Durante casi tres décadas, el asesinato de Tupac Shakur quedó como uno de los grandes misterios sin resolver de la historia del hip hop. El rapero neoyorquino —considerado uno de los más grandes de todos los tiempos— murió en septiembre de 1996, a los 25 años, después de recibir cuatro disparos mientras viajaba por Las Vegas junto a Marion Suge Knight, cofundador del sello Death Row Records. Ahora, un hombre está siendo juzgado por aquel crimen y una de las principales pruebas en su contra es el relato que él mismo dio años atrás sobre lo ocurrido.
La estrella de hip hop se convirtió en los noventa en una de las figuras más influyentes de la cultura estadounidense. Esta semana ha comenzado el juicio en el que se acusa de su muerte a un hombre que confesó el crimen en una entrevista en 2008
Durante casi tres décadas, el asesinato de Tupac Shakur quedó como uno de los grandes misterios sin resolver de la historia del hip hop. El rapero neoyorquino —considerado uno de los más grandes de todos los tiempos— murió en septiembre de 1996, a los 25 años, después de recibir cuatro disparos mientras viajaba por Las Vegas junto a Marion Suge Knight, cofundador del sello Death Row Records. Ahora, un hombre está siendo juzgado por aquel crimen y una de las principales pruebas en su contra es el relato que él mismo dio años atrás sobre lo ocurrido.
Duane Keffe D Davis, de 63 años, es el acusado de haber organizado el ataque contra Shakur, aunque no se le imputa haber sido quien disparó. La Fiscalía sostiene que Davis consiguió el arma utilizada en el tiroteo, participó en el plan para atacar al rapero y estaba dentro del Cadillac blanco desde el que se efectuaron los disparos. Su sobrino, Orlando Baby Lane Anderson, es señalado por los fiscales como el hombre que tomó el arma y disparó contra el BMW en el que viajaban Shakur y Knight.

Para entender por qué Davis está siendo juzgado ahora, hay que regresar al 7 de septiembre de 1996. Esa noche, Tupac se encontraba en Las Vegas con Knight para asistir a una pelea del boxeador Mike Tyson en el MGM Grand. Después del combate, miembros del entorno de la disquera Death Row protagonizaron una pelea con Anderson, a quien identificaban como integrante de los South Side Compton Crips, una pandilla.
Según la Fiscalía, aquel enfrentamiento fue el detonante de lo que ocurrió horas después. Anderson era sobrino de Davis y, de acuerdo con la versión de los fiscales, el grupo de Davis decidió tomar represalias contra Shakur y Knight.
Más tarde, mientras Tupac y Knight recorrían Las Vegas en un BMW negro, un Cadillac blanco se acercó al vehículo. Uno de los ocupantes abrió fuego contra ellos. Shakur recibió cuatro impactos de bala y Knight resultó herido por fragmentos de los disparos. El rapero fue trasladado a un hospital, donde permaneció en estado crítico hasta que murió seis días después, el 13 de septiembre de 1996, a causa de una hemorragia interna y complicaciones derivadas de sus heridas.

La investigación nunca llevó a un acusado ante los tribunales. Anderson fue considerado durante años uno de los principales sospechosos, pero murió en un tiroteo en Compton en 1998, sin haber sido acusado del crimen.
El caso permaneció sin una resolución judicial durante décadas, mientras la figura de Tupac crecía hasta convertirse en uno de los artistas más influyentes de la historia del rap. Su muerte también quedó vinculada a la rivalidad entre las escenas de hip hop de la costa Oeste y la costa Este de Estados Unidos, especialmente por su enfrentamiento con artistas asociados con Bad Boy Records, entre ellos The Notorious B.I.G., quien también fue asesinado en 1997 en un caso que continúa sin resolverse.
Un juicio en el siglo XXI
La respuesta a por qué ahora se celebra el juicio está, en buena medida, en el propio Davis. Aunque durante años no hubo un acusado formal por el asesinato, Davis comenzó a hablar públicamente sobre aquella noche. Lo hizo en entrevistas, podcasts y documentales, y en 2019 publicó el libro Compton Street Legend, en el que relató episodios de su pasado como integrante de los South Side Compton Crips y describió su versión de lo ocurrido la noche de la muerte de Tupac.
En esas declaraciones, Davis se situó dentro del Cadillac que siguió al vehículo de Shakur y reconoció haber participado en la preparación del ataque. La policía también tenía una entrevista grabada de 2008 en la que Davis describió a los investigadores cómo se produjo el tiroteo.
Aquellas declaraciones terminaron convirtiéndose en una pieza central de la investigación. En 2023, Davis fue arrestado y posteriormente acusado formalmente del asesinato. Se declaró no culpable.

La Fiscalía sostiene que sus propias palabras permiten conectar a Davis con el ataque. La defensa, en cambio, afirma que sus declaraciones no son confiables y que Davis exageró o inventó su participación para ganar notoriedad y vender su historia.
El proceso en su primera semana
El momento más importante de la primera semana del juicio llegó el jueves, cuando los jurados escucharon durante horas una entrevista policial grabada en 2008. Davis había sido interrogado entonces por detectives del Departamento de Policía de Los Ángeles en relación con el asesinato de The Notorious B.I.G. Los agentes le dijeron que lo que contara durante aquella conversación no sería utilizado en su contra. En ese momento, Davis era considerado una persona de interés en aquella investigación, aunque posteriormente fue descartado.
Durante la entrevista, Davis describió cómo él y otros tres hombres —Anderson, Deandre Big Dre Smith y Terrence Brown— viajaban en un cadillac blanco la noche del asesinato. Después de la pelea en el MGM Grand, el grupo habría estado buscando a miembros del entorno de Shakur cuando escucharon a personas gritar “¡Tupac!” y vieron al rapero dentro de un automóvil.

Davis explicó que el Cadillac dio la vuelta y se colocó junto al BMW. Según su relato, llevaba un arma, pero no tenía una posición adecuada para disparar, por lo que intentó entregársela a Smith. Este se negó a tomarla y Anderson terminó quedándose con ella. “Se la di a Dre y Dre dijo: ‘No, no, no’. Y Lane dijo: ‘Dámela’. Se la pasó”, aseguraba Davis en la grabación.
Según el acusado, Anderson bajó la ventanilla y comenzó a disparar contra el vehículo de Shakur y Knight. Davis aseguró que escuchó varios disparos y llegó a pensar que Knight había muerto después de que una bala lo alcanzara en la cabeza. Después del ataque, relató, el grupo abandonó el Cadillac cerca del Carriage House y dejó el arma sobre uno de los neumáticos para regresar por ella al día siguiente.
La extraña estrategia de la defensa
La estrategia de los abogados de Davis es uno de los elementos más inusuales del juicio. En lugar de intentar demostrar que las declaraciones de su cliente son ciertas, la defensa sostiene que no deben tomarse como una descripción fiable de lo ocurrido.
Durante sus argumentos iniciales, el abogado Michael Sanft calificó las historias que Davis contó durante años como “basura” y preguntó a los jurados qué pruebas independientes existen para demostrar que esas declaraciones son ciertas.
El argumento es que Davis pudo haber exagerado su papel en el asesinato para aumentar su fama y vender Compton Street Legend. Sin embargo, la estrategia también genera un problema para la defensa: varias partes de su relato público coinciden con lo que contó en la entrevista policial de 2008.

Además, existen algunas diferencias entre ambas versiones. En el libro, Davis escribió que había colocado el arma en el asiento trasero antes de que encontraran el automóvil de Shakur. En la entrevista policial, explicó que intentó entregársela a Smith cuando se acercaron al BMW y que finalmente Anderson la tomó.
También cambió su relato sobre cómo comenzó el tiroteo. En el libro afirmó que Shakur hizo un movimiento hacia el asiento y que entonces uno de los hombres del Cadillac comenzó a disparar. En la entrevista de 2008 no dijo que Shakur hubiera sacado un arma o disparado primero.
La Fiscalía no necesita demostrar que Davis fue quien apretó el gatillo. Su acusación se basa en que participó en la planificación del asesinato y proporcionó los medios para cometerlo. La legislación de Nevada permite responsabilizar por asesinato a una persona que participa en un crimen aunque no sea quien realiza directamente el disparo.
El juicio, que comenzó esta semana después de la selección de un jurado compuesto por 10 mujeres y seis hombres, podría prolongarse hasta seis semanas. Durante los primeros días, los jurados también escucharon a antiguos miembros del entorno de Death Row y de las pandillas de Los Ángeles, además de testimonios sobre las heridas que provocaron la muerte de Shakur y fotografías de su autopsia.
El eje del caso está cada vez más claro: la Fiscalía quiere que el jurado crea que Davis estaba contando la verdad cuando hablaba de su participación antes de ser acusado; la defensa necesita convencerlos exactamente de lo contrario.
Casi 30 años después de aquella noche en Las Vegas, esa diferencia podría determinar si el asesinato de Tupac Shakur termina finalmente con una condena.
Cultura en EL PAÍS
