y la de conectividad de la comprada puede aportar importantes sinergias, pero la posición de la firma de Elon Musk sigue siendo muy ventajosa. Los servicios de comunicación satelital demuestran constantemente su utilidad, por ejemplo tras los terremotos de Venezuela, por no hablar de su uso militar. Tanto China como Europa están desarrollando sus propios proyectos, y a eso se suma la propuesta de Blue Origin, de Jeff Bezos. El espacio va a estar un poco abarrotado.
La frase del día
Hasta ahora, los iraníes no han podido vender su petróleo porque los compradores recelan un poco de si volverá a estar sancionado. Nadie aparte de China, que ya lo compraba cuando estaba sancionado
Scott Bessent, Secretario del Tesoro de EE UU
El fútbol pierde su esencia de continuidad para que el espectáculo continúe
El Mundial de fútbol de Estados Unidos –que es el país que lleva el peso del torneo–, y de México y Canadá –estos de forma más testimonial– está resultando un gran éxito a nivel publicitario y de marcas, gracias a medidas como imponer una pausa llamada “de hidratación”, que en la práctica tiene lugar haga frío o haga calor, y que sirve para introducir anuncios en las transmisiones de televisión, en un deporte que, hasta ahora, había mantenido un formato hostil a las interrupciones. Entre eso y el VAR, el fútbol va camino de jugarse a reloj parado, como el baloncesto. Está por ver si así se mantiene su esencia, basada en la continuidad, y su éxito entre el público. Por ahora, desde luego, las audiencias, en la grada y en las pantallas, están respondiendo.
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