Un crisol de novelistas para mapear la vanguardia de la literatura en español

Si asistir a la FIL de Guadalajara ya es un escaparate mayúsculo para escritores y editores, aparecer en alguna de las listas que cada tanto remueven el sector es hacerse con la joya de la corona. Hay pleno doble esta semana para casi una treintena de novelistas, que han sido seleccionados por la gran feria de las letras en español como las voces que están renovando la ficción y “ampliando los horizontes de la novela contemporánea”. La propuesta, que incluye autores menores de 40 años y está agrupada bajo el nombre de 26 en el 26, da el pistoletazo de salida para el 40 aniversario del foro, que se celebrará la primera semana de diciembre con Italia como anfitriona. “Es excitante descubrir de qué manera un reconocimiento como este puede continuar impulsando o ayudar a la difusión de la obra propia”, dice al teléfono una ilusionada Elaine Vilar Madruga, que recalca que esta es la primera lista en la que aparece. “Me emociona, a la misma vez que significa un compromiso con la literatura que nos antecede”, completa.

Elaine Vilar Madruga en la Ciudad de México, el 8 de octubre del 2024.

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Marisol Schulz en su casa en Ciudad de México, el 12 de noviembre del 2025. La FIL de Guadalajara, el mayor foro de las letras hispanas, selecciona a 26 escritores como punta de lanza de la ficción en el idioma. “Es excitante descubrir de qué forma puede ayudar a difundir la obra”, señala la cubana Elaine Vilar Madruga  

Si asistir a la FIL de Guadalajara ya es un escaparate mayúsculo para escritores y editores, aparecer en alguna de las listas que cada tanto remueven el sector es hacerse con la joya de la corona. Hay pleno doble esta semana para casi una treintena de novelistas, que han sido seleccionados por la gran feria de las letras en español como las voces que están renovando la ficción y “ampliando los horizontes de la novela contemporánea”. La propuesta, que incluye autores menores de 40 años y está agrupada bajo el nombre de 26 en el 26, da el pistoletazo de salida para el 40 aniversario del foro, que se celebrará la primera semana de diciembre con Italia como anfitriona. “Es excitante descubrir de qué manera un reconocimiento como este puede continuar impulsando o ayudar a la difusión de la obra propia”, dice al teléfono una ilusionada Elaine Vilar Madruga, que recalca que esta es la primera lista en la que aparece. “Me emociona, a la misma vez que significa un compromiso con la literatura que nos antecede”, completa.

Vilar Madruga es la única cubana del listado y uno de los nombres más reconocidos de un repertorio que ha cuidado en extremo la existencia de un equilibrio geográfico, temático y de género, una diversidad resaltada por todos los seleccionados con los que ha conversado este periódico. La autora de El cielo de la selva ―que volverá este año con su nueva novela, La piel hembra― comparte el podio con otras autoras que han hecho estallar las cifras de ventas de los últimos años, como las españolas Marta Jiménez Serrano o Lucía Solla Sobral, que pegaron el salto con Los nombres propios y Comerás flores, respectivamente. Ellas, junto con un puñado más de escritores, contribuyen a impulsar una selección que da cabida a autores más desconocidos o cuyas obras no han alcanzado todavía el extenso territorio del habla en español.

“Estoy muy sorprendida del viaje que está haciendo mi libro”, apunta en ese sentido la peruana Rosa Chávez Yacila, que celebraba en sus redes que su novela Las nerviosas hubiera llegado “hasta allá”. Ella lleva 15 años dedicada a la escritura, pero ese es su primer libro en solitario y salió apenas este mayo tanto en España como en Perú. En contraste con autoras como Elaine Vilar, a la que considera ya una “rockstar” de las “grandes ligas”, su propia inclusión puede servir, dice, para “jalar” al escaparate a otras escritoras de su país. “Las peruanas estamos rezagadas en la región en cuanto a visibilidad. Es una oportunidad para darle la mano a otras”, desarrolla. Algo parecido a lo que le ocurre a la uruguaya Eugenia Ladra, autora de Carnada, que vive en un país donde no hay “grandes movidas editoriales”, en sus propias palabras. “Viajar termina siendo uno de esos momentos donde puedo compartir con más autores”, valora sobre la FIL: “Soy muy mala con el marketing digital y este tipo de empujoncitos están buenos para llegar a nuevos lectores”.

Para la directora de la Feria del Libro de Guadalajara, Marisol Schulz, integrante del comité seleccionador, la tarea consistió en ofrecer un mapa de los autores que creen “que van a dar que hablar en los próximos 10 años”, sin que fuera necesariamente “exhaustivo”. En ese sentido, agrega el escritor Antonio Ortuño, también parte del jurado, buscaron no repetir listados anteriores y proponer otras obras que todavía pudieran alcanzar una difusión mayor, una labor que les tomó bastante tiempo y que partió de una preselección de 200 escritores que cumplieran los requisitos mínimos: haber publicado una novela en español y tener menos de 40 años. “Hay listados que apuestan por ser más canónicos y yo creo que la FIL siempre tiene una apuesta por la amplitud de miras”, completa. Ana García Bergua, Sara Poot Herrera y Winston Manrique Sabogal completaban la comisión encargada.

En la propuesta aparecen temáticas tan diversas como la violencia o la ternura de la infancia, la preocupación por el machismo o la defensa del territorio, materias que atraviesan, a su vez, las miradas y los acentos de muchas geografías. Hay cinco mexicanos (entre ellos, Hiram Ruvalcaba y Elisa Díaz Castelo), tres argentinos (como Leila Sucari y Roberto Chuit Roganovich), tres colombianos (por ejemplo, Felipe Núñez Mestre y María del Mar Ramón) y un puñado de representantes únicos por sus países, como la nicaraguense Fátima Villalta, la ecuatoriana Natalia García Freire, la venezolana Raquel Abend o la chilena Sofía Troncoso. “No conozco a mucha gente de la lista y eso me gusta. Me da da ganas de leer”, pone en valor le españole Munir Hachemi, cuyo último libro es Lo que falta.

Hachemi fue seleccionade por la prestigiosa revista Granta en 2021 como uno de los 25 mejores narradores en español y ya ha disfrutado de los efectos que genera aparecer en ese tipo de espacios privilegiados. “Lo noté muchísimo en las traducciones. Me empezaron a traducir al inglés y de ahí salté a otras lenguas”, explica: “Fue un trampolín”. Su expectación, precisamente, está en comprobar si existe un techo en la influencia de este tipo de listas o si su efecto es acumulador y multiplicador. “Una cosa que me hace mucha ilusión de esta lista en concreto es que es latinoamericana. Para mí es muy importante. Todo lo que leo es literatura latinoamericana, que se me lea allí para mí es central”, celebra. Para el mexicano Jorge Comensal, en cambio, es jugar en casa. “Estar incluido me ha hecho consciente de que soy un poco más joven que la FIL”, bromea el autor de Las mutaciones, director de la Revista de la Universidad de México desde 2024. “Lo que más me entusiasma”, concuerda con sus colegas, “es leer a quienes no he leído todavía y encontrarnos para dialogar sobre la novela en estos tiempos en los que las tecnologías dispersan la atención y nos bombardean con estímulos adversos para este género, que depende tanto de ella”.

Conocidos y desconocidos se encontrarán este diciembre para ponerse cara y compartir sus lecturas e impresiones. “Es un grupo que está haciendo búsquedas importantes y marcando rumbos. Es importante establecer nexos”, señala en ese sentido Vilar madruga. La FIL prepara un programa de nueve mesas con los 26 seleccionados para poner “a dialogar las distintas maneras en que se renueva la narrativa en español”. Servirá, también, de antecedente del Encuentro Internacional de Novelistas que celebrará la feria el año siguiente y que forma parte de una extensa oferta que no ha dejado de crecer en las últimas décadas. El encuentro más importante, sin embargo, no se dará entre autores, ni tampoco entre autores y editores. Miles de lectores ávidos de conversar con ellos estarán esperándolos en un recinto que solo el año pasado convocó en una semana a cerca de un millón de personas.

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