Tragedia española en el 1.500

El atletismo español ha cambiado mucho. Era impensable hace años que unas velocistas desplazaran de la primera línea de la actualidad a los chicos del 1.500. Pero así ha sido esta mañana en Birmingham, una mañana mucho más fresca que la de ayer y trágica para el mediofondo español.En las semifinales de 1.500 metros llegó el drama. En la primera de las series, Carlos Sáez sufrió las consecuencias de la caída de Cathal Doyle en la segunda vuelta. Al caer el irlandés, el catalán se vio afectado y también se fue al suelo. Consiguió levantarse y terminó la prueba en 3:55. No fue recalificado, al contrario que la suiza Werro ayer. España presentó luego una reclamación, pero sin éxito.En la segunda serie Adrián Ben se escondió en el centro del grupo y Mariano marchaba más atrás. A falta de una vuelta se desataron las hostilidades y pronto se vio que Mariano García no tenía fuerzas. Adrián Ben, el reciente campeón de España, sí pareció progresar en la recta final pero no llegó a incrustarse entre los seis primeros que se ganaban el pase para la final. El gallego fue octavo con 3:42 y el murciano, decimocuarto con 3:44. Una tragedia para la selección española, que soñaba con una medalla en esta distancia.Lo que sí funcionó a la perfección fue a apuesta del 4×400 femenino. Los técnicos de la federación decidieron que Paula Sevilla no participara en las semifinales. La decisión significaba correr un riesgo, pero se libraba así la manchega de correr cinco carreras en estos campeonatos. Curiosamente, la sustituta de Sevilla fue Herminia Parra, una chica de su mismo pueblo, La Solana, en tierras manchegas. Las cuatro relevistas lo hicieron muy bien. Ana Prieto, Parra, la ochocentista Rocío Arroyo dejaron todo en manos de Blanca Hervás , como siempre, el ancla de nuestro 4×400. La atleta de Valdemarín cumplió con su papel habitual, aguantó bien todos los ataques y llevó a España hasta la final con un crono de 3:27. ¿Quiénes serán sus rivales el domingo en la final? «Países Bajos y Reino Unido», repitieron las cuatro a coro poco después de cruzar la meta. El atletismo español ha cambiado mucho. Era impensable hace años que unas velocistas desplazaran de la primera línea de la actualidad a los chicos del 1.500. Pero así ha sido esta mañana en Birmingham, una mañana mucho más fresca que la de ayer y trágica para el mediofondo español.En las semifinales de 1.500 metros llegó el drama. En la primera de las series, Carlos Sáez sufrió las consecuencias de la caída de Cathal Doyle en la segunda vuelta. Al caer el irlandés, el catalán se vio afectado y también se fue al suelo. Consiguió levantarse y terminó la prueba en 3:55. No fue recalificado, al contrario que la suiza Werro ayer. España presentó luego una reclamación, pero sin éxito.En la segunda serie Adrián Ben se escondió en el centro del grupo y Mariano marchaba más atrás. A falta de una vuelta se desataron las hostilidades y pronto se vio que Mariano García no tenía fuerzas. Adrián Ben, el reciente campeón de España, sí pareció progresar en la recta final pero no llegó a incrustarse entre los seis primeros que se ganaban el pase para la final. El gallego fue octavo con 3:42 y el murciano, decimocuarto con 3:44. Una tragedia para la selección española, que soñaba con una medalla en esta distancia.Lo que sí funcionó a la perfección fue a apuesta del 4×400 femenino. Los técnicos de la federación decidieron que Paula Sevilla no participara en las semifinales. La decisión significaba correr un riesgo, pero se libraba así la manchega de correr cinco carreras en estos campeonatos. Curiosamente, la sustituta de Sevilla fue Herminia Parra, una chica de su mismo pueblo, La Solana, en tierras manchegas. Las cuatro relevistas lo hicieron muy bien. Ana Prieto, Parra, la ochocentista Rocío Arroyo dejaron todo en manos de Blanca Hervás , como siempre, el ancla de nuestro 4×400. La atleta de Valdemarín cumplió con su papel habitual, aguantó bien todos los ataques y llevó a España hasta la final con un crono de 3:27. ¿Quiénes serán sus rivales el domingo en la final? «Países Bajos y Reino Unido», repitieron las cuatro a coro poco después de cruzar la meta.  

El atletismo español ha cambiado mucho. Era impensable hace años que unas velocistas desplazaran de la primera línea de la actualidad a los chicos del 1.500. Pero así ha sido esta mañana en Birmingham, una mañana mucho más fresca que la de ayer y … trágica para el mediofondo español.

 RSS de noticias de deportes

Noticias Similares